INTERNACIONAL
Un chip de 46 centavos puso al mundo al borde de una guerra nuclear y desató una alarma en el Pentágono

El mundo entero colgó de un hilo tan fino, pero tan finito, que cualquier viento, el aletear de un pájaro, una vibración, un trueno lo hubiese cortado y hoy no estaríamos aquí, ni allá, en pleno disfrute de lo que pudiera venir: no hubiera habido nada por venir.
El 3 de junio de 1980, según se mire no hace tanto, son cuarenta y seis años, pero los menores de esa edad tal vez no hubiesen nacido; de nuevo: el 3 de junio de 1980, a la hora de los fantasmas, las tres de la mañana, los centros de control del Pentágono, la sede de la defensa de Estados Unidos, detectaron que 220 misiles nucleares soviéticos fueron lanzados, pensaron, desde submarinos, se dirigían hacia Estados Unidos. Punto número uno: 220 misiles nucleares son muchos misiles nucleares. Punto número dos: las defensas siempre apuntan a interceptar y a destruir un arma nuclear antes de que llegue a destino, después es tarde incluso para responder el ataque.
Leé también: “Garganta Profunda”: pasó 33 años escondido detrás de un apodo y cambió la historia de EE.UU . para siempre
Lo raro fue que, a esa misma hora, los radares no detectaban ningún peligro de ataque nuclear, ni de ningún otro tipo; sin embargo, otros centros de vigilancia aérea y espacial daban la alarma: veintidós misiles nucleares se dirigían a Estados Unidos. Veintidós misiles no son doscientos veinte, pero igual son muchos. Algo raro había en todo eso. Los jefes de los centros de control esparcidos por todo Estados Unidos decidieron chequear esos datos, pero de todos modos pusieron en marcha los protocolos de defensa que incluían entonces un contraataque inmediato dirigido a la potencia agresora y con armas nucleares. En buen romance, eso significa: si me vas a borrar del mapa, te llevo conmigo. Esos vientos soplaban entonces y soplan ahora.
Una guerra nuclear, tal como está mandado, podía provocar entonces la muerte de entre tres y cinco mil millones de personas, gran parte de la población mundial. Y aquellos eran cálculos optimistas: en este frágil planeta viven hoy 8300 millones de almas. La hecatombe aniquilaría entonces flora y fauna de la Tierra y acotaría la supervivencia de lo que quedara de vida humana, siempre y cuando el infierno atómico no hubiese provocado un “invierno nuclear”. En ese caso, nos hubiéramos convertido, nos convertiríamos hoy, en los dinosaurios de la era moderna y nadie sabría más de nosotros hasta que, cientos o miles de años después, una nueva especie humana de incierto perfil desenterrara nuestros fósiles, los que no se hubiesen convertido en petróleo.
Jimmy Carter era el único autorizado para ordenar una respuesta nuclear si la alarma detectada por el Pentágono resultaba real. (Foto: @CarterLibrary)
Aunque parezca mentira, aquella cálida mañana de junio nadie pensaba en eso en el Pentágono, sino en cómo y a quién deberían avisar de la tragedia inminente. Llamaron al asesor de seguridad del entonces presidente James Carter que dormía en la Casa Blanca sin saber que podían quedarle pocos minutos de vida. El asesor de seguridad de Carter era Zbigniew Brzezinski, un polaco de Varsovia, hijo de padre diplomático acreditado en Canadá cuando estalló la Segunda Guerra. En Canadá se quedaron los Brzezinski y allí estudió Zbigniew, para graduarse luego, en 1953, como doctor en Ciencias Políticas en Harvard, Estados Unidos. Cuando atendió la llamada del comando militar de defensa, Brzezinski estaba a punto de cumplir 52 años: oyó el informe, se quedó mudo y helado, consideró como una forma de tenue esperanza la intención del alto mando militar de establecer la verdad de los aterradores datos que manejaban y oyó cómo intentaban tranquilizarlo: en pocos minutos más lo llamarían para un nuevo informe. Si seguían todos vivos, claro.
El impacto de la noticia fue tremendo para Brzezinski. Su mujer dormía a su lado y él decidió no despertarla. Pensó, y así lo reveló más tarde, que si la amenaza era cierta, en media hora o poco menos el mundo estaría destruido y que no valía hacer pasar a su mujer por semejante trance. De alguna manera, aquello era también una forma de amor. Romanticismo aparte, Brzezinski decidió llamar al presidente Carter porque era el único encargado de dirigir la operación de defensa, el único que podía ordenar el uso de armas atómicas y, según el protocolo, debía abordar de inmediato un avión de la Fuerza Aérea destinado a permanecer a bordo con Carter y parte del gobierno mientras duraran las hostilidades o el mundo: uno de los dos.
No fue necesario despertar a Carter, que se enteró de todo temprano en la mañana. Un nuevo llamado del Pentágono tranquilizó, si eso era posible, a Brzezinski: todo había sido una falsa alarma; no existía un ataque soviético, ni de ningún otro país. Los ordenadores habían enloquecido porque un chip había decidido dejar de funcionar o, lo que era peor, funcionar a su antojo. El resultado del colapso del dispositivo electrónico había confundido, o alterado, o invertido, o trastocado el sistema de conteo de misiles dirigidos contra Estados Unidos, que debió ser siempre el de 0000, y empezó a tirar números locos: 220, 22, 20… Cuando todo se supo y las palideces dejaron paso al rubor y las muecas a las sonrisas, la prensa estadounidense reveló que el chip dañado, costaba apenas 46 centavos de dólar. Una nadería. Zbigniew Brzezinski fue consejero de Seguridad Nacional durante la presidencia de Jimmy Carter. (Foto: Reuters)
La decisión de borrarnos a todos del mapa estuvo siempre en manos de los líderes mundiales, como lo está hoy; gente que ni siquiera tiene que rendir un psicofísico como quienes aspiran a obtener una licencia para conducir un auto. No hace tanto, uno de esos líderes mundiales despertó con la almendra exprimida y anunció que iba a terminar con una civilización, para retractarse o para matizar su impulso a la mañana siguiente.
El riesgo de un desastre nuclear ya no está sólo en manos humanas o en chips muy baratos defectuosos o con fatiga de combate: ahora es el tiempo de la Inteligencia Artificial que puede adoptar decisiones independientes de los humanos que la manejan, o creen manejarla. Así lo planteó en 1968, hace cincuenta y ocho años, una película, “2001, Odisea del espacio”, dirigida por Stanley Kubrick según el cuento “El centinela”, de Arthur C. Clarke, escrito en 1948 y que aún en términos metafísicos, plantea la rebelión de una gigantesca computadora que adquirió vida propia. Y sentimientos propios. Aquella mañana de junio, los tipos que tuvieron al mundo en sus manos tampoco pensaron en la película de Kubrik sino en un incidente cercano en el tiempo y muy parecido al que habían vivido.
En realidad, asombra un poco descubrir cuántas veces estuvo el planeta a punto de estallar durante los años riesgosos de la Guerra Fría, que ni fue guerra, ni fue fría. El 9 de noviembre de 1979, siete meses antes del chip loco, los ordenadores del Pentágono también detectaron un ataque soviético, por lo que despegó una flota de bombarderos y aviones de combate para impedir el ataque e iniciar la contraofensiva. Ya en el aire, los pilotos notaron que los datos que habían disparado las alarmas no tenían correlato con lo que ellos veían en vuelo, así que recomendaron una revisión de los sistemas informáticos mientras las escuadrillas se mantenían en vuelo y alertas por si acaso y ante un peligro que no existía. Esta vez, era una falla humana: alguien había dejado instalado en el ordenador que debía detectar ataques nucleares, un programa de entrenamiento que se ejecutó por accidente. No estamos protegidos contra idiotas, pese a que Albert Camus advirtió en su momento: “La estupidez insiste siempre”.
Leé también: A 64 años del “Happy Birthday, Mr. President”: la intimidad de la noche en la que Marilyn enamoró a Kennedy
Yerros, desperfectos, radares tontos, imágenes distorsionadas y peligro atómico ni siquiera son nuevos. En 1956, cuando el líder egipcio Gammal Abdel Nasser nacionalizó el Canal de Suez, una especie de estrecho de Ormuz de la época, y desató una guerra de la que tomaron parte Gran Bretaña, Francia e Israel, el líder soviético Nikita Khruschev, que apoyaba a Nasser, amenazó con bombardear las capitales aliadas. En esos días, unas extrañas aeronaves sobrevolaron el cielo de Turquía, limítrofe con la Unión Soviética. Como nadie sabía de cuál país provenía la amenaza, escuadrillas aéreas de todas las naciones involucradas en esa guerra despegaron para neutralizar el ataque: los extraños “aviones” eran decenas de bandadas de cisnes que emigraban hacia cielos más pacíficos y menos tormentosos.
En octubre de 1962, cuando la URSS instaló misiles nucleares en Cuba, todos apuntaban a Estados Unidos, el mundo vivió 13 días al borde de la guerra nuclear. El entonces presidente John Kennedy y el soviético Khruschev se habían amenazado con una guerra nuclear en Viena, en junio de 1961, durante la única vez que se vieron las caras. Kennedy temía una guerra nuclear y peor aún, temía que se declarara por accidente o por tontería. Había leído un libro extraordinario sobre el origen de la Primera Guerra Mundial, “Los cañones de agosto”, de Bárbara Tuchman, y había repartido varios ejemplares entre los miembros de su gabinete. Y también había advertido: “En caso de una guerra nuclear, los sobrevivientes envidiarán a los muertos”.
Sin embargo, en octubre de 1962, allí estaban las dos potencias mundiales a punto de desencadenar la destrucción de buena parte del planeta. Tanto era el riesgo, que el sábado 27, cuando ya se ponía en marcha el plan para evacuar de Washington al presidente, al vice, a las más altas autoridades del país y a sus familias, el secretario de Defensa, Robert McNamara salió de la Casa Blanca, sintió la brisa fría del otoño, miró el cielo límpido de Washington y pensó que nunca más iba a ver una noche semejante. John F. Kennedy reunido con Nikita Krushchev durante la Cumbre de Viena en 1961. (Foto: Presidential Library and Museum)
Por suerte, por mucha suerte, no pasó nada; no hubo guerra y privó la sensatez. Pero dos días antes de aquel sábado, todo casi se va al traste. Minutos antes de la medianoche, en Wisconsin, uno de los guardias del centro militar de alta seguridad de Duluth le disparó a una sombra que intentaba saltar la valla de alambre de la unidad de inteligencia. A esa hora, en Miami, las tropas americanas estaban acuarteladas en espera de una orden para invadir Cuba, mientras Kennedy y Khruschev intercambiaban dramáticos mensajes que alternaban las propuestas de paz con la amenaza de la guerra.
El disparo del guardia de Wisconsin desató las alarmas en las instalaciones militares de la zona, poblada entonces de bases aéreas. En una de ellas, la base de Volk Field, vecina a Duluth, un tipo se puso nervioso y en vez de apretar el botón de la alarma contra intrusos, apretó el botón de la alarma general. Tanta era la tensión con Cuba y con la URSS, que todos los pilotos de Volk Field, y los de las bases vecinas, se lanzaron a sus aviones, cargados todos con armas nucleares. No había invasores: aquel guardia había matado a un oso que había trepado la valla en busca de comida, por lo que hubo que parar a los aviones a punto de despegar con su cargamento nuclear.
Unos días más tarde, el embajador soviético en Washington, Anatoly Dobrynin, envió un mensaje urgente al Kremlin, decisivo para evitar el conflicto por los misiles rusos en Cuba, y así lo reveló en su fantástico libro de memorias “In confidence”. Para eludir filtraciones, envió el texto cifrado a Moscú como un telegrama urgente y por la Western Union. A retirar el mensaje pasó por su residencia, en bicicleta, el mismo muchacho negro de siempre, a quien el embajador conocía muy bien. Mientras el muchacho se marchaba, Dobrynin pensó: “Como ese chico pare en la casa de su novia a darle unos besos, podemos volar todos por el aire…” En 1984, el expresidente Ronald Reagan ironizó con que Estados Unidos bombardearía Rusia en cinco minutos. (Foto: AP)
También la tontería puede desatar una guerra atómica. El 11 de agosto de 1984, el entonces presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan, debía pronunciar un discurso en el que anunciaba la sanción de una ley que involucraba a varios grupos de estudiantes. Cuando le pidieron una prueba de sonido, debió pronunciar la primera frase de su mensaje: “Compatriotas, me complace anunciarles que hoy firmé la ley que permitirá a los grupos de estudiantes religiosos…”
Reagan era un humorista empedernido; contaba buenos chistes, era gracioso, sacaba a relucir sus dotes de actor y, además, estaba montado en la ola de la famosa “revolución conservadora” que llevaba adelante con la ayuda del papa Juan Pablo II y codo a codo con la primera ministra británica Margaret Thatcher. En lugar de decir la primera frase de su discurso, Reagan la cambió. Y dijo: “Compatriotas, me complace anunciarles que hoy firmé una ley que proscribirá a Rusia para siempre. Comenzaremos a bombardearlos en cinco minutos”. No era verdad y era difícil creer que algo así se anunciara en un mensaje presidencial. Pero de todos modos la URSS, en manos de Konstantin Chernenko, pidió explicaciones cuando la tontería grabada se filtró a los medios y la Casa Blanca desmintió el ataque proclamado por Reagan.
Los rusos también se habían quemado con leche. El año anterior a la broma de Reagan, el satélite soviético Oko detectó un misil de Estados Unidos que volaba muy cerca de su espacio aéreo. Fue 14 minutos después de iniciado el lunes 26 de septiembre de 1983, mala forma de empezar la semana. Luego, el satélite descubrió que otros cuatro misiles americanos volaban hacia Moscú. El jefe de las tropas de Defensa Aérea Soviética, teniente coronel Stanislav Petrov, fue el héroe de aquel día. Era un joven y talentoso oficial de cuarenta y cuatro años que recurrió al sentido común y no a la paranoia. ¿Qué hizo Petrov? No le creyó al satélite. Juzgó que cinco misiles eran muy pocos para lanzar una guerra nuclear, y que una rara conjunción astronómica entre la Tierra y el Sol bien podría haber causado una falsa imagen. Ordenó contrastar el veredicto del satélite con los radares terrestres, que le dijeron que no había nada, era una falsa alarma: Petrov no dio el alerta y aquel día que había empezado como un trueno, terminó en calma. Stanislav Petrov, el oficial militar soviético que indicó que una alerta de misiles era una falsa alarma. (Foto: AP)
Las autoridades de la URSS, como era de esperar, crucificaron a Petrov, juzgaron su decisión como equivocada y como una grave falta de disciplina: no lo castigaron duro porque de alguna forma había salvado el pellejo del mundo, pero lo destinaron a un puesto inferior y ocultaron el incidente que, como siempre sucede, fue conocido días después. Cuando le preguntaron a Petrov por qué no había dado la alarma, el tipo, simple y llano dijo: “Nadie empieza una guerra nuclear con cinco misiles”. Con los años, ya derrumbada la URSS, Petrov recibió premios y condecoraciones, siempre en Occidente. Murió en 2017, en Moscú a los setenta y siete años.
Avanzados los años ‘90, con el mundo virtual en pleno desarrollo, se hicieron famosos los “maletines nucleares”, esos bolsos que cargan oficiales de las fuerzas armadas que caminan siempre al lado del líder de un país. Son todos negros, por lo general van sujetos a la muñeca de su portador, y contienen instrucciones y tecnología capaces de disparar una arma nuclear en cualquier momento y hacia cualquier punto del planeta. En Estados Unidos los llaman “la pelota de fútbol”.
En 1995, un maletín nuclear en manos del entonces líder soviético Boris Yeltsin conllevaba cierto riesgo. Era sabido que Yeltsin, que murió en 2007, era mucho más afecto a la vodka que a la literatura soviética del siglo XIX e incluso a los destinos del Estado. Sin embargo, el 26 de enero de ese año Yeltsin dijo, muy suelto de cuerpo: “Ayer usé por primera vez mi maletín negro, que siempre llevan dos oficiales muy cercanos a mí y que carga el botón nuclear”. Los controladores del Pentágono fallaron por un chip defectuoso y entregaron una información falsa que casi desata la Tercera Guerra Mundial. (Foto: Reuters)
¿Qué había sucedido? Los operadores de la defensa aérea rusa habían detectado el lanzamiento de un proyectil en la costa Noruega. Lo “vieron” ascender al cielo en sus sofisticadas pantallas, pero no podían definir hacia dónde se dirigía. Yeltsin consultó con sus asesores sobre si debía o no lanzar un contraataque, al parecer en un estado de frenesí un tanto turbador, para decirlo de modo elegante. Al borde de la decisión, los radares revelaron que el proyectil se dirigía hacia el mar y no hacia Moscú. Más tarde se supo que el misil no era tal, sino una sonda científica noruega destinada a estudiar las auroras boreales. Los noruegos, sorprendidos y encabritados, se quejaron del disparate soviético con razón: el lanzamiento de la sonda se había anunciado a todo el mundo un mes antes.
Leé también: Orgías, abusos, abandono de menores y un líder que se creía un dios: la secta que rompió todas las reglas
El peligro atómico, siempre a merced de yerros, malos entendidos, imágenes difusas, tonterías y demás hierbas, ahora carga con los caprichos a cumplir de la Inteligencia Artificial y con los caprichos de estadistas que hacen gala de su inestabilidad, también conocida con el bonito eufemismo de “emocionalidad importante”.
¿Qué podemos hacer? Alzar las copas esta noche: estamos vivos de milagro.
Sumario, guerra nuclear, Estados Unidos, URSS
INTERNACIONAL
Secret Service agent on JD Vance’s detail investigated for allegedly leaking operational security info

Secret Service TAKES DOWN armed man
A security breach near the White House ended with the Secret Service shooting a gunman who opened fire after being spotted on surveillance. The incident left a child wounded by the suspect’s gunfire.
NEWYou can now listen to Fox News articles!
A U.S. Secret Service (USSS) agent assigned to Vice President JD Vance’s security detail is being investigated over allegations of leaking sensitive information.
«A member of the Vice Presidential Protective Division is the subject of an administrative investigation, and potential criminal inquiry, involving allegations of compromising operational and information security,» Secret Service Chief of Communications Anthony Guglielmi said in a statement to Fox News.
The agency would not comment on the specifics of the case, Guglielmi said, but noted that «any conduct that potentially threatens the safety of a protectee will not be tolerated.»
TRUMP SAYS HE’S IRAN’S ‘NO. 1’ TARGET AS RENEWED CONFLICT RAISES ASSASSINATION FEARS
J.D. Vance and his wife, Usha, sit together at the Presidential Medal of Freedom. A U.S. Secret Service agent is being investigated for allegedly leaking sensitive information, the agency said. The move came amid reports that some agents have grown frustration with Vance’s last-minute trips. (Reuters)
The probe came a week after an MS Now report detailed alleged frustrations within Vance’s security detail over last-minute personal and family travel requests.
One day after the story was published, MS Now reported Vance’s office canceled a helicopter flight scheduled for his son’s golf lesson. The Trump administration said the proposed use of Marine Two — the call sign for the helicopter carrying the vice president — was for operational reasons.
«Compared to a motorcade, it drastically decreased the burden on local law enforcement and eliminated the inconvenience of road closures and disruptions to motorists along the long driving route,» the administration wrote in a statement to Fox News.
USHA VANCE MOCKS NEW YORK TIMES FOR DRAWING ‘POLITICAL SIGNIFICANCE’ FROM HER PREGNANCY FASHION

A Secret Service agent watches the crowd as Vice President JD Vance speaks behind bulletproof glass during the 53rd annual March for Life rally on the National Mall in Washington, D.C., on Jan. 23, 2026. The annual pro-life demonstration, themed «Life is a Gift,» marks the anniversary of the Roe v. Wade decision and includes a march toward Capitol Hill. (AFP via Getty Images)
The MS Now report noted that current and former Secret Service agents pointed out that prior vice presidents «eschewed using such expensive government perks for the convenience of their children’s schedule.»
Agents said the «off-the-record» (OTR) trips sometimes force them to cancel personal plans and require them to construct security plans in a hurry.
«The detail is tired of them not giving notice on things and making everything an OTR,» a person familiar with the detail’s frustration told the news outlet. «[Vance] thinks he can still move around like a U.S. senator.»
A Vance spokesperson told Fox News the family is grateful to the Secret Service.
IRAN-BACKED PROXIES SABOTAGING LEBANON PEACE AS JD VANCE LEADS US DELEGATION TO SWITZERLAND, HERZOG SAYS
«While protecting a vice president with a large policy portfolio and a young and growing family presents a unique challenge, agents of the Secret Service do so with excellence every day,» the spokesperson said.
Meanwhile, USSS Deputy Director Matthew Quinn said that all special agents understand the commitment required to serve on a protective detail.
«Our agents work tirelessly to ensure protectees’ safety and security, while also preserving normalcy to the extent possible,» Quinn told Fox News. «We are committed to supporting our personnel, which requires around-the-clock dedication and discipline. This is a job that requires absolute dedication and discipline. There is no room for compromise.»
The frustration among agents reportedly led some to create custom coins and stickers mocking the frequency of Vance’s last-minute travel, referencing the vice president’s Secret Service code name, «Bobcat.»

A member of the U.S. Secret Service stands as audience members wait for President Donald Trump to speak during the «Salute to America» Independence Day celebration on the National Mall in Washington, D.C., on July 4, 2026. The nation is marking the 250th anniversary of the United States Declaration of Independence. (AFP via Getty Images)
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
Some coins reportedly read, «Bobcat OTR Survivors Club.»
The Trump administration acknowledged that last-minute trips can arise unexpectedly.
«Most past presidents and vice presidents have not had young children, and therefore the detail has not been presented with this nature of protective mandate,» the administration told Fox News.
«The Vice President is also a very active and involved Vice President, more so than recent officeholders,» the statement continued. «His unprecedented diplomatic role, for example, while critically important, has added new demands for a detail used to operating with lead times that are impossible in high-stakes diplomacy.»
jd vance, security, police and law enforcement, us
INTERNACIONAL
El brote de diarreas explosivas provocadas por un parásito avanza por Estados Unidos y en Nueva York investigan la ruta del cilantro

INTERNACIONAL
El sur de Europa sufre una ola de incendios avivados por temperaturas extremas: hay miles de evacuados

Violentos incendios forestales, avivados por el viento y las altas temperaturas, arrasaron varias regiones del sur de Europa y provocaron este jueves la evacuación de miles de personas en Francia y España.
Este año es el segundo con más superficie quemada por incendios en la Unión Europea a estas alturas desde que empezaron los registros hace 20 años, según datos satelitales del sistema Effis.
Al menos tres bomberos murieron en los últimos días, dos en Francia y un efectivo en Italia.
El gobierno español decretó la noche del jueves la emergencia de alcance nacional en la región de Madrid y en la provincia de Ávila, cerca de la capital. La medida, anunciada por el Ministerio del Interior, busca movilizar más recursos para combatir las llamas, que en Madrid provocaron la evacuación de 10.000 personas.
Qué está pasando en Francia
En tanto, el presidente Francés, Emmanuel Macron, anunció que pidió activar el mecanismo de protección civil de la UE por incendios. Se trata de una herramienta para coordinar la ayuda de emergencia europea cuando un desastre supera la capacidad de respuesta nacional de un país afectado.
En el sur de Francia, los bomberos luchan contra dos incendios de gran magnitud. Uno de ellos, en Le Porge, cerca de la ciudad de Burdeos, en el sudoeste del país, afectó 3400 hectáreas, según la última estimación de los bomberos.
“Los gendarmes vinieron a tocar puerta por puerta. El fuego estaba a 500 metros”, contó a Patrick Martineau, un residente de Le Porge de 69 años. Bomberos combaten las llamas en la zona de Le Porge, en Gironda, en Francia (Foto;: Reuters)
“Tenemos miedo y es difícil de comprender. Es surrealista. Cuando compramos aquí, hace seis años, no pensábamos en el riesgo de incendio”, dijo.
Según varias fuentes, el incendio habría sido provocado por trabajos de desbroce (limpieza de terreno) en un camino forestal.
Leé también: Estados Unidos condiciona el programa nuclear con Arabia Saudita: le exige que normalice sus relaciones con Israel
Según las autoridades, unas 20.000 personas -entre turistas y cientos de residentes de las localidades aledañas al bosque- se vieron obligadas a abandonar la zona.
El otro incendio, que comenzó el martes al mediodía en un campo y se extiende por el departamento del Var, en el sur de Francia, afectó 2500 hectáreas y más de 300 personas fueron evacuadas.
Durante la tarde, el prefecto, Simon Fabre, anunció que “el incendio se reavivó” y se reactivaron entre 50 y 100 focos.
Nuevas evacuaciones en España
Por la noche del jueves, el gobierno español de Pedro Sánchez decretó la emergencia de alcance nacional en la región de Madrid y en la provincia de Ávila, cerca de la capital.
Según se informó, la medida, anunciada por el Ministerio del Interior, busca movilizar más recursos para combatir las llamas, que en Madrid provocaron la evacuación de 10.000 personas.
El incendio más importante se encuentra a unos cien kilómetros al norte de Madrid, en la provincia de Guadalajara. Desde el jueves pasado, arrasó 32.000 hectáreas.
Un helicóptero lanza agua para apagar las llamas cerca de Guadalajara, España (Foto;: EFE)
Contra el incendio declarado cerca de Aldea del Fresno trabajan “18 dotaciones de bomberos”, junto a soldados de la Unidad Militar de Emergencias (UME), indicaron los servicios de emergencia.
Varias carreteras permanecen cortadas por las llamas.
En los últimos días se declararon numerosos incendios en España.
Impulsados por la ola de calor que asfixia al país desde hace dos días, estos incendios forestales se propagan muy rápidamente, sobre todo en las zonas desérticas, donde la maleza constituye el combustible ideal para el rápido avance de las llamas.
Incendios arrasan Sicilia
En Italia, decenas de incendios forestales y de vegetación arrasan Sicilia, anunció el ministro del Interior, Matteo Piantedosi.
Un centenar de habitantes, así como 22 pacientes de una clínica en el centro de la isla, donde las temperaturas superaron los 40°C en los últimos días, fueron evacuados el miércoles, según los bomberos.
“Se han desplegado 6000 efectivos y están operando 20 medios aéreos”, declaró el presidente de la región, Renato Schifani, quien precisó que cerca de 50 incendios -de los 344 reportados el miércoles- siguen activos.
Un portavoz de la Agencia de Protección Civil de Italia declaró que los incendios son avivados por “temperaturas muy altas y un suelo muy seco”. También se registraron más de 160 incendios en las últimas 24 horas en Calabria, la región vecina.
(Con información de AFP)
Europa, Incendios
DEPORTE2 días agoEscándalo Mundial: Las presiones secretas, la amenaza de la FIFA por Malvinas y la verdad detrás del partido contra España
POLITICA23 horas agoJorge Berredo, general retirado de las FFAA, asumió como Secretario de Seguridad en San Isidro
ECONOMIA3 días agoEl Gobierno apuesta a la construcción para reactivar la economía: reunión clave, dudas por el bono y las propuestas del sector


















