Connect with us

ECONOMIA

Economistas recalculan a la baja el volumen de importaciones: ¿señal de enfriamiento de la economía?

Published

on



Siempre insólita, la Argentina atraviesa una nueva contradicción: justo cuando la apertura a los productos producidos en el exterior se transforma en uno de los puntos más calientes del debate, se está produciendo un desplome en las expectativas de cifras de importación.

Los economistas que participan en la encuesta REM del Banco Central esperan que el año termine con compras por apenas u$s79.121 millones, lo que implicaría que, en el resto del año, todos los meses deberían rondar un promedio de u$s6.800 millones.

Advertisement

Si bien ese pronóstico supone una cifra que supera en 4% al nivel importador del año pasado, los economistas están continuamente revisando sus estimaciones a la baja. Y eso no es una buena noticia, porque va de la mano con una percepción de enfriamiento en la actividad económica.

A fines del año pasado, la misma encuesta REM preveía que este año habría importaciones por u$s81.500 millones, lo cual supondría un salto de casi 8%, más a tono con un PBI en crecimiento. Hay, entre los expertos, algunos que llegan aun más lejos y hasta creen que las importaciones serán menores que las del año pasado. Por caso, un reciente informe del banco de inversión Morgan Stanley pronostica que el volumen de las compras será de apenas u$s74.700 millones.

Como en todo dato estadístico, puede verse un costado positivo y uno negativo. El positivo es que habrá un mayor ingreso de divisas al país por saldo comercial, y hasta es posible que ese superávit compense a la salida de dólares por turismo y servicios. En definitiva, se disipan las preocupaciones por un déficit en la cuenta corriente, que históricamente suele ser el disparador de las devaluaciones.

Advertisement

Pero la «mitad medio vacía» es la de un indicio recesivo. Si se confirmaran las previsiones de una importación en caída, habría que poner en duda las proyecciones sobre la actividad económica -que el gobierno estima en un alza de al menos 4,5% del PBI para este año-.

De hecho, los últimos años en que hubo caída de exportaciones fueron recesivos. En 2023, cuando las importaciones totalizaron u$s73.714 -un desplome de 9,3% respecto del año anterior- se registró una variación negativa del PBI de 1,6%. Y al año siguiente, ya en la gestión Milei, cuando la devaluación tornó la situación más grave, con apenas u$s60.822, también se registró una recesión, por 1,7% del PBI.

Importaciones con olor a recesión

En principio, hay indicios que parecen darles la razón a quienes creen que las importaciones seguirán bajando. Por ejemplo, la recaudación impositiva por aranceles. Es cierto que es un dato que está impactado por el recorte en las alícuotas arancelarias, por lo que su variación no refleja con exactitud el movimiento comercial. Pero aun así llama la atención la magnitud de las cifras: en marzo pasado, los ingresos por aranceles y tasas de estadística aportaron a ARCA un 12% menos que el año pasado, en términos reales.

Advertisement

¿Por qué es preocupante esta tendencia? Porque el principal consumidor de las importaciones es el entramado industrial, que se encuentra en crisis y está utilizando apenas un 53% de su capacidad fabril instalada.

Los economistas suelen manejar una regla histórica de «tres a uno»: para que la economía argentina crezca un punto porcentual, es necesario que suban tres puntos las importaciones.

No siempre esa relación se cumple, claro. Las principales excepciones ocurren cuando hay distorsiones cambiaras como la del cepo: en esos casos, lo típico es que los importadores adelantes compras, aun cuando no las necesiten en ese momento, porque sospechan que habrá una devaluación a mediano plazo. Es lo que ocurrió, sin ir más lejos, en el final del gobierno de Alberto Fernández, cuando se produjo una gran acumulación de stock en las empresas, que luego de la devaluación bajaron drásticamente sus compras

Advertisement

Pero también durante la gestión de Javier Milei ocurrió este fenómeno, de un modo más acotado. Así, las importaciones en los meses previos a la elección legislativa se dispararon por encima de los u$s7.100 millones mensuales, porque había incertidumbre sobre si después de los comicios se mantendría el esquema cambiario de banda de flotación. En contraste, luego se produjo un desplome importador que alcanzó su mínimo en enero pasado, con importaciones por apenas u$s5.057 millones.

Por qué el gobierno festeja

Si las importaciones van con tendencia a la baja, ¿por qué entonces sigue siendo un tema polémico el de la entrada de productos del exterior, en particular de China? La respuesta es clara cuando se observan las estadísticas sobre cómo varía cada rubro de importación.

Por ejemplo, que la compra de bienes de capital cae a un ritmo de 17% interanual, lo cual es compatible con un escenario recesivo para la rama industrial. En cambio, las importaciones de productos finales para consumo y de automóviles sigue gozando de buena salud y representa un 23% del total de las importaciones, cuando hace un año esa participación era la mitad.

Advertisement

La vehemente argumentación del presidente Milei en defensa de la apertura comercial -en la que trató de «ladrones» a líderes de la industria local que pidieron protección contra la competencia china- hacen suponer que esa ponderación de los productos de consumo en el total de importaciones del país no sólo no disminuirá, sino que podría crecer a lo largo del año.

Para el gobierno, además de la ratificación de su discurso liberal sobre la defensa de los consumidores por encima de los industriales, la apertura importadora supone otro objetivo más terrenal: los productos importados, como textiles y electrodomésticos, han sido los que registraron menor inflación. De esa manera, compensan las subas previstas en los servicios públicos, como consecuencia de la «recomposición de precios relativos».

Es por eso que en el gobierno no parece generar preocupación la marcha de la balanza comercial. Más bien al contrario, la posibilidad de que haya este año un saldo comercial en torno de u$s20.000 millones -que es lo que ocurriría si se cumpliera el pronóstico de Milei sobre un boom exportador de u$s100.000 millones-, entonces el ingreso los dólares no solamente alcanzarían para compensar la salida de turistas sino que, además, quedaría un remanente para que el Banco Central pueda acumular reservas.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,exportación,importación,dólar,devaluación,petróleo,soja,toto caputo,déficit

Advertisement

ECONOMIA

Los cuatro escenarios del “Doctor Catástrofe” sobre la guerra en Medio Oriente

Published

on


Nouriel Roubini, conocido como el «Doctor Catástrofe» , exponiendo en el Foro de Davos REUTERS/Ruben Sprich (SWITZERLAND – Tags: POLITICS BUSINESS)

La guerra en Medio Oriente, especialmente el conflicto entre Estados Unidos e Irán, plantea importantes riesgos y dilemas para la economía global. Nouriel Roubini, economista reconocido por sus análisis sobre crisis financieras, estratega del fondo Hudson Bay, profesor de la Universidad de Nueva York y autor del libro “Megatendencias”, sobre amenazas económicas y geopolíticas, examinó en el portal Project Syndicate los caminos que podría tomar la situación y sus efectos sobre los mercados y la vida cotidiana en todo el mundo, adelantando además cuál escenario considera más probable

Roubini destaca que Irán ha resistido los ataques militares de Estados Unidos y mantiene bajo control el estrecho de Ormuz, una ruta clave por donde pasa buena parte del petróleo mundial. Los intentos del gobierno de Donald Trump de forzar una rendición rápida del régimen iraní no han tenido éxito.

Advertisement

Irán, por su parte, ha demostrado que puede soportar la presión económica y no enfrenta elecciones en el corto plazo, a diferencia de Trump, que sí ve puede ser políticamente afectado por el malestar de los votantes en las elecciones legislativas de noviembre.

Los precios del petróleo han subido y la economía global muestra señales de desaceleración, destaca, con una inflación que afecta a consumidores y empresas, ingredientes que pueden llevar a una situación conocida como estanflación: inflación en alza y crecimiento económico bajo o nulo.

El primer escenario que plantea Roubini es el más optimista. El alto el fuego actual se transforma en negociaciones fructíferas. Estados Unidos, al mantener un bloqueo naval sobre los puertos iraníes, aumenta la presión financiera sobre Teherán, a la espera de que una facción más moderada dentro del régimen iraní logre convencer a los sectores más duros de que aceptar un acuerdo nuclear traería consigo el levantamiento de sanciones y la reactivación de los ingresos provenientes del transporte marítimo.

Advertisement

Mientras los sectores más duros del régimen iraní mantengan el control y la capacidad de resistir las sanciones, una solución negociada seguirá siendo difícil de alcanzar

Sin embargo, Roubini considera que este desenlace es poco probable. El régimen iraní ha demostrado que puede resistir las dificultades económicas durante más tiempo que el gobierno estadounidense, especialmente porque en Irán no hay elecciones cercanas que puedan cambiar el poder. Además, persisten grandes diferencias entre ambos países, no solo por el programa nuclear iraní, sino también por el desarrollo de misiles, el apoyo a grupos armados en la región y la intención de Irán de cobrar peajes por el uso del estrecho de Ormuz. Resolver todas estas cuestiones requeriría negociaciones complejas y prolongadas, algo que parece poco viable en el corto plazo.

Vista aérea de buques militares y petroleros en el mar. Humo se eleva desde la costa montañosa al fondo bajo un cielo brumoso.
La mayor parte del análisis pivotea sobre el toma y daca entre EEUU e Irán acerca de la situación en el Estrecho de Ormuz
(Imagen Ilustrativa Infobae)

En el segundo escenario, el alto el fuego continúa pero las negociaciones no avanzan de manera significativa. El estrecho de Ormuz permanece bloqueado y la situación actual se prolonga durante algunos meses. Esto implica que los precios del petróleo y la energía seguirán elevados, incluso por encima de los niveles alcanzados durante los días más intensos del conflicto militar.

Esta situación daña la economía global: el crecimiento se frena y la inflación sube, afectando a todos los países, especialmente a los más dependientes del petróleo importado. Roubini advierte que este escenario no puede sostenerse mucho tiempo, ya que es inestable y dañino. Si no se resuelve en dos o tres meses, se verá forzado a evolucionar hacia una negociación real (escenario uno) o hacia una escalada del conflicto.

Roubini destaca que este escenario es el más probable en el corto plazo. Los actores principales están estancados y ninguno cede de manera significativa. La economía global siente el impacto, pero los mercados financieros parecen subestimar el riesgo al confiar en que el alto el fuego se volverá permanente pronto. Según el economista, esta expectativa es demasiado optimista.

Advertisement

El tercer escenario implicaría una intensificación del conflicto por parte de Estados Unidos e Israel, usando todos sus recursos militares y económicos para forzar la rendición o el colapso del régimen iraní. Si Irán cede, tendría que abandonar por completo su programa nuclear y reabrir el estrecho de Ormuz sin condiciones.

Este desenlace sería el más favorable para la economía mundial, ya que eliminaría la amenaza de interrupciones en el flujo de petróleo y restablecería la estabilidad en los mercados energéticos. Sin embargo, existe el riesgo de que Irán resista incluso esta presión extrema, lo que complicaría aún más la situación.

En el cuarto y peor escenario, Irán respondería utilizando sus capacidades militares restantes para causar daños graves y duraderos a la infraestructura energética del Golfo Pérsico, manteniendo a la vez el control del estrecho de Ormuz. Los precios del petróleo podrían superar los 200 dólares por barril, lo que llevaría a una crisis económica global parecida a la de los años 70, con recesión y caída de los mercados bursátiles.

Advertisement
Según Roubini, los mercados están subestimando los efectos del conflico y sus escenarios más probables
(AP Photo/Mark Lennihan)
Según Roubini, los mercados están subestimando los efectos del conflico y sus escenarios más probables
(AP Photo/Mark Lennihan)

Este escenario sería desastroso no solo para las economías más grandes, sino también para los países en desarrollo que dependen de la energía importada. Las consecuencias incluirían desempleo, recortes de gasto público y creciente malestar social.

Roubini señala que, aunque tanto EEUU como los mercados desearían se realice el primer escenario (negociación exitosa y fin de hostilidades), eso parece una ilusión. En Irán, advierte, el poder real está en manos de los sectores más duros del régimen, que han demostrado resistencia y no tienen presión electoral inmediata.

Los mercados financieros parecen subestimar el verdadero peligro de una escalada, confiando en una solución rápida que, según Roubini, es poco realista

El escenario que el “Doctor Catástrofe” considera más probable es el segundo: la prolongación de la situación actual, con un alto el fuego frágil y el estrecho de Ormuz bloqueado. Este escenario mantiene la economía mundial bajo presión, con inflación elevada y menor crecimiento, y podría empeorar si no se alcanza pronto una solución negociada.

Los mercados financieros,subraya, parecen no estar teniendo en cuenta lo suficiente este riesgo, lo que podría llevar a una corrección brusca si el conflicto se agrava.

Advertisement

El análisis resalta la complejidad y los peligros de la situación en Medio Oriente. Según Roubini, una solución negociada y pacífica es deseable, pero poco probable a corto plazo. El mundo, concluye enfrenta el riesgo de más inflación, menor crecimiento y una creciente incertidumbre mientras los actores principales sigan sin ceder terreno.

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

El economista que empujó la dolarización en Argentina cuestionó el plan de Milei contra la inflación

Published

on


El economista estadounidense Steve Hanke, uno de los principales impulsores de la dolarización total de Argentina, cuestionó con dureza el plan anti inflacionario del Gobierno de Javier Milei. Para él, sin un cambio de moneda definitivo, la inflación seguirá siendo un problema imposible de resolver.

«Como dije desde el primer día, si Milei fracasaba en dolarizar Argentina, no iba a poder controlar la inflación. La inflación = el talón de Aquiles de Milei», escribió Hanke en su cuenta de X. El mensaje llegó después de conocerse nuevos datos sobre la dinámica inflacionaria y se sumó a una serie de críticas recientes del economista hacia la estrategia oficial.

Advertisement

Steve Hanke es uno de los principales impulsores de la dolarización en Argentina

Hanke es profesor de la Universidad Johns Hopkins. También es un referente global en procesos de dolarización. Sostiene desde hace años que la única salida definitiva para Argentina es reemplazar el peso por el dólar y cerrar el Banco Central, porque considera que la convivencia de monedas no alcanza para estabilizar la economía de manera permanente.

Advertisement

En distintas publicaciones y entrevistas recientes insistió en que el país «debe dolarizar» para evitar nuevas crisis cambiarias. También para frenar la salida de capitales que amenaza cada vez que aparece turbulencia.

Por qué Hanke insiste con la dolarización argentina

En trabajos académicos publicados en 2025, Hanke presentó modelos de «implementación de dolarización» pensados específicamente para Argentina. En esos documentos volvió a defender el caso ecuatoriano como ejemplo a seguir.

Ecuador abandonó su moneda local y adoptó el dólar norteamericano como único medio de pago. Para Hanke, ese cambio le permitió al país andino estabilizar su economía y evitar crisis inflacionarias recurrentes.

Advertisement

La postura del economista choca de frente con el camino elegido finalmente por Milei. Durante la campaña presidencial, el ahora mandatario proponía una dolarización formal de la economía. Pero en los últimos meses relativizó esa posibilidad.

Ahora defiende un esquema de «dolarización endógena». Ese modelo se basa en permitir que los argentinos usen sus dólares ahorrados para hacer transacciones habituales, sin imponer un reemplazo compulsivo del peso por decreto presidencial.

Qué dijo Milei sobre la dolarización que prometió en campaña

Semanas atrás, Milei reconoció públicamente que no avanzó con una dolarización total porque «la gente no quiere hacerlo». «No podés imponer las cosas por la fuerza», sostuvo el Presidente al explicar que, pese a la apertura para operar en dólares, gran parte de las transacciones siguen realizándose en pesos.

Advertisement

Esa declaración marcó un giro importante. Milei aseguró que el Gobierno no impulsará una dolarización obligatoria. Que el proceso dependerá de las decisiones espontáneas de los agentes económicos. Esa definición marcó una diferencia clara con la posición de Hanke.

La dolarización total de la economía, de todas formas, fue parte central de la plataforma de campaña de Milei en 2023. Incluso dentro de su equipo de asesores incluyó a Emilio Ocampo. Ocampo es un economista argentino que escribió y teorizó sobre la conveniencia del cambio de moneda.

En su momento sonaba como candidato firme a presidente del Banco Central. Pero finalmente quedó fuera del gabinete. Su ausencia fue leída por muchos analistas como una señal de que el Gobierno no tenía intenciones reales de avanzar con la dolarización compulsiva.

Advertisement

Por qué el Gobierno defiende su estrategia contra la inflación

El Gobierno, por su parte, defendió la marcha del plan anti inflacionario. Aseguró que el último dato de marzo, un IPC de 3,4%, respondió a shocks puntuales en energía y precios estacionales de educación.

Según la visión oficial, en adelante la inflación volverá a retomar el sendero de desinflación que venía mostrando desde el inicio de la gestión, y que la estrategia económica del Gobierno sigue siendo efectiva pese a las críticas.

Hanke, sin embargo, no parece convencido. Para el economista norteamericano, mientras el Banco Central siga emitiendo pesos y el país mantenga su propia moneda, la inflación seguirá siendo el talón de Aquiles de cualquier gobierno argentino. Incluso del de Milei.

Advertisement



iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,javier milei,dolarización

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

Punto por punto, qué se sabe del Súper RIGI anunciado por el Gobierno

Published

on


El ministro de Economía, Luis Caputo, detalló que el nuevo esquema busca competir con países desarrollados bajando la carga impositiva y eliminando trabas aduaneras.

El Gobierno nacional avanza en la elaboración de un proyecto de ley para crear el Súper RIGI, un nuevo Régimen de Incentivos a Grandes Inversiones que ofrecerá mayores ventajas que el programa vigente. El presidente Javier Milei lo anunció el miércoles desde California, donde participó de la 29° Conferencia Global del Instituto Milken, y al día siguiente el ministro de Economía, Luis Caputo, brindó precisiones en conferencia de prensa. El texto del proyecto se encuentra en etapa de definición y el Ejecutivo prevé enviarlo al Congreso en los próximos días.

Milei realizó el anuncio a través de su cuenta de la red social X mientras regresaba de su 17° viaje a Estados Unidos desde que asumió la presidencia en diciembre de 2023.

Advertisement

“Estaremos mandando al Congreso una ley sobre SÚPER RIGI, el cual tiene mayores ventajas que el RIGI original y que aplicará para sectores que nunca han existido en Argentina”, escribió el mandatario. Agregó que el esquema permitirá “crear nuevas empresas que satisfagan las necesidades productivas de los nuevos sectores dinámicos de la economía al tiempo que multiplicará la cantidad de empleos”.

La agenda del presidente en suelo norteamericano incluyó, además de la exposición en el Instituto Milken, una reunión con el presidente de la institución, Michael Milken, y un encuentro con un grupo de empresarios. Entre ellos, representantes de Chevron, que anunciaron una inversión de USD 10.000 millones ligada al RIGI. El ministro Caputo, que acompañó a Milei en el viaje, escribió en X que los ejecutivos de Chevron “nos garantizaron que estarán enviando un nuevo proyecto RIGI en los próximos días por más de USD 10.000 millones”.

El RIGI es el régimen creado a través de la Ley Bases para atraer proyectos de inversión de gran escala en sectores como energía, minería, infraestructura e industria.

Advertisement

Ofrece beneficios fiscales, cambiarios y aduaneros: reduce el Impuesto a las Ganancias del 35% al 25%, exime de derechos de exportación, permite acreditar el IVA en la etapa pre-operativa y habilita el acceso a arbitraje internacional en caso de conflictos jurídicos. El monto total ingresado al RIGI —entre iniciativas aprobadas y en evaluación— alcanza los USD 94.965 millones. Los proyectos ya aprobados suman USD 27.210 millones, mientras que los 22 pendientes de aprobación totalizan USD 67.755 millones. La mayoría se concentra en energía y minería.

Glencore RIGI
A diferencia del RIGI vigente, que hoy concentra desembolsos en energía y minería, el nuevo proyecto busca diversificar la matriz productiva hacia la industria tecnológica.

Caputo explicó en conferencia de prensa que la idea del Súper RIGI surgió de constatar que ciertos sectores industriales tienen márgenes muy bajos y que la Argentina compite con países “que nos llevan muchas décadas de ventaja en términos de instituciones y composición impositiva”. El objetivo, dijo, es generar condiciones para que industrias que hoy no existen en el país se instalen y desarrollen.

A diferencia del RIGI original, cuyas aprobaciones se concentran en hidrocarburos y minería, el Súper RIGI apunta a sectores que no tienen desarrollo local. Caputo mencionó la fabricación de baterías de litio, automóviles eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y la cadena de valor del uranio. También incluyó la producción industrial a partir de la pesca y la elaboración de fertilizantes.

“Podría ser, por ejemplo, vamos a ser grandes productores de litio, baterías de litio, podría ser fábrica de autos eléctricos. Incluso las fábricas de autos eléctricos son consumidores, por ejemplo, tanto de baterías de litio como de laminado de cobre. Entonces, empieza a haber estas sinergias”, detalló el ministro. Y subrayó: “Vale recalcar que no refiere solo a minería o hidrocarburos, como dije, puede ser agro, pesca, forestación. Son todas esas industrias que hoy no están en Argentina”.

Advertisement

El Súper RIGI tendrá diferencias concretas respecto al régimen vigente en materia tributaria. La tasa del Impuesto a las Ganancias para las empresas incluidas será del 15%, frente al 25% que contempla el RIGI actual. En cuanto a la amortización de inversiones, el esquema prevé deducir el 60% en el primer año, el 20% en el segundo y el 20% restante en el tercero. El RIGI vigente también contempla amortización acelerada, pero en términos menos favorables.

Exportación Importación Contenedores
El Súper RIGI busca eliminar las «zonas grises» en la nomenclatura aduanera para facilitar la entrada de bienes de capital sin impuestos.

Sobre los aranceles de importación, el nuevo régimen elimina los derechos sobre todo lo vinculado a la producción, sin las zonas grises que genera la diferente nomenclatura arancelaria de algunos bienes de capital en el esquema actual. “Hoy en el RIGI estas excepciones básicamente son para los bienes de capital, pero hay algunos bienes de capital que tienen diferente nomenclatura. Entonces, a veces hay alguna zona gris que tenemos que debatir”, explicó Caputo. El Súper RIGI apunta a eliminar esa ambigüedad. Adicionalmente, los productos generados bajo el régimen estarán exentos de aranceles de exportación.

El proyecto también contempla restricciones al cobro de impuestos subnacionales. Las provincias que adhieran al régimen no podrán aplicar Ingresos Brutos por encima del 0,5% sobre las actividades comprendidas. Y los municipios no podrán cobrar tasas calculadas sobre las ventas.

Caputo fue preciso al respecto: “También va a ser que no se puedan cobrar tasas municipales como se quiere hacer ahora en relación a las ventas, lo que termina siendo más bien un impuesto que una contraprestación”.

Advertisement

Uno de los puntos pendientes de resolución es el monto mínimo de inversión que habilitará el acceso a los beneficios del Súper RIGI. Caputo reconoció que todavía no está definido, pero indicó que se fijará antes del envío del proyecto al Parlamento. “Todavía no lo hemos terminado de definir. Pero esto estaría yendo al Congreso la próxima semana, así que lo vamos a definir probablemente durante el fin de semana”, señaló el ministro.

Caputo fue explícito sobre la magnitud de los flujos de capital que el Ejecutivo aspira a captar con el nuevo régimen. “Estamos hablando de una inversión que pueden ser veinte mil, treinta mil millones de dólares”, afirmó. En su visión, esas inversiones pueden colocar a la Argentina “al tope de la lista a la hora de decidir para estas empresas en dónde finalmente invertir”.

El Gobierno estima que el Súper RIGI podría atraer entre 20.000 y 30.000 millones de dólares en inversiones de largo plazo. (Reuters)
El Gobierno estima que el Súper RIGI podría atraer entre 20.000 y 30.000 millones de dólares en inversiones de largo plazo. (Reuters)

El ministro también delineó el impacto fiscal y laboral que el Gobierno proyecta a partir del esquema. Sostuvo que “va a consolidar nuestro proceso de crecimiento en el mediano y largo plazo, va a generar muchas más exportaciones y una mayor recaudación, que nos va a permitir a nosotros continuar con el proceso de baja de impuestos para toda la economía, para todos los argentinos, para que podamos tener cada vez más una economía más competitiva y la gente se pueda beneficiar”.

Horas después del anuncio presidencial, Milei difundió en sus redes sociales un video de estética cinematográfica para acompañar la presentación del Súper RIGI. El material muestra un buque de guerra con la inscripción “RIGI” avanzando en un mar embravecido y culmina con una mano presionando un botón rojo en un panel tecnológico.

Advertisement

El video, que circuló en plataformas digitales, fue concebido como herramienta de comunicación tanto para la opinión pública local como para potenciales inversores externos.

El texto final del proyecto se encuentra en elaboración. El Gobierno prevé enviarlo al Parlamento en los próximos días. Para convertirse en ley, deberá contar con el aval de ambas cámaras del Congreso.



Banking Services (Legacy),Banking Services (TRBC level 3),LEGACY: Financials (TRBC),Financials (TRBC level 1),Currencies / Foreign Exchange Markets

Advertisement
Continue Reading

Tendencias