POLITICA
El Gobierno autorizó a nueve provincias a otorgar concesiones de obras públicas en rutas nacionales

El Gobierno nacional decidió delegar en las provincias de Corrientes, Santa Fe, Córdoba, San Luis, Mendoza, Río Negro, Neuquén, San Juan y Santa Cruz la competencia para otorgar concesiones de obra pública por peaje en tramos de rutas nacionales, ubicados dentro de sus territorios.
Se trata de las provincias comandadas por gobernadores considerados aliados para el Ejecutivo nacional, puesto que mantienen un diálogo fluido y fueron clave en varias de las victorias legislativas del Gobierno.
La medida, oficializada con la publicación del decreto 253/2026 publicado hoy en el Boletín Oficial, permite que estas jurisdicciones asuman el manejo de la administración, reparación, ampliación, conservación y mantenimiento de los caminos nacionales, sin que ello implique la transferencia de la titularidad del dominio público ni la jurisdicción federal sobre los tramos involucrados.
El objetivo de la nueva disposición es facilitar una gestión más ágil y cercana de la infraestructura vial, permitiendo a las provincias actuar directamente en los procesos de licitación y concesión.
Según el decreto, las provincias podrán aprobar la documentación licitatoria, convocar a los interesados, seleccionar concesionarios y suscribir los contratos necesarios para la ejecución de las obras. Todo este procedimiento deberá respetar los principios de publicidad, concurrencia, transparencia, razonabilidad tarifaria y equilibrio económico-financiero.
Para ejercer estas competencias, las provincias deberán firmar convenios específicos con la Dirección Nacional de Vialidad. En estos acuerdos se detallarán los tramos de rutas nacionales a gestionar, los plazos para el ejercicio de las competencias, el régimen de supervisión y auditoría, y el compromiso de mantener indemne al Estado Nacional ante cualquier reclamo o daño que pudiera surgir en el marco de la concesión.
La delegación de facultades se considera temporal, funcional, limitada y revocable. En ningún caso, implica la cesión del dominio público ni la jurisdicción federal sobre los tramos de rutas nacionales. El Estado nacional mantendrá la titularidad y podrá reasumir la gestión si circunstancias de interés público lo requieren.
De acuerdo con lo dispuesto, el proceso de delegación establece que los fondos obtenidos a partir de la explotación de cada tramo objeto de concesión solo podrán ser destinados a la construcción o conservación de ese mismo tramo. No se autoriza su uso para obras en otros trayectos, aunque exista vinculación física o técnica entre ellos.

Las provincias, una vez aprobado el convenio por la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía, tendrán un plazo máximo de un año para iniciar el procedimiento de selección de concesionarios. Tras la adjudicación, deberán suscribir el contrato y otorgar la posesión a la empresa concesionaria en un plazo de noventa días hábiles, salvo que existan motivos fundados para modificar dicho término.
El decreto prevé que, si no se cumple con los plazos estipulados para la convocatoria o la adjudicación, la delegación sobre el tramo vial en cuestión decaerá automáticamente. Si el contrato de concesión se extingue por cualquier motivo, la gestión y el mantenimiento regresarán al Estado nacional, que podrá reasumir la administración y mantenimiento del tramo o instrumentar un nuevo proceso de delegación.
Un aspecto central de este nuevo esquema es la supervisión y auditoría de los contratos de concesión, que quedará bajo la órbita de la Dirección Nacional de Vialidad.
La decisión de descentralizar la gestión operativa de ciertos tramos de rutas nacionales responde al interés manifestado por varias jurisdicciones en asumir un papel más activo en la administración de la infraestructura vial que atraviesa sus territorios. Según el texto del decreto, esta modalidad se encuadra en un proceso de fortalecimiento del régimen federal y busca dotar a las provincias de herramientas adecuadas para gestionar el financiamiento y ejecución de obras a través de concesiones por peaje.
Los convenios a suscribirse entre las provincias y la Dirección Nacional de Vialidad deberán incluir el plan de obras, el cronograma de ejecución, la justificación técnica, la fuente de financiamiento, el detalle del peaje máximo y el plazo de concesión proyectados. Todos estos elementos serán evaluados por el organismo nacional, que analizará la viabilidad técnica y económica de cada proyecto y su compatibilidad con otros planes de infraestructura bajo su responsabilidad.
Además, establecieron que si otras provincias o la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desean asumir facultades similares, podrán solicitarlo al Ministerio del Interior, que evaluará la pertinencia y viabilidad conforme a los criterios del decreto y las leyes vigentes. El Ministerio de Economía queda facultado para emitir normas aclaratorias y complementarias a fin de garantizar la adecuada implementación de la medida.
La iniciativa, impulsada en un contexto de reorganización administrativa y búsqueda de una gestión pública más eficiente y transparente, apunta a optimizar la infraestructura vial y mejorar la seguridad en el transporte, manteniendo el equilibrio entre la descentralización operativa y la preservación del dominio federal sobre los bienes estratégicos del país.
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POLITICA
Milei explicó su plan para modificar la carta orgánica del BCRA: “Un gran paso para terminar con la inflación”

Tras anunciar su intención de modificar la Carta Orgánica del Banco Central, Javier Milei sentenció que la normativa vigente desde 2012 es “una declaración de ignorancia” y enfatizó que “aniquilar” esa reforma será “un gran paso para terminar para siempre con la inflación”.
En un extenso posteo titulado “Fin de la brutalidad monetaria”, Milei contestó los cuestionamientos de Mercedes Marcó del Pont, titular del Central cuando el gobierno de Cristina Kirchner impulsó la reforma de 2012, y a Miguel Pesce, presidente del organismo durante la gestión de Alberto Fernández. Ambos habían asegurado que el plan del mandatario responde a un pedido del Fondo Monetario Internacional.
“Si estos dos analfabetos económicos se quejan es una buena señal, ya que dado el desastre que han hecho, hacer lo opuesto es una buena intuición”, replicó el Presidente.
Los argumentos de Milei para reformar la Carta Orgánica del Central
En el posteo, el mandatario apeló al principio de Tinbergen —una regla económica clásica que establece que para alcanzar un objetivo de política económica se necesita al menos un instrumento independiente— para fundamentar su crítica a la carta orgánica kirchnerista.
Bajo esa lógica, sostuvo que la reforma de 2012 incurrió en lo que denominó “un nivel de bestialidad” al asignarle a la política monetaria cinco objetivos simultáneos, algo que consideró técnicamente inviable.
“Es una declaración de ignorancia al asignarle a un instrumento de política económica, en este caso la política monetaria, cinco objetivos”, escribió. Y concluyó: “Por ende, no debería ser motivo de sorpresa la continua aceleración de la tasa de inflación, algo que se quebró desde 2024”.
En ese sentido, Milei cuestionó específicamente el artículo 3° de la Carta Orgánica vigente —incorporado por la Ley 26.739—, que establece que el banco “tiene por finalidad promover, en la medida de sus facultades y en el marco de las políticas establecidas por el gobierno nacional, la estabilidad monetaria, la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social”.
Para Milei, esa redacción habilitó el financiamiento del Tesoro mediante emisión y constituye “una declaración de ignorancia espantosa”. “Por lo tanto, si queremos terminar para siempre con la inflación, aniquilar la reforma de 2012 volviendo a un objetivo factible (preservar el valor de la moneda) será un gran paso en la dirección correcta”, finalizó.
Qué propone el Gobierno en su proyecto
Según pudo averiguar TN, la iniciativa en la que trabaja el Presidente busca volver al mandato único que rigió desde la reforma de 1992 a 2012: que la misión “primaria y fundamental” del BCRA sea preservar el valor de la moneda.
En esa misión trabajan junto a Milei el ministro de Economía, Luis Caputo; el titular del BCRA, Santiago Bausili, y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger.
Entre los cambios concretos que analiza el oficialismo figura restringir o eliminar la posibilidad de que el Banco Central otorgue adelantos transitorios al Tesoro, las transferencias de utilidades contables y las compras de deuda pública que puedan funcionar como financiamiento monetario del déficit.
Los adelantos transitorios son préstamos de corto plazo que el Banco Central puede darle al Tesoro dentro de ciertos límites legales. Las utilidades, en cambio, son ganancias contables del BCRA que en distintos momentos fueron giradas al Tesoro y utilizadas como fuente de financiamiento.
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Se trata de un debate que aparece en el programa con el Fondo Monetario Internacional. En la segunda revisión, el organismo planteó que, una vez consolidada la estabilización macroeconómica, sería necesario avanzar en una reforma legal más amplia del Banco Central para fortalecer su independencia, mejorar su gobernanza y reforzar los resguardos contra el financiamiento monetario del déficit.
En la práctica, la reforma buscaría separar tres funciones: preservar el valor de la moneda, sostener la estabilidad financiera y actuar como regulador del sistema bancario. Así, el Gobierno quiere evitar que esas funciones se mezclen con el financiamiento fiscal. La premisa política de Milei es que la inflación no se termina sólo con disciplina de corto plazo, sino con una regla institucional que impida volver a emitir para cubrir déficit.
Javier Milei, Banco Central
POLITICA
El Presidente felicitó a Keiko Fujimori por la victoria electoral y podría asistir a la asunción en Perú

Javier Milei dialogó con Keiko Fujimori para felicitarla por su victoria electoral y dar inicio a “una nueva etapa” entre ambos países. El mandatario destacó las coincidencias ideológicas y aseguró que “Perú se suma al bloque” de naciones regionales que enfrentan al socialismo.
Desde Casa Rosada informaron que existen altas probabilidades de que Milei asista a la ceremonia de asunción el próximo 28 de julio. El Presidente busca consolidar una alianza regional tras los recientes resultados electorales, que también incluyen la victoria de Abelardo De la Espriella en Colombia.
Keiko Fujimori
Fujimori obtuvo el 50,13% de los votos tras un ajustado escrutinio frente a Roberto Sánchez, marcando el fin de un proceso electoral que se extendió por más de 20 días. La líder conservadora, quien fue sobreseída en causas por lavado de activos, gobernará el país durante los próximos cinco años.
El canciller Pablo Quirno confirmó que ya se conformó un grupo de una docena de países latinoamericanos que trabajan en sintonía ideológica. El Gobierno interpreta estos resultados como un “corrimiento ideológico de la región” en contra del socialismo.
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POLITICA
La posible caída de las PASO carga de incertidumbre al PJ y genera dudas sobre cómo resolver la interna

El gobierno nacional, de la mano del flamante Jefe de Gabinete, Diego Santilli, avanza con convicción en la misión de discutir la reforma política en el Congreso y, especialmente, de derogar las PASO nacionales con el apoyo de los gobernadores, dueños de los votos claves en las dos cámaras parlamentarias.
En la Casa Rosada y en el Congreso, los primos Menem y Santiago Caputo hacen números y afinan el lápidez para generar un golpe de efecto potente en la nueva etapa del Gobierno, tras la salida de Manuel Adorni. En el oficialismo saben con claridad que eliminar las PASO complicará, aún más, la resolución de la interna peronista, el principal rival a vencer en el 2027.
Si las elecciones primarias caen en desgracia, la oposición se quedaría sin una herramienta determinante para saldar las diferencias internas y legitimar al candidato final para enfrentar a Javier Milei en el camino a su reelección. Los libertarios, con ayuda de una parte de la oposición, le llenarían de espinas la ruta al sector opositor más duro y voluminoso del país.
En Balcarce 50 dan cuenta de que el número está, pero que falta pulirlo. En los hechos, eso significa avanzar en la negociación cruzada por los acuerdos electorales en cada provincia de cara al 2027, a cambio del acompañamiento parlamentario. El toma y daca de siempre. Si bien reconocen que falta hablar con algunos gobernadores, también dejan saber que un sector del radicalismo y del peronismo del interior está dispuesto a acompañar.

“Estamos en plena negociación. Creemos que vamos a llegar a un consenso para que salga”, indicaron a Infobae en la Casa Rosada, donde reconocen que la búsqueda del acuerdo tiene dos alternativas viables: la eliminación o la suspensión. Algunos opositores del radicalismo y el peronismo ven en una primarias sin obligatoriedad (PAS) una salida colateral en el caso de que las negociaciones se empantanen. Pero está la voluntad de avanzar en el rumbo que marca el oficialismo.
En el justicialismo hay quienes dan por perdida la batalla y empiezan a asumir, con cierta resignación, que el Gobierno va a poder tumbar las PASO. “Tienen el número. Ya está. Los gobernadores van a acompañar y nosotros tendremos que ver cómo nos la arreglamos el año que viene”, sostuvo una diputada nacional de larga trayectoria en el peronismo.
Pero no todos piensan en esa línea. Un referente importante del bloque de diputados de Unión por la Patria (UP) planteó sus reparos respecto a la viabilidad del propósito que tiene el Gobierno. “Si todavía no fueron al recinto es porque no tienen el número. Lo pueden construir. Pero hay que ver el contenido del acuerdo que pueden hacer y el momento en que lo hacen”, sostuvo. El Gobierno piensa que la reforma se puede tratar en agosto. Hay varias semanas para negociar.
En la mayoría de las terminales peronistas asumen que si las PASO se caen, la fuerza política tendrá un problema grande por delante. Porque las Primarias sirven para contener a las distintas vertientes, que cada una presente el candidato que quiera y que la gente que desee votar al espacio político en su conjunto, defina quién es el mejor candidato.

Además, son muchos los que creen que, debido a la extensa e intensa interna que atraviesa el peronismo bonaerense, sumado a la horizontalidad del debate de este tiempo, es importante que el candidato que quede en pie sea legitimado por los votos. Sea cual sea ese candidato. Eso se debe a la falta de un liderazgo que encolumne a la mayoría y a la ruptura interna que el peronismo sufrió luego de dejar el poder en el 2023.
Las limitaciones que tiene el liderazgo de Cristina Kirchner, que sigue siendo la referente más importante, aunque su voz ya no atraviese los límites de su fuerza, también influyen en la necesidad de legitimar nombres. Ya no sirve, como ocurrió en un tiempo, que la ex presidenta levante su pulgar y le dé su bendición a un candidato. No alcanza. Por eso los votos son la mejor forma de resolver tantas desconfianzas que sobreviven en las arterias justiciaistas.
“Hay un montón de compañeros en el interior que no se sienten contenidos por las discusiones que estamos teniendo. Hay que tener un ámbito de debate porque de este laberinto se sale con legitimación popular. Votando. Si no tenemos las PASO, será con una interna abierta y sino será una interna partidaria, pero hay que legitimar”.
Ese fue el planteo que hizo Juan Manuel Olmos, referente del PJ Federal, durante una entrevista que brindó ayer al canal de streaming Gelatina. El titular de la Auditoria General de la Nación (AGN) hace tiempo que viene planteando que el peronismo necesita que las diferencias se resuelvan con votos, porque el dedo todopoderoso no va más y porque nadie tiene la capacidad de aglutinar más de la mitad de las voluntades que hay dentro de un peronismo roto.

La postura de Olmos es la del PJ Federal en su conjunto. Hay otras vertientes, como el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) que, ante la imposibilidad de que Axel Kicillof sea un candidato de consenso, comparten esa mirada. El Jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, lo explicó algunos días atrás. “Las PASO son el mejor sistema para definir una candidatura en el peronismo. Los que quieran representar, se pueden presentar y la gente elige”, indicó.
Bianco planteó que la candidatura se definirá con el “método posible” y, eventualmente, se buscará “el consenso”. La última opción, a esta altura del calendario, parece una utopía. Mientras pasa el tiempo y las guerrillas kirchneristas siguen, las posibilidades de un acuerdo de unidad amplio van diminuyendo.
Si no hay consenso y no hay PASO, hay dos opciones que se están conversando hace tiempo en el peronismo. Una es la interna partidaria. Esa es una alternativa que parece casi inviable en lo que respecta a su organización y logística. Los padrones de los PJ de todo el país no está actualizados y, además, en el presente el peronismo es representado por una convergencia de partidos. Armar un gran padrón de la coalición es un trabajo demasiado complejo para el tiempo que falta hasta la elección.
La otra opción es que haya una interna partidaria abierta. Es decir, que el peronismo haga una elección, pero que pueda votar cualquier persona, no solo los afiliados. Esa propuesta, con la particularidad de dividirla en cuatro regiones y en cuatro meses distintos, es la que impulsa el sanjuanino Sergio Uñac, uno de los precandidatos que tiene el peronismo.

Algunos dirigentes ven una falencia grande en esa opción y es que haya electores de otras fuerzas políticas que puedan votar en la interna y terminen trastocando la legitimidad real de la elección. Porque ninguno de esos votantes aparecerán en una elección general posterior. El resultado podría terminar siendo un espejismo.
Otro escenario que empezó a tomar volumen como una opción inevitable, más que como una convicción, es que haya distintas candidaturas en la elección general. Es decir, que el peronismo vaya dividido, como sucedió en el 2003, y que el ganador de esa interna virtual absorba los votos anti Milei en un balotaje. Sería el peor escenario. El retrato más fiel de la ruptura.
Esa opción tiene un talón de Aquiles: la posibilidad de que Javier Milei gane en primera vuelta frente a la fragmentación de la oposición. Lo cierto es que alguna opción el peronismo va a tener que abordar para poder poner en la cancha una candidatura razonable y competitiva. Aún hay tiempo por delante. Pero las divisiones son tantas y tan profundas, que han construido un clima espeso y especulativo en el justicialismo. El futuro es incierto y difícil. Bastante difícil.
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