POLITICA
El trabajo, una “herida abierta” en el debate de los argentinos en las redes

La cuestión del trabajo sigue en el centro de las preocupaciones económicas de los argentinos en el mundo digital.
Mientras otras agendas suben y bajan con mayor velocidad, el empleo sostiene un volumen de atención alto incluso cuando la inquietud cede algunos puntos.
Mientras el dólar exhibe la caída más pronunciada entre las preocupaciones económicas de los argentinos en el mundo digital en lo que va del gobierno de Javier Milei, seguido por la inflación, el trabajo apenas afloja.
Dentro de la conversación económica, predominan cuestiones sociales sensibles, como la situación de las personas con problemas laborales, el impacto sobre sus familias y la responsabilidad del gobierno en la materia.
En las redes, el trabajo no se discute sólo como variable económica, sino como condición de vida.
La preocupación por el trabajo se sostiene
El análisis sobre la preocupación de los argentinos por el empleo revela que el tema puede bajar, pero no se derrumba.
A lo largo de toda la serie analizada, desde diciembre de 2023 hasta abril de 2026, se mueve dentro de una franja alta, con dos rasgos muy marcados: un piso elevado y picos esporádicos que reactivan la conversación.
El primer gran salto de la preocupación online de los argentinos por el empleo apareció entre abril y mayo de 2024, cuando el índice rozó la zona de los 68/69 puntos.
Luego llegó una corrección, pero nunca perforó un umbral de normalización real.
El segundo salto, todavía más fuerte, se registró en febrero de 2026, por efecto directo del debate sobre la reforma laboral, cuando superó los 72 puntos. Después baja, sí. Pero vuelve a estabilizarse en un nivel alto.
La caída del 4,2 % en la preocupación por el empleo describe, en realidad, la persistencia del tema más allá del descenso.
El trabajo funciona como una preocupación estructural para los argentinos; no necesita un shock permanente para seguir arriba.
Inflación y dólar, en retroceso
La inflación sigue como un tema potente dentro de las preocupaciones económicas que los argentinos expresan en el mundo digital, pero su tendencia resulta claramente descendente: -15,7 % durante el gobierno libertario.
Arranca muy alta, en la zona de los 60/65 puntos, cae durante buena parte de la actual gestión y, aunque muestra un rebote en el tramo final, termina lejos del empleo.
Con el dólar el movimiento, resulta todavía más pronunciado.
La caída del 27,6 % marca el retroceso más fuerte entre todas las categorías analizadas.
Hay varios rebotes a lo largo del período, pero el recorrido general muestra una dinámica de descompresión.
En el último corte queda apenas por encima de los 42 puntos, muy lejos del trabajo.
Pobreza, crédito e industria, en segundo plano
Las otras tres variables analizadas por Monitor Digital completan el cuadro sobre el ánimo económico de los argentinos en las redes sociales y la web.
La pobreza es la única que muestra una tendencia levemente ascendente: +1,2 %.
Sin embargo, ese crecimiento resulta moderado. Su curva se mantiene bastante estable, con oscilaciones acotadas y un cierre cercano a los 49 puntos.
El crédito aparece casi plano, con una baja marginal del 1,6 %.
Tiene momentos de recuperación, especialmente en los últimos meses de la gestión de Javier Milei, pero se mueve en una banda media y no logra transformarse en preocupación dominante.
La industria, por su parte, es la serie más serruchada.
Tiene picos intensos y descensos rápidos, pero su tendencia de largo plazo queda casi neutra: -0,5 %.
Es un tema que gana volumen por episodios dentro de la preocupación económica de los argentinos, y no por continuidad.
El impacto social de la crisis laboral
La conversación de abril en las redes sociales sobre el trabajo coloca en el centro del mapa términos como “gente” y “vida”, seguidos por “personas”, “familia”, “país”, “mundo” y “Gobierno”.
Ese léxico muestra que el trabajo aparece en redes como una discusión existencial y social, y no sólo económica.
La experiencia cotidiana ordena el debate de los argentinos sobre el trabajo.
La expresión “reforma laboral” también asoma, igual que “empleados”, “empresas” y “Milei”, lo que indica una mezcla de dimensiones: cotidianeidad y política.
La negatividad del 79 % revela que la conversación de los argentinos sobre el empleo está atravesada por preocupaciones personales, tensiones políticas y una evaluación económica crítica.
Es una conversación cuya carga emocional ayuda a explicar por qué el tema no se corre del centro de la agenda.
La paradoja, resuelta
El trabajo muestra una baja como tendencia dentro del debate digital de los argentinos, pero no pierde primacía, mientras el resto de las preocupaciones económicas se mueve en varias direcciones.
El liderazgo de la cuestión del empleo como preocupación económica no nace de una aceleración reciente.
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Nace de una persistencia estructural a lo largo del gobierno de Javier Milei, que además arrastra una herencia de años anteriores.
La cuestión del empleo toca una fibra muy profunda. No sólo remite a la economía del país. También interpela a la vida cotidiana, a la familia, al futuro y a la percepción general de la Argentina.
Ahí aparece la respuesta a la contradicción que surge del análisis: el trabajo puede bajar como preocupación, pero no deja de dominar el debate económico.
EMPLEO, trabajo, Redes Sociales
POLITICA
El Gobierno carga la agenda del Congreso con reformas sensibles mientras enfrenta el caso Adorni

Con un frente político y económico adverso, el Poder Ejecutivo busca reordenar la agenda pública desde el Congreso. En las últimas semanas envió al Senado un paquete de reformas sensibles -electoral, salud mental, discapacidad, propiedad privada, nombramientos judiciales y un acuerdo con bonistas-, todas con niveles de apoyo aún inciertos.
El movimiento se da en paralelo a un contexto incómodo para el oficialismo. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sigue bajo la lupa judicial y política por la compra de dos propiedades desde que asumió y por gastos personales -como viajes al exterior y vuelos privados- realizados junto a su pareja. Sus cuentas son investigadas por el fiscal federal Gerardo Pollicita y, además, deberá este miércoles responder preguntas en el Congreso durante una sesión informativa en Diputados.
No será su primera exposición reciente. Semanas atrás, Adorni ya había enfrentado preguntas en una conferencia con periodistas acreditados en la Casa Rosada, donde intentó dar explicaciones sobre su situación patrimonial. Lejos de cerrar el tema, la intervención dejó nuevos cuestionamientos y anticipa un clima tenso para su paso por el recinto.
El frente económico tampoco ofrece alivio. La inflación de marzo fue del 3,4% -un dato que el propio Javier Milei calificó como “malo”- y se sumó otra señal negativa: la actividad económica se contrajo en febrero. Según el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), un indicador que elabora el Indec para medir la evolución de la economía mes a mes, la actividad cayó 2,6% respecto de enero y 2,1% en comparación con el mismo mes del año anterior. La baja estuvo impulsada principalmente por la industria y el comercio.
En ese contexto, el Gobierno apuesta a recuperar la iniciativa política con una ofensiva legislativa de alto impacto. En el oficialismo hablan de “dosificar” los proyectos para sostener la atención pública y evitar que se diluyan rápidamente. La estrategia incluye concentrar el envío de iniciativas en el Senado, donde los libertarios consideran que tienen un terreno algo más favorable que en Diputados.
Sin embargo, las resistencias aparecen incluso dentro del propio esquema aliado. El paquete sobre propiedad privada -que incluye cambios en los desalojos, en la ley de expropiaciones para que el mercado fije las indemnizaciones, una flexibilización de la ley de tierras que habilita mayor participación extranjera y modificaciones en la ley de manejo del fuego- genera reparos. También el proyecto que busca desarmar la emergencia en discapacidad, una política que esos mismos aliados habían respaldado el año pasado para sostener los aranceles de los prestadores como transportistas, terapistas y hogares protegidos.
La reforma política y electoral es otro foco de conflicto. Pro, la UCR y bloques provinciales rechazan la eliminación de las PASO, que utilizan para ordenar sus internas. A eso se suma, entre otros puntos, el endurecimiento de los requisitos para mantener la personería jurídica de los partidos: el proyecto eleva del 2% al 3% del padrón el piso mínimo en elecciones consecutivas, un cambio que podría dejar fuera de competencia a varias fuerzas.
Ante ese escenario, el oficialismo evalúa avanzar primero con iniciativas menos conflictivas. Entre ellas, la ratificación de acuerdos con dos fondos de inversión que litigaron contra la Argentina, Bainbridge y Attestor. Se trata de convenios de pago que implican una quita superior al 30% de la deuda reclamada y que permitirían cerrar juicios abiertos en el exterior. A cambio, el país evitaría medidas de embargo sobre activos públicos -como acciones de YPF- y pondría fin a los procesos de búsqueda de bienes (“Discovery”) para cobrar esas deudas.
El punto clave es el plazo: si el Congreso no aprueba estos acuerdos antes del 30 de abril, se caen las condiciones negociadas y el conflicto judicial podría reactivarse en condiciones menos favorables para el Estado.
En paralelo, el Senado podría avanzar en comisiones con la reforma de la ley de salud mental, que busca agilizar los procesos de internación en situaciones de riesgo. Y, en el recinto, con una serie de pliegos judiciales y diplomáticos. Entre ellos figura la prórroga por cinco años del juez Carlos “Coco” Mahiques, que alcanzará en noviembre los 75 años, la edad límite que fija la Constitución para ejercer el cargo.
Mientras Diputados se prepara para una sesión atravesada por las explicaciones de Adorni, el oficialismo en el Senado evalúa abrir un frente paralelo con avances legislativos en un intento por repartir el foco de atención.
April 21, 2026,se contrajo,Delfina Celichini,Congreso Nacional,Conforme a,Congreso Nacional,,Reforma política: no más ficha sucia,,»Hoy más que nunca». El mensaje de Villarruel sobre la soberanía de las Islas Malvinas,,El Gobierno promulgó la ley de glaciares a dos semanas de su sanción en Diputados
POLITICA
Javier Milei condenó el tiroteo en la cena con periodistas a la que asistió Donald Trump en Washington

Tras el tiroteo que ocurrió en la cena con periodistas a la que asistió Donald Trump y varios funcionarios estadounidenses en Washington, el Gobierno lanzó un comunicado en apoyo al presidente norteamericano y condenó el ataque armado.
“La Oficina del Presidente expresa su más enérgico repudio al nuevo intento de asesinato que ha sufrido el Presidente Donald J. Trump, el cuarto desde que inició su regreso a la Casa Blanca”, expresó la dirigencia nacional a través de la red social X.
En paralelo, felicitaron el eficaz accionar policial durante el protocolo de contingencia. “Celebramos que tanto el Presidente Trump como la Primera Dama Melania Trump y todos los asistentes hayan salido ilesos, y que el terrorista haya sido detenido antes de que pudiera cometer su atentado y asesinar a alguien”.
Personalmente, el presidente Javier Milei condenó con vehemencia “la retórica violenta de la izquierda en todas partes del mundo que promueve este tipo de ataques”.
El mensaje del Gobierno nacional se sumó al de otros dirigentes internacionales que repudiaron el ataque. Desde Israel, aliado clave de Estados Unidos, el canciller Gideon Saar condenó el tiroteo “en los términos más enérgicos posibles”, respaldó a Estados Unidos y subrayó la necesidad de mantener una política de “tolerancia cero” frente a la violencia política.
En la misma línea, el presidente de República Dominicana, Luis Abinader, expresó alivio porque Donald Trump y su esposa resultaran ilesos, destacó el accionar de las fuerzas de seguridad y envió su apoyo al pueblo estadounidense. Por su parte, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, también condenó el hecho y remarcó que “la violencia nunca es el camino”, al tiempo que llamó a apostar por la democracia y la convivencia.
Así fue el tiroteo en la cena a la que asistió Donald Trump
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue evacuado de urgencia este sábado por la noche tras un tiroteo ocurrido en el hotel Washington Hilton, donde se realizaba la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca. El episodio, que generó momentos de máxima tensión, obligó a interrumpir el evento y activar un amplio operativo de seguridad.
De acuerdo con los primeros reportes, el ataque se produjo dentro del edificio mientras se desarrollaba la cena. Agentes del Servicio Secreto intervinieron de inmediato y retiraron al mandatario y a la primera dama, Melania Trump, quienes fueron puestos a salvo. En el lugar también se encontraban el vicepresidente JD Vance y otros funcionarios del gabinete. Algunos testigos relataron escenas de pánico, con los periodistas e invitados refugiándose debajo de las mesas antes de que toda la sala fuera evacuada.
El atacante fue detenido en el lugar tras enfrentarse a las fuerzas de seguridad. Según informó el propio Trump, el sospechoso, al que definió como un “lobo solitario”, portaba varias armas y abrió fuego contra un puesto de control antes de ser reducido. Durante el operativo, un agente resultó herido, aunque se encuentra fuera de peligro gracias a su chaleco antibalas.
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Tras el incidente, Trump aseguró que la situación está “bajo control” y destacó la rápida actuación de los agentes. El evento fue suspendido y reprogramado, mientras las autoridades, incluido el FBI, avanzan en la investigación y pidieron colaboración al público para esclarecer lo ocurrido.
Javier Milei, Donald Trump, Tiroteo, Washington
POLITICA
Círculo rojo: definiciones electorales después del Mundial y decisiones más urgentes en el universo Milei

El viernes, antes de volver a Estados Unidos, Dante Gebel tenía previsto reunirse con el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pero la entrevista se suspendió por cuestiones de agenda. Sería el último de una larga ronda de encuentros del influencer evangélico con el círculo rojo que, en menos de una semana, incluyó a parte de la cúpula de la CGT y el sindicalismo, a intendentes y gobernadores como Martín Llaryora, y a dirigentes y empresarios de primerísima línea interesados en conocer sus planes. “Fueron reuniones de Primera A”, sintetizó una fuente.
Gebel es el candidato, o el experimento, de un sector del círculo rojo en el que conviven el movimiento obrero, algunos ex dirigentes libertarios como el legislador Eugenio Casielles, que conserva una vieja amistad con Santiago Caputo, y ex funcionarios del PRO. Quién más propicia ese ensayo es todavía un misterio, pero la lista de curiosos es larga: hasta Pablo Toviggino, el tesorero de la AFA, intercedió ante la dirigencia del club Lanús para conseguir el microestadio que se utilizó el mes pasado para el lanzamiento de Consolidación Argentina, el espacio que promueve su postulación.
Según el propio empresario, con una fortuna envidiable y millones de seguidores en sus canales de difusión, “a Gebel lo financia Gebel”. Suficiente, dice, para costear aviones privados y la comitiva nutrida con la que se movió en estos días por Buenos Aires. Difícil creerlo. A esa incógnita se le suma una aún más importante para quienes impulsan su postulación presidencial: ¿Hay espacio para otro outsider?
Cuando llegó a la Presidencia, Javier Milei lo hizo de manera inteligente: se movió como un ciudadano común acompañado por una hermana sencilla e inexperta en aviones de línea, donó la dieta de diputado, articuló un discurso eficaz en contra de los privilegios de la “casta política”, prometió un ajuste feroz de un Estado incapaz de dar respuestas y disimuló el financiamiento opaco, y el acompañamiento, de una parte del sistema que lo apuntaló para dividir a la oferta opositora de aquel entonces. Un dirigente experimentadísimo suele decir que la política electoral está compuesta por dos instancias: “Saber ganar elecciones y elegir con quién perderlas”. “Si en el 2023 ganaba Patricia (Bullrich), tal vez varios estábamos fumando en Marcos Paz”, ejemplificó ese dirigente.

Para Gebel, ese discurso es mucho más confuso. No se trata de un posible candidato anti-sistema, más bien todo lo contrario: no hay dudas por sus impulsores. “Necesita que no lo confundan con un político”, aseguraron colaboradores. Algo así repitió el lunes, en la reunión con el sindicalismo. Pero más allá de los promotores, la aparición estelar del presentador, que, sin ningún plan ni definiciones concretas, agitó esta semana la conversación pública en Buenos Aires, exhibe el desconcierto y la preocupación de parte del establishment que no tiene claro qué pasará el próximo año si se dilata la recuperación de la economía real, castigada en actividad, en sectores dinamizadores del consumo. “El clima es de preocupación: si esto sigue así, no está claro el 2027″, deslizó una fuente calificada del círculo rojo que testeó el humor del sistema en la cena del pasado lunes de CIPPEC, el think tank que ahora lidera Luciano Laspina y que reunió a una interesantísima concurrencia multipartidaria.
No es casual, en ese sentido, que se haya publicitado esta semana la comida que compartieron varias semanas atrás el empresario Paolo Rocca, enfrentado duramente al gobierno, y Mauricio Macri, igual de disgustado con la Casa Rosada por lo que considera un trato descortés del oficialismo con el PRO. En esa comida, a la que el ex presidente llegó acompañado por Fernando de Andreis y Dario Nieto, se habló de la “necesidad” de planificar una alternativa “racional” a Milei. “¿Qué quiere Rocca? Que Mauricio sea candidato, jeje”, respondió uno de los comensales a la consulta de este medio. Cerca de Macri dicen que hoy no está en sus planes. Tiene lógica: no existe, al menos por ahora, ni una sola encuesta que lo entusiasme. Sin embargo, aportan un dato: su ex pareja, Juliana Awada, era una de las que más lo disuadía de ese proyecto. Fuentes del holding empresario abundaron en que, en el listado de potenciales experimentos, se le hizo llegar a Bullrich un mensaje para averiguar sus planes a futuro.

En ese contexto tan inquietante, el Mundial de fútbol de junio-julio aparece en el horizonte como un parteaguas. El probable punto de partida de una serie de movimientos que deberían empezar a delinear el escenario electoral del 2027. Así lo definió, por ejemplo, el influencer evangélico: dijo que, una vez finalizado el campeonato mundial, volvería a volar a la Argentina para tomar una definición. Una decisión similar se espera, para ese momento, en torno a Jorge Brito, el banquero y expresidente de River que, en privado, se mostró abierto a diferentes propuestas. Es otro de los ensayos electorales de un sector del sistema político, en particular del PJ, que le pide mayor amplitud y un corrimiento hacia el centro al gobernador Axel Kicillof. Algunos de ellos estarán el próximo viernes 1 de mayo en Parque Norte, un evento del peronismo tradicional que aglutinará a legisladores, ex dirigentes y ex funcionarios. Auguran buena convocatoria. Y un objetivo: intentar emprender un proceso de “descamporización”.
Definiciones post mundialistas. A esa acumulación de incertezas en materia de oferta electoral se le agregó esta semana otro ingrediente: la incertidumbre en torno a si habrá o no elecciones primarias el próximo año, una instancia ordenadora, tras el envío del Gobierno del proyecto de reforma política que contempla, entre otras modificaciones, la eliminación de las PASO.
El gobierno no tiene el número para avanzar en esa dirección: se necesitan mayorías especiales, y buena parte de los aliados ya manifestaron, en público y en privado, el rechazo a ese cambio. Por ejemplo, en el PRO: puertas adentro se fijó, al menos por ahora, un posicionamiento favorable a mantener las primarias. El apuro de la Casa Rosada en el despacho de esa iniciativa al Senado evidenció la necesidad del gobierno por recuperar la conversación pública, enfocada en las desprolijidades de Manuel Adorni, las internas libertarias y los datos desalentadores de la economía real.
En el Ejecutivo saben que cualquier definición tendrá lugar después de la Copa del Mundo. En algunos despachos de Casa Rosada se empezó a analizar incluso la opción de explorar un plan B: o la suspensión de las primarias o bien la posibilidad de convertir las PASO en PAS. Es decir, quitar la obligatoriedad.
A Milei no es un rubro que lo desvele, más allá de la batería de posteos que le dedicó al tema esta semana, en medio de un vendaval de publicaciones que incluyó, en un altísimo porcentaje, ataques a la prensa. Sí es un área que despierta un creciente interés en su hermana Karina, que tiene la exclusividad de la estrategia política desde que le ganó la pulseada a Santiago Caputo.

Esa relación está deteriorada por completo. No tiene vuelta atrás. Allegados muy cercanos al consultor le llegaron a plantear últimamente si no era conveniente abandonar el gobierno, un paso que el asesor presidencial no está dispuesto a dar, no solo por los resortes del poder que están bajo su administración, sino porque está convencido del daño que supondría ese movimiento, que le propinaría, al Presidente, una inestabilidad política aún mayor a la actual. Fuentes cercanas al consultor insistieron, además, en los vínculos de esa ala del gobierno con sectores ligados a la administración republicana de Donald Trump. A propósito, hay una enorme preocupación puertas adentro del gobierno por la suerte de la licitación de la hidrovía, que esta semana abrió su segundo sobre y que desde hace poco tiempo es seguida con lupa por el Departamento de Estado de Trump.
Peter Thiel, el magnate fundador de Palantir y PayPal, uno de los referentes del capitalismo digital que cuestiona el sistema democrático, visitó esta semana al presidente en Casa Rosada, pero antes mantuvo un encuentro privado con el consultor y uno de sus asesores. El viaje de Thiel despertó sospechas sobre la posible provisión de servicios al gobierno. Trascendió que se había pedido una audiencia con autoridades del Ministerio de Seguridad, una información que no fue corroborada.
En Estados Unidos, el vínculo de esos mega millonarios que controlan el negocio digital con el poder político es materia de análisis profuso y controversias en el establishment empresarial y mediático. Y se relaciona con el financiamiento partidario: según la información pública, en las elecciones norteamericanas del 2024, cien de los principales aportantes a las campañas desembolsaron USD2.600 millones, más del doble que las elecciones de cuatro años atrás. La Corte Suprema norteamericana había eliminado los límites al financiamiento político en épocas electorales. En paralelo a la eliminación de las PASO y el intento por reinstaurar el proyecto de Ficha Limpia, el gobierno introdujo en la reforma política un aumento del 2% al 35% como tope a las personas jurídicas y físicas en el financiamiento de un candidato. Es un rubro que estuvo históricamente a cargo de la Hermanísima, pero que también sedujo a Caputo a través de la fundación Faro.
Más allá del financiamiento, un rubro mucho menos relevante cuando se tiene el monopolio del Estado, la hermana del Presidente ya empezó a diseñar la estrategia electoral. Principalmente, elevó un pedido a los gobernadores aliados para unifiquen los calendarios provinciales con el nacional. Un encargo que, por ahora, nadie puede asegurar.

Será, en todo caso, una definición que, como el resto, se empezará a decidir a partir del segundo semestre, cuando se acabe la fiebre mundialista. Un parteaguas también para Kicillof, que administra una catarata de tensiones internas: desde su relación con Cristina y Máximo Kirchner, que el viernes se ausentó en la asunción del gobernador en el PJ bonaerense para participar de una recorrida por Santa Fe -“lo tenía previsto desde hace tiempo, y está recorriendo el país”, lo excusaron-, a los reclamos de mayor autonomía y la solicitud de los intendentes, que necesitan asegurar sus territorios. La falta de consenso interno abarca todos los campos: desde el terreno social, con choques por el pedido de implementación de la emergencia alimentaria, hasta el judicial. Aún no se pusieron de acuerdo en la integración de la Corte Suprema provincial, que tiene cuatro vacantes: como en el palacio nacional de la calle Talcahuano, funciona con tres. Sergio Torres, su presidente, no está disgustado con la actual nómina como tampoco lo está Horacio Rosatti. De esas cuatro vacantes, una la reclama el gobernador, otra La Cámpora, una tercera el massismo y recién quedaría una cuarta para la oposición, en este caso para LLA. Pero sin los votos del PRO y la UCR no hay negociación posible.
En ese contexto de turbulencia partidaria, toma cada vez más temperatura la chance de que el gobernador adelante el calendario provincial para los primeros meses del 2027. Va a depender, en parte, de la decisión en torno a si habrá o no PASO. Si eso ocurre, la campaña podría empezar a partir del segundo semestre. Y comenzaría una interesante disputa por la sucesión bonaerense, que ya tiene a una lista de postulados. Entre ellos, varios intendentes del socarronamente denominado “Grupo AFA”, que despuntan el vicio en partidos de fútbol y que construyeron una relación directa con la cúpula de la asociación del fútbol local.
Esa eventual definición con el calendario provincial apura los planes de Diego Santilli, en cuyo entorno dan por segura su candidatura a gobernador por La Libertad Avanza. El ministro tejió un nexo especial con Karina Milei. Ayer participó de un evento partidario junto a ella y Sebastián Pareja. Santilli pasó todos los testeos de lealtad solicitados por la secretaria General. En La Libertad Avanza, también en el PRO, incluso no descartan una futura afiliación partidaria. El ministro comprendió, desde el primer minuto, que la Hermanísima era la llave para ese proyecto bonaerense para el que trabaja a tiempo completo, a pesar de las ambiciones de Pareja: dicen que ya tiene equipos y hasta un probable gabinete en caso de ganar la elección. Y que, cuando triunfó en octubre pasado al frente de la boleta libertaria, caída la postulación de José Luis Espert, los hermanos Milei le confirmaron en una cena de celebración que tenía el camino allanado en Buenos Aires. Una vez terminado el Mundial, podría empezar a ofrecer definiciones más concretas en ese sentido.
Definiciones más urgentes. En medio de esas indecisiones en materia electoral, a las que Milei se volvió a adelantar esta semana cuando confirmó, otra vez, que tiene previsto “aplicar a otro mandato”, en la cúpula de La Libertad Avanza la disputa feroz y a cielo abierto entre su hermana y Caputo se espació en todas las áreas, pero se concentró en un terreno sensible: el de la Justicia.
El primer indicio de que esa pelea empezaría a librarse en el terreno judicial como su principal campo de batalla se dio cuando Karina Milei desplazó a Mariano Cúneo Libarona y a Sebastián Amerio del ministerio de Justicia y designó en ese lugar a Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola. Significó el corrimiento del consultor estrella en un área que, hasta ese momento, había administrado a discreción. Un área sobre la cual, además, el Presidente siempre se mantuvo ajeno, al igual que con la SIDE.
Esta semana, sin embargo, Milei tuvo un gesto protocolar pero de fuerte contenido simbólico cuando decidió embarcar en la gira por Israel a Mahiques, en una guerra que no solo exhibe el enfrentamiento entre Karina Milei y Caputo, si no que se transformó en una disputa facciosa dentro del Poder Judicial que puede tener consecuencias aún más perjudiciales para el gobierno. Mahiques se hizo cargo de Justicia por pedido de la Hermanísima, pero accedió a ese lugar sin previo aviso, cuando algunos colegas postulaban a Guillermo Montenegro. Ese movimiento dinamitó algunas relaciones.
La volatilidad de esos vínculos es muy particular porque Ariel Lijo, uno de los promotores de Montenegro, es a la vez uno de los funcionarios más fastidiados con esos movimientos, y fue hasta el año pasado uno de los dos candidatos de los Milei para la Corte Suprema. Ese nivel de interna implica, en paralelo, una pelea por la Procuración, hoy a cargo de Eduardo Casal.

Lijo es el juez que tramita las investigaciones contra Adorni -sostenido sistemáticamente por el Presidente y, en particular, por su hermana-, y delegadas en el fiscal Gerardo Pollicita. Sentimientos ambiguos para el jefe de Gabinete. El año pasado, cuando anunció el envío del pliego del juez que ahora lo investiga para la Corte, lo presentó de esta manera: “Es el único juez, en el caso de que efectivamente forme parte de la Corte, que tiene especialidad en Derecho Penal, el resto no la tiene, y es el único que ha hecho carrera en el Poder Judicial”. Y agregó: “Fueron los valores que se han puesto en el orden de aptitudes el doctor Lijo para ser uno de los dos elegidos”.
El viernes, el ministro coordinador recibió una buena noticia, esperable, en medio de un tembladeral judicial: basado en un dictamen de la fiscal Alejandra Mangano, el juez Daniel Rafecas archivó el expediente por el viaje de Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete, en el avión oficial junto a la comitiva presidencial que viajó junto a Milei a Manhattan, con motivo de la “Argentina Week”. En privado, Adorni jura que puede explicar sus propiedades. Es más endeble la justificación por el viaje en un jet privado a Punta del Este junto a su amigo Marcelo Grandío. “Manuel no se deja ayudar”, aseguró un amigo del ministro. En Casa Rosada se menciona cada vez con más insistencia a Aimé Ayelén Vázquez, “Meme”, mano derecha del ministro.
Este miércoles, Adorni deberá presentarse en el Congreso. Será un test clave, mientras arrecian reproches internas y externos por su permanencia en el gabinete. Estará acompañado por el Presidente, y buena parte del gabinete. El martes, el ministro coordinador estuvo en Luján, en el aniversario por la muerte de Francisco, en una de las pocas apariciones públicas de este último mes, en un ámbito, el de la Iglesia, donde se perdonan los pecados. Milei se ausentó, por el viaje a Israel, y ofrendó un homenaje en ese país al Papa al que, en campaña, le dedicó durísimas críticas. Cuando lo visitó, ya como presidente, Francisco lo abrazó.

El vínculo del Gobierno con la Iglesia no es el mejor, pero Milei podría tener, hacia fin de año, una noticia muy auspiciosa: en fuentes eclesiásticas dan como muy avanzadas las gestiones para que el Papa León XIV visite el país, junto a Uruguay y Perú, en el último trimestre.
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