Connect with us

ECONOMIA

Inflación y crecimiento, un debate recurrente

Published

on


El núcleo de la discusión reside en si bajar la inflación garantiza mayor crecimiento económico o si, por el contrario, la desinflación rápida puede acentuar la recesión (Foto: Reuters)

En los últimos días, el debate económico volvió a centrarse en un eje clásico: si la inflación es compatible con el crecimiento o si lo destruye. Mientras el presidente Javier Milei sostiene que la inflación es siempre perjudicial, algunos economistas advierten que reducirla rápidamente puede frenar la actividad. La discusión, lejos de ser meramente ideológica, cuenta con décadas de desarrollo teórico y evidencia empírica.

El núcleo de la discusión reside en si bajar la inflación garantiza mayor crecimiento económico o si, por el contrario, la desinflación rápida puede acentuar la recesión. La literatura económica internacional y los datos recientes en Argentina muestran que el vínculo entre inflación y crecimiento es complejo, no lineal y depende del contexto, los niveles alcanzados y las expectativas de los agentes económicos.

Advertisement

La literatura especializada destaca que no existe una relación simple ni universal entre inflación y crecimiento. Estudios empíricos coinciden en que el vínculo es no lineal y depende de las particularidades de cada país. Algunas investigaciones concluyen que, a partir de ciertos umbrales, la inflación comienza a afectar negativamente el crecimiento. En países en desarrollo, se identifican “niveles críticos” por encima de los cuales el impacto sobre la actividad es claramente adverso.

El núcleo de la discusión reside en si bajar la inflación garantiza mayor crecimiento económico o si, por el contrario, la desinflación rápida puede acentuar la recesión

En el corto plazo, la evidencia resulta aún más ambigua. Trabajos clásicos, como los de Sebastián Edwards, encuentran que en América Latina la relación entre expansión monetaria (y por ende inflación) y crecimiento puede ser positiva en algunos casos, pero inexistente en otros. No hay, por tanto, una ley universal que vincule inflación y crecimiento en el corto plazo.

Existen, incluso, situaciones puntuales donde la inflación muestra efectos positivos sobre el crecimiento en determinados períodos, lo que refuerza la idea de una relación altamente dependiente del contexto. La perspectiva heterodoxa, predominante en estos estudios, pone el foco en la “inercia inflacionaria”, es decir, la persistencia de la suba de precios aun cuando cambian las condiciones iniciales.

Advertisement
No hay una ley universal que vincule inflación y crecimiento en el corto plazo (Foro: EFE)
No hay una ley universal que vincule inflación y crecimiento en el corto plazo (Foro: EFE)

No obstante, existe una explicación alternativa, sólida desde el punto de vista teórico, vinculada a los rezagos de la política monetaria. La persistencia de la inflación suele responder a la rigidez de contratos nominales (salarios, alquileres, tarifas, acuerdos comerciales) que se ajustan con demora, y a los retardos de la política monetaria, definidos por Milton Friedman como “prolongados e irregulares”.

Esto implica que los efectos de una política monetaria contractiva (o expansiva) no se reflejan de inmediato en los precios: las demoras son variables y difíciles de anticipar. Por eso, incluso cuando se corrigen las causas fiscales o monetarias, la dinámica inflacionaria puede persistir por los mecanismos de transmisión imperfectos.

Los efectos de una política monetaria contractiva (o expansiva) no se reflejan de inmediato en los precios: las demoras son variables y difíciles de anticipar

Un elemento clave adicional es la demanda de dinero. En contextos de estabilización, si los agentes reducen abruptamente su disposición a mantener saldos monetarios—por ejemplo, ante cambios de expectativas o pérdida de confianza—se genera un exceso de oferta de dinero respecto a su demanda, que rápidamente se canaliza hacia bienes, servicios o activos, presionando sobre los precios.

En términos simples, aunque la autoridad monetaria deje de emitir, una caída brusca en la demanda de dinero puede acelerar transitoriamente la inflación o demorar su desaceleración, al aumentar la velocidad de circulación.

Advertisement
 aunque la autoridad monetaria deje de emitir, una caída brusca en la demanda de dinero puede acelerar transitoriamente la inflación o demorar su desaceleración, al aumentar la velocidad de circulación del dinero (Foto: Reuters)
aunque la autoridad monetaria deje de emitir, una caída brusca en la demanda de dinero puede acelerar transitoriamente la inflación o demorar su desaceleración, al aumentar la velocidad de circulación del dinero (Foto: Reuters)

Este punto es especialmente relevante en una economía bimonetaria como la argentina, donde la demanda de pesos y de dólares compite en la cartera de los agentes. Cuando crece la preferencia por dólares, disminuye la demanda de pesos. Una compra masiva de dólares implica la liquidación de posiciones en moneda local, generando una caída de la demanda de pesos que actúa como un shock monetario contractivo “por el lado de la demanda”, elevando la velocidad de circulación y presionando sobre los precios en pesos, incluso sin expansión de la base monetaria.

Este mecanismo resulta útil para interpretar dinámicas recientes. La fuerte dolarización observada en septiembre y octubre de 2025, en un contexto de reacomodamiento de expectativas, probablemente redujo de manera significativa la demanda de pesos. Los rezagos de transmisión señalados por Friedman explican que parte de ese efecto se manifestara meses después, lo que contribuye a que la inflación se haya alcanzado 3,4% mensual en marzo de 2026.

Una compra masiva de dólares implica la liquidación de posiciones en moneda local, generando una caída de la demanda de pesos que actúa como un shock monetario contractivo

A este fenómeno monetario se sumaron factores adicionales de carácter puntual pero relevantes: ajustes de tarifas públicas rezagadas; factores estacionales, como subas en alimentos -en particular, carne- y en educación; y un shock en los precios internacionales del petróleo.

En este punto, suele discutirse el origen exclusivamente monetario de la inflación. La heterodoxia, ante estos factores, sostiene la “multicausalidad”. Sin embargo, podría ser más preciso considerar que no se trata de causas independientes, sino de distorsiones que vuelven más prolongados e irregulares los rezagos de la política monetaria. No alteran necesariamente el origen último del fenómeno, pero sí su dinámica temporal y velocidad de convergencia.

Advertisement
(Imagen Ilustrativa Infobae)
Suele discutirse el origen exclusivamente monetario de la inflación. La heterodoxia sostiene la “multicausalidad” (Imagen Ilustrativa Infobae)

El comportamiento reciente de la economía argentina confirma estos mecanismos. El “apretón monetario” implementado en 2025 para enfrentar la creciente demanda de dólares se tradujo en una fuerte contracción de la liquidez en pesos, estabilizando el frente cambiario pero generando enfriamiento de la actividad y caída del consumo, con pérdida de poder adquisitivo de salarios y jubilaciones en un contexto de aceleración transitoria de la inflación.

Más recientemente, se observan señales de cambio. El relajamiento de la política monetaria y la compra sostenida de dólares por parte del BCRA indican una reversión del proceso previo de sustitución de monedas: aumenta la demanda de pesos en detrimento de la de dólares, reduciendo presiones inflacionarias asociadas a la caída en la demanda de dinero.

El “apretón monetario” implementado en 2025 para enfrentar la creciente demanda de dólares se tradujo en una fuerte contracción de la liquidez en pesos, estabilizando el frente cambiario pero generando enfriamiento de la actividad

A esto se suma la rebaja de encajes bancarios y la instauración del “corredor de pases” del BCRA, instrumento para ordenar las tasas de interés de corto plazo y facilitar su descenso. Este esquema favorece la recomposición del crédito y la liquidez.

De sostenerse estas condiciones, es esperable que, en los próximos meses, se observe una reversión gradual de la dinámica contractiva previa: recuperación de la actividad, mejora del consumo y recomposición del poder adquisitivo, mientras la inflación se desacelera hacia niveles internacionales en un plazo más breve de lo previsto inicialmente.

Advertisement

En definitiva, el mismo mecanismo monetario que amplificó la desaceleración debería ahora operar en sentido inverso, acompañando una fase de recuperación.

En el largo plazo, la evidencia converge con mayor claridad. La mayoría de los estudios empíricos y la tradición monetarista -desde Milton Friedman hasta Thomas Sargent-sostienen que inflaciones altas y persistentes terminan deteriorando el crecimiento económico.

Las razones son conocidas: distorsión de precios relativos, menor inversión y horizonte de planificación, aumento de la incertidumbre y caída de la profundidad financiera. Adicionalmente, en contextos de alta inflación, la relación entre emisión y precios se torna más evidente.

Advertisement
Estudios recientes sobre Argentina remarcan que la consolidación fiscal es condición necesaria para bajar la inflación, aunque puede generar fricciones en el proceso (Foto: Reuters)
Estudios recientes sobre Argentina remarcan que la consolidación fiscal es condición necesaria para bajar la inflación, aunque puede generar fricciones en el proceso (Foto: Reuters)

Modelos clásicos como los de Thomas Sargent y Neil Wallace vinculan directamente la inflación con el déficit fiscal persistente. Estudios recientes sobre Argentina remarcan que la consolidación fiscal es condición necesaria para bajar la inflación, aunque puede generar fricciones en el proceso.

La evidencia no es concluyente respecto de cuál estrategia es superior. Los programas de “shock” pueden reducir la inflación rápidamente, pero suelen tener costos iniciales en la actividad. Los enfoques graduales tienden a suavizar esos costos, aunque prolongan el proceso.

En este contexto, la evidencia sugiere que reducir la inflación es condición necesaria para el crecimiento sostenido, pero el proceso de desinflación puede implicar costos de corto plazo y su velocidad dependerá, sobre todo, de la credibilidad del programa económico y de la elección entre un enfoque gradual o una “terapia de shock”.

La evidencia sugiere que reducir la inflación es condición necesaria para el crecimiento sostenido, pero el proceso de desinflación puede implicar costos de corto plazo y su velocidad dependerá, sobre todo, de la credibilidad del programa

Un ajuste gradual suele generar una recesión más extensa, con caída prolongada del salario real y menor inversión. Si el déficit no se corrige rápidamente, el financiamiento vía emisión se mantiene, alimentando la inflación y neutralizando el esfuerzo antiinflacionario.

Advertisement

Paradójicamente, intentar bajar la inflación lentamente puede resultar contraproducente: si los agentes perciben inconsistencia, pueden anticiparse y provocar una aceleración mediante una corrida cambiaria. El riesgo central del gradualismo es no lograr coordinar un cambio brusco de expectativas, imprescindible para romper una dinámica inflacionaria alta. Sin ese quiebre, la inflación tiende a persistir y el programa puede fracasar o resultar más costoso.

El autor es Economista



Corporate Events,Society / Social Issues,South America / Central America

Advertisement

ECONOMIA

Llamativas maniobras en el mercado de futuros que la City atribuye al BCRA para contener al dólar

Published

on



De a poquito, lentamente, está volviendo una discusión clásica de la economía argentina: ¿puede realmente hablarse de que el tipo de cambio está en equilibrio si, al mismo tiempo que compra divisas en el mercado spot, el Banco Central vende indirectamente en el mercado de futuros y en el de bonos que ajustan por la cotización nominal del dólar?

Es lo que se preguntan los analistas más desconfiados del discurso oficialista que habla de una libre flotación. El gobierno pone como argumento que si realmente hubiera un retraso cambiario no habría margen para que el BCRA estuviera comprando todos los días más de u$s100 millones para engrosar sus reservas.

Advertisement

Pero desde la vereda de enfrente le recuerdan que, en simultáneo hay posturas millonarias para contener al tipo de cambio en el mercado de futuros y que, llamativamente, hubo un movimiento de u$s500 millones en el mercado de los bonos dólar linked, donde se presume que el propio BCRA fue el mayor protagonista.

Además, también resultó sugestivo que este movimiento se produjera justo cuando el tipo de cambio salió de su letargo para alejarse de la zona de $1.400, a la que los operadores consideraban una especie de «techo informal» de la banda de flotación.

Ese movimiento del billete verde, casualmente, se había producido luego de que el BCRA desarmara en mayo sus posiciones en futuros, por lo que desde inicios de junio estaría yendo en sentido opuesto. Y deja abierta la especulación respecto de si esa salida del mercado se reveló como una estrategia peligrosa, porque indujo a una mayor demanda minorista de dólares.

Advertisement

Bajando tasas de cobertura

La intervención indirecta en el mercado cambiario fue un debate que dominó todo el año pasado, sobre todo en los momentos en que el BCRA «planchaba» la cotización del dólar futuro, arriesgando así el pago de millonarios seguros a quienes compraban contratos apostando a la devaluación. Hubo meses de pérdidas y otros de grandes ganancias para la entidad dirigida por Santiago Bausili, pero lo que nunca cesó fue la pelea teórica.

Los economistas críticos argumentaban que cuando el BCRA hace posturas por un volumen muy grande y, de esa forma, hace caer la tasa implícita de los futuros por debajo de la tasa que rinden los títulos en pesos, lo que realmente busca es incentivar a que los inversores vendan sus dólares hoy. En otras palabras, mantener bajo control la cotización sin tener que deshacerse de sus propias reservas.

Claro que no es una jugada exenta de riesgos: si el mercado le gana la apuesta -es decir, si el tipo de cambio finalmente cierra por encima del contrato a futuro-, el BCRA debe emitir pesos, reforzando el efecto de una corrida.

Advertisement

Si bien actualmente el mercado está calmo en comparación con el año pasado, los analistas observaron cómo en las últimas ruedas hubo un incremento de la actividad del BCRA en el mercado A3, donde hay interés abierto por 3,1 millones de contratos.

Y lo más sugestivo fue que esto ocurrió al mismo tiempo que el dólar, después de estar «anestesiado» por debajo de los $1.400 durante todo el mes de mayo, dio un salto hasta $1.442 el martes, para caer luego a $1.436 este jueves.

Esta jugada llevó a una caída de las tasas implícitas en los mercados futuros. Esto hace que sea más conveniente invertir en títulos en pesos. E, incluso para los más temerosos, otorga una cobertura barata que permite hacer lo que en la jerga se conoce como «tasa sintética» -invertir en pesos pero simultáneamente comprar un «seguro» de devaluación.

Advertisement

Así, los intereses para los contratos de dólar futuro más cortos -los que vencen a fin de junio- quedaron con una tasa nominal anual de 17,59%, y van subiendo gradualmente hasta un 23,35% para los contratos de noviembre.

El costo oculto de vender bonos

Pero el movimiento que más llamó la atención fue el que hubo en los bonos dólar linked, que son nominados en pesos y ajustan al nivel del tipo de cambio oficial más un premio, y que salen a la venta en cada licitación del Tesoro.

El Central está habilitado para comprar estos papeles en el mercado secundario, y los analistas estiman que tiene en cartera unos u$s2.300 millones, sobre una emisión total de u$s6.800 millones -dividida en tres bonos, uno con vencimiento a noviembre, otro a septiembre y otro a fines del año próximo-.

Advertisement

Esto implica que el Central tiene en su poder la tercera parte del volumen de estos fondos. Y si hace una operación de venta masiva, el resultado es que absorbe pesos del mercado y, además, disminuye la demanda sobre los dólares, porque canaliza ese capital hacia el bono emitido por el Tesoro. Eso es, precisamente, lo que ocurrió este jueves, cuando se produjo un inusual movimiento por u$s500 millones.

Es, también, una operación que ya se había realizado el año pasado, y que generó críticas porque había analistas que veían un «regalo» al mercado por el bajo costo al que se vendían los títulos DL.

Además, otra crítica recurrente es que no es gratis adoptar estas estrategias para comprar calma a corto plazo. Porque cada vez que el BCRA saca un bono DL de su cartera y lo vende en el mercado, está transformando deuda intra estatal en deuda con los privados.

Advertisement

¿El FMI no la ve?

Aunque no hay tensiones cambiarias en este momento, que coincide con el grueso de la exportación agrícola y con la suba en el precio internacional del petróleo, no son pocos los analistas que creen que las tensiones podrían retornar a mediano plazo.

Y lo preocupante es que el propio Fondo Monetario Internacional sigue sosteniendo que el peso está sobrevaluado. El tema aparece en los anexos del reporte divulgado en mayo, en el cual se analiza con detalle una serie de metas de política económica, el desvío respecto del plan trazado y se plantea la evolución a corto plazo.

En lo que respecta al tipo de cambio, el modelo que aplica el Fondo para determinar la cotización que no impida el crecimiento de la economía, establece que tiene que haber un superávit de 0,7% del PBI en la cuenta corriente. Pero el año pasado se registró un déficit de 1,1%. En otras palabras, salieron más dólares de los que entraron por los canales de comercio y servicios, cuando el FMI sugería un resultado positivo para no afectar la competitividad.

Advertisement

Y, de acuerdo con esa evaluación, el peso está sobrevaluado en un 15,8%. Esa apreciación toma en cuenta el tipo de cambio de fin de año. En el primer cuatrimestre, esa situación se agravó, dado que el dólar se abarató en términos nominales, mientras la inflación acumuló un 12,3%.

El FMI se cuida de no aconsejar explícitamente una devaluación, pero deja en claro su opinión. Considera que hay problemas de competitividad, y que podrían agravarse si el panorama internacional -que ahora juega a favor de Argentina por los precios de las materias primas-, se tornara menos amigable.

«Dejen que el tipo de cambio actúe como un colchón para absorber un shock externo. Aprovechen el buen momento de la exportación petrolera para acelerar la acumulación de reservas, lo cual podría reducir el riesgo país argentino y facilitar el acceso a mercado y la inversión externa directa», sugiere el staff del FMI. Es una forma indirecta, pero bien elocuente, de decirle al gobierno que ante una crisis comercial global, haga como sus vecinos de la región, que devalúan sus monedas.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,dólar,bonos,tasa,interés,banco central,mercado,inversiones,devaluación,toto caputo,crédito

Advertisement
Continue Reading

ECONOMIA

La fintech Cocos, más cerca de convertirse también en banco: el BCRA aprobó la compra de Voii y ahora espera que aprueben su licencia

Published

on


El edificio de Cocos, a un lado de la General Paz

El Banco Central aprobó la compra de Banco Voii por parte del grupo Cocos, la fintech que manejan Nicolás Mindlin y Ariel Sbdar, una operación que había anunciado en exclusiva Infobae en agosto de 2025.

El anuncio deja a la firma a un paso de sumar una licencia bancaria y ampliar su oferta de servicios financieros en un plan con el que proyecta superar los USD 100 millones de ingresos anuales hacia fines de 2026.

Advertisement

La transacción entró en su etapa final y el cierre junto con el traspaso de las acciones está previsto para finales de este mes, de acuerdo con el contrato de compraventa vigente. La aprobación del BCRA habilita así uno de los avances centrales en la expansión de la compañía desde su fundación en 2021.

Cocos - Nicolás Mindlin
Ariel Sbdar y Nicolás Mindlin

La consecuencia directa de la aprobación es que el grupo podrá incorporar una licencia con la que buscará ampliar de forma progresiva su propuesta para personas y empresas. Esa expansión incluye cuentas bancarias, acceso al dólar oficial, herramientas de ahorro, medios de pago y alternativas de financiamiento.

Según lo previsto en el contrato de compraventa, la etapa pendiente es el cierre formal y el traspaso accionario antes de que termine el mes. Con esa instancia, el grupo quedará en condiciones de avanzar sobre la integración operativa del banco.

Ese proceso estará acompañado por inversiones en tecnología, desarrollo de producto y educación financiera. La adquisición forma parte de la estrategia con la que Cocos busca consolidarse entre las plataformas financieras de mayor escala de la Argentina y ampliar un ecosistema que ya combina servicios para inversores individuales y empresas.

Advertisement

Continue Reading

ECONOMIA

Atención inversores: cuáles son los CEDEARs que pagan dividendos en dólares durante junio

Published

on



El calendario comenzó el lunes 1 de junio con una primera tanda de empresas estadounidenses muy conocidas por los inversores locales. De acuerdo con la sociedad de bolsa, ese día se destacaron Nike (NKE), que pagó u$s0,41 por acción; Visa (V), con u$s0,67 por acción; Target (TGT), con u$s1,14 por acción; Wells Fargo (WFC), con u$s0,45 por acción; y Ford (F), con u$s0,15 por acción.

El jueves 4 de junio, el cronograma sumó a Delta Air Lines (DAL), con un pago estimado de u$s0,19 por acción dentro del sector aerocomercial, y luego, el lunes 8 de junio, aparece Consultatio (CTIO), con u$s0,035 por acción.

Advertisement

En esa misma fecha, el informe también incluye a Grupo Financiero Galicia (GGAL), aunque allí el pago figura en pesos con $93,38 por acción, por lo que no entra estrictamente dentro del grupo de CEDEARs que distribuyen renta en dólares. La misma distinción aplica para otros bancos argentinos incluidos en el calendario, ya que el listado de Adcap combina empresas internacionales, papeles locales y emisoras argentinas con cotización en el Merval.

Agenda de dividendos: los pagos clave de la segunda semana

La segunda semana concentra varios de los nombres más relevantes para quienes siguen el universo de CEDEARs. El martes 9 de junio, el broker marca el pago de Johnson & Johnson (JNJ) con u$s1,34 por acción, una de las compañías defensivas más utilizadas por inversores que buscan exposición a salud, consumo estable y dividendos periódicos.

El miércoles 10 de junio aparece uno de los bloques más fuertes del mes, ya que ese día figuran IBM (IBM), con u$s1,69 por acción; Chevron (CVX), con u$s1,78 por acción; Exxon Mobil (XOM), con u$s1,03 por acción; Eli Lilly (LLY), con u$s1,73 por acción; y S&P Global (SPGI), con u$s0,97 por acción. La presencia de Chevron y Exxon Mobil vuelve a poner en primer plano a las petroleras integradas, que históricamente tienen una política de dividendos seguida de cerca por el mercado.

Advertisement

Para el inversor local, estos CEDEARs permiten dolarizar parte de la cartera, tomar exposición a energía global y, al mismo tiempo, capturar pagos periódicos sujetos al ratio de cada certificado.

También el jueves 11 de junio figura Microsoft (MSFT), con u$s0,91 por acción, junto con T-Mobile (TMUS), con u$s1,02 por acción. Ese mismo día, el calendario de Adcap incluye a BBVA Argentina (BBAR) con $76,67 por acción, nuevamente en moneda local.

El viernes 12 de junio, el listado suma a 3M (MMM), con u$s0,78 por acción; Pfizer (PFE), con u$s0,43 por acción; Dow (DOW), con u$s0,35 por acción; y eBay (EBAY), con u$s0,31 por acción. En este tramo conviven empresas industriales, farmacéuticas, químicas y de comercio electrónico, lo que amplía el menú para perfiles de inversión distintos.

Advertisement

Inversiones en Wall Street: qué empresas pagan a mitad de mes

Después del primer bloque fuerte, el calendario continúa con empresas de alto reconocimiento internacional, como la que aparece el lunes 15 de junio: Alphabet (Google), con u$s0,22 por acción. Aunque Alphabet no se caracterizó históricamente por ser una empresa de renta, la incorporación de dividendos la volvió más atractiva para inversores que combinan crecimiento tecnológico con pagos periódicos.

El martes 16 de junio aparece McDonald’s (MCD) con u$s1,86 por acción, uno de los nombres más tradicionales entre las compañías de consumo internacional. La cadena de comida rápida suele ser mirada por quienes buscan modelos de negocio maduros, presencia internacional y generación constante de caja.

El miércoles 17 de junio, el calendario marca a Electronic Arts (EA) con u$s0,19 por acción dentro del sector de videojuegos; el jueves 18 de junio, en tanto, figuran Home Depot (HD), con u$s2,33 por acción, y General Motors (GM), con u$s0,18 por acción.

Advertisement

Home Depot aparece entre los pagos más elevados de esta parte del mes, siempre tomando como referencia el monto por acción informado por la sociedad de bolsa de la City. La compañía es una de las grandes representantes del consumo vinculado a mejoras del hogar en Estados Unidos, un sector sensible al ciclo económico, la tasa hipotecaria y el nivel de actividad inmobiliaria.

Cierre del calendario de junio: Nvidia y los gigantes financieros

Hacia el cierre del mes, el calendario vuelve a tomar volumen con nombres de fuerte presencia en carteras locales. El martes 23 de junio, el broker incluye a BlackRock (BLK) con u$s5,73 por acción, uno de los pagos más altos del listado. La mayor gestora de activos del mundo suele ser seguida por inversores que buscan exposición al negocio financiero internacional, administración de fondos, ETFs y servicios de inversión.

El jueves 25 de junio aparecen PayPal (PYPL), con u$s0,14 por acción, y Qualcomm (QCOM), con u$s0,92 por acción. En este caso, el mercado combina exposición a pagos digitales y semiconductores, dos sectores con dinámicas diferentes pero muy presentes en las estrategias de CEDEARs.

Advertisement

El viernes 26 de junio queda reservado para otro bloque importante: Bank of America (BAC), con u$s0,28 por acción; Nvidia (NVDA), con u$s0,25 por acción; Lockheed Martin (LMT), con u$s3,45 por acción; y HSBC (HSBC), con u$s0,10 por acción.

Nvidia es uno de los CEDEARs más operados por el público argentino, impulsado por el auge de la inteligencia artificial y el fuerte crecimiento de sus resultados en los últimos años. Sin embargo, en materia de dividendos, el pago informado es mucho más bajo que el de empresas maduras como BlackRock, Lockheed Martin, Home Depot o McDonald’s, lo que refleja una diferencia al priorizar crecimiento y reinversión, mientras otras devuelven más caja al accionista.

El martes 27 de junio, el informe de Adcap suma a Arcos Dorados (ARCO), con u$s0,14 por acción.

Advertisement

Finalmente, el lunes 29 de junio figuran Goldman Sachs (GS), con u$s4,50 por acción, y Shell (SHEL), con u$s0,39 por acción, mientras que el cierre llega el martes 30 de junio con PepsiCo (PEP), que pagaría u$s1,48 por acción.

Los CEDEARs con mayores dividendos en el mercado local

Dentro del calendario de junio, los pagos más elevados en dólares por acción, según el relevamiento de Adcap, corresponden a:

  • BlackRock (BLK): u$s5,73 por acción
  • Goldman Sachs (GS): u$s4,50 por acción
  • Lockheed Martin (LMT): u$s3,45 por acción
  • Home Depot (HD): u$s2,33 por acción
  • McDonald’s (MCD): u$s1,86 por acción
  • Chevron (CVX): u$s1,78 por acción
  • Eli Lilly (LLY): u$s1,73 por acción
  • IBM (IBM): u$s1,69 por acción
  • PepsiCo (PEP): u$s1,48 por acción
  • Johnson & Johnson (JNJ): u$s1,34 por acción

Estos montos permiten ordenar el calendario por flujo potencial, aunque no alcanzan por sí solos para definir una inversión. El dividendo debe compararse con el precio de la acción, la frecuencia de pago, la valuación de la compañía, su capacidad de sostener ganancias y el contexto sectorial.

Un pago alto puede ser atractivo, pero también puede estar asociado a empresas maduras, menor crecimiento esperado o cambios en el precio de mercado.

Advertisement

iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,cedear,city,inversiones,wall street

Advertisement
Continue Reading

Tendencias