CHIMENTOS
Megadeth se despidió de la Argentina: una guitarra celeste y blanca para el último tango de Dave Mustaine

La banda de Dave Mustaine ratificó su amor incondicional por nuestro país (Instagram: Akemusic)
“Aguante el Colo”, se escuchó un millar de veces sobre la Avenida General Paz, en un mar de remeras negras y rostros felices. El sentimiento no fue menor: Megadeth se presentó en Tecnópolis, en el marco de su última gira mundial This Was Our Life Tour, y fue el primer símbolo de argentinidad que iba a conectar horas después con el cierre, con Dave Mustaine empuñando una guitarra con los colores patrios como rúbrica a un amor incondicional.
Ya desde la previa se entonó el célebre “Megadeth, Megadeth, aguante Megadeth”, aquel cántico que el público argentino inmortalizó en ese primer recital del grupo en Obras Sanitarias, en 1994. Y que marcó a fuego su romance con Argentina.
La peregrinación sorteó un laberinto de vallas en Tecnópolis, para finalmente llegar al punto de encuentro determinado, que se transformó en un crisol de edades y generaciones. Desde metaleros de la vieja escuela hasta familias completas, nadie quiso perderse la última función del “Colorado” en esta parte del mundo.
Pasadas las 20, Against fue la banda telonera encargada de encender la escena. La agrupación, formada por los guitarristas y cantantes Sebastián Radrizzani e Ivan Monastirsky, el baterista Martín Blanco y el bajista Federico Gerván, combinó riffs poderosos con partes de dúos de guitarras muy bien sincronizados, que no fueron ajenos al movimiento de la cabeza de los espectadores. El repertorio consistió en seis canciones: Anestesiado, La sangre de los nuestros, El guara, El encierro, El Libertador y Contra.

La responsabilidad no fue desconocida para el cuarteto, que hace exactamente dos años ya había sido invitado por Mustaine para participar de su anteúltima presentación, en el marco del “Crush Rush The World Tour”. Además de tener en su haber el haber trabajado con bandas exponentes como Mastodon, Gojira, Paul Di’Anno, Dream Theather, Scorpions y Judas Priest, entre otros.
Si bien la espera se hizo más amena, todavía faltaba el plato fuerte.
A las 21.30 fue el momento indicado para que Dave Mustaine saliera a escena de camisa blanca y con una Flying V amarilla en brazos, para interpretar “Tipping Point”, del último disco, junto al guitarrista finlandés Teemu Mäntysaari, el bajista James LoMenzo y el baterista Dirk Verbeuren.
A lo largo del setlist, “El Colorado” interpretó grandes clásicos como “Hangar 18″, “Sweating Bullets”, la personalísima e íntima “In My Darkest Hour”, “Tornado of Souls” y “Peace Sells”.

A mitad del show, y como si se tratara de una canción de amor directamente dirigida al público, la banda tocó “Symphony of Destruction”, su canción más comercialmente exitosa. Desde siempre, la gente cantó por enésima vez su célebre “Megadeth, Megadeth, aguante Megadeth”. El mismo que Mustaine había dejado en claro que es su adaptación favorita.
Luego, y con el tema finalizado, el vocalista caminó de una punta a la otra del escenario, para agradecer y abrazar simbólicamente a su audiencia. Y decir “muchas gracias” en un rudimentario, pero sincero español, a aquellos que estuvieron presentes hace 26 años en Obras Sanitarias.
Otro punto álgido de la noche fue el recuerdo de Mustaine en su etapa como integrante y compositor de Metallica, a través de las canciones “Mechanix” -la canción “espejo” de “The Four Horsemen”– y “Ride The Lightning”. Posiblemente, y en esta etapa de su vida, una forma de sellar la paz con su exbanda, liderada por su excompañero James Hetfield.

Para el final, el artista norteamericano eligió “Holy Wars… The Punishment Due”, y para la que utilizó una Flying V pintada con la bandera argentina. Una nueva declaración hacia estas pampas, que siempre lo acompañaron.
Brazos y cabeza en dirección al cielo y un sinfín de agradecimientos marcaron el cierre de la etapa de David Mustaine en suelo argentino. En el campo, la euforia y la felicidad del principio tomaron un matiz de nostalgia y tristeza. Pero también de reconocimiento.
Pasadas las 23, terminó el último tango de uno de los mayores exponentes del heavy y el trash metal. Que hizo de Argentina uno de sus lugares en el mundo. Y que, aún con el pasar de los años, resonará el “aguante” argento. Ese que lo encandiló y que después el mundo imitó. Pero lo que se dice amor verdadero, hay uno solo.
Guitarrista,Concierto de rock,Concierto,Música,Rock,Actuación,Escenario,Guitarra eléctrica,Vocalista,Metal
CHIMENTOS
Los cuatro signos del horóscopo chino que tendrán un julio espectacular y el que deberá cuidarse, según Ludovica Squirru

Con el segundo semestre ya en marcha, muchas personas buscan señales para entender qué clima energético traerá julio. En ese contexto, las enseñanzas y recomendaciones de Ludovica Squirru vuelven a captar la atención de quienes siguen de cerca el horóscopo chino y utilizan sus consejos como una guía para transitar los cambios cotidianos.
Las energías predominantes del período invitan a priorizar la cooperación, los vínculos y el bienestar personal. Sin embargo, según Ludovica no todos los signos navegarán estas semanas con la misma facilidad. Mientras algunos encontrarán oportunidades para avanzar, otros deberán moverse con más prudencia y evitar decisiones apresuradas.
Rata
Julio aparece como un mes especialmente favorable para la Rata. Habrá más claridad para tomar decisiones, resolver asuntos pendientes y fortalecer relaciones personales o laborales. La clave estará en aprovechar las oportunidades sin caer en la ansiedad.
Dragón
El Dragón contará con una energía de expansión que favorecerá proyectos, acuerdos y nuevos desafíos. Será un período ideal para confiar en la propia capacidad y animarse a dar pasos que venían siendo postergados.
Chancho
Para el Chancho, julio llega con una invitación a bajar un cambio y conectar con aquello que genera placer y tranquilidad. Los encuentros afectivos, los espacios de descanso y el cuidado personal tendrán un papel central durante estas semanas.
Caballo
No todo será sencillo para el Caballo. Según las energías señaladas por Squirru, este signo podría atravesar momentos de tensión, malentendidos o decisiones difíciles. La recomendación es evitar reacciones impulsivas y pensar dos veces antes de asumir compromisos importantes.
horóscopo chino, Ludovica Squirru, predicciones julio horóscopo chino
CHIMENTOS
Mica Viciconte y Fabián Cubero en “Lo de Pampita”: “Tenemos un cajón con juguetes y disfraces. Hay que innovar la pareja”
Micaela Viciconte y Fabián Cubero se conocieron en agosto de 2017 durante la transmisión de Un sol para los chicos, el programa solidario de El Trece que reúne a distintas figuras para recaudar fondos. Aunque ese primer encuentro no derivó en un romance, ambos dejaron una buena impresión y fueron sus amigos en común quienes les insistieron en que podían formar una gran pareja.
Tiempo después, Cubero consiguió el teléfono de Mica a través de una amiga que compartían y comenzó la historia de amor. Hoy llevan casi nueve años juntos y son padres de Luca, nacido en 2022, el primer hijo de la panelista y el cuarto del exfutbolista. Además, conforman una familia ensamblada junto a Indiana, Allegra y Sienna, las tres hijas que Cubero tuvo durante su anterior relación.
Antes de convertirse en una figura de la televisión, Micaela Viciconte nació en Mar del Plata y se instaló en Buenos Aires con el objetivo de trabajar como guardavidas. Su salto a la popularidad llegó en 2014 con Combate, donde rápidamente se destacó y dio inicio a una carrera que la llevó a participar en distintos programas de entretenimiento. En la actualidad integra el equipo de Ariel en su Salsa, por Telefe.
La carrera de Fabián Cubero, en cambio, quedó marcada por su extensa trayectoria en Vélez Sarsfield. Llegó al club en 1996 por recomendación del preparador físico Julio Santella, comenzó a trabajar bajo las órdenes de Carlos Bianchi y desde 1998 se consolidó como titular. Se retiró del fútbol profesional en 2020, con un homenaje acompañado por excompañeros y entrenadores, y mantiene el récord de ser el futbolista con más partidos disputados en la historia de la institución.
Aquí, los momentos más destacados de la charla:
—Fabián, ¿cómo fue para vos tener de vuelta a un hijo?
Fabián Cubero: —Para mí fue espectacular. Al principio estaba un poquito dudoso con el tema porque ya tenía tres. Y venía con bastante laburo con los chicos y ella venía primeriza y dijo: “Yo ya quiero uno”. Y yo le dije: “Bueno…”.
—¿Cómo fue esa charla?
Micaela Viciconte: —Le digo “Pongamos una fecha para comenzar a buscar”. Esto fue en febrero y él me dijo: “Bueno, arranquemos en diciembre”. Después “octubre”. No, le digo.
—Te la iba pateando…
FC: —Iba bajando de a uno, viste: “Bueno, septiembre”.
MV: —Yo ya me estaba calentando y le digo: “esperá”. Pasaron cuatro años y tenemos la idea de tener un hijo. Me dice no, que sí, que no, bueno… quedamos en abril. Y ahí empezamos a ir con los médicos y al toque quedamos. Yo sabía que él podía, pero uno tiene la duda si vos podés, no podés, ¿viste? Entonces dije bueno, voy y me hago el chequeo de todo y me sale que tenía como ovarios de cuarenta años y que era probable que tenía que hacer un tratamiento.
FC: —Ovarios más de otra edad, digamos.
MV: —Claro.
—Había que estimular un poco.
MV: —Claro. Y me acuerdo que saqué pasajes para ir a las Cataratas ese fin de semana. El médico me dijo: “Tenés este día, este día y este día”. Entonces le dije: “Tenemos estos tres días con uno descanso”.
FC: —Te tenés que preparar mentalmente para cumplir con los días.
MV: —Son días muy importantes. No es como que fluye, como que sabés que lo estás haciendo porque estás en búsqueda de eso. Me acuerdo que cenamos con un vinito, que esto, que lo otro, y fue en la primera. A los tres días sigue sin venir mi periodo. Le digo: “Andá a comprar un Evatest. No, comprá dos”, le digo, “porque si uno falla, tenemos otro”. Fue a comprar. Compró uno en vez de dos.
FC: —Yo soy mucho así.
FC: —Me mandaste a comprar de vuelta, ¿no?
MV: —Sí, porque me recalenté. Te dije dos.
FC: —Volví, tuve que ir a comprar otro.
—¿Y entonces…?
MV: —Probamos el electrónico y… marcaba error. Entonces me llevé el Evatest en el auto porque tenía que trabajar. Y en el medio de la pausa de la radio me voy al baño.
—¿Solita?
MV: —Sola. ¡La ansiedad que tenía! Y dice embaraza… la foto, es un horror. Estoy en un baño casi público y dice positivo. Y yo dije “¡no, no puede ser!”. Así que fue como muy rápido…
—¿No llegaste a diciembre?
FC: —No llegué a nada. Mi objetivo era diciembre, pero no lo cumplí.
—¿Qué pasa cuando se pelean?
FC: —Con ella se pudre, conmigo como que todo sigue igual, digamos. Yo no peleo, o sea…
MV: —No peleás porque yo creo que es de los hombres en general, no quiero hablar por todos, pero como que nunca saben qué hicieron, ¿entendés? Como que les decís: “Che, pero ¿yo hice eso?“. Como que no tienen ni idea. Y yo soy la mujer que necesita hablar. Para que todo esté bien, necesito hablar. Si vos estás tres días sin hablarme, esa pelota va creciendo y después va a ser cada vez peor ablandarme. Entonces, al otro día sentémonos. ”Che, ¿cómo hacemos?» Y esa es la parte que a él no le gusta. Entonces, ahí hay un problema. Termino yo: “Fabián, bajá que tenemos que hablar”.
FC: —¡Pará, que diga la verdad! Hay veces que yo le voy a hablar y me dice: “No, ahora no quiero porque estoy muy enojada, salí de acá”. Entonces, no sé cuándo sí, cuándo no. A veces muy temprano, a veces muy tarde.
MV: —Una vez al año.
FC: —No, he ido varias veces a hablar. “Che, amor, vamos a hablar”. “¡Salí de acá! Cuando esté enojada tenés que esperar un poquito…“.
MV: —Porque cuando me dice “no es tan grave”, para mí sí es grave.
—Mica, una vez dijiste que si te enojás no le hablás por un mes.
FC: —Es que ella es así.
MV: —He mejorado.
FC: —Ahora son veinticinco días, no es un mes.
MV: —Al principio de la relación sí, a veces los enojos me duraban mucho, pero me pasa que necesito también procesar un poco. Si hablo en caliente es peor. Yo necesito…
FC: —¿Ves cómo se pisa? Esas fueron las veces que le fui a hablar y me echó.
MV: —Si nosotros tenemos una discusión y automáticamente querés venir a hablar, no. Esperemos, bajemos ahí y a la noche o al otro día, hablamos. Vos venís automáticamente porque no querés que se pudra y decís: “Hablemos“.
FC: —Es que te juro que a veces digo no, bueno…
MV: —Es difícil.
FC: —Siento como que nada es grave. Ya está, no nos vamos a andar enojando, ya pasó, listo, ¿entendés? O sea, soy mucho de eso.
FC: —Mi cabeza siempre está en hacer maldades. Hoy en día es algo que todavía lo tengo como incorporado, te juro. Voy al colegio a buscar a las nenas y le toco bocina a las nenas sin que se den cuenta y las asusto. O sea, soy un nene, soy un chiquilín.
MV: —Nos divierte a todos, como que ya lo conocemos y es parte de su humor y lo aceptamos.
—¿A vos te hace bromas?
MV: —Todo el tiempo. Soy fóbica a las abejas, les tengo miedo. Veo una abeja y me voy a la mierda, corro. El primer viaje que hicimos, nos conocíamos poco y yo me duermo una siesta de una hora. Mi celular estaba en la mesita de luz y él me apoya una abeja muerta que encontró.
FC: —Había una abeja, la maté, la traje y la puse arriba del celular. Ella estaba durmiendo y yo se lo puse, porque me dio bronca que duerma. No podés ir a Miami y dormir una siesta. No existe.
MV: —No, casi me muero. Me dijo: “La fobia se va con más fobia”. ¡Casi lo mato!
FC: —Es mi teoría, que la fobia se va con más fobia.
MV: —Y el nene hace bromas, se pone las máscaras de Halloween.
—¡Ay, no, salió igual a él!
FC: —“¡Quiero asustar a mamá!”.
MV: —¡Es igual! Hace todas las mismas bromas. Es como muy gracioso.
FC: —Ella es muy pasional también en la intimidad…

—Eso los unió un montón entonces…
FC: —Sí, es muy fogosa, sí. Somos de innovar bastante nosotros como pareja. Tenemos una valijita también, ¿no?
—¿Una valijita con qué?
MV: —Y… siempre hay que innovar.
—¿Algunos juguetes, algunas cositas…?
FC: —Sí.
—En alguna entrevista dijiste: “Tengo muchos disfraces”.
MV: —Sí, hay de todo. Yo soy como más timida en ese sentido, pero bueno, hay que jugar, nos reímos.
FC: —Hay un montón de disfraces. De todo.
MV: —Porrista, enfermera… tipo angelito, tipo diablito. Mucho de encaje.
—¿Viene con acting?
MV: —No, te la debo. Es que me tiento, no puedo. Un día, en el departamento, no podía salir del baño, agarré un chupetín y dije: “No, no puedo salir con el chupetín”, es demasiado (ríe). Haciéndome, tipo, la colegiala. Digo: “Flaca, no, ya sos grande”. Y bueno… salí con el chupetín y nos cagamos de risa.
—¿Él también se pone disfraz?
FC: —No, yo no. A veces me gusta poner música, velas, masajes: yo armo todo de la nada.
MV: —Voy a dormirme y veo la camilla de masajes abierta y digo: “¡Oh, my God!”.
FC: —Hoy toca (risas).
MV: —La familia ensamblada, para mí, fue lo más difícil. Entender, aceptar, cuál era mi rol, cuál era el de él, cuál era el de mi hijo. A mí, eso es lo que más me costó.
FC: —Lo que más disfruto es cuando hay un buen vínculo de mis hijas con ella, ¿viste? Eso es lo que más tranquilidad me da. Si pasa algo y no fluye la relación y los vínculos de mis hijas con ella, me siento como mal, ¿viste? Me siento como en una encrucijada porque están mis hijas y está ella, y no es que uno lo divida, pero no son sus hijas, ¿entendés? Entonces, a veces estoy ahí como en el medio y es lo que más cuesta. Me gustaría que no nos preguntén más nada de nuestra vida privada…
MV: —No va a pasar.
FC: —Pero es parte de lo que somos, ¿no? O sea, tenemos una historia…
MV: —Ahora respondon ”No hablo del pasado». Esa frase la tomé de vos, Caro, y de verdad siento un alivio fatal.
FC: —Sí, así que sos una inspiración para nosotros.
MV: —Sos una inspiración. Me parece que no suma, la gente sabe quiénes somos. Ya está, no suma. Me parece que hay que vivir el presente, nuestra familia, nuestros proyectos.
FC: —Tratamos de no hablar… sí hablamos de nosotros, porque es justamente lo que dijimos hace un rato; es entender un poco el juego y no volver a caer en lo mismo, porque cualquier cosita es un disparador para que se viralice.
—Puede ser usado en tu contra.
FC: —Claro, porque viste que aparte los medios, a veces, ellos mismos se van generando. Me dijeron tal cosa…
—O te vienen y te agrandan toda la versión.
La pareja se sometió al ping pong de preguntas y respondió sin filtro cómo es su relación por dentro.
—¿Quién de los dos “roba” más?
FB: —Ella.
MV: —¡¿Yo “robo”?! ¡Ah, noooo!
FC: —Yo soy carismático, soy copado, soy agradable.
MV: —¡Pará, él está robando! Porque yo tengo mucha presencia, voy al frente, soy una mujer genuina, honesta, una mujer amiguera, empática, compañera.
FC: —Bueno, ella “roba”, porque yo la amo.
MV: —¡Ay, tomátela, es mentira! (ríe). Creo que es un conjunto de las dos.
FC: —Somos como parejos en ese sentido.
—¿Quién de los dos tiene siempre la última palabra?
FC: —Y ella, claramente. Ni lo dudo.
—¿Quién es más orgulloso?
FC: —Ella.
—¿Quién es el más probable que discuta por bolu…?

MV: —Él. Fabi no tenés ni fundamento cuando discutís. Yo no considero que discuto por boludeces. Para mí sos vos.
FC: —Y para mí son boludeces las que discutís vos. Además, yo no discuto.
MV: —No, pero cuando discutís, discutís por pelotudeces. Planteás cosas pelotudas.
—¿Como qué?
MV: —Boludeces, no sé… cosas cotidianas de la heladera. “Che, ¿no sacaste el churrasco?”. Son boludeces.
—Mejor discutir por eso que por cosas importantes. ¿Quién es más celoso?
FC: —No, en ese sentido, ninguno de los dos.
MV: —A mí me gustaría que a veces sea un poco más… algo. “Che, quién era?”, ¿entendés? Eso. Simple.
FC: —Ella es más de preguntar todo, en realidad. “¿Qué hiciste?”. “¿Dónde fuiste?“. “¿A qué avenida?“. “¿Por dónde pasaste?“. “¿Quién es?“.
—¿Y si lo ves en una fiesta charlando con una chica mucho rato?
FC: —Me c… a piñas, de una.
MV: —Si esa chica es una amiga, no pasa nada, pero…
FC: —Ah, pero enseguida pregunta, ojo. Cuando me ve saludando a alguien, “¿Quién era?» Y no puedo dudar porque ¿viste que a veces te pone nervioso cuando te apuran?
—Parece que ella es más celosa.
MV: —Yo observo, pero no le hago un reclamo. O sea, tiene que haber un fundamento o algo que me haga sentir incómoda, sí. Cuando yo le pregunto “¿cómo te fue», “¿qué hiciste?“, ”¿qué novedades hay?“, siempre le pregunto del lado de saber cómo le fue. Él lo toma mal. Y si no, ¡¿de qué hablamos?!
FC: —Es que te pregunta tanto que a veces dudo.
—¿Quién de los dos pidió perdón más veces?
FC: —Yo.
—¿Por qué?
MV: —Y, porque se equivoca más (ríe).
FC: —Porque ella siempre tiene la razón.
Disfrutá la antrevista completa en el video.
Fotos: Gastón Taylor
CHIMENTOS
¡Susto! Georgina Barbarossa vivió una pesadilla con su hijo Tomás en plena madrugada: «Me llamaron para…»

Las estafas virtuales están a la orden del día y es importante estar muy atentos para no caer en este tipo de hechos delictivos. Un caso reciente fue el de Georgina Barbarossa, quien recibió una llamada donde un sujeto se hizo pasar por su hijo Tomás. El episodio tomó por sorpresa a la conductora quien estaba durmiendo en aquel momento pero no se dejó intimidar.
A través de un video publicado en sus redes sociales, la mujer contó que todo ocurrió cerca de las 2.50 de la madrugada, cuando recibió reiterados llamados desde un número desconocido. Lo que escuchó del otro lado del teléfono la dejó helada por unos instantes. «Hola, mami, soy Tommy. Me acaban de robar acá en mi casa», dijo la voz.
A pesar de que podría haber sido engañada, Georgina reconoció que ese no era su hijo, movida por un fuerte instinto. «Automáticamente me di cuenta que no era la voz de mi hijo», contó por medio de Instagram Stories. «Lo mandé a la recalcada de su madre y a todas las partes posibles», fue su tajante respuesta.
«Todo el mundo sabe que mis hijos se llaman Juan y Tomás», explicó, al señalar que los estafadores suelen utilizar información pública para hacer mucho más creíble el engaño y generar desesperación en las víctimas. Más allá de la anécdota y del sabor amargo, Barbarossa concientizó a sus seguidores para que estén atentos.
GEORGINA BARBAROSSA ALERTÓ A SUS SEGUIDORES
Para finalizar, Georgina destacó la estrategia de los ladrones al elegir horarios nocturnos para aprovechar la vulnerabilidad y la confusión de las personas. «Sobre todo si te llaman a esa hora que estás dormido», advirtió para luego bromear: «Yo ya estaba efecto Rivotril, ¿viste?».
En el mismo video, pidió que la gente esté precavida y que no se deje intimidar por estos delincuentes. «Por favor, estén atentísimos y escuchen bien. No se asusten. Hay mucha gente que se asusta y eso es lo que ellos buscan», destacó. Este caso vuelve a poner el foco en este tipo de estafa que sigue creciendo con los años.
Georgina Barbarossa
POLITICA22 horas agoCon la incorporación de Santilli al Gabinete, el Gobierno relanza su estrategia para las elecciones 2027
INTERNACIONAL3 días agoIrán dilata nuevas reuniones con Estados Unidos e insiste en arancelar el paso por estrecho de Ormuz: se reunió con Omán
ECONOMIA2 días agoExportadores y el sindicato de aceiteros acordaron un aumento de sueldo para todo 2026



















