ECONOMIA
Mercados volátiles: por qué la Argentina logra sostenerse pese a las turbulencias del conflicto en Medio Oriente

La Argentina sigue haciendo equilibrio para no caer en la volatilidad de los mercados del norte. Si se mirara el comportamiento de bonos, acciones, dólar y tasas, nadie podría adivinar que hay una crisis internacional.
Por caso, si bien el riesgo país subió 7 unidades (+1,3%) a 526 puntos básicos, los bonos soberanos de más largo plazo tuvieron subas de hasta 0,8 por ciento. Además, el índice de emergentes mostró una caída de 0,5% por la suba de la tasa de retorno de los bonos del Tesoro de Estados Unidos que ahora rinde 4,25 por ciento.
El problema recae en los países que dependen del abastecimiento externo de petróleo y gas porque permanece cerrado el estrecho de Ormuz. Como Argentina se convirtió en un exportador neto de energía, el conflicto no lo afecta tanto como a otras naciones.
El analista Matias Togni de la consultora petrolera NextBarrel señaló que “la palabra que define al mercado es agotamiento. La volatilidad de los últimos días se hace insoportable y a la vez difícil de operar, sobre todo cuando el mercado está a la espera de un posteo de Trump o de su contraparte iraní, que usan el precio del petróleo para negociar. En el medio, en el mercado físico también se ve un paso atrás, con ambos precios (futuros y físico) convergiendo a pesar de la suba de hoy, y la realidad es que con estos precios de entrega inmediata (Brent +10/15 dólares) las refinerías entran en margen negativo, es decir pierden plata por cada barril que refinan, consecuencia de la intervención de los gobiernos en el precio al surtidor.
“Se ve menos actividad en el mercado spot global y eso está impactando en el flete y los diferenciales FOB. Sin embargo, el mercado todavía cree que algún tipo de acuerdo es inminente, por eso el rebote del lunes fue menos de la mitad de la caída, pero la situación en el Golfo Pérsico sigue igual o peor que la semana pasada”, sumó Togni.
Mientras en Nueva York y Europa las Bolsas cerraron en negativo, el S&P Merval de las acciones líderes subió 1,5% en pesos y 1,8% en dólares. Edenor encabezó los aumentos con 5,4%, seguido de Telecom con 3,6% y BBA con 3,4 por ciento.
Las tasas de interés siguieron estables y con tendencia a la baja. Las LECAP, bonos en pesos a tasa fija, rinden 1,60% efectivo mensual a fin de mayo y llegan a 1,67% a fin de julio. El tope de 2% lo alcanzan las LECAP que vencen a fin de mayo de 2027.
En el Mercado Libre de Cambios (MLC) se operaron USD 515 millones y el dólar mayorista volvió a subir. Esta vez el aumento fue de $12,50 (+0,9%) a $ $1.377 (+0,92%). El Banco Central compró USD 131 millones y las reservas bajaron USD 44 millones a USD 45.747 millones por la caída del oro y la sube del dólar frente al euro y el yuan.
En la plaza financiera, se acortó a 2,5% la brecha entre el MEP y el contado con liquidación. Esa brecha no hace tanto, estaba en 4,5% lo que encarecía la entrada y salida de divisas. El MEP subió $2,20 (+0,2%) a $1.414,73 y el CCL bajó $7 (-0.3%) a $ 1.457.
La consultora F2 de Andrés Reschini indicó que “los datos de Balanza Comercial de marzo fueron positivos en nada menos que USD 2.523 millones, el mayor registro en dólares constantes para el mes de marzo desde 2002. El salto en las exportaciones se da aún sin capturar el efecto de la guerra en Medio Oriente, algo que impactará en los números de abril. Las importaciones de bienes de capital crecieron 4,5% interanual, impulsadas por precios que se incrementaron 8% y cantidades que retrocedieron 3,1%, de modo que este es un punto flojo ya que indica cierta debilidad en la inversión, algo que impacta positivamente en la balanza comercial pero negativamente en el crecimiento de largo plazo. Aun así, el número vuelve a profundizar las controversias alrededor de la necesidad de mantener un tipo de cambio competitivo para sostener el superávit comercial”.
El reporte agrega que “el tipo de cambio real promedio mensual cae desde septiembre mientras la balanza comercial se mantiene positiva. Hubo en el medio adelanto de exportaciones, pero lo cierto es que la época de alta liquidación por la cosecha gruesa recién está dando sus primeros pasos y más allá de que se logre sostener el superávit comercial, lo importante será que el BCRA compre lo suficiente y que la demanda de privados se mantenga en calma”.
Un dato para tener en cuenta es que faltan liquidar USD 3.200 millones por parte de las empresas que emitieron Obligaciones Negociables y que en lo que va del año las inversiones por el RIGI alcanzaron a 762 millones millones.
El anuncio de Donald Trump de que el bloqueo continuará hasta lograr un acuerdo con Irán trajo calma a los inversores. En otro momento, una noticia así habría provocado una fuerte caída de las acciones. Sin embargo, la volatilidad del mercado ha hecho que los inversores ya no se dejen llevar por el miedo o el entusiasmo ante las pérdidas o ganancias de una sola jornada.
Por eso, en el mercado overnite, que opera desde las 19 hora argentina hasta la apertura de los mercados, mostraba a los tres principales índices de las Bolsas de Nueva York operando con leves verdes, tras una apertura pesimista. El oro rebotaba 0,23% y el petróleo se mantenía estable. Hoy puede ser otra buena rueda para la Argentina a la que se podrían acoplar los bonos.
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ECONOMIA
Por qué se vendieron apenas 15.000 autos del cupo 2025 y la electromovilidad sigue siendo baja en el país

Aunque todavía genera cierta desconfianza y escepticismo, la llegada de los autos híbridos es uno de los mayores cambios de la industria automotriz argentina.
Para justificarlo hay tres argumentos irrefutables.
Por un lado está el aumento de la oferta en todo el mundo, debido a la decisión de la mayoría de las marcas de apostar a esta tecnología para sostener sus niveles de rentabilidad y respetar las regulaciones ambientales.
La segunda razón es que, efectivamente, consumen menos combustible que un auto convencional, y dependiendo de qué clase de hibridación tengan, pueden generar de un 20% a un 60% de ahorro. La variable es el tamaño de la batería, que incide sobre el precio.
La tercera, auténticamente argentina, es el cupo habilitado por el Gobierno en 2025, para que 50.000 unidades con esta tecnología o 100% eléctricas, puedan traerse al país desde países de extrazona sin pagar el arancel de importación del 35% que corresponde por el Acuerdo de Complementación Económica (ACE14) que firmaron Argentina y Brasil y rige hasta junio de 2029. Ese acuerdo admite cupos para mantener acotados los volúmenes de vehículos producidos fuera del Mercosur.
De los 50.000 autos asignados a fábricas e importadores el año pasado, el 70% entró al país entre diciembre y enero pasados, por lo tanto, recién las cifras de ventas del primer trimestre del año son un reflejo del impacto en el mercado automotor local.

En efecto, el reciente informe elaborado por el Sistema de Información On-Line del Mercado Automotor Argentino (SIOMAA) muestra el contraste entre el mercado de autos electrificados de 2025 y el actual, con un crecimiento del 313,2%. En 2025 se habían vendido 4.808 autos entre las cuatro opciones de propulsión, y este año, al cerrar marzo se alcanzaron los 19.867 vehículos.
Pero lo más interesante para evaluar es la cantidad de híbridos comunes (HEV), híbridos suaves (MHEV), híbridos enchufables (PHEV) y los 100% eléctricos (BEV) dentro de estas casi 20.000 unidades, pues los porcentajes de aumento son demasiado relativos al depender de tan bajo punto de partida.
En el primer trimestre de 2025 no había facilidades para comprar este tipo de vehículos con beneficios impositivos o arancelarios. La mayoría eran autos brasileños, los Toyota Corolla y Corolla Cross, algunos pocos chinos como los BAIC, y el resto europeos o norteamericanos y mexicanos de segmentos muy específicos como Renault Kangoo E-Tech o Ford F150 y Ford Maverick.

Así fue como los Híbridos autorecargables o convencionales, los que más había en el mercado, fueron los que menos crecimiento tuvieron, un 212 por ciento. Algo similar ocurrió con los Mild-Hybrid o híbridos suaves, que subieron un 271 por ciento. En cambio, por tener un mercado casi inexistente, el crecimiento de los 100% eléctricos fue de un 882%, y el de los híbridos enchufables alcanzó nada menos que el 5.435 por ciento, porcentajes que no expresan volumen, sino tasas de adopción de una tecnología que casi no estaba disponible.
Son los números reales los que muestran la cuota de mercado que han logrado estos vehículos en los primeros tres meses del año. Los híbridos comunes tuvieron ventas por 11.905 automóviles, 8% del total del mercado. Los híbridos enchufables fueron segundos en volumen, con 3.487 automóviles, un 2,3% del total de patentamientos del período. Los híbridos suaves sumaron 2.835 autos, equivalentes al 1,9%, y los autos totalmente eléctricos fueron 1.640 unidades, apenas un 1,1% del total.
La suma de las cuatro tecnologías electrificadas, los 19.825 vehículos representa el 13,3% del mercado. Parece poco para la “revolución” que se percibe en la calle, en especial por la cantidad inusual de autos chinos.
Sin embargo, si se tiene en cuenta que el cupo de 2025 fue de 50.000 autos y se vendieron aproximadamente 15.000 unidades (hay 4.500 que no son del cupo sino que vinieron de Brasil, Estados Unidos y Europa por fuera del programa del Gobierno), el remanente del año pasado es de 35.000, que se sumarán a los 50.000 de este año.
Si la expectativa de los usuarios es la que se cree, todos esos autos deberían venderse, y si el mercado cierre el año con 650.000 unidades, los 100.000 autos electrificados representarán un razonable 15 por ciento.
ECONOMIA
Mientras la economía cae, surge una nueva luz amarilla en el plan Caputo que inquieta a inversores

En medio del ajuste al que se ve obligado el Gobierno para sostener el orden de las cuentas públicas, una «nueva» variable entró en el radar de los inversores de la City. Se trata de la «deuda flotante», que empezó a crecer de manera sensible en los últimos tiempos. Y para los financistas pone en riesgo el superávit fiscal.
La denominada «deuda flotante» —que el Gobierno informa de manera regular— es la que se forma por los gastos comprometidos por el ministerio de Economía pero que son «pisados» y postergados para más adelante para evitar una descomposición de los registros fiscales.
El dato que alarmó a la City fue el que se conoció en las últimas horas, cuando la Tesorería informó que la «deuda flotante» creció casi $2 billones en un solo mes.
Ya alcanzó a los $4 billones. No es una cifra inmanejable, pero en las consultoras destacaron que ese salto en un solo mes podría enmascarar un problema de fondo, en medio de la caída de la recaudación impositiva.
El golpe brutal a la economía real que complica todo
La actividad económica de febrero arrojó un resultado desalentador: el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída del 2,6% intermensual desestacionalizado.
Esta cifra no es menor, ya que representa la mayor contracción desde abril de 2020, en plena pandemia, y se posiciona como la sexta caída más profunda desde que se inició la serie estadística.
Con este resultado, el primer bimestre del año ya acumula un retroceso del 2,2%, evidenciando un arranque de 2026 sumamente debilitado.
La crisis golpea con una heterogeneidad marcada. Mientras que las actividades intensivas en capital lideran la expansión, los sectores que ocupan mayor cantidad de mano de obra están en caída libre.
Desde diciembre de 2023, la construcción se desplomó un 22,4% y la industria manufacturera un 8,8%.
Ancla fiscal en la mira: temor en la City
Este verdadero golpe a la economía real —al que se suma también el comercio minorista y el mayorista— impacta de lleno en el corazón de la estrategia oficial: el ancla fiscal.
Con ingresos reales que caen sistemáticamente desde hace ocho meses, la sostenibilidad del superávit de las cuentas públicas comienza a ser seriamente cuestionada en el mercado financiero.
Lo dicho más arriba: en este escenario que se complejizó en los últimos tiempos, devino un factor crítico que el mercado monitorea con lupa: el crecimiento de la deuda flotante (el gasto devengado pero no pagado a tiempo).
En marzo, la deuda exigible de la administración central saltó de $1,9 billones a $4 billones, lo que implica un incremento de $2,1 billones.
Se trata de la mayor suba en términos de pesos constantes registrada en la era Milei. Este salto en la deuda flotante sugiere que el superávit del «Sector Público Nacional No Financiero», que fue de $0,93 billones, podría estar ocultando un «ajuste postergado».
El superávit de la Administración Central solo explicó el 42% de ese resultado, lo que pone el foco en el posible achicamiento del superávit primario base caja.
«El ancla fiscal vuelve a quedar bajo la lupa», concluyó un informe a clientes de la consultora PPI (Portfolio Personal Inversiones).
¿Ajuste sobre el ajuste?
Con ingresos castigados por la recesión y un ajuste que se apoya cada vez más en gastos postergados, la discusión económica vira de la «foto» del superávit actual hacia la sostenibilidad del flujo futuro.
Parece claro que sin un rebote claro de la actividad, el esquema financiero actual enfrenta un desafío complejo.
La recaudación impositiva viene en declive desde hace ocho meses, pero recién ahora se percibe la necesidad del Gobierno de «pisar» gastos, además de los ajustes que se vienen realizando en los distintos presupuestos de las oficinas oficiales.
De hecho, el ministro Caputo acaba de reclamarle a los funcionarios de toda la administración que apliquen una reducción de las erogaciones. Algo que deberán informar en las próximas horas.
Actividad en la mira
Los últimos datos de la denominada «economía real» fueron malos. Los principales sectores mostraron caídas contundentes en febrero:
- La industria manufacturera se contrajo 8,7% interanual
- El comercio mayorista y minorista cayó 7,0%, también contra un año atrás
- El rubro «electricidad, gas y agua» retrocedió 6,0% contra febrero del año pasado
- La construcción lo hizo en un 0,6%
En conclusión, según el INDEC, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una caída de 2,1% interanual en febrero.
Y un llamativo 2,6% contra el mes anterior, en la serie desestacionalizada.
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ECONOMIA
Semana financiera: las acciones argentinas del sector petrolero volvieron a registrar fuertes subas

Los agentes bursátiles en Wall Street parecieron dejar atrás los temores por las repercusiones de las acciones militares en Oriente Medio. Aunque los precios del petróleo repuntaron, un cierto clima de confianza se dio en la operatoria, con nuevos máximos en acciones tecnológicas y también números récord en el índice Nasdaq y el S&P 500.
El panel tecnológico subió 1,7% en la semana, en un récord de 24.836 puntos. El S&P 500 avanzó 0,7%, también en un máximo con 7.165 puntos. Las acciones de Nvidia avanzaron 4% y elevaron la capitalización bursátil de la compañía por sobre los 5 billones de dólares, la más alta de la historia, impulsada por la demanda de chips de IA.
El barril de crudo Brent se encareció 11,2% semanal, a USD 105,88 en los contratos para entregar en junio.

Esa corriente ganadora no se transmitió plenamente a los activos argentinos, que exhibieron debilidad, condicionados por el rebote del precio del dólar y cifras negativas en cuanto a actividad económica.
Las compañías ligadas a la energía fueron las que obtuvieron mejores resultados. Vista Energy ganó 7,8% en dólares, el ADR de YPF ganó 5% (a USD 42,94), Tenaris subió 10,5%, aunque Pampa Energía cedió 0,9%, Mercado Libre bajó 1% y Grupo Galicia se hundió 8,1% y Globant se desplomó 13,9 por ciento..
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires terminó debajo de los 2.900.000 puntos (2.840.787 puntos), con un desempeño semanal negativo de 1,7% en pesos, que se amplió a 4% en dólares, ante el avance de la paridad del “contado con liquidación”.
“Todos los índices de renta fija en dólares registraron un desempeño negativo durante la semana. Los Bonares cayeron un 0,9% semanal, mientras que los Globales retrocedieron un 1,2% y los Bopreal un 0,7%, acompañando la misma dinámica. No obstante, al analizar el desempeño acumulado en el año, el panorama es más favorable: los Bonares y Globales presentan subas del 2,8% y 3%, respectivamente. Por su parte, los Bopreal continúan liderando en términos de rendimiento, con un avance del 3,9% en 2026″,detallaron los expertos de IEB.
El riesgo país de JP Morgan, que mide el diferencial de tasas de los bonos del Tesoro de los EEUU con sus pares emergentes, creció en 41 unidades para la Argentina, en los 560 puntos básicos, su nivel más alto desde el 8 de abril.
“Los bonos en dólares sufrieron caídas leves durante casi toda la semana, impactadas por la inestabilidad global producto del conflicto en Irán. El riesgo país subió levemente, pero los rendimientos de la curva soberana todavía se mantienen debajo del 10% anual”, reseño el equipo de Research de Puente.
“Mientras avanza la temporada de balances, con las miradas dirigidas a las gigantes tecnológicas en busca de señales, Wall Street intenta seguir merodeando los máximos apostando a que el conflicto en Medio Oriente debería resolverse a corto plazo, más allá de que el Brent sigue desafiante por encima de los USD 100″, comentó el economista Gustavo Ber.
Dos datos macroeconómicos marcaron el pulso de los negocios domésticos: un importante superávit comercial registrado en marzo, que contrastó con cifras negativas de actividad económica en febrero.
El mes pasado dejó un saldo comercial de USD 2.523 millones, para encadenar 28 meses seguidos con superávit. Además se registraron exportaciones récord por USD 8.645 millones. El acumulado del primer trimestre del saldo por intercambio de bienes ascendió a 5.508 millones de dólares.
El S&P Merval arrastra en abril una caída de casi 7% en dólares, en contraste con los índices récord en Wall Street
El EMAE (Estimador Mensual de Actividad Económica) del INDEC cayó 2,6% mensual en febrero. “Excluyendo la pandemia, estamos frente a la quinta peor contracción desde 2004. Las anteriores fueron diciembre de 2008 (-4%), abril de 2018 (-2,9%), septiembre de 2019 (-2,9%) y diciembre de 2023 (-2,6%). El deterioro de febrero, entonces, tuvo un impacto de corto plazo asimilable a la crisis financiera internacional de 2008 o devaluaciones con ajuste fiscal”, evaluó en un informe la gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia.
“Según nuestra propia estimación realizada en base a los números provistos por INDEC, la mayor parte de la caída se concentró en la producción de bienes (-4,4%), en tanto que la de servicios retrocedió 0,5% durante febrero. Este mayor deterioro relativo se explica por la flexibilización importadora en un contexto, no solo de apreciación cambiaria, sino también de aumento de los costos logísticos, volatilidad de la demanda y un mundo que se cierra”, añadió.
El dólar se negoció en alza en las últimas ruedas, apuntalado por las compras oficiales en el mercado de contado y también una mayor demanda privada.
El dólar mayorista terminó operado a $1.399,50, un máximo desde el 13 de marzo. A lo largo de la última semana el dólar comercial ascendió 35 pesos o 2,6%, mientras que conserva un descenso de 55,50 pesos o 3,8% en 2026.
“A partir de la fuerte contracción de los rendimientos en pesos, el dólar mayorista se inclina por extender el reacomodamiento de las últimas ruedas, y así es que amaga con ‘testear’ los $1.400, mientras ello no modifica la estrategia de compras del BCRA. Ocurre que existe expectativa en que dicha dinámica pueda traducirse en una aceleración de acumulación de reservas, un pilar relevante para los inversores y que debería habilitar en el tiempo convergencia del riesgo país”, indicó el economista Gustavo Ber.
El BCRA estableció una banda superior de su esquema cambiario en los $1.693,51, cifra que dejó al dólar mayorista a 294,01 pesos o 21% de esa referencia.
El dólar al público quedó a $1.420 para la venta, según la referencia del Banco Nación. Así, el billete minorista se encareció 30 pesos o 2,2% en la semana, para volver a operarse en el nivel del 30 de marzo.
El dólar blue terminó operado sin variantes a $1.420 para la venta, con alza de diez pesos o 0,7% respecto del viernes anterior.
El Banco Central compró en cinco ruedas un total de USD 745 millones por su participación cambiaria, mientras que las reservas brutas tuvieron un incremento semanal de USD 393 millones, para alcanzar los USD 46.184 millones, su stock más alto desde el 4 de marzo.
La provincia de Chubut volvió a los mercados internacionales con un nuevo bono en dólares bajo ley de Nueva York por USD 650 millones en un instrumento a 10 años, mientras que Edenor ingresó USD 150 millones por la emisión de una nueva Obligación Negociable.
“Se sumaron los anuncios de préstamos con Organismos Internacionales que sumarán USD 3.550 millones. Con una liquidación estimada del agro que ronda en USD 35.000 millones -ya se llevan vendidos unos USD 5.500 millones- queda claro que se viene un tiempo de cosechar dólares. La noticia del acceso a préstamos por parte de los organismo es especialmente importante puesto que aún con el acceso a los mercado internacionales complicado, no todas las compras que se realicen de USD irán a pagos; el BCRA efectivamente podría acumular reservas”, enfatizaron desde IEB.
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