ECONOMIA
Pablo Quirno en CICyP: “Dejamos de discutir cómo sobrevivir y volvimos a pensar cómo crecer”

El canciller Pablo Quirno defendió este miércoles el modelo económico del gobierno libertario y sostuvo ante representantes diplomáticos y los principales empresarios del país, convocados por el Consejo Interamericano de Comercio y Producción (CICyP) en el Alvear Palace Hotel de Buenos Aires, que en la Argentina se dejó de “discutir cómo sobrevivir” y se volvió a “pensar cómo crecer”.
El funcionario, además, ratificó la relación estratégica con Estados Unidos e Israel y adelantó convenios con Alemania, Italia y Emiratos Árabes Unidos en materia energética. Destacó, entre otros puntos, un crecimiento de exportaciones del 80% hacia el mercado norteamericano.
La exposición de Quirno convocó a representantes de las principales cámaras empresariales, 24 embajadores acreditados en Argentina, legisladores nacionales y el gobernador de Catamarca, Raúl Jalil, entre otros dirigentes políticos. La presidente del CICyP, considerado el principal foro empresarial regional, Bettina Bulgheroni, abrió la reunión con un reconocimiento al trabajo de la Cancillería.
Sobre la actividad económica, el Canciller remarcó que el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) creció 10,3% entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, las exportaciones aumentaron cerca del 8%, la economía del conocimiento superó los 10.000 millones de dólares y las exportaciones de pymes crecieron un 25% interanual en el primer trimestre de 2026. “Las ventas a Estados Unidos subieron 80% en el mismo período”, sostuvo.

El canciller atribuyó los resultados al programa del presidente Javier Milei y al equipo económico: explicó que el ministro de Economía, Luis Caputo, recibió una economía “al borde de la hiperinflación”, la cual fue estabilizada hasta alcanzar un superávit financiero sostenido por más de dos años, “gracias a una fuerte reducción del déficit fiscal y controles estrictos en el gasto público”. Además, remarcó que el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, lideró la eliminación o modificación de más de 14.500 normas, en lo que describió como “el proceso desregulatorio más profundo de las últimas décadas”.
“Debemos tomar conciencia de que dejamos de discutir cómo sobrevivir y volvimos a pensar cómo crecer, cómo competir y ocupar un lugar central. Nada es al azar. Por eso la Argentina que estamos construyendo no se explica solamente por lo que ocurre dentro de nuestras fronteras. Se explica por la conexión entre un programa económico que ordena una política exterior que abre oportunidades y un mundo al que le urgen proveedores estratégicos”, sostuvo.
Quirno sumó un avance legislativo: el dictamen para el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT), aprobado recientemente. “El tratado fue firmado por Argentina en 1970, tratado por el Senado en 1998 y ayer logramos dictamen en 2026. Cincuenta y seis años”, enfatizó.
En esta línea, planteó que la política exterior es una herramienta esencial para el crecimiento: sostuvo que Argentina “no requiere una diplomacia contemplativa, sino una política capaz de abrir mercados, incentivar inversiones y posicionar al país donde se definen las cadenas de valor del futuro”.
Entre esos avances, destacó el Acuerdo de Inversiones Recíprocas con Estados Unidos, el Memorándum sobre Minerales Críticos y el trabajo conjunto con el Banco de Exportación e Importación (Exim Bank) y la Corporación de Finanzas para el Desarrollo Internacional (DFC), ambos bancos estatales estadounidenses. Además, resaltó la presencia argentina en el “Escudo de las Américas” y la “Junta por la Paz”, dos instancias multinacionales impulsadas por Donald Trump.

Respecto de Israel, Quirno recordó que Argentina declaró terroristas a Fuerzas Quds y a la Guardia Revolucionaria Islámica, las incluyó en el Registro Público de Personas y Entidades Terroristas (REPET) y expulsó al encargado de negocios de Irán a las 48 horas de recibir la notificación. “Frente al terrorismo no hay neutralidad posible. Argentina dejó de navegar grises y volvió a colocarse del lado correcto de la historia”, sentenció.
El acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE), cuya aplicación provisional comenzó el 1 de mayo de 2026, fue otro de los puntos centrales. Las primeras exportaciones bajo este marco se concretaron días después: miel proveniente de Entre Ríos, seguida por Santa Fe y Córdoba, con el cupo anual ya cubierto.
Por otro lado, aseguró que las exportaciones de carne bovina crecieron 54% en el primer trimestre de 2026 respecto al mismo período de 2025, apalancadas por la ampliación del cupo de exportación a Estados Unidos, que se incrementó de 20.000 a 100.000 toneladas anuales. Quirno señaló la participación argentina en la Argentina Week en Nueva York y la Argentina Beef Week como parte de las acciones para potenciar este salto.
La red de acuerdos comerciales de Argentina pasó de cubrir cerca del 10% del PBI global a un 30%, con el objetivo de alcanzar el 50% mediante negociaciones con India, Vietnam, Japón, Canadá y mercados de Medio Oriente. “La Argentina quiere multiplicar socios, no reemplazarlos. Queremos que nuestra canasta de mercado se amplíe porque no tenemos miedo a competir”, afirmó.
Por otro lado, el canciller resumió que el Régimen de Incentivos para las Grandes Inversiones (RIGI) es el instrumento que convierte la estabilidad macroeconómica en proyectos concretos, y destacó proyectos aprobados por cerca de USD 30.000 millones y un proceso de inversión que se aproxima a los USD 100.000 millones.
Enmarcó estas cifras en el reordenamiento internacional: sostuvo que las cadenas de suministros globales “ya no se definen solo por costos, sino por seguridad de abastecimiento y estabilidad institucional”. En este punto, enumeró los activos estratégicos del país: energía, alimentos, minerales críticos y talento humano.
Y adelantó que Argentina comenzará a exportar energía al mercado alemán en 2027, que existen acuerdos bilaterales con Italia y Emiratos Árabes Unidos, y que “las exportaciones de bienes alcanzaron en marzo los USD 8.645 millones, con un crecimiento interanual superior al 30%“. ”El superávit comercial energético superó los USD 1.000 millones ese mes, el más alto de la historia para un solo mes», planteó.
En esta línea, Quirno señaló: En todo este periodo de conflicto en Medio Oriente, Argentina ha sido uno de los países cuyas variables macroeconómicas mejor han reaccionado. Y eso es fundamental para poder dar continuidad y previsibilidad a las inversiones que nosotros estamos acaparando».
Y agregó: “También pasa a ser muy importante porque reconfigura el valor de los activos argentinos que están justamente alejados de conflictos. O sea, somos un país que no tiene conflictos internos, no tiene problemas limítrofes, que estamos lejos de los lugares centrales de conflicto. Y eso hace justamente, que haya una alianza estratégica de energía con los Emiratos Árabes. O sea, ¿qué necesitan los Emiratos Árabes de nosotros si ellos tienen mucho más de lo que tenemos nosotros? Bueno, necesitan la diversificación que le da la seguridad de poder acceder a un recurso en momentos en que se genere incertidumbre. Y entonces es por eso que diferentes cadenas de valor miran a la Argentina».
ECONOMIA
La industria mostró señales de recuperación en marzo y trabajó a casi el 60% de su capacidad instalada

La utilización de la capacidad instalada en la industria alcanzó en marzo el 59,8%, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato representó una mejora frente al 54,4% registrado en el mismo mes del año pasado y también implicó una recuperación respecto de febrero de este año, cuando el indicador había marcado 54,6 por ciento.
De esa manera, el sector manufacturero volvió a ubicarse cerca del 60% de utilización de sus plantas, luego de un comienzo de año con niveles bajos de actividad y tras el registro de febrero, que había sido señalado como el más bajo para ese mes en 14 años. La mejora interanual de marzo cortó así una tendencia de debilidad que venía mostrando la industria, aunque los niveles de capacidad ociosa continúan siendo elevados en varias ramas de actividad.
El indicador elaborado por el Indec mide qué porcentaje de la capacidad productiva instalada utilizan efectivamente las fábricas. En términos prácticos, refleja cuánto de la infraestructura industrial disponible está en funcionamiento.
Durante marzo, los sectores con niveles de utilización superiores al promedio general fueron refinación del petróleo, con 86%; industrias metálicas básicas, con 73,3%; papel y cartón, con 70%; sustancias y productos químicos, con 69,5%; y productos alimenticios y bebidas, con 61,6 por ciento.
En cambio, continuaron por debajo del promedio productos minerales no metálicos, con 56,6%; edición e impresión, con 56%; productos del tabaco, con 52,7%; industria automotriz, con 49,6%; productos de caucho y plástico, con 41,3%; productos textiles, con 40,2%; y metalmecánica excepto automotores, con apenas 40 por ciento.

El dato de marzo mostró un cambio respecto de febrero, cuando la utilización de la capacidad instalada había sido de 54,6%, uno de los niveles más bajos de los últimos años para ese período. En marzo, el indicador avanzó más de cinco puntos porcentuales en la comparación mensual y quedó 5,4 puntos por encima del mismo mes de 2025.
El repunte se explicó principalmente por mejoras en sectores vinculados a la petroquímica, la siderurgia, los alimentos y la refinación de petróleo.
Uno de los mayores incrementos se observó en sustancias y productos químicos. El sector pasó de un nivel de utilización de 53,8% en marzo de 2025 a 69,5% este año. Según el Indec, la mejora estuvo relacionada con mayores niveles de elaboración de materias primas plásticas, caucho sintético y productos químicos básicos.
El organismo también recordó que en marzo del año pasado el polo petroquímico de Bahía Blanca había sido afectado por inundaciones que interrumpieron el suministro de gas natural a las principales plantas de la zona. Ese factor había impactado negativamente sobre la actividad del sector en 2025 y generó una base de comparación más baja.
Otro de los rubros que mostró una mejora importante fue industrias metálicas básicas. El sector alcanzó un uso de capacidad instalada de 73,3%, frente al 64,3% de marzo del año pasado. De acuerdo con los datos citados por el Indec, la producción de acero crudo registró un aumento interanual de 17,1 por ciento.
También se observó una mejora en alimentos y bebidas, que pasó de 57,6% a 61,6 por ciento. El informe oficial atribuyó ese crecimiento a una mayor molienda de oleaginosas y a una suba en la producción de bebidas.
La refinación del petróleo, por su parte, volvió a ubicarse como el sector con mayor utilización de capacidad instalada, con 86%. El año pasado había marcado 75,8 por ciento. El aumento respondió a un mayor procesamiento de petróleo crudo.
En productos minerales no metálicos, vinculados principalmente a la construcción, la utilización subió de 51,7% a 56,6%, impulsada por una mayor fabricación de cemento y otros materiales.

Pese a la recuperación general, varios rubros industriales continúan trabajando con altos niveles de capacidad ociosa.
La situación más baja volvió a registrarse en la metalmecánica excepto automotores, que utilizó apenas el 40% de su capacidad instalada. Fue uno de los pocos bloques industriales que mostró una caída interanual, ya que en marzo de 2025 había operado al 42,8 por ciento.
Según el organismo estadístico, la baja estuvo vinculada principalmente con menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y de aparatos de uso doméstico. En esa línea, el índice de producción industrial manufacturero mostró caídas interanuales de 14,7% en maquinaria agropecuaria y de 16,2% en electrodomésticos.
Los productos textiles también continuaron entre los sectores con menor utilización de plantas, en medio de una profundiza crisis provocada en gran medida por el aumento de las importaciones. En relación al año pasado, que ya había arrojado números bajos, el uso de capacidad instalada retrocedió 0,8 puntos porcentuales en ese sector.
Más allá de la mejora de marzo, el uso de la capacidad instalada continúa lejos de los niveles que la industria había mostrado en años de mayor actividad.
El propio recorrido del indicador durante los últimos meses mostró fuertes oscilaciones. Tras cerrar diciembre de 2025 en 53,8%, el índice cayó a 53,6% en enero y apenas avanzó a 54,6% en febrero. La suba de marzo permitió recuperar parte de ese terreno perdido y volver a acercarse a los valores observados durante la segunda mitad del año pasado.
Sin embargo, los datos sectoriales reflejan que los rubros ligados al consumo durable, la industria textil y la metalmecánica siguen operando con menos de la mitad de su capacidad productiva.
Toyota,Zárate,Argentina,fábrica,automotriz,producción,pickup,vehículos,industria,ensamblaje
ECONOMIA
Región por región, los sectores que generan más empleo en Argentina

El escenario productivo y laboral transita un momento de reconfiguración estructural profunda a lo largo y ancho del territorio nacional, que los expertos caracterizaron como la «Argentina a dos velocidades». Con esto refieren que hay sectores más dinámicos en cuanto actividad, como el de energía y miniería, pero que son los que menos mano de obra demandan, en tanto que los que representan mayores niveles de empleo formal, como el comercio y la industria, están frenados.
Para entender esta dinámica, un reciente informe elaborado por Gerardo Alonso Schwarz, Economista Jefe del IERAL NEA de la Fundación Mediterránea, trazó el nuevo mapa de las inversiones en Argentina y analizó su impacto directo sobre el empleo y el desarrollo sectorial de cada región.
Anuncios como termómetro económico
De acuerdo con las conclusiones del estudio, la región de la Patagonia lidera el ranking absoluto de inversiones en el país con un total que alcanza los 12.284 millones de dólares. «En esta región, claramente se destacan las provincias de Neuquén y Río Negro a través de distintos proyectos de gran escala de shale oil y gas y de infraestructura asociados a los yacimientos de Vaca Muerta, consolidando a la región como destino de inversiones energéticas», dice el informe firmado por Schwarz.
Este flujo monumental de divisas hacia el sur del territorio se explica por la tracción innegable de los sectores energéticos y extractivos. Las inversiones de esta magnitud obligan a las empresas a requerir mano de obra de manera intensiva, lo que impacta de forma directa en el ecosistema laboral local y modifica rápidamente las condiciones de empleabilidad de los habitantes patagónicos.
Le sigue la región de Cuyo, con anuncios comunicados por empresas en esa zona por 10.146 millones de dólares. San Juan es la gran protagonista, gracias a la reactivación y expansión de la minería de cobre y oro. Mendoza complementa este flujo con inversiones en energía y la modernización de refinerías.
En cuanto al Noroeste Argentino, el documento subrayó el rol protagónico que asume la minería de litio y la extracción de otros minerales críticos. Hay 7.705 millones de dólares de inversión. Dentro del «triángulo del litio» Salta sobresale por varios proyectos productivos, aunque también se destaca la provincia de Catamarca por proyectos mineros, mientras que en Tucumán el motor de las inversiones es la agroindustria.
Al desplazar el análisis por el norte del mapa nacional, el informe detalló cómo cada provincia del Noreste Argentino adapta su perfil a sus propias capacidades operativas y ventajas naturales. Concentran en conjunto unos 2.658 millones de dólares de inversión comprometida. La provincia de Misiones, a modo de ejemplo, aporta a la cifra total nacional mediante la modernización de una planta de celulosa ya existente y la ejecución de proyectos turísticos de alta gama. Estos dos frentes resultan vitales para el mercado laboral misionero, ya que combinan el empleo industrial especializado con la demanda constante de servicios orientados a la hospitalidad.
Por su parte, las provincias de Chaco y Formosa exhiben un enfoque productivo marcadamente distinto. Ambas jurisdicciones concentran sus anuncios de inversión en el desarrollo de parques solares y en la instalación de plantas industriales de menor escala relativa. Estas iniciativas promueven la creación de empleos vinculados a la tecnología verde y a la manufactura liviana, diversificando la matriz laboral de la región.
Sin embargo, Alonso Schwarz planteó un diagnóstico claro respecto a este sector: la actividad en el norte requiere de políticas complementarias urgentes para fomentar el surgimiento de proveedores locales y de servicios anexos que logren ampliar la base laboral. Sin este ecosistema de soporte, el capital minero corre el riesgo de funcionar como una isla y de no generar un verdadero derrame de oportunidades sobre las comunidades aledañas.
La Región Centro, por su parte, se caracteriza por una alta diversificación de los proyectos de inversión, con una inversión total anunciada de 4.894 millones de dólares. En esta región la Provincia de Buenos Aires concentra los montos más altos del bloque, resaltando la producción de fertilizantes y la inversión siderúrgica. En paralelo, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) capta inversiones significativas en real estate y tecnología.
El impacto real en el empleo local y las cadenas de valor
Respecto del nivel de empleo que podrían generar estos proyectos, la Fundación Mediterránea relevó los siguientes datos:
- Patagonia: 35.564 puestos proyectados (un solo proyecto de gas y petróleo en Neuquén estima la creación de 19.000 puestos de trabajo)
- Cuyo: 27.575 puestos proyectados (por el sector minero de San Juan y también la industria alimenticia en San Luis).
- NEA: 13.718 puestos proyectados (forestoindustria en Corrientes y una nueva planta de celulosa que estima crear 13.000 puestos de trabajo).
- NOA: 11.150 puestos proyectados (minería de litio y minerales críticos).
- Región Centro: 17.460 puestos proyectados mediante una gran varidad de industrias, que aplican desde servicios, energía, turismo, salud, industria de las comunicaciones, entre otros.
El gran desafío que el informe de IERAL identificó es que la disparidad en la distribución de inversiones y su impacto en el empleo subraya la necesidad de políticas públicas que complementen los esquemas de incentivos nacionales. «Los datos muestran que las regiones con recursos estratégicos (principalmente energía y minería) han logrado capitalizar la mayor parte de las grandes inversiones, y a partir de este marco surgen desafíos de diferentes características según la estructura productiva y los recursos de cada provincia», describió Schwarz.
El análisis de la Fundación Mediterránea concluyó con una reflexión sobre las tareas pendientes que le esperan a la administración pública en este escenario de transformación. El investigador señaló que el nuevo contexto macroeconómico ya comenzó a cambiar el mapa productivo y de empleo a nivel nacional, y las proyecciones indican que en los próximos años el país verá una consolidación firme de esta tendencia inversora. Para que este ciclo económico logre su máximo potencial social, el documento remarcó que resulta absolutamente necesaria una articulación inteligente entre los tres niveles del Estado. Los gobiernos municipales, las gestiones provinciales y el Estado nacional enfrentan el deber de alinear sus incentivos normativos y fiscales para facilitar el despliegue de las inversiones y garantizar que cada proyecto radicado impulse el empleo genuino en cada rincón del país.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,empleo,trabajo,sectores,argentina
ECONOMIA
Lado B de argentinos viajando al exterior: la industria nacional es cada vez más cara en dólares

La economía argentina atraviesa un momento de desafíos, y en algunos casos de tensión, por el cambio de modelo propuesto por el Gobierno.
Por un lado, el turismo internacional en Argentina viene de dejar un déficit de u$s7.221 millones, marcando un récord histórico.
En paralelo, la «nueva economía» de Javier Milei dejó a varios rubros -sobre todo de la industria convencional- con problemas para seguir adelante.
No sólo por la contracción del mercado interno y la apertura comercial sino, también, por la pérdida de competitividad ante la estabilidad del tipo de cambio en una economía que mantiene un estándar de inflación elevado, por encima del 2% mensual, y con una inercia en la suba de los precios difícil de voltear.
Para un grupo grande de compañías industriales -sobre todo medianas y pequeñas-, la estabilidad nominal del tipo de cambio, lejos de ser un alivio, puede ser una trampa de pinzas para el sector.
Mientras el Gobierno mantiene su enfoque en el ajuste fiscal y la desinflación por vía de la apreciación cambiaria, las empresas enfrentan una explosión de costos medidos en moneda dura, en un contexto de mercado interno deprimido y competencia creciente de las importaciones.
Disparada de costos
De acuerdo con un informe especial de la consultora Sistémica, del economista Federico Poli, el índice de costos industriales registró una suba del 11,4% en dólares durante el primer trimestre de este año.
Para tomar dimensión de la gravedad, se trata del salto más importante desde aquel fatídico primer trimestre de 2024, cuando la devaluación de fines de 2023 disparó los costos un 38%.
Sin embargo, la diferencia con aquel escenario luce alarmante: en 2024, los precios acompañaron el movimiento; hoy, los costos suben con los precios de los productos industriales «planchados» o directamente en franca caída.
El fin del «ancla» energética y el impacto del crudo
Durante gran parte del año pasado, las empresas habían logrado sostener sus márgenes gracias a que la caída de los precios internacionales de la energía y los combustibles funcionó como un verdadero amortiguador. Pero ese alivio se terminó.
La suba del precio del petróleo por la guerra en Medio Oriente -a niveles comparables con los de la invasión rusa a Ucrania- ya impactó en la nominalidad de las compañías.
Esta presión externa se combina ahora con la decisión oficial de recomponer los precios regulados.
Solo en el primer trimestre de 2026, el componente de «energía eléctrica y gas natural» en la estructura de costos industriales saltó un 14,6% medida en dólares, mientras que los insumos industriales subieron un 10,4%.
Ya no hay sectores a salvo: incluso los intensivos en recursos naturales, que históricamente eran los más resilientes, sufrieron un aumento de costos del 13% en el trimestre, destacó el reporte de Poli.
El drama de producir con márgenes negativos
De acuerdo al informe, hoy en día existe un «deterioro de la estructura productiva que llega a niveles acuciantes».
Las firmas industriales se encuentran en un callejón sin salida: por un lado, la caída del tipo de cambio nominal (-3,6% en el primer trimestre, por debajo de los $1.400 el dólar mayorista) encarece todos los componentes locales en moneda dura. Por el otro, el debilitamiento del consumo masivo y la presión de los productos importados impiden trasladar esos aumentos a las góndolas.
El resultado es una reducción generalizada de los márgenes operativos. Las empresas transables que producen para el mercado interno están, literalmente, «contra las cuerdas».
El círculo vicioso es claro: menos margen, menos inversión y, por lo tanto, menos empleo. Es lo que se está observando en esas compañías de la industria tradicional.
Liquidación de empresas
Las cifras de la economía real son escalofriantes. Desde diciembre de 2023, más de 24.000 empresas han cerrado sus puertas en Argentina.
Casos emblemáticos como la quiebra de SanCor o el cierre de la planta de FAPA (única fabricante nacional de aisladores eléctricos) ilustran este «proceso de desindustrialización».
Para los industriales resulta especialmente preocupante la falta de respuestas por parte del Ejecutivo.
El caso de FAPA puede ser emblemático: la empresa cubría dos tercios del mercado nacional, el Gobierno optó por suspender medidas antidumping para facilitar importaciones. No se buscaron alternativas para sostener la capacidad local. O para darle tiempo a la compañía hacia una reconversión.
El informe de Poli advierte que, mientras las economías más desarrolladas avanzan hacia una protección de sus cadenas industriales críticas, ante el avance de China, en la Argentina parece transitar el camino opuesto.
Los industriales vienen reclamando la puesta en marcha de planes oficiales para apoyar una reconversión.
iprofesional, diario, noticias, periodismo, argentina, buenos aires, economía, finanzas,
impuestos, legales, negocios, tecnología, comex, management, marketing, empleos, autos, vinos, life and style,
campus, real estate, newspaper, news, breaking, argentine, politics, economy, finance, taxation, legal, business,
technology, ads, media,industria argentina,costos en dólares,cierre de empresas
ECONOMIA1 día agoPlan de Alfabetización, universidades, becas y salarios docentes: cuáles son los recortes que el Gobierno hizo en educación horas antes de la marcha
POLITICA1 día agoEl Gobierno recortó $49.000 millones del presupuesto de Defensa y frenó la modernización militar
POLITICA19 horas ago¡UNIVERSIDADES AL BORDE DEL ABISMO! El éxodo docente que el Gobierno no ve y el escándalo de las «cajas negras» que la oposición oculta










