DEPORTE
Se terminó el amor: Vinicius anunció su separación

Se terminó el amor. A semanas del Mundial 2026 y en medio del caos que atraviesa el Real Madrid en su vestuario, Vinicius se separó de Virginia Fonseca, conductora de televisión con la que oficializó su relación en octubre de 2025.
La noticia la dio a conocer la propia presentadora, quien compartió una foto con el delantero de Brasil y escribió unas sugerentes palabras en sus redes sociales para resumir el tiempo compartido. » Cuando algo deja de tener sentido prefiero tener madurez para cerrar con cariño antes que permanecer por permanecer«, lanzó.
Inmediatamente, exigió que se respete la decisión que tomaron y le deseó lo mejor al futbolista de la Verdeamarela de cara a los desafíos profesionales y personales que tendrá que afrontar próximamente. «Hoy elegimos respetar el camino del otro. Le deseo mucha felicidad y éxito. Todo eso con mucho cariño», aseguró.
El comunicado completo con el que Virginia Fonseca anunció su separación con Vinicius
«Siempre me voy a permitir vivir.
Vivir algo de verdad, sin miedo, sin cálculo y sin dejar de ser quien soy.
Mientras estuvimos juntos, me dediqué mucho, como me dedico a todo lo que me propongo vivir en mi vida. Después de todo, siempre trabajé mucho, siempre estuve muy enfocada en mis sueños y en mis responsabilidades. Pero también soy una mujer, y me permití vivir eso sin crear ninguna barrera, valorando el respeto que siempre tuve dentro de cualquier relación.
A lo largo de mi vida, aprendí a nunca negociar aquello que, para mí, es innegociable. Entonces, cuando algo deja de tener sentido, prefiero tener madurez para cerrar con cariño antes que permanecer por permanecer.
Hoy elegimos respetar el camino del otro. Le deseo mucha felicidad y éxito a Vinícius. Todo eso con mucho cariño.
Pido el respeto de todos para que sea una página pasada en la vida de cada uno, así como lo será en la mía.
Vinicius
DEPORTE
Con gol de Lautaro Martínez, Inter de Milán derrotó 2-0 a Lazio y se consagró campón de la Copa Italia

Lautaro Martínez anotó uno de los goles de Inter ante Lazio. Foto: EFE
Apenas 35 minutos duró la final de la Copa de Italia, sentenciada en ese tiempo por el Inter de Milán con los dos goles de Marusic en propia puerta y Lautaro Martínez, entre los errores defensivos del Lazio, para culminar el ‘doblete’ del campeón de la Serie A (0-2).
Al Inter le bastó con aprovechar los defectos de su adversario. No necesitó más para llevar la final hacia su terreno con la naturalidad y la superioridad que ya se presuponía la diferencia de nivel en este caso ejercicio entre el conjunto ‘neroazzurro’ y el celeste, el noveno en la liga y el finalista frustrado este miércoles.
La décima Copa de Italia del Inter de Milán empezó en el minuto 14. Ya había cabeceado instantes antes Lautaro fuera del marco rival. Un saque de esquina rompió el encuentro, con el desafortunado despeje de Marusic, que se remató contra su propia portería tras un balón peinado por Marcus Thuram. La primera concesión, el primer gol, el primer impulso para el favorito.
El segundo surgió de un error de Nuno Tavares, que perdió el balón ante Dumfries, cuyo avance y centro lo remachó a portería vacía Lautaro Martínez para agrandar la diferencia para el Inter de Milán, que se sentía cómodo, en ventaja, sin apenas apuros más allá de las tempranas amarillas de Bisseck y Bastoni, dos de sus tres centrales, cuando apenas se había disputado cuarto de hora.
No lo aprovechó el Lazio, que nunca desistió. Siempre fue hacia adelante, con la esperanza de reducir una ventaja tan importante en una final, entre el avance del tiempo y las contadas ocasiones, pero sin la pegada que sí demostró su rival. Tan decisiva como es en encuentros tan pendientes de los detalles.
Josef Martínez fue entonces quien privó a Dia y al Lazio del 1-2. La cara del portero entró en acción entonces para sostener el camino del Inter hacia el título, desafiado en el tramo final por la incursión en el terreno de Pedro, el último recurso al que acudió el conjunto celeste para alterar una final decidida en los primeros 35 minutos.
Las paradas puntuales de Josef Martínez apagaron cualquier intento del Lazio, con la tensión final de una entrada de Pedro sobre Dimarco, con amago de tangana.
Inter de Milán
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Gabri Veiga acalla a los críticos: ‘Irme a Arabia no me cerró ninguna puerta. No tengo ningún arrepentimiento’

Gabri Veiga vive en el FC Porto la mejor temporada de su carrera. Campeón de liga tras un curso casi impecable, con solo una derrota, el gallego concedió una entrevista al ‘Diario AS’ en la que repasó su adaptación al club, el impacto del técnico Francesco Farioli y las críticas que recibió tras marcharse a Arabia Saudí. Veiga asegura sentirse “mejor jugador” que hace un año y reivindica una decisión que, admite, generó mucha polémica.
“El presidente tomó cartas en el asunto” tras una campaña decepcionante, explica Veiga sobre la reconstrucción del Oporto. El exjugador del Celta destaca que tanto él como los nuevos fichajes llegaron “con la mentalidad correcta para devolver al Oporto donde merece estar” y admite que lo que más le sorprendió fue “adaptarnos tan rápido y conectar tan bien con lo que significa el Oporto”.
El futbolista también recordó un inicio complicado tras aterrizar para disputar el Mundial de Clubes. “Sabía que no iba a ser el mejor Mundial por cómo venía el equipo”, reconoce. Incluso admite que tuvo “alguna duda” con el cambio de entrenador porque había llegado “para un estilo y cambia todo”, aunque ahora considera que “al final fue para mejor”.
Sobre Francesco Farioli, Veiga describe a un técnico “muy metódico”, con “mucha reunión, muchas horas” y obsesionado con el orden. Sin embargo, cree que ese método fue clave para el éxito del equipo: “Nos organizó y nos hizo estar todos a una”. Además, el español elogió el nivel táctico del entrenador: “Yo soy un jugador al que le gusta entender el juego y en eso me ayudó mucho”.
En lo futbolístico, Veiga explica que Farioli le exige “mucho recorrido, mucha llegada” y, sobre todo, compromiso defensivo. “La clave es sin balón: presión, correr, repliegues… Ahí mejoré mucho con él”, afirma. También asegura que el técnico le pide “ser completo, disfrutar, tocar mucho balón y competir en los duelos”.
A nivel estadístico, el gallego firma su campaña más productiva con seis goles y trece asistencias. “He tenido mis mejores cifras”, señala, aunque admite que le hubiera gustado marcar más tantos. “Más allá de las estadísticas, soy mejor jugador ahora que cuando llegué en verano”, añade.
Veiga también se pronunció sobre las críticas que recibió por marcharse al fútbol saudí siendo una de las grandes promesas del fútbol español. “Quizá faltó empatía”, lamenta. “Solo mi familia y mi representante sabemos lo que pasó ese verano”. Pese al ruido generado, el centrocampista no se arrepiente de su decisión: “Si volviese a estar en esa posición, lo volvería a hacer. No tengo ningún arrepentimiento”.
Además, Gabri Veiga reconoció que el interés del Atlético de Madrid el pasado mercado de invierno le hizo “mucha ilusión”. “Siempre que te llama un club grande como el Atlético, te hace ilusión. Es tu país, es un equipo grande que pelea por títulos”, explica el centrocampista, que dejó claro que “no se cerró ninguna puerta” por irse a Arabia Saudí en su momento.
Veiga
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“Los rompimos todos”: la desopilante anécdota de un recordado futbolista uruguayo sobre la eliminación ante Senegal en el Mundial 2002

El uruguayo Chengue Morales cuenta qué pasó en el entretiempo del partido entre Uruguay y Senegal en el Mundial 2002
Richard Morales fue protagonista de uno de los goles errados más insólitos de la historia de los Mundiales. Fue en el tercer partido de Uruguay en la Copa del Mundo Corea-Japón 2002, que terminó con empate 3-3 y eliminación de la Celeste. A pesar de la frustración, aquel equipo de Víctor Púa también gestó una remontada histórica ya que llegó a estar 3-0 debajo en el marcador. El detrás de escena de la historia es desopilante y fue contado por el ex delantero.
“Darío Rodríguez se quedó atrás último y siento su mano que me agarra y me dice ‘Negro, quedate para lo último’. Lo escucho y lo sigo. Me dijo que entráramos al vestuario (de Senegal), que algo teníamos que hacer. Entramos al vestuario y habíamos unos gorilas… estaban grandes de verdad. Estaban todos sentados, el técnico estaba por dar la charla, y le empezamos a patear las cosas. Ahí salimos porque nos dieron unos taponazos. El Negro (Rodríguez) me dice ‘vamos a decir que los rompimos todos’, y sí, Darío, los rompimos todos. Yo ya me iba comiendo la cabeza con que los habíamos roto todos, que les pegamos. Y así entramos al vestuario de Uruguay, que estaban todos muertos con el 3 a 0″, inició la anécdota el Chengue Morales, en diálogo con Fix Entertainment.
Y la cosa no quedó ahí, porque encima desde lo futbolístico todo cambió en el segundo tiempo. “Entramos, yo me pongo intercambiables, paso por al lado de Púa y le digo ‘¿por quién entro?’, y me respondió que me sentara ahí. Paso por al lado de Paolo (Montero) y le digo ‘vamo arriba que lo vamos a dar vuelta, les pegamos en el vestuario’. Me miró. Se dio todo tan rápido, que el equipo cambió la energía, nos metimos, nos pusimos a tiro y se fue dando el partido. Después lamentablemente erré el cuarto gol, pero fue divino», precisó sobre el desarrollo del entretiempo en el estadio Suwon de Corea del Sur.
Lo cierto es que después de ir perdiendo 3-0 por los tantos de Khalilou Fadiga -de penal- y el doblete de Papa Bouba Diop, Morales ingresó, convirtió un tanto a los 16 segundos, fabricó una pena máxima cambiada por Álvaro Recoba y dilapidó de cabeza el cuarto gol que hubiera simbolizado la victoria y clasificación a octavos de final en el minuto 91.
“Me paro atrás de él y (Víctor Púa) me dice ‘¿quién te llamó?’ A mí me había llamado Fabián 0’Neill a mí. Me dijo ‘dale Chengue, que entrás’. Yo quería jugar. Y bueno, se da eso que me dice que no y, cuando me doy vuelta para irme, me agarra del brazo y me dice ‘bueno, dale, entrá’“, cerró la historia. Morales entró por el Loco Sebastián Abreu y Diego Forlán, autor del segundo tanto, por Marcelo Romero. Los charrúas estuvieron a punto de concretar una hazaña histórica.
El Chengue fue ayudante de campo de Paolo Montero en tres clubes de Argentina (Boca Unidos de Corrientes, Colón de Santa Fe y Rosario Central), pero hace un tiempo reveló que había perdido el gusto por esa profesión: “Aprendí mucho con Paolo, es un maniático del fútbol, un tipo apasionado, no tiene descanso personal. Me llamaba a las 4 de la mañana para ver un video de fútbol o una estrategia que quería hacer para el partido. Descansaba poco por ese afán de ganar y de hacer las cosas bien, pero te quita mucho tiempo y muchas horas de familia y de tu vida”.
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