POLITICA
Adorni prepara su estrategia para presentar el informe de gestión en Diputados y confrontar con la oposición

El Gobierno ajusta la estrategia para la exposición de Manuel Adorni en Diputados del 29 de abril en medio de tensiones internas y con la intención de convertir la sesión en una confrontación directa con el kirchnerismo y con los legisladores que lo interpelen por las causas judiciales que lo involucran. En la Casa Rosada admiten que existe articulación entre los equipos de comunicación alineados con Karina Milei y Santiago Caputo, aunque reconocen que aún hay desacuerdos sobre hasta qué punto llevar la confrontación dentro del recinto.
La idea que hoy prima en el oficialismo es que el jefe de Gabinete vaya a responder con un tono duro y con una lógica de contraataque. En Balcarce 50 aseguran que preparan una defensa centrada en cuestionar la “autoridad moral y política” de los diputados que busquen acorralarlo por las denuncias de enriquecimiento ilícito y por sus viajes. En algunos despachos oficiales ratifican incluso la intención de tener listos “carpetazos” contra legisladores que podrían apuntar contra Adorni durante la exposición.
“Queremos reforzar que ninguno de ellos es autoridad o tiene palabra para hacer esas acusaciones”, expresan en el oficialismo. Pero no todos comparten esa estrategia. En otro sector interno reconocen que no están de acuerdo con esa propuesta porque creen que abre un plano en el que “están todos sucios” y que puede terminar perjudicando más al Gobierno que a la oposición. Por eso, algunos funcionarios impulsan que el ministro coordinador no eleve las tensiones en la Cámara Baja y que intente evitar un choque que desordene aún más el cuadro político.
La tensión crece porque la exposición ya es leída en el gabinete como un punto de quiebre sobre la continuidad de Adorni en el Gobierno. En el Ejecutivo sostienen que la sesión puede consolidarlo o dejarlo al borde de una crisis mayor. “Si sale bien parado, quedará firme. Si no, puede quedar cerca de una moción de censura”, reconocen. La lectura interna es que el informe de gestión ya no será solo una instancia institucional, sino una prueba política sobre su supervivencia dentro del oficialismo.
En varios despachos oficiales no disimulan además el enojo interno contra el jefe de Gabinete por la parálisis de la gestión que, según describen, provocaron sus escándalos y su estrategia de defensa. “Desde que dijo que estaba deslomándose fue todo en caída libre”, resumen en un sector del oficialismo. Tampoco cayó bien que haya vuelto a activar las redes sociales el jueves a la 1 de la mañana para responder con sarcasmo a los cuestionamientos en su contra. “Sigue fogoneando el tema cuando queremos que no se hable más”, agregan.
En el entorno de Adorni, sin embargo, sostienen que no hay margen para retroceder. Ratifican que la intención es ir a confrontar igualmente con los legisladores y describen la presentación como un “todo o nada”, más allá de que el funcionario cuente con el respaldo irrestricto de Javier y Karina Milei. En ese esquema, tampoco prevén que el jefe de Gabinete dé una conferencia de prensa antes de asistir al Congreso. La apuesta es concentrar todo en esa exposición y llegar con un dispositivo político y técnico cerrado.
Leé también: Javier Milei enviará al Congreso el proyecto para pagarles a los fondos que reclaman deuda por el default de 2001
La sesión se dará, además, en un momento de tensión máxima entre Karina Milei y Santiago Caputo por los cruces entre Daniel Parisini, el Gordo Dan, y Lilia Lemoine. En el salón Martín Fierro, donde está el despacho del asesor presidencial, tomaron nota de que el Presidente convalidó la posición de la diputada a través de un retuit. Ese episodio volvió a exponer la pelea entre los dos sectores y contaminó también la preparación del informe de gestión, que se convirtió en otra arena de disputa interna.
El oficialismo busca en paralelo mostrar coordinación entre ambos bandos, blindar a Adorni y convertir la sesión en una demostración de fuerza política. Javier y Karina Milei asistirán al Congreso para reforzarlo desde los palcos. Pero en la Casa Rosada saben que el resultado no será inocuo. La exposición del 29 de abril ya quedó atada no solo a la defensa del jefe de Gabinete, sino también a la pulseada interna por su futuro y por el control del rumbo político del Gobierno.
Manuel Adorni, Gobierno, interna
POLITICA
La guerra libertaria que explotó en las redes tocó a dos espadas de Milei y llegó al streaming ultraoficialista

En el Gobierno impera el desorden. Por si le faltaba algo al engorroso clima que no logra sortear la Casa Rosada por la polémica con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, la caída en las encuestas y la inflación que ronda los 3 puntos, la semana terminó con una fractura expuesta entre dos de los más promocionados personajes del oficialismo: Lilia Lemoine, la diputada nacional de mayor cercanía a Javier Milei; y Daniel Parisini, el Gordo Dan, principal propagandista de la gestión libertaria. Como el peronismo se desairaba en las plazas, los libertarios lo hacen por X, ese mundo en el que -en sus épocas de bonanza- detrás de una cuenta destrozaban opositores.
Ya nadie niega que Milei gobierna sustentado por dos bandos: el que lidera la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto a los primos Menem y Sebastián Pareja, y el del estratega Santiago Caputo, que aglomera bajo su ala a los propagandistas orgánicos, algunos con cargos públicos y otros no (Las Fuerzas del Cielo). En ambos lados suelen ostentar que no agitan la interna, pero la interna está cada vez más agitada.
Lemoine, tan cercana al Presidente y a Karina Milei que fue impulsada como titular de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados y una de las pocas que accede a la intimidad del poder, pidió en las últimas horas a una usuaria libertaria de X que dejara de seguir al Presidente si no bancaba a Pareja, criticado por la tropa digital tras denunciar a tuiteros por filtrar su número de teléfono.
Parisini la cruzó sin medias tintas. De ahí en adelante se dijeron de todo. Ella lo acusó de haber respaldado a la vicepresidenta Victoria Villarruel y a la diputada Marcela Pagano, consideradas traidoras por Milei y Karina; él le bajó el tono a la potestad de Lemoine de echar a alguien del espacio; en el medio se metieron otros tuiteros (algunos orgánicos y otros no); la legisladora le recordó al diputado provincial Agustín Romo, también del riñón de Caputo, que se abrazó con Sergio Massa en el Senado bonaerense; y le dijo a Parisini que Milei es el que banca a Pareja y que planteó “pelotudeces”.
“Los pibes están cansados. Se cansaron de defender cosas con las que no se sienten identificados”, explica alguien que conoce desde hace años a Dan y los suyos. “No es que alguien los haya mandado a decir esto para generar más división. Está todo demasiado caldeado y polemizado, y explotaron”, añade.
Las dos tribus de la Casa Rosada tuvieron un punto de altísima fricción en septiembre de 2025, cuando Pareja -avalado por Karina Milei- dejó afuera de las listas para las elecciones bonaerenses a los referentes de Caputo y posicionó candidatos que los jóvenes libertarios tildaron de “impresentables” o “kirchneristas reconvertidos”.
A partir de ahí, el enojo escaló y sumó tensiones, mientras Karina Milei expandió su influencia sobre el partido y sobre áreas de Caputo, como cuando se quedó con el Ministerio de Justicia y desplazó a Sebastián Amerio, amigo del estratega.
Los que conocen a los propagandistas dicen que desde mitad de mandato registraron cuestiones con las que no simpatizan. A pesar de que nadie lo admite a viva voz, es sabido que tuvieron que “comerse” el Adorni gate sin decir nada o con tibios espaldarazos cuando fueron los primeros en señalar a los opositores que se comportaron como lo hizo el jefe de Gabinete. Esta semana, también vieron cómo Romo se quedó sin la presidencia de bloque libertario en la Legislatura bonaerense, pese a que -alegan que en un acuerdo- enrocó lugares con el parejista Juanes Osaba.
Los dardos de Dan y Romo a Lemoine motivaron a otros integrantes de la tropa tuitera, menos institucionalizados, a levantarse contra la diputada nacional, los Menem, Pareja y Karina.
La tirantez fue tal que tuvo su eco en el streaming ultraoficialista Carajo, donde orbitan laderos de Caputo y otros personajes mileístas que no tienen acceso a las oficinas del asesor presidencial. En el programa La Trinchera, que según plantean no se direcciona desde las huestes del asesor, mientras se referían a la interna el viernes pusieron al aire un audio de un oyente que se preguntaba si existía un vínculo sentimental entre Karina Milei y Pareja. Fue tal el revuelo que -dicen los que saben- despidieron a la persona que optó por poner en vivo esa grabación. Cuando se cargó el programa completo a YouTube esos minutos se eliminaron.
Ninguno de los que conoce a Karina Milei se arriesga a pensar que la secretaria general puede haber recibido la cuestión con gracia, más aún viniendo de una plataforma que nació por y para el Gobierno. “Fue muy violento contra Karina”, chillaron quienes se identifican con la funcionaria. Desde los albores libertarios, en los núcleos fieles a los Menem denuncian que el caputismo “menospreció y limó” a Karina.
Cuentan los que están al tanto que desde las oficinas del estratega hay injerencia en la línea del programa La Misa, que conduce Parisini por Carajo, pero que no se controlan el resto de los contenidos de la emisora, como el que generó el despido, pese a que nadie precisa del todo quién imparte la línea editorial.
La mayoría de los que conoce a Parisini coincide, no obstante, en que como no tiene cargo público obra con más libertad que otros dirigentes. “El Gordo es el Gordo. No está todo el tiempo consultando qué va a decir”, refieren sobre el médico que no tuvo pruritos para festejar la muerte del expresidente uruguayo José “Pepe” Mujica o para decirle al senador Luis Juez que hacía “política barata” con su hija con discapacidad.
Algunos aseguran que el mensaje de Parisini contra Lemoine también actuó como un dique de contención para esos jóvenes libertarios que bancan al Presidente pero que no ven un espacio para participar de LLA, ni mejoras en su día a día con el devenir de esta administración. En Las Fuerzas del Cielo hay una consideración compartida de que ellos están junto a Milei desde antes, y que son los que supieron difundir su mensaje para llegar a los jóvenes y que éstos convencieran a los grandes de votarlo.
Cerca de Pareja suelen jactarse de que su versión es territorial y no web. En medio del berenjenal buscaron plantear que esto se vincula con “dinámicas” propias de cada uno de los sectores. Sin embargo, dirigentes que conocen las movidas de Pareja y los suyos sacan la carta de que no solo está bancado por Karina, sino también por Milei. Lo mismo dijo Lemoine. “¿Ustedes tienen una disfunción cognitiva? Milei banca a Pareja“, exclamó.
Detrás de los fuegos artificiales hay un conflicto de poder y sentido de la gestión entre el kari-menemismo y el caputismo.
Habrá que preguntarse si es casual o no que justo estos chispazos se dan cuando la administración de Milei muestra signos de flaqueza y en la calle -sobre todo del AMBA- toma más fuerza la frase “no llego a fin de mes” (que el Gobierno acusa a los medios de fogonear).
Algunas fuentes dicen que los funcionarios ya registran que todo no marcha tan acorde al plan y que el crecimiento no se siente en ciertos sectores de la población. Milei se aferra a la confianza en el programa y pide paciencia. Hay algo que nadie duda: por rigidez ideológica (¿y/o por falta de plata?) Milei será ortodoxo. Lo dijo él y lo dice su entorno: hasta el final.
El Presidente, que en medio de las turbulencias retuiteó tanto a Lemoine como a Caputo, partió este sábado a Israel, junto a su hermana, el canciller Pablo Quirno y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, la sorpresa de la comitiva. Regresará a Buenos Aires recién el miércoles 22. Un día antes se conmemora un año sin el argentino más importante del siglo: el papa Francisco.
Manuel Adorni,Karina Milei, junto a los primos Menem,@GordoDan_,April 18, 2026,April 18, 2026,Paula Rossi,Javier Milei,Karina Milei,Santiago Caputo,Conforme a,,Encuentro con Lula y Pedro Sánchez. Axel Kicillof teje relaciones con la izquierda mundial en una cumbre de líderes en Barcelona,,»Amenaza para su reelección». El análisis de The Wall Street Journal sobre “los viejos problemas” que trajo el nuevo orden de Milei,,¿Candidata en 2027? Karina Milei le abrió el camino a Bullrich en la Capital y dijo que no piensa acordar con Pro,Javier Milei,,Punto de quiebre. Cuando a Milei se le queman los manuales,,Críticas a Milei. Kicillof, en España: “Debemos mostrar que hay otro camino que no es el de la guerra, la crueldad y el abandono”,,»Amenaza para su reelección». El análisis de The Wall Street Journal sobre “los viejos problemas” que trajo el nuevo orden de Milei
POLITICA
En medio de la interna entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner, un sector del PJ pide definir las candidaturas en una PASO

El peronismo atraviesa una fuerte interna entre dos de sus principales dirigentes: Cristina Kirchner y Axel Kicillof. El gobernador bonaerense está lanzado para competir por la presidencia en 2027, mientras que en el espacio de la expresidenta buscan mantener el liderazgo.
En este contexto, la diputada nacional Victoria Tolosa Paz se metió de lleno en la interna y pidió que el peronismo defina su próximo candidato presidencial a través de elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO). Lo hizo al participar en el Congreso Provincial del Partido Justicialista en Chaco.
Allí, la legisladora sostuvo que “las PASO son clave para garantizar la participación ciudadana en la elección de nuestros candidatos” y remarcó la necesidad de construir una alternativa con impronta federal. El encuentro se realizó en San Bernardo y contó con la presencia del exgobernador Jorge Capitanich.
El planteo de Tolosa Paz se da en un contexto de creciente fragmentación dentro del peronismo, donde la definición de candidaturas aparece como uno de los principales focos de conflicto. La relación entre Cristina Fernández de Kirchner y Axel Kicillof está rota, luego de la derrota electoral de 2025 y una serie de desacuerdos políticos que profundizaron la grieta entre ambos.
Leé también: Adorni prepara su estrategia para presentar el informe de gestión en Diputados y confrontar con la oposición
En ese escenario, la diputada bonaerense planteó que abrir la competencia mediante primarias permitiría evitar definiciones “de cúpula” y dotar de mayor legitimidad al candidato que represente al espacio. La propuesta también es leída dentro del PJ como un intento de ordenar la interna y canalizar la disputa de poder a través del voto.
Cerca de Kicillof, en tanto, consideran que una eventual PASO podría darle margen para competir sin condicionamientos y medir su fortaleza electoral dentro del peronismo, en un tablero donde también aparecen otros nombres como el de Eduardo “Wado” de Pedro.
Tolosa Paz también puso el foco en la situación económica del interior del país y aseguró que “el Chaco quiere que el peronismo vuelva a gobernar en 2027 porque está sufriendo las consecuencias de un ajuste brutal”. Según planteó, la caída del empleo en sectores clave como la industria y el agro impacta con fuerza en las provincias, lo que refuerza “la necesidad de una propuesta política con mayor representación federal”.
Así, el debate por las PASO no solo expone la disputa por el liderazgo dentro del peronismo, sino que también abre una discusión más amplia sobre cómo reconstruir una alternativa competitiva frente al oficialismo.
Peronismo, Axel Kicillof, cristina kirchner
POLITICA
Cuando a Milei se le queman los manuales

La motosierra es una pieza del museo de la revolución libertaria. Representa la épica del ajuste que aportó orden en medio de la destrucción de un régimen económico decadente. Javier Milei se aferra a ese símbolo como a un talismán que lo devuelve a los tiempos en que su prédica contracultural y los resultados marchaban al mismo paso.
Cuando clama en un discurso “la motosierra no para” expresa una forma de nostalgia. Los instrumentos que le sirvieron en la fase de ruptura se revelan insuficientes para el desafío que ahora enfrenta el Gobierno: cómo pasar de la estabilización al crecimiento. Responder, en definitiva, qué viene después del dolor.
Milei experimenta la ansiedad de una transformación. El índice de precios de marzo, con una suba del 3,4%, lo puso frente a un dato que le pareció “repugnante” y que puertas adentro de la Casa Rosada se interpretó como un momento de quiebre. El ansiado “exterminio de la inflación” no ocurrirá en los plazos que imaginó el Presidente.
El Indec también registró un período de seis meses de deterioro de los salarios, que le da contexto a las cifras de actividad económica. Se mantiene el vigor de la energía, el agro y la minería, mientras persiste la caída de sectores intensivos en mano de obra como la industria, la construcción y el comercio.
En ese panorama el dogmatismo es un lujo. La lógica del recorte cueste lo que cueste amplifica el riesgo político en semanas en las que casi todas las consultoras de opinión pública registran un descontento social en ascenso.
Dentro del Gobierno sostienen que de a poco Milei y su equipo económico se ubican en una misma sintonía. En línea con lo que alguien podría llamar “gradualismo” si esa palabra no estuviera prohibida en el diccionario libertario. “Lo importante es el sendero de reducción de la inflación, no tanto la velocidad”, señala un funcionario del alto mando oficialista.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) recalculó el pronóstico de inflación anual al 30,4%, casi el doble de su previsión original. El presupuesto 2026 la establecía en 10,1%, casi lo mismo que se acumuló en el primer trimestre. Los argentinos conviven desde hace años con esos niveles de desequilibrio. Recurrieron a Milei cuando el descalabro de la gestión Alberto Fernández-Cristina Kirchner-Sergio Massa colocó el índice de precios arriba del 100%. El reto del actual gobierno es evitar que la tasa siga escalando y, al mismo tiempo, sortear una recesión. Eso tampoco lo perdonan las mayorías que definirán el año que viene al próximo presidente.
La tasa de abril se estima que será mejor, en el orden del 2,5%. A juicio del FMI y de buena parte de los analistas, será un nuevo techo desde el que bajará muy de a poco si no hay accidentes. En el Gobierno prevén que en el segundo trimestre los salarios empiecen a recuperar lo perdido. El Banco Central sigue tomando medidas para incentivar el crédito, aunque todavía el sistema financiero tiene que digerir la morosidad que arrastra.
Se necesitan pesos en la calle, sin que eso agite la inflación. El dólar quieto ayuda a anclar los precios, aunque la apreciación cambiaria puede ser un inconveniente en el segundo semestre del año.
Milei sobreactúa dogmatismo para que no se interprete un ligero giro heterodoxo como una claudicación. El martes se describió como un héroe de la mitología griega asediado por fuerzas del mal que lo tientan a traicionar sus principios. No va a devaluar ni a emitir, juró. Magnificó la más mínima objeción como si fuera la prueba de una conjura para derrocarlo. Rogó otra vez “paciencia” como el predicador de una fe edificada en teorías económicas que proclama infalibles.
Luis Caputo lo secundó con su anuncio de que vienen “los 18 mejores meses de las últimas décadas”. Él insiste siempre que puede con la idea de que lo importante es el rumbo de desinflación y no los plazos. Hay esbozos de una nueva narrativa del esfuerzo y la perseverancia antes que la urgencia del milagro.
La promesa grandilocuente sonó a un consuelo para su jefe, que tuvo que decirle adiós a la ilusión de la tasa de inflación que iba a empezar con 0 en agosto. Milei, en realidad, no suele hacer duelo por pronósticos incumplidos.
Su inquietud de estos días responde al test que soportan sus convicciones. Los manuales en los que cree ciegamente parecen quemarse delante de sus ojos.
Abundan los ejemplos. El mes pasado dictaminó que la inflación minorista estaba destinada a desplomarse: “Inflación mayorista de los últimos doce meses viaja al 26% anual. A su vez, la del bimestre anualizada viaja al 17% mientras que la del mes de febrero anualizada lo hace al 13%. Podrán ponerlo como quieran pero la inflación está bajando y los Precios Mayoristas anticipan lo que viene a futuro en Minoristas”, escribió en redes cuando ese indicador dio 1,7% en febrero. Esta semana hizo silencio cuando el dato de marzo pegó un salto al 3,4%. Si se siguiera su lógica, la inflación estaría “viajando” a casi el 50% anual. Por suerte para él, su tesis parece no corroborarse.
La obsesión por tener razón lo expuso a otro momento incómodo cuando el jueves elogió un comentario periodístico que a su juicio probaba que la inflación es en todo momento un fenómeno monetario. Lo hacía sobre la base de un estudio académico que analizó más de 100 casos de planes de estabilización en el mundo. “Aquí se nota la diferencia entre los que trabajan seriamente, buscando datos y material riguroso y los brutos que opinan sin fundamento alguno”, escribió Milei. Le respondió poco después Fernando Morra, economista y exviceministro de Martín Guzmán: “Estimado Presidente. Como autor del paper, la evidencia muestra algo más complejo que ‘solo monetario’: desinflaciones exitosas combinaron tipo de cambio alto inicial, dinámica externa, políticas de ingresos con aumento de salarios y crecimiento. Quizás valga la pena leerlo”.
El alarde de superioridad técnica ha sido un arma que le resultó eficiente para dominar el debate público, pero empieza a tocar sus límites. El acierto de que con el recorte de gastos se iba a conseguir estabilidad le dio un prestigio que fortaleció un gobierno minoritario durante los primeros dos años. Con la repetición de vaticinios errados se arriesga a desperdiciar ese capital y tentarse con el vicio que más desprecia: la charlatanería. La ciencia del “o sea, digamos”.
El año previo a la batalla por la reelección le plantea la necesidad de salir de la emergencia que heredó en 2023. Se enfrenta a una operación política compleja que, además de estabilizar las variables económicas, demanda arbitrar entre intereses diversos y negociar consensos.
Los niveles de confianza que despierta su programa tienen en gran medida una raíz política. Milei ha gestado acuerdos frágiles, específicos, en los que rige el toma y daca circunstancial. La experiencia en el poder no le cura el recelo en los actores del sistema político. Se ofusca cuando el riesgo-país no baja de los 500 puntos y se niega a convalidar esa tasa para volver a los mercados de deuda internacionales. Pero no valida a los ministros, con Caputo a la cabeza, que le piden tejer alianzas duraderas que transmitan la expectativa de un futuro sin cambios drásticos de rumbo.
Para Milei suena a claudicación. Se ha cansado de decir que el “consenso es un crimen” como para terminar al frente de un gobierno de espíritu larretista. El Presidente se reconoce en la rebeldía del outsider. Así como no suelta la motosierra aunque el presente recomiende una pala, se afirma en el relato del hombre común que lucha contra los privilegios.
La investigación sobre el patrimonio de Manuel Adorni puso en cortocircuito ese otro pilar de la revolución libertaria. El jefe de Gabinete desistió de explicar cómo hizo para comprarse una camioneta y dos nuevas propiedades desde que es funcionario público ni cómo costeó sus vacaciones premium al exterior con un salario que estuvo dos años congelado en 3,5 millones de pesos.
El blindaje a Adorni no tiene fisuras. Karina Milei no tolera un solo cuestionamiento a su funcionario. Estaba enojadísima con Guillermo Francos por haberlo criticado en televisión, refieren en su cercanía. Anotó también en la lista negra al biógrafo presidencial, Nicolás Márquez, que destrató a Adorni y le exigió renunciar.
Adorni volvió de a poco al terreno de la altanería, donde se mueve con naturalidad. Probó el agua en las redes sociales al responder con ironías a simpatizantes libertarios que minimizaban las denuncias sobre sus bienes. Pero se topó con una avalancha de comentarios insultantes.
Ahora tiene por delante una semana y media para preparar la sesión informativa en la Cámara de Diputados, donde la oposición lo espera con hambre de venganza. Su intención es contraatacar. Ya hay gente en el Gobierno estudiando el patrimonio de los principales voceros del antimileísmo parlamentario. La lógica del “y vos más” nunca falla. ¿O sí?
Las peripecias de Adorni paralizaron la gestión libertaria. Milei está concentrado en encontrar la salida al laberinto de una macroeconomía insumisa a sus convicciones. A su hermana Karina la obsesiona el armado de una hegemonía política que requiere edificar poder permanente, desde candidaturas en todas las provincias a su nuevo hobby: la designación de jueces.
Los dos Milei comparten la inclinación conspirativa. Imaginan traiciones desde el desayuno. Pero ella tiene una fijación que él no comparte: la sospecha de que el asesor Santiago Caputo opera en su contra (y por ende contra los intereses del Gobierno) por ambición de poder.
Sobre ese campo fértil estalló a cielo abierto la interna libertaria cuando Daniel Parisini, alias Gordo Dan, puso su streaming Carajo al servicio de un ataque coordinado al diputado Sebastián Pareja, delegado karinista en la provincia de Buenos Aires. Parisini es íntimo amigo –e instrumento de comunicación- de Santiago Caputo.
La reacción respondió a la noticia de una citación judicial a tuiteros libertarios a raíz de una denuncia de Pareja, presentada durante la campaña bonaerense del año pasado. Los acusa de publicar en redes sociales su número de teléfono, en una acción que interpreta como amenazante. Al mismo tiempo se estaba ejecutando la orden de Karina de remover a Agustín Romo, compinche de Parisini y Caputo, de la jefatura del bloque oficialista en la provincia.
La máquina libertaria no está formateada para el disenso. En uno de los programas de Carajo llegaron a pasar un mensaje denigrante contra Karina Milei, en el habitual tono misógino y soez que caracteriza al canal. A los conductores los embargó el pánico al oírlo.
Lilia Lemoine encaró en redes sociales a Parisini y el duelo pareció salirse de proporciones. Milei se pronunció con un retuit a la diputada. Algunos usuarios de las redes lo compararon irónicamente con el día en que Perón echó a los montoneros de la Plaza de Mayo.
Dos fuentes de La Libertad Avanza (LLA) anticipan que al ministro Caputo ya le transmitieron la sugerencia de no asistir más a Carajo, el lugar que elige para comunicar las peripecias del plan económico entre aplausos, risas y adulaciones.
Esas guerras estridentes pero sin sustancia iluminan el problema en que se enreda Milei en un momento bisagra de su trayectoria: su desafío en 2026 no es ideológico sino de gestión. Necesita aliados y desconfía de casi todos. Precisa cohesión interna y tolera el caos si lo provocan los fanáticos. Se abraza al recuerdo de la motosierra cuando se requieren herramientas para crecer.
Atraviesa su propia transición. De soñarse el líder de una revolución al ejercicio árido de construir un orden liberal que no termine en la próxima frustración argentina.
“la motosierra no para”,https://t.co/XrPxcLy0kh,April 16, 2026,Martín Rodríguez Yebra,Javier Milei,Luis Caputo,Conforme a,Javier Milei,,Críticas a Milei. Kicillof, en España: “Debemos mostrar que hay otro camino que no es el de la guerra, la crueldad y el abandono”,,»Amenaza para su reelección». El análisis de The Wall Street Journal sobre “los viejos problemas” que trajo el nuevo orden de Milei,,Destacó el respaldo del FMI. Caputo dio nuevos detalles sobre los fondos garantizados con organismos multilaterales
POLITICA1 día agoEstalla la guerra digital en LLA: duro cruce entre el “Gordo Dan” y Lemoine tras la denuncia de Pareja contra tuiteros
POLITICA1 día agoMauricio Macri comenzó su intento de reconstrucción del PRO a nivel nacional: se reunió con Leandro Zdero en Chaco
POLITICA24 horas agoMacri apoyó al Gobierno, pero no descartó competir en 2027: “Hay que volver a ser protagonistas”














