INTERNACIONAL
Simon Mozgovyi, cineasta ucraniano: “Rusia quiere capturar mentes antes de capturar territorios”

La casa sigue en pie, en la zona sur de Kharkiv, a cuarenta kilómetros de la frontera rusa. Pero está vacía. La familia se fue a Estados Unidos como refugiada, y Simon Mozgovyi, que tiene más de treinta años, viaja de tanto en tanto solo para apagar la calefacción, cortar el agua y ver cómo el polvo se acumula un poco más. “Es como si me hubiera saltado décadas”, dice a Infobae el cineasta ucraniano, sentado en el bar de un hotel porteño. Nació en esa ciudad en 1992, estudió dirección de cine en la Academia Estatal de Cultura local y entre 2013 y 2018 actuó en el Teatro DAKH de Kiev. Su ópera prima documental, The Winter Garden’s Tale (2018), ganó el premio a Mejor Película Ucraniana en Docudays UA. Hoy integra el colectivo Tabor y es becario del Sundance Documentary Program.
Cuando Rusia lanzó la invasión a gran escala, en febrero de 2022, Mozgovyi estaba en Kramatorsk trabajando como productor de campo para un medio árabe. Volvió a Kiev, se sumó al ejército ucraniano durante un mes de manera no oficial y, apenas pudo, volvió a levantar la cámara. Parte de ese material terminó en Militantropos (2025), codirigida con Yelizaveta Smith y Alina Gorlova, primera entrega de la trilogía The Days I Would Like to Forget (Los días que quisiera olvidar). El título del filme es un neologismo grecolatino que nombra a la persona en la que se transforma el ser humano en tiempos de guerra. La película elude los recursos del cine bélico clásico: no hay primeros planos del dolor, ni cámara lenta, ni imágenes explícitas. Son lentes largos, distancia, composición cuidada. Una manera de filmar que, dice el director, surgió de manera orgánica entre los cineastas que trabajaron en el proyecto.
Más de cuatro años después del inicio de la invasión, Mozgovyi llegó a Buenos Aires para presentar el documental en el BAFICI. En la conversación habla del colectivo Tabor, de cómo la guerra reescribe el tiempo —“es como si te hubieran cortado del futuro”— y de esa transformación interior que, dice, ya no tiene vuelta atrás. También, de algo más íntimo. Anoche cenó cerca del hotel y se cruzó con un bingo musical en un café. La gente bailaba, cantaba, se reía. “Fue muy inspirador ver esa alegría pura”, dice. “Eso es lo que más extraño”.
—Kharkiv, su ciudad natal, queda a cuarenta kilómetros de la frontera rusa y fue una de las más castigadas por los bombardeos. ¿Qué siente cuando vuelve?
—La ciudad cambió muchísimo. Antes de la invasión tenía alrededor de dos millones setecientos mil habitantes. En 2022 quedaron unos cuatrocientos mil. Ahora, con la llegada de refugiados del este, la población ronda el millón trescientos mil. Es, en cierto modo, el escudo más grande del país. La invasión produce una sensación muy particular: es como si te hubieran cortado del futuro. Tus planes —formar una familia, comprar una casa— dejan de ser una opción. Y también nos quitaron el pasado: los recuerdos de tu ciudad ya no son los mismos. Estás atrapado en un presente permanente que dura años. Mi casa sigue en pie, pero mi familia está refugiada en Estados Unidos. Es una casa vacía. Tengo más de treinta años y no tengo la posibilidad de volver a ver a mi mamá, de descansar como uno lo haría a esta edad. Es como si me hubiera saltado décadas. Vuelvo y veo cómo se va cubriendo de polvo, congelada en el tiempo. Es solo un recuerdo.

—¿Cuál fue la primera imagen que filmó tras el inicio de la invasión?
—Fue dentro del ejército. Era un entrenamiento sobre cómo usar armas antitanque NLAW británicas y misiles Stinger. Unas semanas más tarde, los del colectivo hablamos y nos dimos cuenta de que cada uno estaba filmando por su cuenta, porque era lo único que sabíamos hacer. La cámara era también una forma de lidiar con la realidad. Durante casi medio año no pude pensar como cineasta ni como director. Filmaba solo como camarógrafo, poniendo imágenes en el cuadro, sin poder reflexionar sobre ellas. Eso volvió después. La cámara también era una manera de sostener tu identidad en medio de todo eso.
—El título de la película, Militantropos, es un neologismo que une el miles latino —soldado— con el anthropos griego —ser humano. Nombra al humano que la guerra convierte en combatiente. ¿Siente que usted se convirtió en uno? ¿Se puede volver atrás?
—Es algo que te cambia tan profundamente por dentro que se queda con vos. No hay nada bueno ni malo: es un proceso que no podés controlar. Nuestra vida anterior, el mundo anterior, ya no existe. En Ucrania, al menos, tenemos la posibilidad —a un precio altísimo— de estar preparados para lo que viene. Es esa cercanía con la muerte la que te transforma en Militantropos. No vas a poder olvidarlo, ni detrás de eso vas a poder retomar una vida ordinaria.

—La película rehúye los recursos habituales del cine bélico: no hay primeros planos del dolor, ni sangre, ni cámara lenta. Y sin embargo vivimos bombardeados por imágenes explícitas de guerra en las redes sociales, que terminan anestesiándonos. ¿Cómo llegaron a esa decisión estética?
—No fue una decisión, surgió de manera orgánica. Los seis —los tres directores y los tres cinematógrafos— llevamos más de una década abordando temas bélicos desde distintas perspectivas. Ninguno quería hacer más películas sobre la guerra; queríamos avanzar, hacer otras cosas, pero nos vimos obligados. Con esa trayectoria, decidimos ir más profundo, al origen de la guerra. Esta película no pretende ser la primera sobre el tema, ni la mejor en términos de dirección. No se trata del ego del cineasta. Es una experiencia inmersiva que permite al público explorarlo desde otras perspectivas. Y sí, creo que también hay algo de esto: la gente está anestesiada con tantas imágenes. Es un mundo extraño cuando uno puede ver, mientras desayuna, imágenes de niños muertos. El cine no es prensa ni periodismo. El cine puede ir más adentro.
— Codirige con Smith y Gorlova. ¿Cómo funciona esa dirección a seis manos?
—No discrepamos tanto. Tenemos una visión muy compartida de cómo debe hacerse el cine documental creativo. En una película de esta escala, sobre un evento tan enorme y con tantos temas, tener múltiples perspectivas de cineastas en lugar de una sola le da mucha más fuerza al resultado. Y más allá del trabajo, estar juntos en medio de eventos tan horribles durante tanto tiempo fue fundamental. Cuando te sentís devastado, tenés un colega que puede quedarse en la sala de edición y seguir trabajando cuando vos ya no podés.

—Usted se formó en el teatro experimental. Al filmar escenas como un aula en el subte o una boda en un búnker, ¿las ve como pequeñas puestas en escena que la gente monta para sostener una identidad frente al absurdo de la guerra? ¿Funciona el ritual como un escudo?
—Lo que el enemigo quiere que el mundo piense sobre la guerra es que solo hay cadáveres de niños en casas destruidas. Pero la guerra no es solo eso. Te despertás después de algo horrible y vas a buscar tu café, a la peluquería, al trabajo. Ucrania no es un país pequeño masivamente atacado. Es un país enorme, con cultura, con ópera, con música contemporánea, con teatro. Uno sigue viviendo a pesar de todo. Esas escenas no estaban armadas. Hay algo muy emocionante en ver cómo textos antiquísimos, canciones de trescientos años, son relevantes hoy. Solemos decir que nuestra guerra con Rusia tiene once años, pero en realidad son al menos trescientos. Siglos de intentar borrar nuestra identidad. Por eso esas cosas arcaicas se vuelven tan relevantes ahora.
—¿Qué le sorprendió de los ucranianos en estos años?
—La guerra te muestra cómo es una persona. Si sos mala, potencia lo peor; si sos buena, potencia lo mejor. Lo que más me inspiró fue la cantidad de gente extraordinaria que conocí. La solidaridad fue fundamental: el cuidado entre la gente y también hacia los animales. Durante las evacuaciones, había personas que decían que no podían irse hasta encontrar la manera de evacuar a su vaca, o que no iban a abandonar a sus perros. La parte oscura es que la gente no estaba preparada. Nunca creemos que lo peor nos puede pasar a nosotros hasta que ocurre. La mente te juega esa trampa de “todo va a estar bien”. Y no está bien. Pagamos un precio enorme por eso.

—Alina Gorlova dijo que ustedes están cansados de la palabra “cansancio”. ¿Hay una fatiga real del mundo frente a Ucrania?
—Estamos cansados dentro de la guerra. Y estamos cansados de la gente que está cansada de nuestra situación. Estamos cansados de ser percibidos como víctimas, cuando la gente dice “qué pena” y vuelve a su vida normal. Esa empatía falsa irrita. Queremos que llame al mal por su nombre y al bien por el suyo. Estamos pagando un precio enorme para que Europa esté preparada. Si Ucrania cae, serán los próximos. Dentro del país estamos agotados, casi vacíos por dentro. La gente está llegando al límite. Y el final de esta maratón todavía no se ve. Pueden ser cinco años, diez, un mes. Nadie lo sabe.

—En América Latina la guerra se ve con distancia. ¿Le incomoda esa mirada?
—Me preocupa cómo funciona la propaganda rusa y autoritaria en general en los países del sur global, incluida la influencia china. Se construye una narrativa de que Ucrania es un apéndice de Estados Unidos y que, por lo tanto, hay que estar del lado de Rusia. Pero los regímenes autoritarios afectan a todo el planeta. El Imperio Ruso es el último que queda, y hace lo que hacen los imperios hasta que caen. Hay cosas que nos unen. Hay más de dos mil cien casos oficialmente investigados de niños ucranianos deportados a Rusia, algunos incluso a Corea del Norte, donde son obligados a abandonar su identidad. Sé que en Argentina, durante la dictadura, hubo situaciones similares. Eso puede ser un punto de conexión. Nosotros no invadimos Rusia. Nos invadieron porque queremos vivir en un país de dignidad y libertad. Una película puede dar una experiencia que las estadísticas no dan.
—¿Qué puede hacer el documental ucraniano frente al aparato masivo de propaganda rusa? ¿Contrarrelato, testimonio, archivo?
—Hacemos lo que podemos. Al principio de la invasión, cuando planteamos cancelar la cultura rusa —porque es parte de su poder blando, su manera de capturar mentes antes de capturar territorios—, no era una idea popular en Occidente. Pero cuando el noventa y ocho por ciento de los rusos apoya la invasión, según sus propias estadísticas opositoras, hay que hablar de responsabilidad colectiva. Nuestra única opción es seguir filmando e intentar que el mundo lo escuche y lo vea. Si no, serán los rusos quienes lleguen y difundan sus narrativas, sus posverdades. Y quizás no solo para ahora: creemos que Militantropos es algo que va a perdurar, que dentro de décadas le permitirá a la gente entender antropológicamente lo que pasó y construir un futuro mejor.

—Después de cuatro años de guerra, ¿qué extraña más?
—[suspira] La alegría. La alegría pura. El estrés postraumático funciona de una manera particular: no solo te adormece las emociones malas, también las buenas. Tu mente intenta estabilizarse. Y extrañás, simplemente, poder ser feliz. Anoche fui a cenar en Buenos Aires y había un bingo musical en un café. Estaba abarrotado, la gente bailaba y cantaba. Fue muy inspirador ver esa alegría pura. Es la primera vez que estoy en América Latina, la primera vez en Buenos Aires. Leí libros sobre esta ciudad y ahora estoy acá. Pero es como llevarse un caracol al oído: escuchás algo, sí, pero no es el mar, no es la ciudad. Es solo un caracol. Eso es lo más difícil. La alegría pura: eso es lo que más extraño.
crianza,documental,niñas,infancia,naturaleza,campo,hermandad,fresa,momentos,verano
INTERNACIONAL
Trump will ‘deliver’: RNC chair signals midterms confidence despite ‘doom and gloom’

NEWYou can now listen to Fox News articles!
EXCLUSIVE — Despite facing a rough political environment, Republican National Committee Chair Joe Gruters remains optimistic the GOP will successfully defend its slim Senate and razor-thin House majorities in this year’s midterm elections.
«I think we’re on track. I still think that we have a chance to defy history and win the midterms,» Gruters said this week in an exclusive interview with Fox News Digital.
Republicans — as the party currently in power — were already up against traditional political headwinds that lead to a loss of congressional seats. Add to that the challenging climate fueled by persistent inflation, rising gas prices tied to what polls show is an unpopular war with Iran, and President Donald Trump’s underwater approval ratings.
«I know it’s all doom and gloom out there, but we have the best messenger in President Trump that’s ever existed in the party.»
The GOP is facing a low-propensity problem: MAGA voters who don’t always go to the polls when Trump’s name isn’t on the ballot.
WHAT THE LATEST FOX NEWS NATIONAL POLL SAYS ABOUT DEMOCRATS AND REPUBLICANS
RNC Chair Joe Gruters speaks during the RNC Winter Meeting at the Hilton Santa Barbara Beachfront Resort in Santa Barbara, Calif., on Jan. 23, 2026. (Patrick T. Fallon / AFP via Getty Images)
The RNC chair, a longtime Trump ally who the president picked last summer to steer the national party committee, said Trump will be «barnstorming the country» later this year, adding, «I think what he’s doing is rallying people. I think he could deliver these low propensity voters over and over again.»
The RNC currently holds a massive fundraising and cash-on-hand advantage over the rival Democratic National Committee (DNC).
Gruters, who was a certified public accountant (CPA) before taking over the RNC and who still serves as a Florida state senator, touted his party’s «superior resources.»
«If we focus on what’s important to us, and that’s the making sure we have the resources, making sure we have good candidates, following the president and his messaging, I think we will be successful,» he predicted.
Deep concerns over inflation boosted Trump and Republicans to sweeping victories at the ballot box in 2024, as they won back the White House and Senate and kept their House majority.
DEMOCRACY ’26: STAY UP TO DATE WITH THE FOX NEWS ELECTION HUB

President Donald Trump gestures during a roundtable event about no tax on tips in Las Vegas on April 16, 2026. (Alex Brandon/AP)
But Democrats say their decisive victories in November’s 2025 elections, and their overperformances in special elections and other ballot box showdowns last year and, so far this year, were fueled by their laser focus on affordability amid persistent inflation.
The latest Fox News national poll indicates that just 28% of voters give Trump a thumbs up on handling inflation, which voters rank as the most pressing issue. The survey also says Democrats have an eight point advantage over Republicans when it comes to handling high prices.
During his first year back in the White House, Trump regularly touted lower gas prices when asked about his administration’s efforts on affordability.
But the surge in gas prices – the national average for regular is hovering slightly above $4 per gallon – due to the Trump-ordered attacks on Iran, has given the Democrats plenty of political fuel.
«Donald Trump started a war that no one wanted, and now Americans are paying the price. Gas prices are soaring and families who were already struggling in Trump’s economy are forced to stretch their budgets even further while footing the bill for this war,» DNC Chair Ken Martin said in a statement.
Martin charged that Trump «stuck everybody else with higher costs with no relief in sight. Americans literally can’t afford the Trump presidency.»
TRUMP HITS KEY BATTLEGROUNDS TO SELL TAX CUTS, BOOST GOP AHEAD OF MIDTERMS
But Gruters told Fox News Digital, «This conflict is temporary. I think the President knows exactly what he’s doing…I think by the time we hit November, I think we’re going to be in stride.»
Democrats are energized, thanks to their ballot box victories and overperformances.
«Nearly every week, we’re seeing red districts go blue with historic, game-changing victories up and down the ballot,» Martin emphasized. «We have momentum on our side, but we refuse to take a single day for granted. Democrats are all hands on deck ahead of November, because it’s time to send the Republicans packing.»
CLICK HERE TO DOWNLOAD THE FOX NEWS APP
Gruters isn’t buying the Democrats’ messaging.
«These special elections are special for a reason,» he said. «The Democrats are motivated because of anger, because every time the president does something good, they get angrier.»
And the RNC chair predicted, «by the time we hit the midterms, I think we’re going to be in full stride. We have great candidates, we have the right messaging, and I think we’ll be successful.»
democrats elections, midterm elections, republicans, donald trump, fund raising, campaigning
INTERNACIONAL
White House Correspondents’ Dinner shooting sharpens focus on Trump’s ballroom construction proposal

NEWYou can now listen to Fox News articles!
The shooting outside the White House Correspondents’ Dinner on Saturday evening has thrust fresh attention on President Donald Trump’s push to build a secure ballroom at the White House, a proposal he says could prevent such threats.
A gunman armed with multiple weapons opened fire near a security checkpoint at the Washington Hilton — where hundreds of journalists, celebrities and government officials were attending the annual White House Correspondents’ Dinner.
A Secret Service agent was struck but protected by a ballistic vest, and the suspect was quickly taken into custody, authorities said. Trump told reporters at the White House that he spoke with the agent, adding that he is expected to recover.
SECRET SERVICE IN LINE OF FIRE AT WHCD SHOOTING STILL UNPAID DUE TO DEM-LED SHUTDOWN
Security officials hunt for threat after shots were fired outside the White House Correspondents’ Dinner. (Jonathan Ernst/Reuters)
Trump pointed to the incident as evidence that the hotel venue was «not a particularly secure building,» arguing that a new White House ballroom — equipped with features like bulletproof materials — would offer a safer alternative.
But the proposal faces hurdles.
The project has been slowed by legal challenges over whether the administration bypassed required approvals, with courts weighing the scope of presidential authority as the case moves forward.
SPRAWLING NEW $250M WHITE HOUSE BALLROOM TO BE PAID FOR BY TRUMP AND DONORS

Demolition continues at the White House East Wing in Washington, D.C., on Jan. 5, 2026, as President Donald Trump moves forward with plans to build a new 90,000-square-foot ballroom funded by private donations. (Heather Diehl/Getty Images)
The planned 90,000-square-foot ballroom has become a political flashpoint, with critics raising concerns about cost and preservation, while Trump and his allies frame it as a largely privately financed security upgrade.
While the White House has hosted countless ceremonial events, it has never had a dedicated ballroom. The new structure would fill that gap, replacing the historic East Wing with a space built to accommodate large-scale gatherings.
White House press secretary Karoline Leavitt said the ballroom would seat roughly 650 guests and reflect the building’s classical design.
«The White House is currently unable to host major functions honoring world leaders… without having to install a large and unsightly tent approximately 100 yards away,» Leavitt said during a July 31 briefing, calling the project «a much-needed and exquisite addition.»
FROM THE OVAL OFFICE TO THE TRUMP KENNEDY CENTER, THE GILDED MAKEOVER EXPANDS

A rendering shows the interior design of the new White House ballroom, provided by McCrery Architects and the White House. (White House)
Since returning to office, Trump, a former real estate developer, has embarked on a series of projects aimed at altering the look and feel of the White House and other iconic Washington landmarks.
In February, the president announced in a Truth Social post that the Trump Kennedy Center will close for a two-year renovation.
CLICK HERE TO GET THE FOX NEWS APP
In October, Trump unveiled a new monument planned to commemorate the nation’s 250th anniversary next year. The monument, a near twin of Paris’ iconic Arc de Triomphe, is meant to welcome visitors crossing the Memorial Bridge from Arlington National Cemetery into the heart of the nation’s capital.

President Donald Trump holds models of an arch while delivering remarks during a fundraising dinner in the East Room of the White House in Washington, D.C., on Oct. 15, 2025. (Kevin Dietsch/Getty Images)
Trump has also added golden accents to the Oval Office, added a «walk of fame» to the colonnade outside the Oval Office, renovated the Lincoln bathroom, paved part of the Rose Garden and installed two large American flags on the White House grounds.
white house, donald trump, national security, karoline leavitt, kennedy center
INTERNACIONAL
La vida de Juan Gerardi inicia en Ciudad de Guatemala y se abre camino en la Iglesia

El 27 de diciembre de 1922, Juan Gerardi nació en Ciudad de Guatemala. Tras completar sus estudios en humanidades y filosofía en el Seminario Conciliar, viajó a Estados Unidos para formarse en Teología en el Notre Dame Seminary de Nueva Orleans. Fue ordenado sacerdote el 21 de diciembre de 1946 en la Catedral Metropolitana de la ciudad de Guatemala.
Tras ejercer como párroco y capellán en diferentes localidades del país, el 9 de mayo de 1967, el Papa Pablo VI lo designó Obispo de la Diócesis de La Verapaz, con consagración realizada el 30 de julio de ese año. Su lema episcopal fue: “Constituido al servicio de Dios a favor de todos”. Tomó posesión de la diócesis el 11 de agosto de 1967 y, en septiembre de 1974, fue electo como tercer Obispo de la Diócesis de Santa Cruz del Quiché.
A partir de 1972, la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG) lo seleccionó como Presidente por dos periodos consecutivos (1972–1974 y 1974–1976), y más tarde repitió el cargo entre 1980 y 1982. Debido a su exilio, dejó el puesto en ese último periodo. En 1974, la CEG lo nombró delegado al Sínodo de los Obispos en Roma, reunión centrada en la evangelización.
La familia de Gerardi estuvo compuesta por Don Manuel Benito Gerardi, Doña Laura Conedera Polanco de Gerardi y tres hermanos: Francisco, María Teresa y María del Carmen.
Realizó su educación inicial en el Asilo Santa María de la ciudad de Guatemala, dirigido por las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl. Ejerció distintos cargos pastorales, incluyendo el de párroco en Mataquescuintla (1948–1951), Tecpán (1951–1955), Patzicía, Chimaltenango (1954–1955), San Pedro Sacatepéquez (1955–1956) y Palencia (1956–1959). Desarrolló funciones en la Curia hasta 1967, donde fue Capellán, Consiliario de Cursillos de Cristiandad y Párroco de Candelaria.

En Guatemala, Juan Gerardi, obispo y defensor de los derechos humanos, desempeñó un papel clave en la transición de la Iglesia local durante el periodo posterior a las dictaduras liberales, apostando por una Iglesia comprometida con los más pobres y con la reconciliación nacional.
Su trayectoria se caracteriza por un enfoque persistente en la denuncia de las violaciones a los derechos humanos y en la promoción de la justicia social, un compromiso que definió las últimas décadas de la historia guatemalteca y que, al día de hoy, continúa marcando la memoria colectiva.
La Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado, fundada en 1989 bajo la coordinación de Gerardi, se convirtió en un referente en la defensa de las víctimas de la violencia en Guatemala. Este organismo impulsó durante varios años denuncias internacionales ante la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra, Suiza.
Cada viaje representaba un acto de confrontación ante sectores reacios dentro del propio país, enfrentando críticas y amenazas persistentes, según lo documentado en el análisis histórico.
La participación de Gerardi en la III ª Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, realizada en Puebla de los Ángeles, México, entre el 28 de enero y el 13 de febrero de 1979, consolidó su adhesión a la “opción preferencial por los pobres”, promovida entonces como principio fundamental de la Iglesia latinoamericana.
Este compromiso, asumido no por razones ideológicas, sino por convicción evangélica, definió su accionar pastoral en regiones emblemáticas como La Verapaz y El Quiché, y orientó su intervención en procesos críticos como la firma de los Acuerdos de Esquipulas II en agosto de 1987 y la posterior conformación de la Comisión Nacional de Reconciliación.
Gerardi tuvo un rol destacado en la elaboración de documentos clave de la Conferencia Episcopal de Guatemala (CEG), centrados en la defensa de la justicia y en la construcción de la paz.
Fue protagonista en la búsqueda de una gran comunidad de pueblos reconciliados, siempre desde su identidad como hombre de Iglesia y lejos de toda ambigüedad política.
A pesar de las acusaciones de que su activismo lo acercaba a la política, los registros muestran que nunca transigió con la corrupción ni con los poderes partidarios.

Los testimonios recogidos describen a Gerardi como un “pastor bueno y fiel”, que buscó superar divisiones y promover el entendimiento entre comunidades fragmentadas por la violencia.
Se destacó por su capacidad de escucha, una actitud poco común en contextos marcados por la urgencia de imponer opiniones. A diferencia de los intelectuales dedicados a la investigación, su diligencia residía en la atención permanente al otro y en el discernimiento práctico en situaciones complejas.
La figura de Gerardi se asienta también en su perfil intelectual: poseía una biblioteca diversa y bien provista, donde la Teología, la filosofía, la historia y la doctrina social de la Iglesia ocupaban un lugar central. Solía subrayar pasajes y hacer anotaciones intensas, señalando así las ideas y expresiones que más lo interpelaban desde el estudio y la praxis.
Su vida estuvo marcada por un ministerio cargado de dificultades y aprendizaje a través del dolor, especialmente durante los años como obispo en El Quiché y en el exilio.
A pesar de las adversidades, consolidó una profunda riqueza interior, forjada “a golpes de realidades duras y complejas”. Mantener el equilibrio interior se volvió una característica suya: la serenidad informaba el tono de sus afirmaciones y transmitía objetividad, aunque esa misma calma provocara impaciencia o incomprensión en su entorno.
El ámbito más delicado de su legado fue la defensa incondicional del derecho a la vida como “supremo don de Dios”, junto con los derechos sociales y económicos, principios por los que reclamaba justicia para los sectores vulnerables. La fuerza de su mensaje reside en la coherencia entre palabra y acción, una convicción evocada en una de sus intervenciones más citadas: “Si el pobre está fuera de nuestra vida, entonces quizás, Jesús está fuera de nuestra vida”.
La intervención directa de Gerardi en las negociaciones de paz posteriores a los Acuerdos de Esquipulas II, junto con su presencia en la Comisión Nacional de Reconciliación bajo la presidencia de Rodolfo Quezada, lo situó en el centro de los debates sobre el futuro político y social de Guatemala.
Su rol consistió tanto en la gestión de encuentros como en la redacción de textos fundamentales que guiaron el posicionamiento de la Iglesia frente a los retos de la transición democrática.
Estos antecedentes, menos visibles que las acciones de denuncia pública, permiten reconstruir su influencia sostenida en la reconstrucción del tejido social guatemalteco durante las últimas décadas del siglo XX.
En el plano personal, mantuvo relaciones de diálogo permanente sin sectarismos ni preferencias, guardando en su corazón tanto convicciones como dudas y aprendiendo de los golpes de la realidad.
Su serenidad y sentido de la justicia, junto a su adhesión al valor del otro y al respeto de la libertad, sostuvieron la proyección de su figura más allá de la frontera eclesiástica, haciendo de Juan Gerardi un referente ético y espiritual en la historia contemporánea de Guatemala.
Juan José Gerardi,Papa Juan Pablo II,Guatemala,Vaticano,Iglesia,catolicismo,obispo,Papa,clero,aniversario
INTERNACIONAL2 días agoLa reacción de la prensa británica a la postura de Trump sobre las Malvinas: “La amenaza de las islas”
ECONOMIA3 días agoSupermercado mayorista entró en concurso y busca reconvertirse para salir de la crisis
DEPORTE2 días agoSe sigue agrandando la lista: el otro jugador del Real Madrid que sufrió una lesión y llegaría con lo justo al Mundial


















