POLITICA
Círculo rojo: definiciones electorales después del Mundial y decisiones más urgentes en el universo Milei

El viernes, antes de volver a Estados Unidos, Dante Gebel tenía previsto reunirse con el Arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pero la entrevista se suspendió por cuestiones de agenda. Sería el último de una larga ronda de encuentros del influencer evangélico con el círculo rojo que, en menos de una semana, incluyó a parte de la cúpula de la CGT y el sindicalismo, a intendentes y gobernadores como Martín Llaryora, y a dirigentes y empresarios de primerísima línea interesados en conocer sus planes. “Fueron reuniones de Primera A”, sintetizó una fuente.
Gebel es el candidato, o el experimento, de un sector del círculo rojo en el que conviven el movimiento obrero, algunos ex dirigentes libertarios como el legislador Eugenio Casielles, que conserva una vieja amistad con Santiago Caputo, y ex funcionarios del PRO. Quién más propicia ese ensayo es todavía un misterio, pero la lista de curiosos es larga: hasta Pablo Toviggino, el tesorero de la AFA, intercedió ante la dirigencia del club Lanús para conseguir el microestadio que se utilizó el mes pasado para el lanzamiento de Consolidación Argentina, el espacio que promueve su postulación.
Según el propio empresario, con una fortuna envidiable y millones de seguidores en sus canales de difusión, “a Gebel lo financia Gebel”. Suficiente, dice, para costear aviones privados y la comitiva nutrida con la que se movió en estos días por Buenos Aires. Difícil creerlo. A esa incógnita se le suma una aún más importante para quienes impulsan su postulación presidencial: ¿Hay espacio para otro outsider?
Cuando llegó a la Presidencia, Javier Milei lo hizo de manera inteligente: se movió como un ciudadano común acompañado por una hermana sencilla e inexperta en aviones de línea, donó la dieta de diputado, articuló un discurso eficaz en contra de los privilegios de la “casta política”, prometió un ajuste feroz de un Estado incapaz de dar respuestas y disimuló el financiamiento opaco, y el acompañamiento, de una parte del sistema que lo apuntaló para dividir a la oferta opositora de aquel entonces. Un dirigente experimentadísimo suele decir que la política electoral está compuesta por dos instancias: “Saber ganar elecciones y elegir con quién perderlas”. “Si en el 2023 ganaba Patricia (Bullrich), tal vez varios estábamos fumando en Marcos Paz”, ejemplificó ese dirigente.

Para Gebel, ese discurso es mucho más confuso. No se trata de un posible candidato anti-sistema, más bien todo lo contrario: no hay dudas por sus impulsores. “Necesita que no lo confundan con un político”, aseguraron colaboradores. Algo así repitió el lunes, en la reunión con el sindicalismo. Pero más allá de los promotores, la aparición estelar del presentador, que, sin ningún plan ni definiciones concretas, agitó esta semana la conversación pública en Buenos Aires, exhibe el desconcierto y la preocupación de parte del establishment que no tiene claro qué pasará el próximo año si se dilata la recuperación de la economía real, castigada en actividad, en sectores dinamizadores del consumo. “El clima es de preocupación: si esto sigue así, no está claro el 2027″, deslizó una fuente calificada del círculo rojo que testeó el humor del sistema en la cena del pasado lunes de CIPPEC, el think tank que ahora lidera Luciano Laspina y que reunió a una interesantísima concurrencia multipartidaria.
No es casual, en ese sentido, que se haya publicitado esta semana la comida que compartieron varias semanas atrás el empresario Paolo Rocca, enfrentado duramente al gobierno, y Mauricio Macri, igual de disgustado con la Casa Rosada por lo que considera un trato descortés del oficialismo con el PRO. En esa comida, a la que el ex presidente llegó acompañado por Fernando de Andreis y Dario Nieto, se habló de la “necesidad” de planificar una alternativa “racional” a Milei. “¿Qué quiere Rocca? Que Mauricio sea candidato, jeje”, respondió uno de los comensales a la consulta de este medio. Cerca de Macri dicen que hoy no está en sus planes. Tiene lógica: no existe, al menos por ahora, ni una sola encuesta que lo entusiasme. Sin embargo, aportan un dato: su ex pareja, Juliana Awada, era una de las que más lo disuadía de ese proyecto. Fuentes del holding empresario abundaron en que, en el listado de potenciales experimentos, se le hizo llegar a Bullrich un mensaje para averiguar sus planes a futuro.

En ese contexto tan inquietante, el Mundial de fútbol de junio-julio aparece en el horizonte como un parteaguas. El probable punto de partida de una serie de movimientos que deberían empezar a delinear el escenario electoral del 2027. Así lo definió, por ejemplo, el influencer evangélico: dijo que, una vez finalizado el campeonato mundial, volvería a volar a la Argentina para tomar una definición. Una decisión similar se espera, para ese momento, en torno a Jorge Brito, el banquero y expresidente de River que, en privado, se mostró abierto a diferentes propuestas. Es otro de los ensayos electorales de un sector del sistema político, en particular del PJ, que le pide mayor amplitud y un corrimiento hacia el centro al gobernador Axel Kicillof. Algunos de ellos estarán el próximo viernes 1 de mayo en Parque Norte, un evento del peronismo tradicional que aglutinará a legisladores, ex dirigentes y ex funcionarios. Auguran buena convocatoria. Y un objetivo: intentar emprender un proceso de “descamporización”.
Definiciones post mundialistas. A esa acumulación de incertezas en materia de oferta electoral se le agregó esta semana otro ingrediente: la incertidumbre en torno a si habrá o no elecciones primarias el próximo año, una instancia ordenadora, tras el envío del Gobierno del proyecto de reforma política que contempla, entre otras modificaciones, la eliminación de las PASO.
El gobierno no tiene el número para avanzar en esa dirección: se necesitan mayorías especiales, y buena parte de los aliados ya manifestaron, en público y en privado, el rechazo a ese cambio. Por ejemplo, en el PRO: puertas adentro se fijó, al menos por ahora, un posicionamiento favorable a mantener las primarias. El apuro de la Casa Rosada en el despacho de esa iniciativa al Senado evidenció la necesidad del gobierno por recuperar la conversación pública, enfocada en las desprolijidades de Manuel Adorni, las internas libertarias y los datos desalentadores de la economía real.
En el Ejecutivo saben que cualquier definición tendrá lugar después de la Copa del Mundo. En algunos despachos de Casa Rosada se empezó a analizar incluso la opción de explorar un plan B: o la suspensión de las primarias o bien la posibilidad de convertir las PASO en PAS. Es decir, quitar la obligatoriedad.
A Milei no es un rubro que lo desvele, más allá de la batería de posteos que le dedicó al tema esta semana, en medio de un vendaval de publicaciones que incluyó, en un altísimo porcentaje, ataques a la prensa. Sí es un área que despierta un creciente interés en su hermana Karina, que tiene la exclusividad de la estrategia política desde que le ganó la pulseada a Santiago Caputo.

Esa relación está deteriorada por completo. No tiene vuelta atrás. Allegados muy cercanos al consultor le llegaron a plantear últimamente si no era conveniente abandonar el gobierno, un paso que el asesor presidencial no está dispuesto a dar, no solo por los resortes del poder que están bajo su administración, sino porque está convencido del daño que supondría ese movimiento, que le propinaría, al Presidente, una inestabilidad política aún mayor a la actual. Fuentes cercanas al consultor insistieron, además, en los vínculos de esa ala del gobierno con sectores ligados a la administración republicana de Donald Trump. A propósito, hay una enorme preocupación puertas adentro del gobierno por la suerte de la licitación de la hidrovía, que esta semana abrió su segundo sobre y que desde hace poco tiempo es seguida con lupa por el Departamento de Estado de Trump.
Peter Thiel, el magnate fundador de Palantir y PayPal, uno de los referentes del capitalismo digital que cuestiona el sistema democrático, visitó esta semana al presidente en Casa Rosada, pero antes mantuvo un encuentro privado con el consultor y uno de sus asesores. El viaje de Thiel despertó sospechas sobre la posible provisión de servicios al gobierno. Trascendió que se había pedido una audiencia con autoridades del Ministerio de Seguridad, una información que no fue corroborada.
En Estados Unidos, el vínculo de esos mega millonarios que controlan el negocio digital con el poder político es materia de análisis profuso y controversias en el establishment empresarial y mediático. Y se relaciona con el financiamiento partidario: según la información pública, en las elecciones norteamericanas del 2024, cien de los principales aportantes a las campañas desembolsaron USD2.600 millones, más del doble que las elecciones de cuatro años atrás. La Corte Suprema norteamericana había eliminado los límites al financiamiento político en épocas electorales. En paralelo a la eliminación de las PASO y el intento por reinstaurar el proyecto de Ficha Limpia, el gobierno introdujo en la reforma política un aumento del 2% al 35% como tope a las personas jurídicas y físicas en el financiamiento de un candidato. Es un rubro que estuvo históricamente a cargo de la Hermanísima, pero que también sedujo a Caputo a través de la fundación Faro.
Más allá del financiamiento, un rubro mucho menos relevante cuando se tiene el monopolio del Estado, la hermana del Presidente ya empezó a diseñar la estrategia electoral. Principalmente, elevó un pedido a los gobernadores aliados para unifiquen los calendarios provinciales con el nacional. Un encargo que, por ahora, nadie puede asegurar.

Será, en todo caso, una definición que, como el resto, se empezará a decidir a partir del segundo semestre, cuando se acabe la fiebre mundialista. Un parteaguas también para Kicillof, que administra una catarata de tensiones internas: desde su relación con Cristina y Máximo Kirchner, que el viernes se ausentó en la asunción del gobernador en el PJ bonaerense para participar de una recorrida por Santa Fe -“lo tenía previsto desde hace tiempo, y está recorriendo el país”, lo excusaron-, a los reclamos de mayor autonomía y la solicitud de los intendentes, que necesitan asegurar sus territorios. La falta de consenso interno abarca todos los campos: desde el terreno social, con choques por el pedido de implementación de la emergencia alimentaria, hasta el judicial. Aún no se pusieron de acuerdo en la integración de la Corte Suprema provincial, que tiene cuatro vacantes: como en el palacio nacional de la calle Talcahuano, funciona con tres. Sergio Torres, su presidente, no está disgustado con la actual nómina como tampoco lo está Horacio Rosatti. De esas cuatro vacantes, una la reclama el gobernador, otra La Cámpora, una tercera el massismo y recién quedaría una cuarta para la oposición, en este caso para LLA. Pero sin los votos del PRO y la UCR no hay negociación posible.
En ese contexto de turbulencia partidaria, toma cada vez más temperatura la chance de que el gobernador adelante el calendario provincial para los primeros meses del 2027. Va a depender, en parte, de la decisión en torno a si habrá o no PASO. Si eso ocurre, la campaña podría empezar a partir del segundo semestre. Y comenzaría una interesante disputa por la sucesión bonaerense, que ya tiene a una lista de postulados. Entre ellos, varios intendentes del socarronamente denominado “Grupo AFA”, que despuntan el vicio en partidos de fútbol y que construyeron una relación directa con la cúpula de la asociación del fútbol local.
Esa eventual definición con el calendario provincial apura los planes de Diego Santilli, en cuyo entorno dan por segura su candidatura a gobernador por La Libertad Avanza. El ministro tejió un nexo especial con Karina Milei. Ayer participó de un evento partidario junto a ella y Sebastián Pareja. Santilli pasó todos los testeos de lealtad solicitados por la secretaria General. En La Libertad Avanza, también en el PRO, incluso no descartan una futura afiliación partidaria. El ministro comprendió, desde el primer minuto, que la Hermanísima era la llave para ese proyecto bonaerense para el que trabaja a tiempo completo, a pesar de las ambiciones de Pareja: dicen que ya tiene equipos y hasta un probable gabinete en caso de ganar la elección. Y que, cuando triunfó en octubre pasado al frente de la boleta libertaria, caída la postulación de José Luis Espert, los hermanos Milei le confirmaron en una cena de celebración que tenía el camino allanado en Buenos Aires. Una vez terminado el Mundial, podría empezar a ofrecer definiciones más concretas en ese sentido.
Definiciones más urgentes. En medio de esas indecisiones en materia electoral, a las que Milei se volvió a adelantar esta semana cuando confirmó, otra vez, que tiene previsto “aplicar a otro mandato”, en la cúpula de La Libertad Avanza la disputa feroz y a cielo abierto entre su hermana y Caputo se espació en todas las áreas, pero se concentró en un terreno sensible: el de la Justicia.
El primer indicio de que esa pelea empezaría a librarse en el terreno judicial como su principal campo de batalla se dio cuando Karina Milei desplazó a Mariano Cúneo Libarona y a Sebastián Amerio del ministerio de Justicia y designó en ese lugar a Juan Bautista Mahiques y Santiago Viola. Significó el corrimiento del consultor estrella en un área que, hasta ese momento, había administrado a discreción. Un área sobre la cual, además, el Presidente siempre se mantuvo ajeno, al igual que con la SIDE.
Esta semana, sin embargo, Milei tuvo un gesto protocolar pero de fuerte contenido simbólico cuando decidió embarcar en la gira por Israel a Mahiques, en una guerra que no solo exhibe el enfrentamiento entre Karina Milei y Caputo, si no que se transformó en una disputa facciosa dentro del Poder Judicial que puede tener consecuencias aún más perjudiciales para el gobierno. Mahiques se hizo cargo de Justicia por pedido de la Hermanísima, pero accedió a ese lugar sin previo aviso, cuando algunos colegas postulaban a Guillermo Montenegro. Ese movimiento dinamitó algunas relaciones.
La volatilidad de esos vínculos es muy particular porque Ariel Lijo, uno de los promotores de Montenegro, es a la vez uno de los funcionarios más fastidiados con esos movimientos, y fue hasta el año pasado uno de los dos candidatos de los Milei para la Corte Suprema. Ese nivel de interna implica, en paralelo, una pelea por la Procuración, hoy a cargo de Eduardo Casal.

Lijo es el juez que tramita las investigaciones contra Adorni -sostenido sistemáticamente por el Presidente y, en particular, por su hermana-, y delegadas en el fiscal Gerardo Pollicita. Sentimientos ambiguos para el jefe de Gabinete. El año pasado, cuando anunció el envío del pliego del juez que ahora lo investiga para la Corte, lo presentó de esta manera: “Es el único juez, en el caso de que efectivamente forme parte de la Corte, que tiene especialidad en Derecho Penal, el resto no la tiene, y es el único que ha hecho carrera en el Poder Judicial”. Y agregó: “Fueron los valores que se han puesto en el orden de aptitudes el doctor Lijo para ser uno de los dos elegidos”.
El viernes, el ministro coordinador recibió una buena noticia, esperable, en medio de un tembladeral judicial: basado en un dictamen de la fiscal Alejandra Mangano, el juez Daniel Rafecas archivó el expediente por el viaje de Bettina Angeletti, esposa del jefe de Gabinete, en el avión oficial junto a la comitiva presidencial que viajó junto a Milei a Manhattan, con motivo de la “Argentina Week”. En privado, Adorni jura que puede explicar sus propiedades. Es más endeble la justificación por el viaje en un jet privado a Punta del Este junto a su amigo Marcelo Grandío. “Manuel no se deja ayudar”, aseguró un amigo del ministro. En Casa Rosada se menciona cada vez con más insistencia a Aimé Ayelén Vázquez, “Meme”, mano derecha del ministro.
Este miércoles, Adorni deberá presentarse en el Congreso. Será un test clave, mientras arrecian reproches internas y externos por su permanencia en el gabinete. Estará acompañado por el Presidente, y buena parte del gabinete. El martes, el ministro coordinador estuvo en Luján, en el aniversario por la muerte de Francisco, en una de las pocas apariciones públicas de este último mes, en un ámbito, el de la Iglesia, donde se perdonan los pecados. Milei se ausentó, por el viaje a Israel, y ofrendó un homenaje en ese país al Papa al que, en campaña, le dedicó durísimas críticas. Cuando lo visitó, ya como presidente, Francisco lo abrazó.

El vínculo del Gobierno con la Iglesia no es el mejor, pero Milei podría tener, hacia fin de año, una noticia muy auspiciosa: en fuentes eclesiásticas dan como muy avanzadas las gestiones para que el Papa León XIV visite el país, junto a Uruguay y Perú, en el último trimestre.
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POLITICA
Horas cruciales en el Gobierno: Milei llega de su viaje a España y definirá el futuro de Adorni como jefe de Gabinete

Javier Milei regresa este sábado de España y se enfrentará al momento de mayor tensión en el Gobierno con Manuel Adorni, en medio de versiones de renuncias y posibles reemplazos para el jefe de Gabinete, que está cada vez más aislado.
El viernes, cuando el Presidente disertaba en Madrid, en Buenos Aires se aceleraron movimientos un tanto inesperados. El sector de Karina Milei y el de Santiago Caputo, después de mucho tiempo, parecieron trabajar en tándem por un mismo objetivo: definir la salida del ministro coordinador. La noticia empezó a trascender rápidamente en los celulares de los periodistas acreditados en Casa Rosada hasta llegar a los principales medios de comunicación. Incluso se desató una danza de nombres que todos admitían que esta vez era real.
Por la noche las versiones se asentaron. Hubo reuniones en Balcarce 50 que parecían confirmar los rumores. Una de ellas fue la de Manuel Adorni con su equipo. ¿De despedida? Otra, más sugestiva, fue la de Karina Milei con Martín Menem y Diego Santilli. ¿El reemplazo?
El otro nombre que circuló por estas horas, aunque con menos fuerza, fue el del canciller, Pablo Quirno, quien tiene diálogo directo con el mandatario nacional.
Sin embargo, por unanimidad, se decidió esperar a que Javier Milei llegara a la Argentina. A esta altura era el único que podía bajar el martillo para el otro lado y definir que el jefe de Gabinete siga en su cargo. Y su palabra, claro, vale. Hubo quienes deslizaron que no era acertado tomar una determinación de este calibre sin el Presidente. “Primó el sentido común”, sintetizó un funcionario que se fue tarde de la Casa Rosada.
En los últimos días, de a poco, la cúpula libertaria fue reorganizando la estrategia de comunicación y le fue quitando tareas al ministro coordinador, que también está siendo presionado por el Congreso, que busca su remoción a través de una moción de censura.
En Madrid, el mandatario nacional insinuó por primera vez la posibilidad de echar al funcionario, cuando durante una entrevista aseguró que, si bien confía en su palabra, no dudaría de “eyectarlo de una patada“ si la Justicia lo declara culpable.
En este contexto, ya comenzó a circular la versión de que Adorni renunciará durante el fin de semana, una idea que en el entorno presidencial no niegan, pero aclaran que “todavía no está confirmada”.

Quien aparece con más chances para reemplazarlo es el ministro del Interior, Diego Santilli, con buena relación con los gobernadores y con el Congreso, además de con el PRO, partido al que todavía pertenece.
Su ascenso, en este sentido, podría significar también la recomposición de las relaciones con uno de los principales aliados parlamentarios que tiene el oficialismo.
Además, “El Colo“ supo ganarse tanto la confianza de la secretaria general, Karina Milei, como del asesor presidencial, Santiago Caputo, por lo que convence a ambos sectores.
“Estaríamos de acuerdo con que fuera él, pero también si es Pablo Quirno u Horacio Marín. Con los tres estaríamos giga on board y con los tres nos llevamos bárbaro”, explicaron en el campamento del consultor político.
De acuerdo con lo que pudo saber Infobae, el titular de la cartera del Interior ya recibió días atrás la propuesta de asumir como jefe de Gabinete, pero en ese momento le pidió al mandatario y a su hermana tiempo hasta el 2 de julio para responder.
“Calculo que si Adorni se va finalmente en estos días, va a tener que responder antes de lo que estaba previsto”, señaló una persona al tanto de ese ofrecimiento.
Si esto ocurre, el Ministerio del Interior quedaría en manos de Ignacio Devitt, actual secretario de Asuntos Estratégicos de la Nación y uno de los encargados de las negociaciones parlamentarias.
El dirigente generó una muy buena relación con Santilli durante este tiempo, trabajando a la par con él para conseguir los votos para las leyes que impulsaba la Casa Rosada.
Mientras “El Colo” conversaba con los gobernadores, Devitt trasladaba y cerraba los acuerdos con los diputados y senadores en el recinto.
Aunque todavía se estaba definiendo la nueva estructura que quedaría en la Jefatura de Gabinete, estaba prácticamente descartado que desapareciera el Ministerio del Interior y se transformara en una Secretaría, como ocurrió cuando nombraron a Guillermo Francos.

Por otra parte, quienes conversan a diario con Santilli aseguran que el funcionario, cuando se reunió con Karina Milei, “ya había aceptado” la propuesta de reemplazar eventualmente a Adorni.
El plazo hasta el 2 de julio que había puesto para pensarlo originalmente fue antes de que, de manera sorpresiva y por razones que no quedaron claras, Adorni cancelara el informe de gestión que iba a brindar esa misma fecha.
De hecho, el último respaldo explícito por parte de Milei se dio en aquella oportunidad, cuando reposteó el mensaje que el funcionario publicó en su cuenta de X, en el que aseguró que está “a disposición“ para presentarse en el Senado cumplir con ese protocolo, “como marca la Constitución Nacional”.
La aclaración surgió en medio de otro cruce con Patricia Bullrich, que previamente había dicho en público que ella “logró que se cancelara” esa presentación, insinuando que al Poder Ejecutivo no le convenía que ocurriera.
En el entorno del actual ministro coordinador sostienen que, en realidad, son los propios legisladores los que no lo quieren escuchar y no enviaron las preguntas correspondiente, por lo que fueron ellos los que suspendieron el encuentro.
Sin embargo, las declaraciones cruzadas trajeron más malestar con la jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, que es la representante del oficialismo más crítica de Adorni.
Por otro lado, Milei también le fue quitando tareas al funcionario para dárselas a otras personas, y nombró a Adrián Ravier como vocero y a Fabián Fernández como secretario de Prensa.
En la Casa Rosada hay una estrategia de mejorar la manera de comunicar las cosas, no solo sacando de escena al jefe de Gabinete, para que las denuncias en su contra no opaquen los logros de gestión, sino también cambiando la organización.

Es por eso que una de las órdenes que se dio, como trascendió esta semana, fue la de que todo tipo de comunicado pase primero por Ravier, para que haya más coordinación entre los Ministerios.
“Era un quilombo eso. Veremos si se puede acomodar. Más que nada porque, además, hay que retomar la iniciativa”, señaló a Infobae una de las personas detrás de este plan.
En este contexto, Milei pasará una semana en Buenos Aires, sin grandes actividades públicas confirmadas hasta el momento, y ya comienza a pensar en el viaje a los Estados Unidos.
El Presidente asistirá en Washington a los festejos por los 250 años de la independencia de ese país, por lo que podría encontrarse, o al menos cruzarse, con su par local, Donald Trump.
Si bien la agenda todavía no está definida, las autoridades nacionales no descartan reuniones con empresarios, aunque sí está cancelada su visita a la Fragata Libertad.

En el mismo momento en el que el mandatario esté en suelo norteamericano, el buque escuela, uno de los navíos más representativos de la Argentina, se encontrará amarrado en uno de sus puertos, participando también de un evento en honor al aniversario de la revolución estadounidense.
En un principio estaba la idea de que Milei se hiciera un espacio para trasladarse hasta Nueva York, donde se realizará el “Sail 250”, y abordar la fragata, pero finalmente se canceló.
Antes de todo eso, el 30 de junio, el líder libertario viajará a Asunción, en Paraguay, para ser parte de la Cumbre de Presidentes del Mercosur.
Se trata de un evento especial, ya que se da luego de que se firmara el acuerdo comercial entre este bloque regional y la Unión Europea, y en un momento en el que se está discutiendo sobre su implementación.
POLITICA
La fisura con Karina que marca el final de Adorni, los cambios en la comunicación oficial y las revelaciones del caso Insaurralde

El lunes, cuando Manuel Adorni publicó en redes la primera foto recibiendo en su despacho al nuevo vocero del Gobierno, Adrián Ravier, y deseándole suerte en la función de reemplazo como la voz oficial, hubo quienes comentaron con ironía que la imagen funcionaba como una muestra del estado de su situación: sentado en la silla de su escritorio, el jefe de Gabinete no tiene sobre la mesa ni un solo papel. Ni un expediente, ni anotaciones. Nada. Un espacio completamente vacío de trabajo a la vista.
Ayer, en la presentación oficial de su nuevo rol y de la política oficial de comunicación que liderará desde hoy, Ravier mostró hasta qué punto acaban de cambiar los objetivos. Con un tono calmo y cálido, sostuvo: “En los últimos meses, la comunicación pública se enfocó en cuestiones ajenas a la marcha general del Gobierno”. Ravier habló de explicar lo más clara y contundentemente posible las reformas económicas, la necesidad de impulsar medidas que expandan libertades y dio como ejemplo la aprobación del súper-Rigi y el debate sobre la nueva ley de sociedades que avalaría a la inteligencia artificial como un sujeto posible de administrar una firma. Recordó que la moral es una política de Estado. Teléfono para Adorni. Y para terminar concluyó: “Voy a hacer de la sala de prensa un lugar de respeto y apertura al debate de ideas. Somos servidores públicos y nos debemos a la sociedad (…) Concibo al periodismo como un eje central de la democracia”.
El jefe de Gabinete no estaba en la sala durante el discurso del nuevo vocero. Sólo lo acompañaba, como parte de un gesto de autonomía de la nueva dupla, el otro protagonista de este nuevo esquema, Fabián Fernández, que migró desde YPF y que arrastra una larga experiencia en comunicación política. Los cambios incluyen el fin del discurso soberbio o sobrador. ¿Quién convenció al Presidente de cambiar drásticamente el tono confrontativo? El equipo apuesta a retomar la conversación pública después de más de tres meses donde la causa de supuesto enriquecimiento ilícito de Adorni logra sobrevivir hasta un mundial donde Messi está tocando niveles mesiánicos de popularidad.
La vocería y la secretaría de Medios con Ravier y Fernández funcionarán bajo la órbita de jefatura de Gabinete cuando antes estaban en el ámbito de la Secretaría General. Es una delicadeza burocrática en favor de Adorni en un contexto donde Karina Milei recibe hasta a los suyos con quejas estructurales sobre la continuidad. La lista es interminable: se les está demorando eternamente la discusión legislativa por la reforma electoral -sobre todo la discusión por la suspensión o eliminación de las PASO-, y ni hablar de que el desorden que provoca el entuerto de Adorni les impidió hasta articular un uso más fructífero de los videos de Jesica Cirio haciendo un house tour por los dólares de Insaurralde.
Esta misma semana algunos alfiles de Karina recibieron como respuesta la misma que tuvo Bullrich: unos días más de tiempo para la definición. Por momentos, no está claro si pretende lograr que el destino del exvocero se diluyera sin remate o estaba empezando a preguntarse seriamente sobre los costos de sostenerlo. Los que hablan con la hermana del Presidente la escucharon mirar con desconfianza algunas firmas de Adorni en el Boletín Oficial que no fueron consultadas previamente con ella. Se fue fisurando la confianza a pesar del cariño personal.
En ese micromundo aseguran que cuando Karina fue sin él a la Cámara de Diputados para festejar la aprobación del súper-RIGI, no se trató de una maniobra para cuidarlo: fue un gesto de aislamiento. El último acto de un final que terminó de escribirse con la llegada del nuevo vocero. Nadie quiere que el martes, cuando estrene las conferencia de prensa, Ravier tenga que seguir respondiendo sobre Adorni. Y Bullrich ya dejó claro que no hay más nada por ganar en el Senado. Si no lo saca el Gobierno, lo sacará la oposición.
Por primera vez todas las fuentes coinciden en que hoy mismo, tendrá que dejar su cargo.
Esta semana la Rosada había buscado y encontrado un camino para mostrar precisión política en la necesidad de ganar tiempo en Diputados y en el Senado cuando parecía que serían los legisladores quiénes resolverían el final de la saga infinita del jefe de Gabinete. De la mano de Cristian Ritondo, el PRO gastó todo el crédito político en conceder que los pedidos de interpelación se traten en comisión argumentando cuestiones técnicas y ganando tiempo para el oficialismo. Esteban Bullrich, cuya vara moral es indiscutible, hizo una carta pública de renuncia al partido que fundó Mauricio Macri y al que pertenecía desde su origen.
Fue un entuerto desesperante para el expresidente porque en el Senado, el jefe de Bloque PRO, Martín Goernig, estaba decidido a conseguir los dos tercios para tratarlo sobre tablas. Pero pasaron cosas. La sesión que tenía que hacerse ayer tenía presentes a los aliados de LLA, al PRO y a los radicales pero los que no se sentaron para dar quórum fueron los de La Libertad Avanza y … el peronismo. Una coreografía que muestra el interés del oficialismo en ganar tiempo y del justicialismo en mantener viva la sangría del principal funcionario del Gabinete.
Enriquecimiento ilícito
Son todos movimientos que sería impreciso todavía cuantificar qué consecuencia tienen en la sociedad más allá de lo que van mostrando las encuestas. Pero semejante desparramo de casta en una coincidencia temporal tan contundente, difícil que ayude al vínculo entre los argentinos y su dirigencia. Ni el Mundial logra morigerar el impacto de las investigaciones por enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni y Martín Insaurralde, que se superpusieron esta semana con un timing ostentoso. Son tutoriales de distinto volumen (lo del exintendente de Lomas es de una escala estrambótica) del oficio de algunos funcionarios públicos de gastar muchísimo más que lo que se declara (en el caso de Adorni, se sabe, ahora declaró que ocultó 500 mil dólares). Insaurralde sigue sosteniendo que jamás tuvo ingresos fuera de la función pública. 
Vale la pena ingresar por un momento en el detalle que revela el pedido de indagatoria que el fiscal Sergio Mola acompañado por el titular de la Procuraduría de Lavado, Diego Velasco, firmaron hace ya casi dos años contra Insaurralde y su entorno íntimo familiar.
La madeja que encontraron los fiscales es ejemplar como fotografía de maniobras típicas de ocultamiento entre familiares y sociedades sospechadas. Para hacer foco solo en un caso: la historia de la mansión de San Vicente donde Jesica mostró los dólares, empezó en 2006 cuando la segunda esposa de Insaurralde firmó la compra de dos lotes acompañada por él, que tuvo la delicadeza de no firmar la escritura. Unos meses después le vendieron los terrenos a DOIO SRL, que a su vez en 2011 se los vendió a SASAXA, una sociedad creada por Insaurralde junto a su sobrino que tenía apenas el 10%. DOIO era de Victor Donadio, un empresario cuyo hermano estuvo casado con la hermana de Insaurralde.
Víctor resultó un feliz benefactor de la obra pública municipal: hizo Pileta y Vestuarios en Villa Albertina en 2010, la Estación de Transferencia Banfield en 2011 y en 2013 la rompió: tuvo contratos de mantenimiento y reforma del Honorable Concejo Deliberante, el Hogar de Mujeres Fátima Catán y el Cuartel de Bomberos y Centro Cívico. Todo gestión Insaurralde.
Cuando SASAXA se hizo cargo de la propiedad de los lotes en 2012, Insaurralde puso a sus hijos al frente: uno tenía 18 años y el otro 19. No fue impedimento para que esa sociedad refaccionara y terminara de construir la mansión de 841,76 m2 entre superficie cubierta y descubierta y una piscina de 73,40 m2. Una piscina grande como un depto de tres ambientes.
Jesica y Martín se casaron en 2014 y vivieron en un departamento de altísima gama en Puerto Madero mientras esperaban el final de las obras en Fincas de San Vicente. El depto era propiedad de Andrés Galera, contratista de obra pública, famoso por ser el propietario de la casa en Dique Luján en la que vivía José López y de la que salió para ir a lanzar los dólares al convento. Cosas de la vida, el arquitecto de la mansión de Insaurralde y la casa de López era el mismo: un profesional recomendado por Donadio, según consta en el expediente.
Insaurralde todavía ejerce el poder desde su casa en el barrio inglés de Banfield. Nadie que quiera negociar algo en la legislatura bonaerense podría negarlo. Un altísimo dirigente no peronista discutía este verano con Juan Pablo de Jesús algunas cuestiones operativas, políticas y modulares de la Cámara de Diputados de PBA. Cuando la negociación se entrampó, lo invitaron a cenar a la casa de Insaurralde para terminar de resolver. Un ejemplo pequeño de ese poder es la custodia permanente de La Bonaerense que el exintendente de Lomas consiguió para su familia más cercana en la puerta de sus domicilios. Un beneficio del que también goza Adorni en Indio Cuá. Después de que el country viviera un escrache en las afueras de su ingreso después del escándalo por su patrimonio, las 24 horas del día, con tres turnos rotativos, hay una camioneta y tres gendarmes custodiando la tranquilidad del barrio privado.
Javier Milei, Manuel Adorni, Diego Santilli
POLITICA
Adorni, el costo infinito de “ganar tiempo”, el peloteo con el Congreso y el fin a la espera de Milei

El caso de Manuel Adorni inició la semana dominando la disputa en el Congreso y todo indica que la termina con un desenlace esperable después de tres meses y medio corrosivos para el Gobierno. Agrega así una pincelada de necedad al último esfuerzo oficialista para darle un mínimo de aire al funcionario. La movida libertaria para retardar el trámite de interpelación al jefe de Gabinete -en Diputados y en el Senado- reavivó internas, hizo crujir la relación con aliados, siguió postergando proyectos el Ejecutivo y redujo el objetivo de “ganar tiempo” a unos pocos días. En términos prácticos: más que ganar tiempo, pagar políticamente en continuado. Un costo infinito, no sólo político, que habría terminado de convencer a Olivos de la necesidad de buscar un cierre. Es lo que se espera formalmente para el regreso de Javier Milei, desde España.
Parece contradictorio pero resulta una postal del mileismo. Apenas unas horas después de las jugadas en las dos cámaras del Congreso, el clima volvió a tornarse irrespirable en el interior del oficialismo. Y las versiones sobre la salida de Adorni crecieron vertiginosamente hasta transformarse en afirmaciones desde la estructura del Gobierno y en medios legislativos. ¿Había ocurrido algo extraño? Sólo se sumaba algún dato de la investigación judicial y se afirmaba la perspectiva de no poder frenar la semana próxima el tema de la interpelación. Novedoso sí fue el registro de Olivos, y un cruce realista entre el agotamiento de la defensa sostenida por Karina Milei y la posición, cuidada, de Santiago Caputo.
Con todo, y en una noche de viernes marcada sin vueltas por trascendidos sobre el posible reemplazo de Adorni, quedaba algún resquicio de duda o recelo asociado a las “características” de Milei: la obcecación y cerrazón presidencial para sostener decisiones, expresadas como algo más que estallidos de malhumor o “emocionalidad importante”. Se verá. Pero como mecánica de poder, alimenta el ejercicio de verticalidad a cargo de Karina Milei. Se espera ahora el desenlace a cargo del Presidente, del mismo modo que era acatada -en muchos casos, a disgusto- la orden de cerrar filas con Adorni y operar como si se tratara de aprobar una ley vital para el Gobierno: presión sobre aliados, tratativas con Gobernadores para alinear votos.
Lo dicho: las jugadas consumieron el martes y el miércoles en la Cámara de Diputados y concluyeron el jueves en el Senado, apenas unas horas antes de que el oficialismo hiciera circular intensamente que la suerte del jefe de Gabinete estaba echada. Y que el Presidente lo resolvería a su regreso de España. Las especulaciones variaban únicamente por cuestión de horas. Algunos hablaban de este sábado, tal vez poco antes del último partido de la Selección en la fase de grupos. Otros se inclinaban por el domingo.
Los comentarios sobre funcionarios que podrían ocupar la jefatura de ministros corrieron desde la mañana del viernes con cierta soltura, aunque, según el caso, con cuidados frente a los rumores de la caída de alguno de ellos por el malestar de Olivos ante la divulgación propia. Diego Santilli, Pablo Quirno, Sandra Pettovello y hasta Federico Sturzenegger sonaban anoche, en ese orden, como candidatos. El ministro del Interior sobresalía como opción más sólida, ficha de equilibrio doméstico y relaciones políticas fuera del ámbito libertario.
En estas horas, si hacía falta, Milei pudo comprobar personalmente el efecto dominante del caso Adorni en el temario público, registro ineludible del daño en continuado, político y social. En España, con agenda personal, el título lo puso su declaración sobre el jefe de Gabinete. “Si la Justicia lo considera culpable, lo eyecto de una patada”, dijo, y agregó que cree en la “honestidad” del funcionario, además de avalar la increíble declaración jurada presentada después de meses exposición.

La declaración del Presidente a un medio español generó una interpretación dual. El hecho de condicionar su actitud a lo que finalmente resuelva la Justica podría ser considerada como la repetición de un viejo recurso político para seguir sosteniendo al funcionario. Se sabe que esos son tiempos que suelen superar por mucho a la coyuntura. Pero al mismo tiempo, desde el propio oficialismo prefirieron volcarse por la lectura como advertencia de final de etapa. Eso fue marcado, en definitiva, por el clima interno.
Y en ese clima, asoma menor la especulación sobre si la salida sería una decisión íntima de Adorni, contenida hasta ahora por indicación de Olivos, o si el jefe de Gabinete se aferraba al cargo, frente al caso judicial, y estaría siendo forzado ahora por Milei, y su hermana, como inevitable recurso para tratar de frenar el deterioro violeta. Resulta claro que hace rato venía perdiendo apoyos de colegas del Gabinete y legisladores, salvo decidida presión de Olivos.
Juegan también variados elementos en la trama del Congreso. Después de cruces y tensiones -con internas a la vista y costos de aliados, que dejaron advertencias de último gesto de apoyo-, el panorama volvía a ser negativo para el oficialismo. Quedaron agendadas reuniones de la Comisión de Asuntos Constitucionales en Diputados y en el Senado -martes y miércoles- y el cálculo en filas de la oposición y de LLA anticipaba que avanzaría la interpelación, con destino de moción de censura.
En ese cuadro, pesan sobre todo los trazos de aliados en la Cámara baja. El PRO, el bloque oficial de la UCR, provinciales y peronistas que juegan con sus gobernadores quedaron afectados por el costo de haber bloqueado la iniciativa de la oposición dura para poner en marcha el trámite de la interpelación. El argumento fue que habían conseguido la convocatoria a comisión, pero eso resultó insostenible frente a la calificación de “blindaje” de Adorni desde la otra vereda.
Como sea, el PRO y la UCR transmitieron otro mensaje en el Senado. Y además, en Diputados, hicieron saber que no darían otro crédito en la cita de comisión. En otras palabras, lo que se perfiló rápidamente es que “ganar tiempo” se reducía a unos días, porque en un par de semanas el tema podía volver al recinto de las dos alas del Congreso.
Otro factor, nada desdeñable, fue el mensaje de Esteban Bullrich. Al anunciar su renuncia partidaria y marcar un límite moral, pegó en el interior del PRO y también entre algunos legisladores radicales. Difícil sostener el juego. Son probables los lamentos en las horas dominadas por las versiones sobre el recambio en la Jefatura de Gabinete.
Todo lo ocurrido en el Congreso viene cargado de tensiones y, especialmente en el Senado, por recelos internos -por los movimientos de Patricia Bullrich y de Victoria Villarruel-, junto a sospechas sobre puntos de contacto con el peronismo, por conveniencias propias. La caída de la última sesión fue leída también con ese cristal, además de postergar otra vez un proyecto del Ejecutivo, en este caso la inviolabilidad de la propiedad privada.
Pero como cuestión de fondo emerge el peloteo entre el Gobierno y el Congreso, en especial entre Olivos y aliados y dialoguistas. El punto fue siempre quién se hacía cargo de resolver el fin de Adorni como funcionario. Más allá de los dichos públicos o por la vía de voceros formales e informales, hasta socios de LLA señalaban que el Gobierno quería sacarse de encima el problema y acusar después de golpistas a los legisladores. Como sea, fue anotada una nueva paradoja: la decisión de retardar la interpelación puso otra vez la resolución del tema en terreno de Olivos. Se verá en estas horas cómo lo procesa Milei.
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