POLITICA
Un grupo de intendentes busca esquivar la interna del PJ y poner un candidato propio para suceder a Kicillof

Lo que empezó con partidos de fútbol se materializó en un armado político entre intendentes de la provincia de Buenos Aires. Los desafíos deportivos fueron la excusa para un tercer tiempo y hablar, entre otros temas, sobre qué hacer de cara a las elecciones del año que viene; donde no habrá reelecciones para más de 80 intendentes ni para el gobernador Axel Kicillof, y a la que el peronismo llegará con la interna merodeando. Este grupo de intendentes busca hacer pie en algunos distritos y presionar por tener un candidato -o candidata- propio para la gobernación.
Inicialmente fueron los intendentes Federico Achával (Pilar), Federico Otermín (Lomas de Zamora), Nicolás Mantegazza (San Vicente) y Gastón Granados (Ezeiza), quienes le empezaron a dar forma al espacio. Hay un denominador común, además del generacional: su crecimiento político a partir del ex Jefe de Gabinete de la provincia, Martín Insaurralde. Hoy sin el dirigente lomense en la escena pública, estos intendentes se muestran juntos y buscan ampliar su estructura.
La semana pasada, el jefe comunal de Ezeiza compartió un almuerzo con el ex intendente de Berazategui, Juan Patricio Mussi. El hijo del histórico dirigente berazateguense buscará volver a la intendencia del distrito, tras el fallecimiento de su padre en noviembre del año pasado. Lo hará desde este sector de intendentes. Hoy, interinamente, Berazategui está gobernada por Carlos Balor. El apellido Mussi está arraigado a la historia del distrito y tiene peso político propio en el municipio del sur del conurbano.
A los cuatro miembros “fundantes” se le suman el intendente de Dolores, Juan Pablo García; la intendenta de Cañuelas, Marissa Fassi y el intendente de Merlo, Gustavo Menéndez. Este último manifestó públicamente su intención de que un intendente sea el candidato del peronismo para las elecciones del año que viene e incluso planteó que a él le gustaría serlo. Menéndez no tiene reelección en su distrito.

A Menéndez como posible candidato, se le suman Otermín y Achával. Ambos, con cierta periodicidad, realizan recorridas por distintos puntos de la provincia. Otermín, en su nuevo rol de vicepresidente II del Partido Justicialista bonaerense, avanza desde ese lugar en su construcción con reuniones en distintos PJ locales. Estuvo en el de General Pueyrredón-Batán, Bahía Blanca, Carmen de Patagones y acompañó las asunciones de los PJ locales en el Partido de La Costa, San Vicente, Vicente López entre otros.
Las reelecciones indefinidas están en la mesa de debate. Si bien el grueso de los intendentes admite que la ley es un tanto proscriptiva, que en definitiva si no hay una aceptable gestión es el electorado quien te cambia y que habría que revisar la normativa vigente; cierto es que empiezan a trabajar en el escenario hipotético de que seguirá tal cual está y muchos deberán dejar su rol de intendentes en diciembre del año que viene. “En lo estrictamente personal, yo tengo una mirada a favor de la renovación y de la oxigenación. Creo que son lugares de tanto compromiso, esfuerzo y tarea que los proyectos cuanto más colectivos sean mejor. Me gusta pensar en proyectos que estén integrados por muchos compañeros y por muchas compañeras que puedan ir teniendo distintos roles, distintas miradas y además se puede convivir porque la reelección puede estar y después la gente puede votar a cualquiera y porque la reelección salga no está obligado un intendente a presentarse”, explicó la semana pasada Otermín, en declaraciones al streaming Uno Tres Cinco.

El pulso de este grupo de intendentes está intervenido por la discusión más estructural de la interna en la que está sumido el peronismo. Hoy, en la dinámica bonaerense, estos intendentes muestran cierta heterogeneidad y lazos tanto con el cristinismo y La Cámpora como con el Movimiento Derecho al Futuro que encabeza Kicillof. A modo de estrategia los intendentes no cortan lazos con ningún campamento. Hay algunos que, de hecho, ofician de intermediarios en la relación.
Ejemplo: este viernes, la intendenta de Cañuelas, recibió en su distrito a la cúpula de La Cámpora bonaerense. Fue en la inauguración del centro recreativo y deportivo Papa Francisco, del gremio que nuclea a trabajadores de ANSES, el SECASPIF, que contó con la presencia de Máximo Kirchner, escoltado por el presidente del bloque de Fuerza Patria en la Cámara baja, Facundo Tignanelli, la diputada provincial e intendenta en uso de licencia de Quilmes, Mayra Mendoza; la diputada provincial Soledad Alonso, que además es la secretaria adjunta del gremio a nivel nacional, entre otros.

A la misma hora, Achával y Granados, participaban en Parque Norte del encuentro del Peronismo Federal; un bloque recientemente lanzado y que reúne legisladores nacionales e intendentes de diferentes provincias para generar un ámbito de debate y construcción. Muestran cierta distancia del kirchnerismo, pese a que Juan Manuel Olmos, uno de los impulsores, aclaró: “Hay que discutir mucho de las ideas, poco de las cosas y nada de las personas. Esto no es en contra de ningún compañero ni ninguna compañera, es un proceso colectivo de debate transversal y federal”.
Otro objetivo en el mediano plazo de los intendentes bonaerenses sub 50 es que de este sector pueda salir un candidato a la gobernación para las elecciones del año que viene. Sucede que quienes gobernaron la provincia de Buenos Aires en los últimos 20 años eran de la Ciudad de Buenos Aires: Daniel Scioli (2007-2015), María Eugenia Vidal (2015-2019) y Axel Kicillof (2019-2027).
POLITICA
Lo que no se vio del acto en Rosario: los libros que Milei le pidió a Pullaro, los gestos de Villarruel y el reencuentro de Bullrich con Adorni

(Rosario – Enviado especial) “¡Presidente, Presidente, Presidente!”. A metros del espacio en el que se encontraba Javier Milei y todos los invitados de protocolo, un grupo de seguidores del mandatario comenzó a vitorearlo mientras daba su discurso. El canto comenzó como respuesta a una serie de insultos que bajaron de las colinas del Monumento Histórico Nacional a la Bandera, donde esta mañana se desarrolló una celebración -cargada de política- por el 20 de junio.
La expectativa estaba en la reaparición pública del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, luego de sus declaraciones de la semana pasada, en las que justificó su incremento patrimonial. Asimismo, otra de las figuras esperadas era la vicepresidenta Victoria Villarruel, que forzó su presencia en el acto y logró ser invitada por el gobernador Maximiliano Pullaro luego de que la Casa Rosada volviera a negarle cualquier tipo de convocatoria.
Villarruel llegó sola con sus colaboradores al Monumento. Solo fue saludada por invitados de la provincia y algunos legisladores nacionales. Los dirigentes oficialistas (que hablan con ella en privado) la eludieron como si fuera una mancha venenosa: y es que desde temprano ya había alfiles mileístas haciendo guardia a la espera de Milei.
Antes, a bordo de un avión militar, llegaron a la ciudad de Rosario todos los integrantes del Gabinete. Adorni arribó acompañado de varios ministros y, custodiado por el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, fue abordado por la senadora Patricia Bullrich, quien no escatimó en críticas a su figura durante las últimas semanas, sugiriendo que debe dar un paso al costado. Aun así, ambos mantuvieron una conversación de casi cinco minutos, a la que una de las partes calificó de “tranquila”. Ambos estuvieron a metros de Villarruel, que fue esquivada por los dos.
Javier Milei ingresó minutos más tarde junto a su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Al lado suyo estaba la diputada nacional y presidenta de La Libertad Avanza de Santa Fe, Romina Diez, quien es la encargada de armar el territorio provincial para los hermanos libertarios. No se habla de que vaya a ser candidata a gobernadora: muchos sugieren que quiere ser senadora. Pero la política es dinámica.
Al llegar, Milei abrazó a todos sus alfiles que estaban en primera fila, incluidos Bullrich y Adorni. El gesto de la Casa Rosada se cumplió y fue un nuevo apoyo hacia el jefe de Gabinete, quien ayer le fue encontrado reemplazo en la Vocería Presidencial. En diálogo exclusivo con Infobae, Villarruel asestó contra la cúpula del Gobierno: “No era un acto para apoyar a Adorni. Y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Entonces, me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo”.
Villarruel fue consultada por Infobae al respecto de cómo había sido la desinvitación de la Rosada: “Recibimos la invitación de la Gobernación, pero igualmente yo pensaba venir. Y no creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada. Si estamos en democracia, si esto representa la bandera para todos los argentinos, es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación, que haya esta segregación. Pero de nuevo, yo defiendo ante todo lo que nos une. No quiero hacer de esto un acto ni político, ni quiero tener una ninguna otra declaración que no sea la de la unión de los argentinos y la de seguir los valores del general Belgrano».
Pese a esa declaración, la Vice también jugó: no aplaudió en ningún momento las palabras de Milei y mientras todo el público cantaba el Himno Nacional mirando hacia el escenario en donde el Presidente estaba con Maximiliano Pullaro y Pablo Javkin, optó por ser la única en girar 180 grados y darle la espalda para observar al Mástil Mayor de la plaza, que ya tenía la bandera nacional izada.
Antes del cierre del Presidente, quienes hablaron fueron Javkin y Pullaro, que buscaron mostrarse por afuera de la interna libertaria. El intendente de Rosario fue uno de los que saludó en dos oportunidades a Villarruel, mientras que el gobernador le acercó la invitación formal días atrás cuando sabía que la Vice iba a ir a su ceremonia de cualquier manera.
Pullaro es de los pocos gobernadores que ha sabido marcar distancia contundente con el Gobierno sin que se quiebre el diálogo. Antes de la ceremonia, se dio un episodio de color. En un acto que habían compartido en San Lorenzo, Pullaro le había hablado a Milei acerca del Brigadier Estanislao López. Eso lo interesó de sobremanera al Presidente, al punto que le pidió que le mande algunos libros para leer más sobre su figura. “Maxi se comprometió a mandárselos y Milei se los reclamó recién”, contó un testigo de la conversación a Infobae.
No por ese momento de concertación Pullaro dejó de lado su reclamo por mayor inversión de Nación en las provincias. “Necesitamos que, en este país federal, los recursos vuelvan en infraestructura para encender el motor del interior productivo”, fue una de las sentencias que dejó su discurso, en el que destacó instituciones como la universidad y la salud gratuita. Justamente en uno de esos segmentos se escuchó muy nítidamente a alguien del público acotar: “(Milei) las va a vender”. A su turno, Javkin también hizo sus propias reivindicaciones, como la de que “lo público y lo privado deben juntarse para cooperar”.
Fueron pocos los funcionarios o legisladores que no se fueron al minuto de haber finalizado el acto. Uno de los que más se quedó conversando fue el diputado nacional de La Libertad Avanza Nicolás Mayoraz, que tiene intenciones de competir por la provincia el año próximo. Otro de los que tiene amplio reconocimiento en Santa Fe es el periodista y legislador provincial Juan Pedro Aleart, quien el año pasado dio el batacazo al ganar las PASO en Rosario. Cercano a Bullrich, desde hace tiempo que se sabe que Aleart ya no está en las consideraciones de Diez y del karinismo: en el acto de hoy fue ubicado en una de las posiciones más de atrás, aunque en el Gobierno afirman que fue por protocolo.
Adorni se retiró del acto acompañado por la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva. El protocolo de seguridad que Nación coordinó con la provincia y la intendencia podría decirse que fue un éxito. No hubo movilizaciones o hechos de repudio visibles contra el gobierno más allá de un grito ocasional que se escuchaba desde el público. En la previa, en la Casa Rosada reconocían que no querían que hubiera ningún momento incómodo para los funcionarios, en particular para Adorni.
POLITICA
Villarruel, tras el acto por el Día de la Bandera: «No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni»

Victoria Villarruel cuestionó la presencia de Adorni en el acto por el Día de la Bandera: “No hay nadie más peleado con los valores de Belgrano”.
En diálogo con la prensa, la vicepresidenta cuestionó que la Casa Rosada no la invitó a la ceremonia y criticó a Javier Milei por no saludarla. “Hay que preguntarles por qué son maleducados”, sostuvo.
“Recibimos la invitación de la gobernación de Santa Fe, pero yo pensaba venir igual; no creo que esté bien que a un vicepresidente se le niegue la entrada si estamos en democracia y el acto representa la bandera para todos los argentinos”, agregó.
Al mismo tiempo, aseguró que “es un mensaje pésimo que no haya saludo, que no haya invitación, que haya esta segregación”. Sin embargo, remarcó: “Yo defiendo, ante todo, lo que nos une, no quiero hacer de esto un acto político ni quiero hacer otra declaración que no sea la de la unión de los argentinos y la de seguir los valores del general Belgrano”.
Sobre la presencia del jefe de Gabinete en el acto y el accionar de Milei, cuestionó: “Era un acto patrio, no era un acto para apoyar a Adorni y no hay nadie más peleado con los valores de Belgrano que Adorni. Me parece que no era el lugar para hacer ningún apoyo; me parece que hoy era para recordar la bandera, darle marco a esta ciudad hermosa que es mi segunda casa y recordar la figura del general”. Sobre ello mismo, sumó: “Lo de Adorni está totalmente de más”.
“El acto es muy importante porque la bandera nacional es lo que nos cobija a todos, es lo que le da la identidad a nuestro país, le da la identidad a esta ciudad y representa un montón de valores: unión, trabajo, esfuerzo, libertad, honestidad”, planteó.
Leé también: Victoria Villarruel le dio la espalda a Javier Milei durante el himno en el acto por el Día de la Bandera
Asimismo, manifestó: “Soy argentina, vicepresidente, fuimos elegidos por el voto popular y dijimos que íbamos a luchar contra la corrupción y vengo a darle mi homenaje al principal prócer que hizo de la honestidad la razón de su vida, ¿cómo no voy a estar acá?”.
Sobre el final, Villarruel se refirió al discurso de Milei: “Contó la historia del general Belgrano, hizo un relato del general”, y agregó: “Este es un acto patrio y vengo, como todos los argentinos, rosarinos por adopción, como en mi caso, a dar homenaje. He estado toda la vida caminando por Rosario”.
Previo a tomarles juramento a los cientos de alumnos que esperaban en el Monumento a la Bandera, contó a la prensa que quiere recorrer la ciudad y visitar la cancha de Rosario Central, club del cual es hincha.
Victoria Villarruel, dia de la bandera, Rosario
POLITICA
Javier Milei respaldó a Adorni en el Día de la Bandera y reivindicó a Belgrano como el “primer intelectual liberal económico”


El presidente Javier Milei encabezó este sábado el acto por el Día de la Bandera en Rosario en un escenario marcado tanto por la conmemoración histórica como por la dinámica política del oficialismo. La jornada en el Monumento a la Bandera reunió a la cúpula del Gobierno nacional, autoridades provinciales y municipales, y estuvo atravesada por gestos protocolares, saludos diferenciados y la ausencia de contacto entre el mandatario y la vicepresidenta Victoria Villarruel.
Antes del inicio formal de la ceremonia, Milei saludó a integrantes de su Gabinete y a dirigentes del oficialismo. En las imágenes previas se lo vio abrazarse con la presidenta del bloque de La Libertad Avanza en Diputados, Patricia Bullrich, y con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. También mantuvo un intercambio con el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, y con el intendente de Rosario, Pablo Javkin. Villarruel, en cambio, permaneció en otro sector del dispositivo institucional y no hubo saludo entre ambos, en un nuevo episodio de distancia dentro de la conducción del Gobierno.

El clima del acto incluyó además manifestaciones del público durante la llegada del Presidente y el desarrollo de la ceremonia, con cánticos de apoyo de militantes que interrumpieron por momentos la formalidad del protocolo. En ese marco, se escucharon expresiones de respaldo dirigidas al mandatario, que fueron respondidas con gestos de agradecimiento, aunque el propio Milei buscó encauzar el desarrollo del evento hacia la conmemoración oficial.
Durante su discurso, Milei centró su exposición en la figura de Manuel Belgrano y en el proceso histórico de creación de la bandera argentina, con un repaso detallado de los acontecimientos de 1812 en Rosario. Sostuvo que el prócer impulsó la necesidad de diferenciar a los ejércitos revolucionarios mediante símbolos propios y ubicó la creación de la enseña patria el 27 de febrero de ese año, frente al río Paraná, durante la instalación de las baterías Libertad e Independencia.
En ese marco, retomó un pasaje de una carta atribuida a Belgrano en la que se advertía sobre la persistencia de símbolos ajenos a la causa revolucionaria. “Las banderas de nuestros enemigos son las que hasta ahora hemos usado. Parece que aún no hemos roto las cadenas de la esclavitud”, citó el mandatario, antes de pedir que se detuvieran los cánticos del público para continuar con el eje histórico de su intervención.

El Presidente también describió el recorrido posterior de la bandera desde Rosario hacia distintas etapas del proceso independentista, incluyendo su presencia en Jujuy, Buenos Aires y el fuerte, y sostuvo que la expansión del símbolo patrio acompañó la consolidación de la ruptura con el orden colonial. En ese tramo, destacó el juramento de las tropas encabezadas por Belgrano y reprodujo el llamado a “jurar vencer a los enemigos interiores y exteriores” en nombre de la independencia.
En otro segmento de su exposición, Milei incorporó una lectura económica de la figura de Belgrano, a quien definió como un reformista ilustrado y lo presentó como un antecedente del pensamiento liberal en el Río de la Plata. Afirmó que el prócer impulsó la crítica al mercantilismo, promovió la competencia y la propiedad privada, y difundió ideas vinculadas a autores como Adam Smith y los fisiócratas.
El mandatario sostuvo que Belgrano puede ser considerado “el primer intelectual liberal económico argentino” y lo vinculó con una visión en la que el valor de los bienes se relaciona con la circulación monetaria y la percepción del consumidor. En ese pasaje también aludió a nociones asociadas a la inflación y a la formación de precios, en el marco de su interpretación del pensamiento económico del prócer.
Hacia el cierre, Milei retomó la trayectoria militar y política de Belgrano, desde su participación en la Revolución de Mayo hasta su rol en las batallas de la independencia, y lo describió como una figura que combinó acción militar con producción intelectual. “Fue revolucionario en las ideas y valiente en la acción”, afirmó, al repasar su paso por el Ejército del Norte y su vínculo con la causa sanmartiniana.
El acto concluyó con un cierre cargado de referencias a la libertad como eje del proceso independentista y con un llamado a sostener los valores atribuidos a la tradición belgraniana, en un escenario donde la dimensión institucional del 20 de junio convivió con la lectura política del presente dentro del propio oficialismo.
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