POLITICA
De patentes medicinales y pacientes

Una paciente con cáncer avanzado lleva a la justicia a su sistema de salud para acceder a un medicamento que quizás le salvara la vida. El ICIJ (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación) documentó miles de estos casos en 47 países y para el pembrolizumab. La escena se repite en todo el espectro de los tratamientos más innovadores. En este caso puntual, la Argentina es el único lugar del mundo donde existe un biosimilar de ese fármaco. Otro tanto ocurre con los moduladores del canal de cloro de las células epiteliales (elexacaftor, tezacaftor, ivacaftor), un tratamiento biológico también producido en el país, para una severa dolencia pediátrica conocida como fibrosis quística. En ambos casos los medicamentos nacionales redujeron los costos de tratamiento entre 60 y 80% respecto de las drogas producidas por laboratorios internacionales. Y más gente mejoró su salud. Son casos de interés mundial y ocurrieron gracias a un margen de acción que existía en la regulación local de las patentes farmacéuticas. La Argentina cuenta con varios otros ejemplos parecidos. Hablamos de una moneda de doble cara. Y una de ellas es la salud.
El pembrolizumab es una molécula que combate el cáncer. El reporte del ICIJ señala que desde su aprobación por la FDA en 2014, su formulación originaria (Keytruda) acumuló más de 163.000 millones de dólares en ventas globales. Detrás de esa cifra hay décadas de investigación, riesgo financiero, y una arquitectura regulatoria que protege la innovación. Eso es legítimo. Sin patentes y sin retornos razonables sobre la inversión, la industria farmacéutica pierde el incentivo para desarrollar los próximos medicamentos que necesitará la humanidad. Pero el precio de Keytruda en Argentina, antes de la competencia, era un 325% más caro que en España. Mismo medicamento, misma presentación, misma marca. Esa cifra no refleja diferencias en la innovación sino poder de exclusividad de mercado. Y tiene consecuencias sanitarias.
Keytruda no fue patentado en Argentina. La patente original fue desarrollada en Organon, compañía que pasó sucesivamente a Schering-Plough y luego a Merck. Más allá de la controversia sobre las razones exactas del registro incompleto, cuando el laboratorio Elea desarrolló Pembrox, el primer biosimilar global del pembrolizumab, y operó dentro de la legalidad vigente. Y el precio de la droga cayó más del 50%. El mercado argentino pasó entonces de 50.000 a 80.000 unidades en un año. Más pacientes acceden hoy al tratamiento, y eso es un hecho clínico de primer orden.
Una situación parecida ocurrió con el tratamiento para la fibrosis quística producido por otro laboratorio argentino (Gador). Se logró una reducción enorme del precio de la medicación. La consecuencia fue que familias de todo el mundo pudieron acceder a él a un costo que los precios internacionales hacían imposible. Hay varios ejemplos más.
Sería un error convertir este episodio en una cruzada contra la protección de la propiedad intelectual en medicamentos. Tan error como ignorar lo que se nos revela. Los medicamentos no tienen un precio natural. Tienen un precio determinado por la estructura de mercado, el poder de negociación del comprador, la existencia o ausencia de competencia, y por la capacidad regulatoria de los países. Cuando un Estado no produce medicamentos, no regula con criterio propio considerando el mayor beneficio de sus pacientes y la sustentabilidad de su sistema de salud, y no desarrolla capacidad biotecnológica, entonces paga un precio más elevado por los tratamientos para sus pacientes. La experiencia internacional demuestra inequívocamente que ese precio puede ser incompatible con los presupuestos de salud de cualquier país latinoamericano, y conlleva menos acceso para los pacientes. Lamentablemente es África la prueba más acabada de esto.
Incluso Estados Unidos ha impulsado políticas de precio de referencia internacional para abaratar medicamentos, y allí se plantea promover biosimilares desde prestigiosos think tanks como RAND Corporation y otros. La India construyó la tercera industria farmacéutica del mundo en volumen con política estatal activa, preferencia de compra pública y formación de recursos humanos. Brasil destina 8000 millones de dólares en tres años para cubrir el 70% de su demanda de medicamentos con producción propia para 2033. Corea del Sur legisló para fomentar su industria farmacéutica como sector estratégico. China se encamina a liderar la innovación farmacéutica en pocos años más. Cada uno de estos países entiende que detrás de cada medicamento no hay solo “sector privado internacional”, sino que hay políticas de Estado que determinan quién compite, a qué precio y en qué mercados.
La capacidad de producción de vacunas o medicamentos biológicos de nuestro país es excepcional y constituye una clara demostración de que el ecosistema biotecnológico argentino existe, y puede generar valor clínico real cuando se le dan condiciones.
La gran industria innovadora internacional seguirá siendo indispensable, seguirá trayendo mejoras reales a las afecciones de salud de la gente, y la Argentina debe mantener relaciones productivas con todos (como de hecho ocurre desde hace años). La patente puede ser un instrumento legítimo para premiar la innovación. Pero cuando la exclusividad utilizada de manera imprudente se traduce en precios incompatibles con el acceso y la apertura de una grieta biotecnológica, entonces la discusión deja de ser jurídica y pasa a ser sanitaria.
Nuestro país debe fortalecer su propio sistema de medicamentos, como la India, Brasil, Israel, China, los Estados Unidos, o Corea del Sur. Utilizando para ello un ecosistema donde inversión pública en investigación básica, formación universitaria, financiamiento eficiente de los sistemas de salud, promoción de un sistema nacional farmacéutico, y criterios regulatorios inteligentes y sustentables, se articulen en función de que todos los argentinos accedan a los mejores tratamientos disponibles.
Siempre debemos volver a casos como Frederick Banting, el médico canadiense que descubrió la insulina y vendió su patente en 1923 por un dólar; “-La insulina no me pertenece, pertenece al mundo”, habría dicho. O a Jonas Salk, quien no patentó la vacuna contra la polio, preguntándose si “¿acaso se puede patentar el sol?”. O a nuestro César Milstein, científico bahiense que ganó el Nobel en 1984 por inventar los anticuerpos monoclonales, (paradójicamente la plataforma científica sobre la que se construyó el propio Keytruda), y que no patentó su descubrimiento. La política farmacéutica no consiste en elegir entre innovación y pacientes, sino en diseñar un régimen donde la innovación llegue efectivamente al paciente. Y la Argentina tiene un largo camino recorrido que debemos aprovechar.
——————-
El autor es médico, Doctor en Ciencias Biomédicas (UBA), y fue director ejecutivo del PAMI
Carlos Javier Regazzoni,Medicamentos,Conforme a,Medicamentos,,Según un informe de Harvard. Colesterol: los seis alimentos que ayudan a prevenirlo y en qué cantidades hay que consumirlos,,Consumo diario. El alimento de origen vegetal que elimina las toxinas del cuerpo,,Análisis. Una batalla de fondo entre poder y lobby
POLITICA
Los moderados de la política pierden el interés de las redes ante el crecimiento de los intensos

Algo se está moviendo en el interés de los argentinos por la política en redes sociales. No se trata de una desaparición del debate público, sino de una reorganización del interés político-digital.
El vínculo con la política mediado por las redes muestra señales de fatiga, evidenciadas en un menor crecimiento de seguidores interesados en la dirigencia política, niveles de interacción a la baja y una capacidad reducida de arrastre de los espacios tradicionales.
Pero este desenganche no opera de manera pareja. Allí donde el centro político pierde temperatura, los polos de mayor intensidad encuentran margen para capturar atención.
En X, los libertarios conservan una ventaja clara. En Instagram, en cambio, la izquierda muestra una eficacia distinta.
La desconexión digital en cuestión no equivale a despolitización, sino a una política menos expansiva y más identitaria, donde los usuarios se vinculan menos con estructuras partidarias clásicas y más con comunidades de sentido.
La fatiga digital de la política tradicional
La dirigencia argentina enfrenta un problema más profundo que la pérdida de seguidores: está frente a una pérdida de magnetismo.
Los datos del último informe de Monitor Digital revelan una caída marcada en la tasa de nuevos seguidores y en los niveles de interacción entre 2024 y 2026, tanto en X como en Instagram.
Este fenómeno sugiere que las comunidades digitales ya no responden con la misma intensidad ante los estímulos partidarios clásicos.
El PRO, la UCR, el PJ y parte del universo kirchnerista aparecen afectados por una dificultad compartida: sostener novedad, velocidad y capacidad de activación.
Estos espacios no desaparecen de la conversación, pero parecen menos eficaces para ordenar emocionalmente a sus audiencias.
En redes sociales, la política no compite sólo por adhesión ideológica: también puja por atención, reacción, pertenencia y disponibilidad afectiva.
Los espacios tradicionales pueden conservar estructuras consolidadas, historias conocidas y reconocimiento político.
Sin embargo, cuando pierden capacidad de provocar interacción, su presencia digital se vuelve más administrativa que comunitaria.
Este fenómeno también atraviesa al mundo corporativo: muchas empresas buscan en los influencers una forma de instalar mensajes sin que se perciba con nitidez el interés institucional que los impulsa.
Dicho brutalmente: cuando la marca no prende fuego, se terceriza el fósforo.
Los libertarios y el dominio de la conversación dura
La ventaja libertaria en X —ex Twitter— no debe leerse únicamente como una buena performance de métricas. Es, sobre todo, una señal de adaptación al ecosistema.
X premia la velocidad del mensaje, el conflicto que provoca y la capacidad de marcar agenda.
Allí también suele celebrarse la agresividad discursiva y la identificación tribal.
En ese contexto, los libertarios se mueven con comodidad.
El oficialismo logra sostener interacciones en X porque su comunidad no sólo consume política: la combate, la replica, la defiende y la convierte en identidad.

Esa dinámica le permite absorber parte del desencanto con otras fuerzas, especialmente entre usuarios interesados en la discusión pública más intensa.
Por eso, el “círculo rojo” digital aparece cada vez más atravesado por la lógica libertaria.
La plataforma funciona como una arena donde la conversación política se vuelve menos institucional y más facciosa.
En X, el libertarismo no necesita convencer a todos: le alcanza con activar mejor a los propios y ocupar el centro del ruido.
La izquierda y la eficacia comunitaria en Instagram
El caso de la izquierda argentina en redes sociales es distinto y, por eso, especialmente relevante.
Su capitalización no ocurre principalmente en el terreno de la pelea de elite, sino en una plataforma donde pesan más la imagen, la comunidad, la causa política y la identificación generacional.
Instagram le permite al FIT operar sobre una conversación menos encerrada en el microclima político duro.
Allí, la izquierda convierte demandas, símbolos políticos y afinidades ideológicas en interacción.
El espacio referenciado a nivel nacional en figuras como Myriam Bregman o Nicolás del Caño no gana la “batalla digital” necesariamente por el tamaño de la conversación que estimula, sino por su rendimiento comunitario.
Mientras los libertarios capitalizan el conflicto, la izquierda capitaliza la comunidad.
En X, la disputa se organiza alrededor de la lucha por la agenda. Instagram, en cambio, amplifica pertenencias más amplias, visuales y emocionales.
Son dos formas distintas de capturar el desenganche de otros espacios políticos, pero ambas se benefician del mismo fenómeno: la pérdida de centralidad de las fuerzas tradicionales.
Una política más tribal, menos transversal
El nuevo mapa digital argentino muestra una política menos abierta al público general y más concentrada en comunidades intensas.
Eso tiene una consecuencia estratégica: la conversación deja de expandirse hacia audiencias amplias y empieza a profundizarse dentro de nichos politizados.
Este proceso favorece a quienes tienen identidad fuerte, lenguaje propio y capacidad de movilización emocional.
Leé tampoco: La economía vuelve al centro del tablero digital
En paralelo, perjudica a quienes dependen de estructuras más amplias, mensajes moderados o liderazgos con menor frescura digital.
La desconexión, entonces, no vacía la conversación política: la vuelve más exigente.
Los usuarios que permanecen activos demandan intensidad, claridad identitaria y sentido de pertenencia.
En ese contexto, los libertarios y la izquierda aparecen mejor preparados que los espacios tradicionales para habitar una conversación pública más fragmentada.
Redes Sociales, Javier Milei, Myriam Bregman
POLITICA
Primer cimbronazo por la reforma laboral: el Gobierno intimará a empresas y sindicatos para renegociar 150 convenios colectivos

Con el decreto 407, publicado el lunes pasado en el Boletín Oficial, el Gobierno reglamentó la Ley 27.802 de Modernización Laboral y avanzó con la instrumentación de cambios en el mundo del trabajo que, desde la óptica de la administración libertaria, derivarán en la generación de empleo, mientras para la CGT traerán “precarización” y “aniquilación de los derechos» de los trabajadores.
Uno de los principales efectos de la reglamentación de la reforma laboral se pondrá en marcha este lunes: el secretario de Trabajo, Julio Cordero, intimará a empresarios y dirigentes sindicales para renegociar 150 convenios colectivos de trabajo que están vencidos y que, según la Ley de Modernización Laboral, deberán ser actualizados en las cláusulas vinculadas con las condiciones de trabajo y con las cuotas solidarias o aportes pactados entre las partes.
De esta forma, luego de que el decreto 407 estableció que la Secretaría de Trabajo dará por vencidos los convenios colectivos cuyo plazo de vigencia original ya haya expirado, Cordero comenzará la convocatoria para que se vuelvan a negociar 150 convenios e irá sumando el resto según su fecha de vencimiento con el objetivo de que se adapten a la nueva reforma laboral.

Al explicar los alcances de la reglamentación de la Ley 27.802, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, aseguró que existen convenios colectivos negociados “hace más de 50 años, vencidos y firmados por partes que en muchos casos no existen”. Sin embargo, Gustavo Ciampa, uno de los abogados de la CGT, advirtió que “desde 2003 existe negociación colectiva permanente en prácticamente todas las actividades”. “Los convenios se renovaron en todo aquello que las partes quisieron renovar”, sostuvo.
Aun así, más allá de los plazos legalmente previstos, en el Gobierno no apurarán a empresarios y sindicalistas con el almanaque en mano: se busca que empiecen las discusiones para incorporar los cambios laborales y tecnológicos de cada actividad por fuera del ámbito de la Secretaría de Trabajo y luego se presente el nuevo convenio en procura de que sea homologado.
Este último paso implica el aval oficial para que su contenido sea obligatorio para todos los empleadores y trabajadores comprendidos en su ámbito de aplicación, incluso para quienes no participaron en la negociación. Pero la ley, en otro de los puntos criticados por la CGT, contempla la posibilidad de que la Secretaría de Trabajo suspenda la homologación del convenio si su aplicación “genera distorsiones económicas graves que afecten el interés general o la aplicación de otras normas dictadas en protección de toda o parte de la población”.

En el fondo, lo que el Gobierno dinamitó con la reforma laboral es la ultraactividad, el principio previsto en la legislación que sostenía la vigencia de un convenio colectivo aun después de haber vencido, hasta que sea reemplazado por uno nuevo. En la práctica, evitaba que los trabajadores perdieran derechos adquiridos si las negociaciones se estancaban, y era considerada por los gremios una garantía clave de estabilidad laboral.
La Ley 27.802, en realidad, respeta la ultraactividad para las denominadas “cláusulas normativas” que son las que definen condiciones de trabajo. El resto, que son las cláusulas “obligacionales” (como cuotas solidarias y aportes especiales acordados entre empleadores y los sindicatos) se caen al vencimiento del convenio colectivo.
Aun así, en el decreto 407 se abre la puerta para que en esta etapa de discusiones entre empresas y sindicatos se renegocien todas las clausulas posibles para modificar todo lo que haga falta en la actualidad y el futuro.

A la hora de rediscutir los convenios, los negociadores podrán pedir asistencia técnica de las autoridades laborales, por ejemplo acerca de cómo incorporar en el convenio colectivo algunas “herramientas” incluidas en la Ley 27.802 que pueden favorecer a los trabajadores.
Uno de esos recursos es el llamado “salario dinámico”, que figura en el artículo 104 bis de la ley, por el cual se permiten “otros componentes retributivos dinámicos adicionales, transitorios, fijos o variables, considerando para ello tanto el mérito personal del trabajador como aspectos propios de la organización”.
Así, se coloca en el centro a la productividad y a la situación de cada empresa o sector, con la idea de que los aumentos dejen de seguir una pauta automática y pasen a depender de resultados y de condiciones concretas. Esa alternativa se está analizando en la actividad petrolera, donde podría pactarse un plus salarial que suba o baje en función del precio del petróleo.
Este tipo de innovaciones son cuestionadas por la CGT porque reducen el nivel de protección o de beneficios de los trabajadores y habilitan a negociar “a la baja”, pero para el Gobierno son decisivas: imagina que así se podrán abandonar los aumentos salariales por inflación e incorporar otras formas de mejoras según el rendimiento individual o la situación económica de las empresas.
Eso va de la mano, además, de la posibilidad de definir incrementos o beneficios a nivel de cada empresa y no por actividad, como sucedía hasta hoy y que constituye un rasgo distintivo del modelo sindical argentino, que privilegia la negociación centralizada y avalada por el gremio más representativo por rama de actividad, al que el Estado le concede la personería para firmar convenios colectivos en nombre de todos los trabajadores de su sector y administrar las obras sociales.
Una modificación clave de la reforma laboral fue la que fijó la supremacía de los convenios de ámbito menor a los de actividad, incluso si resultan menos favorables para los trabajadores. En la legislación previa, un convenio de actividad prevalecía sobre los convenios inferiores (como los acordados a nivel de empresa), salvo que éstos fueran más favorables para el trabajador.
En la práctica, la Ley 27.802 les da más entidad a los convenios que se pactan por región o por empresa, lo que les quita fuerza de negociación a los sindicatos con personería y permite que se acuerden en condiciones inferiores a los convenios de actividad o nacionales.
Esa descentralización, según el Gobierno, posibilitará que se pacten aumentos o condiciones de trabajo que no rijan en todo el territorio nacional o en todas las empresas ya que, como puede suceder, esas mejoras no pueden ser efectivizadas en algunas provincias, regiones o pymes que atraviesan otra realidad económica.
Por eso otro aspecto crucial de la reforma laboral a partir de la reglamentación es la forma en que facilita la creación de sindicatos de empresa, algo que la legislación hasta ahora permitía, pero no se expandió por el predominio de los sindicatos por rama de actividad.
Ley 27.802 establece que el sindicato de simple inscripción que aspire a una representación por empresa debe demostrar afiliaciones por 6 meses y luego se cotejará el número de afiliados cotizantes con los que posea el sindicato de actividad para determinar quién tiene más afiliados y se queda con la personería.
Antes, para que a un sindicato se le otorgara la personería debía acreditar un mínimo de afiliación del 20% de los trabajadores que intentaba representar. Para arrebatarle la personería a otro sindicato, el gremio en disputa no sólo debía superar ese 20% sino que en el último semestre debía demostrar un 10% más de afiliados cotizantes. Ahora, la nueva reglamentación baja el umbral del 20% al 5% para facilitar la creación de sindicatos de empresa y su reconocimiento legal.
Ese escenario que se abre altera la tranquilidad de muchos dirigentes gremiales, que temen una oleada de reclamos de nuevas organizaciones que representan a los trabajadores de una empresa para intentar quedarse con los derechos exclusivos que brinda la personería.
La reglamentación de la Ley 27.802, además, permitirá instrumentar el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), una fuerte apuesta del Gobierno para transformar el sistema de indemnizaciones mediante un mecanismo de ahorro obligatorio y acumulativo para cubrir despidos en el sector privado, con el objetivo de limitar la litigiosidad y fortalecer el mercado de capitales local. Para la CGT, según Ciampa, “le sacarán parte de los recursos que van destinados al pago de jubilaciones y pensiones para subsidiar a las empresas que despidan sin causa”.

Aunque la reglamentación destrabará puntos importantes de la Ley 27.802, en la administración libertaria hay quejas porque no se están utilizando en la actual negociación de los convenios colectivos de trabajo ciertos artículos de la reforma laboral que permitirían darles un alivio económico a empleadores y trabajadores.
Uno es el que habilita “el reintegro con comprobantes de las sumas que resulten por el uso por parte del trabajador del transporte público de pasajeros correspondientes por el traslado desde y hacia el lugar de trabajo, por día efectivamente trabajado”.
De esa forma, las empresas puedan compensar gastos reales de traslado sin que esos montos se transformen en salario a todos los efectos y así se reduce el costo laboral asociado a ese beneficio. Desde la perspectiva del trabajador, permite recibir el reintegro completo, aunque no incrementa las bases utilizadas para jubilación, aguinaldo o indemnizaciones futuras.

El otro artículo que el Gobierno quiere incentivar es el que modificó el artículo 132 de la Ley de Contrato de Trabajo para permitir que el empleador descuente del salario las cuotas de préstamos otorgados por entidades bancarias cuando el trabajador haya prestado su consentimiento. Para los bancos, significa que el cobro está mucho más asegurado que en un préstamo personal común y se crean las condiciones para que los préstamos descontados del sueldo tengan tasas más bajas que otros créditos y así se beneficie al trabajador.
Lo que los funcionarios libertarios dejaron afuera del decreto reglamentario fue el capítulo específico de la reforma laboral sobre trabajadores de plataformas. En realidad, si bien requiere de precisiones para poner en marcha un régimen especial de trabajo para ese sector, la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) debatirá este año en Ginebra, Suiza, ese mismo punto y el Gobierno decidió esperar para reglamentarlo a tono con el convenio por aprobarse.
CGT,movilización,reforma laboral,Congreso,trabajadores,Argentina,Buenos Aires,protesta,sindicato,laboral
POLITICA
El plan de Milei para 2027, la jugada de Karina que sacude a Santiago Caputo y el desafío de Kicillof a CFK

“Que en la Casa Rosada haya un asesor sin firma ejerciendo poder como si fuera el presidente es un problema que en algún momento va a estallar“.
Manuel Adorni escuchaba en silencio la descripción de un interlocutor sobre Santiago Caputo. Ni imaginaba que el orden de los factores alteraría el producto. Entonces el vocero fantaseaba con ser el continuador del proyecto libertario de Javier Milei, apañado por Karina Milei. Pero, cuando aún no termina el affaire por el crecimiento patrimonial del jefe de Gabinete, estalló otro escándalo con una declaración jurada.
Detrás y delante de todo está la pelea entre la Hermana de Hierro y el Hermano putativo. La Inspección General de Justicia, que depende del ministro Juan Bautista Mahiques, intimó a la Fundación Faro, el think tank libertario, para que presente el detalle de las donaciones.
Fue después de que el presidente de la Fundación Agustín Laje salió a favor del Gordo Dan y en contra de Martín Menem, en la disputa por @PeriodistaRufus, la cuenta del presidente de la Cámara de Diputados que había disparado tuits en contra del lado caputista del gobierno. Criticar a los Menem es criticar a la secretaria general de la Presidencia.
“No tenía ninguna intención de meterme en este quilombo, pero cómo molesta constatar que le están mintiendo al Presidente. No solo es inaceptable desde el punto de vista moral, sino también peligroso desde el político. Lejos de proteger al poder, la mentira lo corroe desde adentro”, escribió Laje en X y Karina Milei le hizo la cruz.
En el Ministerio de Justicia buscan minimizar: “Cuando hay donaciones tienen que presentar un anexo con el detalle y se olvidaron. Eso solo”.
La IGJ, que en la anterior administración caputista, despachaba oficios para auditar a la AFA, ahora posó la atención en el think tank libertario. El reclamo fue después de que Chequeado publicó que la Fundación Faro declaró ingresos por 4.957.118.605 pesos en 2024. Los usó mayormente para “inversiones financieras”.
Karina Milei suma parcelas al territorio que quiere conquistar después de arrebatarle Justicia a Santiago Caputo. No solo la SIDE, ¿ahora la Fundación Faro? La usina de donaciones es clave para las elecciones de 2027. La Hermana de Hierro quiere el monopolio, con los Menem, desde el armado político hasta el financiamiento de la campaña.
¿Y la AFA? La Inspección General de Justicia reclama a la Superliga que explique US$340 millones. “Por ahora, nada. No apelaron. El plazo vence el lunes», dicen en Justicia.
Mientras los “Hermanos” se pelean, la familia judicial se devoró los pliegos. Un festín. Detrás de la cortina de gritos en el recinto del Senado y de la polémica por el intento de Milei de retirar el pliego de María Verónica Michelli, por ser la cuñada del periodista Hugo Alconada Mon que investiga las causas por corrupción del gobierno, hubo una pasmosa unanimidad del oficialismo y la oposición para aprobar 74 pliegos de jueces. Todos jugaron al “hoy por ti, mañana por mí”.
“Jajaja. Viste ???”, festejó Patricia Bullrich, cuando al salir del recinto alguien le dijo: “Hubo gritos, pero el peronismo votó los pliegos…”. El oficialismo iba por 50 pliegos y terminó aprobando con la oposición 74, incluido el de Michelli, sobre tablas. Sobre la designación de la discordia de Milei, solo se opuso LLA. Dentro del bloque, Bullrich se abstuvo y Francisco Paoltroni votó a favor. “Acá hay que poner un límite, como fue con la candidatura de Ariel Lijo para la Corte. Se llenan la boca hablando de Cuba y de lo que hace Gildo Insfrán en Formosa no dicen nada”, decía enojado el senador formoseño.
Un Caputo boy lamentaba hace unos días en un ágape haber sido víctima de la Hermana de Hierro antes del banquete judicial: “Ay, qué lástima, no llegamos a la instancia de los pliegos”.
En el peronismo suavizaban el acuerdo total con el mileísmo: “No hubo grandes locuras. La mayoría son familia judicial. Son tan antiguas las ternas que los que las integran están muy manoseados. Muchas vienen de los últimos tres gobiernos de distintos signos. No hubo ningún invento raro”.
Karina Milei va por todo
La arremetida de la Hermana de Hierro es simultánea al golpe en ARSAT, con la caída de Facundo Leal, un mendocino de pura casta con terminal en Santiago Caputo, y con la preadjudicación de la Hidrovía a la empresa belga Jan de Nul.
“Jan de Nul es Santiago”, dice un libertario. La multinacional juró ante el embajador de los Estados Unidos en la Argentina que la empresa no tiene a China detrás.
No solo el asesor presidencial va por todo. Jan de Nul participa de la licitación para el dragado del puerto de Bahía Blanca. “Siempre operó en Bahía con los oficios de El Turco Elías. La única vez que perdió, un camarista federal actuó de oficio y sacó un fallo que le asignó la licitación y desde entonces siempre quedan ellos”, cuenta un funcionario conocedor de la nadería bahiense.
¿Dijo algo el asesor? Solo un tuit: “Far better is it to dare mighty things… even though checkered by failure… than to rank with those poor spirits who neither enjoy much nor suffer much” (Mucho mejor es atreverse a cosas grandes… aunque estén salpicadas por el fracaso… que figurar entre esos pobres espíritus que ni gozan mucho ni sufren mucho). Milei lo retuiteó. Curioso porque detrás del concepto lacaniano “plus de gozar” está el de la plusvalía de Karl Marx.
El antecedente. Como quiso hacer Milei y no pudo por el freno de Patricia Bullrich, Cristina Kirchner también cambió de opinión sobre un candidato a camarista, lo descartó y puso a Alberto Lugones en la Cámara de San Martín. Desde ese estrado, años después, Lugones dispuso que la causa por la mansión de Pilar pase al juzgado de Campana a cargo de Adrián González Charvay, como querían Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino. Fue por una martingala: aprovechó las vacaciones del juez titular para poner la firma. En las vueltas de la vida, siempre hay un juez a mano.
La invención electoral para 2027
La última sesión del Senado insinuó el escenario político que puede conducir a 2027. “Acá vamos a una polarización o una hiperfragmentación”, advierte un consultor.
Mientras Mauricio Macri se prepara para “el próximo paso“, Bullrich ya dio la vuelta. Son estilos.
“Los inteligentes están contentos, Pato se llevó la marca, nadie habla de Adorni. Hay que llegar al Mundial. Ya está claro que ella no va a CABA, por decisión compartida. Para lo nacional, falta. Ella aprovecha que hoy se pueden hacer cosas que hasta hace poco no se podía y marca la cancha, desplegando sus plumas y poniéndose en valor. Macri sigue out”, dice un bullrichista entusiasmado.

¿Y la relación con la Hermana de Hierro? “Por ahora hay convivencia. Patricia subió su perfil y le sacó las papas del fuego corriendo a Adorni del foco. No estaba pactado, Patricia creó la oportunidad. Ella jugó primero sabiendo la preocupación por cambiar el foco, la búsqueda de las dos líneas internas por la incapacidad de recuperar el manejo de agenda propia del gobierno y se mostró como una solución necesaria”, señala.
Descartada CABA, Patricia Bullrich va por la Presidencia o la Vicepresidencia con Milei. Ahora aparece el dilema libertario. El antecedente de Victoria Villarruel enciende las alarmas. ¿Aceptaría Milei una vice con tanta autonomía? ¿Si la senadora quiere la vice es pertinente la rebeldía?
Para la derecha no hay dos sin tres… cuatro. Están Milei, Bullrich, Macri y Victoria Villarruel. Parece que al final el peronista José Mayans y la Vice cumplieron la promesa del inicio de la gestión, con guiño de ojos: “Tenemos que profundizar la amistad”.
El presidente del bloque FP hace fuerza por Villarruel o, mejor, por dividir a la derecha: “Ella es una persona muy amable. Dice que va a ser candidata a presidenta”.
La autonomía que empezó a exhibir Bullrich en el Gobierno de Milei es un tapón para el crecimiento de Macri y Villarruel.
¿Detrás de la jugada hay una fantasía por el programa original de los Kirchner de un mandato intercalado entre la pareja presidencial para perpetuarse en el poder? ¿Sería el caso de Milei y Bullrich? Porque, si el Presidente accediera a la reelección, ¿cómo sería el último mandato de un presidente pato rengo? A veces la respuesta está implícita en el enunciado.
El “no” de Axel Kicillof a Cristina Kirchner
Axel Kicillof se niega a ir al pie de Cristina Kirchner. ¿También imagina un escenario de hiperfragmentación? El Gobernador quiere andar sin cadenas para una candidatura presidencial mientras aparecen otros competidores en el peronismo: Sergio Uñac, ¿Sergio Massa?, ¿Wado de Pedro?.
“Axel le debe toda la carrera política a Cristina. Es de mal agradecido no ir a verla. Si él va, ella lo va a elegir como candidato porque hoy no tiene otro. A Kicillof lo queremos apoyar. Pero él no quiere”, dice un peronista del conurbano. CFK y Kicillof lideran las encuestas de imagen dentro del peronismo.
Cerca del Gobernador niegan que la expresidenta quiera un acuerdo. “Nada en absoluto. Cristina no tiene interés en que suceda. No hay mensajes siquiera. No hay predisposición para un diálogo. Es solo imposición”.
Las PASO, que el Gobierno quiere eliminar, son condición para un cuadro de polarización.
En La Libertad Avanza decide el dedo de Karina Milei. Pero, para el resto de los partidos, las PASO representan un canal de parto para una oferta, al menos, con pies y cabeza. Robustecida.
El Gobierno tiene un 60 por ciento de imagen negativa. La polarización es una trampa si ese desencanto es aprovechado por la oposición. ¿Y para el peronismo? “Si Axel va a una interna para enfrentar a Cristina, aunque gane, pierde”, señala un peso pesado de la Cámara de Diputados bonaerense.
El antecedente más reciente de una oferta fragmentada es la elección presidencial de 2003, después de la crisis del 2001.Eduardo Duhalde había elegido a Néstor Kirchner como el sucesor y digitó la oferta electoral.
El lanzamiento del entonces gobernador de Santa Cruz fue el 16 de enero de 2003 en la quinta de San Vicente, de Perón. Alberto Fernández oficiaba de operador y recibía, uno por uno a los duhaldistas con un beso. Los bonaerenses fruncían la nariz y se resignaban entre ellos: “¡Cómo te cuesta cantar Néstor Presidente!“.
Entonces hubo tres ofertas por el peronismo –Carlos Menem, Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá– y tres por el no peronismo –Elisa Carrió, Leopoldo Moreau y Ricardo López Murphy. Menem fue el más votado, pero, Kirchner con el 22% de los votos resultó el ganador.
Los Menem -Lule y Martín- que hoy están en el poder vivieron desde adentro esa historia. Sebastián Pareja, el armador de Karina Milei en PBA, era el presidente de la mesa de la juventud de Carlos Menem.
Acaso, como cree Santiago Caputo, ¿un cuerpo extraño se metió en La Libertad Avanza? ¿El proyecto trunco del menemismo sueña ahora con la revancha?
Javier Milei, Karina Milei, Patricia Bullrich, Santiago Caputo, Juan Bautista Mahiques, Victoria Villarruel, cristina kirchner, Axel Kicillof
POLITICA13 horas agoDesde Neuquén, Myriam Bregman pidió “organizar la bronca para terminar con Milei y su legado”
CHIMENTOS2 días agoMurió el Indio Solari, mítico cantante de Los Redonditos de Ricota
ECONOMIA20 horas agoCuantas reservas internacionales quieren acumular Milei y Caputo para evitar el riesgo K en 2027
















