Los activos argentinos fueron protagonistas en la plaza local y el exterior.
Las acciones y los bonos de Argentina finalizaron negociados con muy amplias subas, ante indicadores financieros domésticos alentadores después de que la calificadora Standard & Poor’s Financial Services (S&P)mejoró el rating de los bonos soberanos a “B-” desde “CCC+”. Por lo tanto, según esta definición, los títulos de deuda dejaron de ser de “riesgo sustancial”.
Con este escenario, los bonos en dólares de Argentina -Bonares y Globales- subiron hasta 4%, mientras que el riesgo país de JP Morgan decae debajo de los 450 puntos básicos por primera vez en ocho años. El indicador cedió 59 unidades, a 443 puntos básicos, piso desde el 1 de mayo de 2018 (431 puntos básicos).
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El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires subió 6,4%, a 3.353.008 puntos, en un nuevo récord histórico nominal, es decir, medido en pesos. El panel de acciones líderes anota una ganancia de 12% en dólares y de 10% en pesos en lo que va de este año. Los ADR en Wall Street treparon hasta 14,3% como en el caso de BBVA.
La disparada de los activos se produjo después de que la agencia financiera Standard & Poor’s elevara la calificación de la deuda argentina en moneda extranjera de largo plazo debido al avance del programa de austeridad fiscal y el aumento de compra de divisas por parte del Banco Central, entre otros factores. La decisión sigue a la mejora anunciada por Fitch Ratings a principios de mayo.
De esta forma, el riesgo país llegó a su nivel más bajo en los últimos ocho años. Durante la presidencia de Javier Milei, el registro más reducido de este indicador se había dado en enero pasado, con 481 puntos básicos.
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En su informe, S&P fundamentó que “la perspectiva estable sobre las calificaciones de largo plazo refleja nuestra expectativa de que el Gobierno continuará con su programa de austeridad fiscal mientras el Banco Central incrementa sus reservas internacionales, sosteniendo el crecimiento económico y reduciendo la inflación. La perspectiva equilibra los riesgos derivados de vulnerabilidades económicas persistentes con los resultados fiscales positivos y otras medidas que mejoran la liquidez del Gobierno”.
El equipo de Estrategia de Balanz subrayó que la decisión de S&P “se suma a la reciente mejora de parte de Fitch, por lo que Argentina ahora es considerada B- por poseer dicha calificación de parte de dos de las tres agencias más importantes. Esta mejora debería ayudar a comprimir el riesgo país por los flujos de fondos institucionales que ahora podrán invertir en bonos argentinos”.
“El cambio no es cosmético, es la segunda validación formal de que el proceso de corrección macro y recomposición de reservas empieza a ser percibido como sostenible por evaluadores externos. Históricamente, upgrades del soberano generan ventanas de compresión en high yield corporativo argentino, especialmente en emisores exportadores. Es decir, el soberano deja de ser un ancla tan pesada”, explicó Emilio Botto, jefe de Estrategia e Inversiones de Mills Capital.
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“Si bien esta suba en la calificación a B- no habilita aún a que grandes fondos Investment Grade tengan exposición en deuda soberana argentina, sí puede traducirse en flujos marginales positivos provenientes de ciertos mandatos HY (High Yield) que requieren ratings mínimos (de B- para arriba) para tomar exposición al país“, consideró Botto.
S&P advirtió que aún persisten desafíos y que “es probable que persistan tensiones en los próximos 12 a 18 meses que podrían afectar la estabilidad económica”, aunque considera que el gobierno podrá enfrentarlos “sin caer en default ni en un canje de deuda estresado, según nuestras definiciones”.
Max Capital definió que “esta mejora podría ampliar la base de inversores de Argentina, ya que algunos fondos y cuentas discrecionales administradas tienen límites para su exposición a activos con calificación CCC”.
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“Una gran porción de los fondos comunes de inversión globales y carteras institucionales de renta fija exigen estrictamente por estatuto interno que un país soberano cuente con la convalidación de al menos dos de las principales agencias internacionales en la categoría ‘B-’ antes de recibir la autorización legal para comprar sus instrumentos. Al sumarse la nota de S&P a la de Fitch, las puertas institucionales quedaron abiertas para capturar este flujo de capital de portafolio”, refirió Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL.
“La decisión estuvo ampliamente en línea con nuestra visión tras la mejora de Fitch el mes pasado, cuando sostuvimos que Fitch había roto el hielo y que era probable que siguieran nuevas mejoras de calificación. En aquel informe destacamos dos factores clave detrás del ciclo de upgrades: mejores perspectivas para la acumulación de reservas y la expectativa de que el Gobierno consiguiera financiamiento suficiente para cubrir los próximos vencimientos de deuda. La decisión de S&P valida ambos puntos”, aportaron los analistas de Adcap Grupo Financiero.
Sofia Bishop, gerente comercial de FCI de Cocos, indicó que S&P “terminó de validar lo que el mercado venía descontando desde mayo: que el orden macro, el superávit fiscal y la acumulación de reservas justifican un re-rating crediticio”.
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“Ahora, los frenos siguen vigentes. Con las tasas en EEUU en máximos -el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años en torno al 4,5%- y los rendimientos en emergentes también altos, el contexto externo limita cuanto puede comprimir el spread argentino. Y a nivel local, el forward implícito entre el AO27 y el AO28 sigue en torno al 13,5%, mostrando que la prima electoral 2027 todavía está plenamente cotizada. El upgrade ayuda a perforar los 500 puntos básicos con más claridad, pero el escalón hacia 350–400 puntos sigue dependiendo del contexto externo y el ruido pre-electoral», agregó Bishop.
En una sesión con un monto operado USD 545,3 millones en el mercado de contado, el dólar mayorista terminó negociado sin variantes a 1.432,50 pesos. El tipo de cambio oficial mantiene una suba de 24,50 pesos o 1,7% en junio, mientras que en lo que va de 2025 cede baja de 22,5 pesos o 1,5 por ciento.
“Con solo una rueda por delante para terminar esta semana el tipo de cambio mayorista acumula una baja de 8 pesos, muy lejos de la suba de 32,50 pesos registrada en toda la semana anterior”, detalló Gustavo Quintana, agente de PR Corredores de Cambio.
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El Banco Central estableció una banda superior de su esquema cambiario en los $1.779,27, con lo que dejó al dólar mayorista a $346,77 o 2,2% de ese límite de flotación libre.
El dólar al público bajó cinco pesos o 0,3%, a $1.450 para la venta en el Banco Nación, un mínimo desde el 2 de junio. El billete minorista anotó la tercera rueda consecutiva en baja.
El BCRA informó que en las entidades financieras el dólar al público promedió $1.453,60 para la venta y $1.402,20 para la compra.
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El dólar blue, en cambio, terminó estable a $1.450 para la venta -ahora igual que el minorista en el Banco Nación-, tras haberse operado a un mínimo de $1.445 por la mañana.
Viajar al exterior con asistencia médica puede evitar desembolsos elevados ante una urgencia, pero no todos los planes ofrecen la misma protección
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Puntos importantes
Contratar asistencia al viajero es vital ante gastos médicos elevados en el exterior.
Vale revisar sublímites de enfermedades preexistentes, medicamentos, odontología, repatriación y franquicias, que suelen variar significativamente entre planes.
Antes de contratar, será conveniente revisar las condiciones según edad y tipo de viaje. Compare presupuestos similares, consulte exclusiones y confirme requisitos de activación.
Una por una, qué ofrecen las compañías de seguro de viaje
Universal Assistance
Coris
Assist Card
AXA Assistance
GO! Assistance
PAX Assistance
Assist 365
Tarjetas de crédito: American Express y Visa Signature
La letra chica: cinco puntos que pueden cambiar la cobertura real
Enfermedades preexistentes. Es uno de los puntos más importantes, especialmente para pasajeros mayores o con tratamientos en curso. El monto puede ser muy inferior al límite médico general, y algunas patologías o complicaciones pueden quedar excluidas. Hay que leer la definición contractual y declarar la información que solicite la compañía.
Edad máxima y condiciones particulares. Algunos productos pueden aplicar recargos, límites o exclusiones según la edad. No alcanza con que el cotizador permita avanzar: es importante comprobar que el pasajero está efectivamente admitido y que la cobertura no tiene restricciones adicionales.
Autorizaciones y red de atención. Algunas prestaciones requieren comunicarse con la central de asistencia antes de concurrir a un centro médico, salvo que exista una emergencia que lo impida. No seguir el procedimiento puede complicar el reconocimiento de gastos. Conviene guardar el número de asistencia, la póliza y las instrucciones de uso.
Franquicias y sublímites. La suma anunciada no siempre se aplica a cada prestación. Puede haber topes específicos para odontología, medicamentos, equipaje, cancelaciones y preexistencias, además de franquicias o copagos. Por eso, la comparación debe hacerse prestación por prestación.
Repatriación, cancelaciones y duración. Hay que comprobar si se incluyen el traslado sanitario, la repatriación funeraria, la interrupción del viaje y los gastos de cancelación, y cuáles son sus límites. En los planes anuales o multiviaje también se debe confirmar la cantidad máxima de días por salida.
En diálogo con Infobae al Regreso, el economista cuestionó la estrategia cambiaria del Gobierno, reclamó señales concretas para recuperar la confianza de los mercados y advirtió sobre el impacto del plan en la actividad económica
20 Oct, 2026 07:06 p. m. EST
Joaquín Cottani afirmó que el programa económico del Gobierno está agotado pero que existe tiempo para revisarlo (Infobae en Vivo)
El economista propuso que el Banco Central adquiera al menos USD 1.000 millones mensuales de reservas para calmar las dudas del mercado (REUTERS/Matías Baglietto)
El riesgo país superó los 700 puntos básicos durante una jornada marcada por la volatilidad de los bonos y la suba del dólar (EFE/Sarah Yenesel)