POLITICA
Un año sin el papa Francisco: la Iglesia reivindicará en Luján y Flores un legado pastoral, social y también político

La Iglesia iniciará esta semana una secuencia de homenajes al Papa Francisco al cumplirse el primer aniversario de su muerte, con una agenda que combinará liturgia, memoria pastoral, señales políticas y un trasfondo social atravesado por una creciente manifestación de fervor religioso. El primer hito será en la Basílica de Luján, donde se realizará el acto central con presencia de autoridades nacionales, mientras que la segunda estación será en la Basílica de San José de Flores, un templo profundamente ligado a la biografía espiritual y pastoral de Jorge Mario Bergoglio.
La secuencia no es meramente conmemorativa. La Iglesia busca, en esta semana, ordenar una narrativa sobre el legado de Francisco que exceda el recuerdo y lo proyecte como una referencia activa en la Argentina contemporánea. En ese intento confluyen dimensiones diversas: la pastoral —anclada en su prédica sobre la misericordia y la cercanía—, la política —inevitable por el peso simbólico del pontífice— y la social, donde emerge con fuerza una religiosidad popular que vuelve a ocupar el espacio público.

El acto en Luján concentrará la mayor densidad institucional. Fuentes oficiales informaron a Infobae que habrá presencia del Gobierno nacional en la ceremonia central en un gesto que introduce una lectura política inevitable. Funcionarios del gabinete confirmaron su asistencia, mientras que la vicepresidenta Victoria Villarruel participará en su carácter de titular del Poder Ejecutivo durante el viaje de Javier Milei.
La escena, por lo tanto, no se limitará a una conmemoración religiosa: será también una instancia de representación estatal en uno de los santuarios más significativos del país.
La Basílica de Luján no es un escenario neutro. Históricamente, ha funcionado como un punto de convergencia entre fe, identidad nacional y poder político. Las peregrinaciones, las celebraciones patrias y las presencias oficiales han consolidado ese carácter. En ese marco, el homenaje a Francisco adquiere una dimensión adicional: se convierte en un espacio donde se pone en juego la interpretación de su legado en el presente.
Para la Iglesia, ese legado remite a una pastoral centrada en la inclusión, la opción por los pobres y el compromiso con las periferias. Para la dirigencia política, en cambio, la figura de Francisco puede operar como referencia moral, como punto de contraste o como territorio de disputa simbólica. Esa tensión —latente pero persistente— atravesará la ceremonia.
La participación de la vicepresidenta refuerza ese carácter. No se trata solo de un gesto protocolar, sino de una intervención en un ámbito cargado de significación histórica. La imagen de Villarruel en Luján en el marco de un homenaje a Francisco, proyecta múltiples lecturas: institucionales, políticas y también culturales, en un país donde la religiosidad popular sigue siendo un factor de cohesión social.
Ese trasfondo social se volvió visible en los días previos. El fin de semana estuvo marcado por manifestaciones multitudinarias de fe que funcionaron como antesala de la semana conmemorativa. En la Plaza de Mayo, miles de personas participaron de un evento en homenaje al Papa, con una puesta que combinó elementos litúrgicos y expresiones culturales contemporáneas, incluyendo la actuación del DJ portugués Guilherme Peixoto.
La escena, inusual por su formato, condensó una tendencia más amplia: la reconfiguración de la religiosidad popular en clave contemporánea. No se trató de una ceremonia tradicional, sino de una experiencia colectiva que integró música, espiritualidad y espacio público. La masividad del encuentro evidenció que la figura de Francisco sigue movilizando a sectores diversos de la sociedad, más allá de las estructuras formales de la Iglesia.
Ese mismo pulso se replicó este domingo con las celebraciones por el Día de San Expedito, una de las devociones más extendidas en la Argentina. Iglesias y capillas registraron una concurrencia masiva de fieles, en lo que constituye uno de los fenómenos más visibles de la religiosidad popular urbana. La coincidencia temporal con los homenajes a Francisco refuerza la percepción de un clima de movilización espiritual.
En términos sociológicos, la convergencia de estos eventos sugiere un proceso de revitalización de la fe en el espacio público. No necesariamente bajo formas institucionales clásicas, sino a través de expresiones híbridas que combinan tradición, cultura y participación masiva. En ese contexto, la figura de Francisco opera como catalizador: un símbolo capaz de articular distintas formas de religiosidad.
La iglesia de Bergoglio

La segunda estación de la semana será el martes, a las 20, en la Basílica de San José de Flores. Allí, el Arzobispado de Buenos Aires convocó a una misa por el primer aniversario del fallecimiento del Papa, que será presidida por el arzobispo Jorge Ignacio García Cuerva y transmitida en vivo. A diferencia de Luján, donde predominará la dimensión institucional, en Flores la Iglesia buscará enfatizar el vínculo personal y pastoral de Bergoglio con su ciudad.
El templo de Flores ocupa un lugar singular en esa historia. Inaugurado en 1831, es reconocido por el cariño que Francisco le tenía y por su significado en la construcción de su identidad sacerdotal. La elección de ese escenario no es casual: apunta a recuperar la dimensión más íntima de su figura, la del pastor que recorrió parroquias, villas y barrios antes de convertirse en pontífice.
En esa clave, la misa en Flores funcionará como un contrapunto necesario frente a la carga política de Luján. Allí, el eje estará puesto en la memoria espiritual, en la oración comunitaria y en la evocación de un legado pastoral que la Iglesia busca mantener vigente. Es, en términos narrativos, el retorno a la fuente: el Bergoglio anterior al Papa, el arzobispo de Buenos Aires que construyó su identidad en el territorio.
La semana de homenajes se inscribe, además, en la agenda interna de la Iglesia. La ceremonia en Luján coincidirá con el encuentro plenario de la Comisión Episcopal Argentina, donde los obispos analizarán la situación del país y definirán líneas pastorales para los próximos meses. La figura de Francisco, en ese contexto, funciona como eje de referencia doctrinal y también como punto de articulación para el debate interno.
No es un dato menor. A un año de su muerte, el legado sigue siendo objeto de interpretaciones dentro de la propia Iglesia. Su pontificado dejó una impronta fuerte, pero también abrió discusiones sobre el rol de la institución frente a los desafíos contemporáneos. La conmemoración, entonces, no es solo un acto de memoria: es también un momento de redefinición.
Para el Gobierno, la participación en los homenajes representa un equilibrio delicado. La relación con la Iglesia ha tenido momentos de tensión, especialmente en torno a cuestiones sociales y económicas. Sin embargo, la figura de Francisco introduce una variable particular: su condición de argentino y su proyección global obligan a una calibración cuidadosa de los gestos.
La presencia de funcionarios en Luján puede interpretarse como un reconocimiento de ese peso simbólico. No implica necesariamente una convergencia con la agenda eclesial, pero sí el entendimiento de que la Iglesia sigue siendo un actor relevante en la configuración del clima social y político. En la relación entre la Casa Rosada y la Curia argentina emergió en las últimas semanas un interlocutor con mayor vocación de diálogo: el canciller Pablo Quirno.
En paralelo, la participación de dirigentes sociales, referentes políticos y actores institucionales en los distintos homenajes refuerza el carácter transversal de la figura de Francisco. Su legado no pertenece a un solo espacio: atraviesa sectores diversos y, en ese cruce, adquiere una potencia particular.
Esa transversalidad es, en buena medida, el núcleo de su vigencia. Francisco logró, durante su pontificado, construir un lenguaje capaz de interpelar a distintos públicos, muchas veces en tensión entre sí. La semana de homenajes parece replicar esa lógica: una multiplicidad de actores convergiendo en torno a una figura común.

El desafío para la Iglesia será sostener el eje pastoral en medio de esa complejidad. Evitar que la conmemoración derive en una disputa puramente política y preservar el sentido espiritual del homenaje. Al mismo tiempo, no puede desentenderse de la dimensión pública de la figura de Francisco, que inevitablemente la sitúa en el centro del debate.
En definitiva, la semana que comienza funcionará como un punto de condensación de distintas dinámicas que atraviesan a la sociedad argentina: la persistencia de la fe, la centralidad de ciertos símbolos compartidos y la constante intersección entre religión y política. En ese entramado, la figura del Papa Francisco vuelve a ocupar un lugar central.
A un año de su muerte, su legado no se presenta como una memoria cerrada, sino como un campo en disputa, en construcción y en permanente actualización. La Iglesia, el Estado y la sociedad civil se encontrarán, una vez más, en torno a su figura. Y en ese encuentro se pondrá en juego algo más que un homenaje: la manera en que la Argentina decide leer, interpretar y proyectar a uno de los liderazgos más influyentes de su historia reciente.
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POLITICA
LA DOBLE VARA ZURDA: Militantes K prefieren el pasado dictatorial y los excesos de Maradona antes que el éxito limpio de Messi

El fenómeno que expone la grieta ideológica: el recelo de la militancia progre ante los valores del capitán de la Selección y los insólitos ataques de voceros culturales que rozan la crueldad.
El fútbol en Argentina nunca es solo fútbol; es un espejo de la cultura y, sobre todo, de las profundas contradicciones políticas del país. En los últimos tiempos, un fenómeno llama poderosamente la atención en las redes sociales y en los micrófonos de la militancia más dura del kirchnerismo: el indisimulable recelo, la distancia y, en ocasiones, el directo desprecio hacia Lionel Messi y la actual Selección Argentina.
¿Por qué un sector que históricamente se autoproclama el dueño de las alegrías populares parece incomodarse ante el éxito del tipo más amado de la historia reciente del país? La respuesta no está en la cancha, sino en la ideología. Para el manual del perfecto militante, Messi comete el peor de los pecados: es el triunfo del mérito individual, el trabajo en silencio y la globalización.
El «pecado» de Messi: No prestarse al relato ni a la foto militante
Messi representa valores que chocan de frente con la épica del pobrismo y el resentimiento social que suele predicar el kirchnerismo. El capitán trabaja, gana, invierte y vive su vida sin pedirle permiso a ningún burócrata.
- Independencia política absoluta: Messi jamás se dejó usar como bandera de ningún gobierno. La histórica decisión de la Selección de gambetear la Casa Rosada tras ganar el Mundial fue un golpe letal para un relato que necesitaba apropiarse de la copa para tapar la crisis.
- Cultura del esfuerzo vs. Cultura del subsidio: En un ecosistema político que premia la lealtad partidaria por encima de la capacidad, una figura que alcanza la cima del mundo exclusivamente a base de disciplina y profesionalismo resulta sencillamente intolerable.
Del resentimiento a la crueldad: El bochorno de Flor Peña en Luzu TV
Este odio ideológico y las ansias de golpear el entorno del ídolo ya no se quedan solo en tuits de cuentas anónimas. Cruzaron todos los límites éticos y llegaron a los medios a través de sus principales referentes culturales.
El ejemplo más brutal y reciente de esta falta de escrúpulos lo protagonizó la actriz y militante K Florencia Peña en el canal de streaming Luzu TV. En vivo, y sin el más mínimo rigor periodístico ni empatía, Peña anunció falsamente que el padre de Lionel Messi, Jorge Messi, había muerto. La «noticia» —tirada al aire por pura sed de likes y primicia— causó un fuerte repudio generalizado, obligando a la familia Messi a emitir un durísimo comunicado expresando su profundo malestar por la «falta de sensibilidad, respeto y escrúpulos».
Aunque luego intentó escudarse detrás de la producción y pedir disculpas, el escándalo internacional (que provocó su salida del canal y el levantamiento del programa) desnudó una realidad innegable: para el relato, la salud de la familia del máximo ídolo argentino es solo un insumo más para generar circo o destilar mala leche en plena competencia de la Selección.
"Anunciar falsamente la muerte de un familiar directo del capitán en pleno torneo demuestra que para ciertos sectores no hay códigos, solo desesperación por golpear donde más duele."La doble vara moral: El blindaje a Maradona
Lo más alarmante de este rechazo y maltrato mediático hacia Messi es el contraste inmediato con la figura que ese mismo sector elige santificar y defender a capa y espada: Diego Armando Maradona.
Mientras a Messi se lo hostiga y se inventan tragedias sobre su familia, a Maradona se le perdonó absolutamente todo bajo el manto de su supuesta «rebeldía anti-sistema». La doble vara moral es total y obscena:
- Messi: Bajo perfil, enfocado en su familia, respeto institucional y banderas celestes y blancas sin partidismo.
- Maradona: Militancia explícita a favor de dictaduras sangrientas y empobrecedoras como las de Cuba y Venezuela, sumado a un historial de graves excesos apañados por el poder político de turno.
Una reflexión final: El espejo donde el país debe mirarse
Al final del día, el desprecio de la militancia residual hacia Lionel Messi es el odio hacia el espejo de lo que Argentina podría ser si premiara el talento en lugar de la obediencia al líder. Intentan bajarle el precio porque su figura agiganta el fracaso de su propio relato.
A pesar de los ataques, las operaciones de prensa y las mentiras infames, la realidad es inalterable. Lionel Messi se consolida como el verdadero ejemplo nacional del esfuerzo, el trabajo y la humildad. Es el reflejo del argentino que no espera que le regalen nada, que se cae y se levanta con dignidad, y que abraza la gloria mundial manteniendo los pies sobre la tierra. Mientras un pequeño sector mastica la rabia de ver que la verdadera felicidad del pueblo no se puede estatizar, el país entero elige quedarse con el capitán del mérito, el respeto y los valores limpios.
POLITICA
El contratista que refaccionó la casa de Indio Cuá de Manuel Adorni negó haber recibido aprietes y habló de la intimación que le hizo ARCA

Matías Tabar, el contratista que refaccionó la casa del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el country Indio Cuá, negó haber recibido aprietes y habló de la intimación que le hizo la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Tabar dijo: “ARCA me pide explicar unas inconsistencias que detectaron, corregirlas, enviarlas, y un par de declaraciones de patrimonio. Para mí es normal, hace mas de 20 años que soy autónomo, cuando se detectan irregularidades, hay que corregirlas”.
El contratista consideró que la intimación no fue un “apriete”: “No, como contribuyente es lo que me corresponde, una de las probabilidades que existían bajo la investigación y mi declaración”.
Tabar dijo: “Me parece medio raro pensar que fuese un apriete, algo así, no lo considero. Sería como el perro que se muerde la cola, que él (Adorni) me mandara a apretar a mí por un gasto que hizo él, sería más que descabellado”.
El contratista que refaccionó la casa Adorni en Indio Cuá dijo en declaraciones a Yo no fui, por Radio Con Vos: «Es normal que ingreses y tengas irregularidades o inconsistencias dentro de tu portal. Por eso no lo tomo como una persecución o un hostigamiento».
El contratista que refaccionó la casa de Adorni en el country Indio Cuá dijo que el funcionario no volvió a contactarlo
Tabar dijo que ni el jefe de Gabinete ni personas de su entorno lo contactaron en los últimos días: “No. No tengo mi teléfono, yo salgo, me lo puedo cruzar, no tengo ningún problema en cruzármelo. Igual vivimos alejados. No lo vi más. Igual considero que buscarse no sería justo para ninguna de las dos partes».
El contratista dijo: “Que avance todo esto, que se haga lo que se tenga que hacer. El día que se termine volveré a atender el contacto, por ahí, o por ahí no. Me parecería injusto ir y buscar, porque de la otra parte se puede tomar de una forma, prefiero seguir así”.
Noticia que está siendo actualizada.-
ARCA, Manuel Adorni
POLITICA
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