POLITICA
Un gesto significativo de Milei

Javier Milei – “¿Qué es lo que está pasando? Es como que aumentó la evasión. Y hay que entenderlo eso, porque también explica por qué se desaceleró la actividad, por qué la gente sufre con lo que pasó. Hay que entender también por qué la gente se siente mal».
Antonio Aracre – “Eso es importante que lo diga, porque hay gente que cree que usted no tiene esa mirada de que hay gente que la pasa mal”.
Javier Milei – “No, pero hay que tratar de entender a la gente”.
Esto es muy novedoso. Este intercambio forma parte de la entrevista que le hicieron Antonio Aracre y Ramiro Castiñeira en la TV Pública al Presidente. El propio Aracre le señala a Milei qué novedoso es que diga que hay gente que la está pasando mal. Esto es significativo porque es la primera vez que Milei admite lo que muchos señalaban durante el primer trimestre de este año respecto del clima económico, el nivel de actividad económica, el dinamismo de la economía: que todos esos fenómenos estaban como apagados, que hay un aumento del malestar, de la percepción de la gente respecto de las posibilidades que tiene el Gobierno de mejorar su vida cotidiana. Por primera vez, Milei dice “eso es verdad, hay gente que sufre, hay gente que está mal y hay que reconocerlo”. Dice algo que el propio Luis Caputo, el ministro de Economía, se niega a decir. Es como si Caputo viviera en un país distinto de este país que, muy brevemente en su entrevista, reconoce el Presidente.
Es cierto que hay un problema, después, de interpretación. ¿Por qué eso sucede? Muchos profesionales de la economía creen que sucede porque el programa económico está pensado de una manera que no contempla el nivel de recesión que puede provocar. Milei no. Milei dice: este es un programa que funciona perfectamente, es un programa que en teoría es correcto; lo que sucede es que hay fuerzas malignas que conspiran contra él. Lo explica en esa misma entrevista: un complot mediático que ni siquiera está llevado adelante por los periodistas críticos, sino que detrás de esos periodistas hay fuerzas ocultas que él no se anima a mencionar, pero que son las que producen un ataque sobre su política económica, que es la correcta.
Hace unos siete años, un autor que es profesor de literatura en la Universidad de Harvard, Stephen Greenblatt, escribió un libro fantástico que se llama El tirano. Es un análisis de cómo la política recorre la obra de Shakespeare. En una de sus páginas, Greenblatt analiza textos de Shakespeare y describe cómo funciona la cabeza de alguien dogmático. Es decir, de alguien que tiene muchas dificultades para interrogar sus propias ideas, para dudar de aquello que piensa, para mirar desde otro punto de vista. Para Shakespeare leído por Greenblatt, el dogmático está tan convencido de que lo que piensa es verdad, está tan convencido de que no puede haber ninguna duda respecto de lo que está pensando porque sus verdades son evidentes, que solo puede concebir que alguien dude de ellas por alguna perversión moral. Es decir, solo una desviación moral, solo una perversión ética, puede hacer que alguien no vea lo evidente. Así piensa Milei. Por eso todas sus críticas a quienes lo critican parten de una base moral. Lo mismo le pasaba a Manuel Adorni. Si nos vamos por esta rama, vamos a encontrar que es uno de los enormes problemas que presentan los casos de corrupción de este gobierno. Porque son casos son manchas en la camisa de gente que imputa a los demás vicios morales ante la menor objeción.
Hay una fisura en el razonamiento del Gobierno y también en el razonamiento de Milei, respecto de que los problemas provienen de ataques mediáticos. Porque es muy difícil pensar que Wall Street, que los tenedores de bonos, que el sistema financiero, que los fondos de inversión, se dejen llevar por los ataques mediáticos de periodistas que serían conducidos por genios malignos. Y, sin embargo, el riesgo país no baja. La posibilidad de la Argentina de financiarse en el mercado internacional de deuda sigue siendo muy esquiva. Este es un problema importante del programa de Milei. Lo hemos visto en la semana, analizado por Alfonso Prat-Gay en una conferencia que dio en el Rotary, cuando dijo: es raro que, habiendo hecho todo lo que hicieron para Wall Street, Wall Street no les crea. Es verdad, es un programa pensado para el mercado financiero, lo cual no debe sorprender, porque el equipo económico proviene del mercado financiero, ha tenido muy poco contacto biográfico con la economía real, con la industria, etc. Ese escepticismo de Wall Street, esa falta de fe en Milei y Caputo, se refleja en el índice de riesgo país que sigue sin bajar. Sigue ubicado en alrededor de 600 puntos.
El malestar que señala Milei, produce ruidos importantes. Y uno de los ruidos que produce es que, al no haber el nivel de actividad esperado, tampoco existe el nivel de recaudación esperado. Él lo atribuye a que hay evasión. ¿Hay evasión o caída de actividad? ¿La actividad se mantiene bien y la gente no paga impuestos o, en realidad, la gente no realiza el nivel de actividad económica que se requiere para que la recaudación sea razonable? Si uno mira los índices del propio Indec respecto del nivel de actividad industrial, hubo una caída de 7 puntos interanual en febrero, y de 4 puntos respecto de enero. Entonces, aparece un problema de recaudación que aleja el objetivo principal del gobierno que es mantener el superávit fiscal.
En las entrañas del equipo económico, en su tercera línea, se empieza a hablar de la posibilidad de una colocación de deuda a través de un banco suizo. Es decir, de ir al mercado a financiarse para compensar los problemas de recaudación y para evitar usar las reservas que están acumulando en el Banco Central en el pago de deuda. Ya hubo un intento de hacer esto. Y cuando le llevaron la propuesta a Milei, el presidente la rechazó porque suponía tomar deuda con una tasa superior al 9%. No solo rechazó ese programa de Caputo: echó al secretario de Finanzas que se lo llevaba, o él renunció, Alejandro Lew. Ahora hay alguien que es del riñón de Caputo al frente de Finanzas: Federico Furiase. ¿Le van a llevar de nuevo a Milei una propuesta en este sentido? ¿Milei la va a aceptar? Esas son preguntas que no tienen respuesta a esta altura. Lo único que se sabe es que hay un rumor, hay una posibilidad de que haya una colocación de deuda y había una fantasía de poder presentar ese programa de deuda en la reunión del FMI que se está realizando en Washington.
Lo cierto es que el problema de recaudación, el problema fiscal, empieza a generar ruidos. Hay demoras en el pago de medicamentos para gente con discapacidad. Algunos hablan de tres meses de demora en esas prestaciones. Hay problemas, como todos sabemos, en el giro a las provincias que reciben una coparticipación menguada y se quejan. Y hay problemas en algunas prestaciones muy importantes del Estado que generan ruido político dentro del gabinete, como por ejemplo el pago de prestaciones del PAMI, que estaría generando algún malestar en los funcionarios del Ministerio de Salud.
Todo esto tiene efecto sobre la percepción del público respecto de la marcha de la economía, respecto del futuro de su propio bienestar, respecto de la capacidad del gobierno de Milei para resolver los problemas. Y probablemente -esto es obviamente una conjetura- haya sido más la lectura de las encuestas que su propio sentido autocrítico lo que llevó a Milei a decirle a Aracre y a Castiñeira lo que les dijo respecto de que la gente lo está pasando mal y hay que entender ese malestar de la gente.
Hay un estudio de la consultora Julio Aurelio Aresco, que lidera Federico Aurelio -el hijo de Julio- que es muy interesante. Vamos a mostrar una síntesis de este sondeo, que es una gran radiografía de lo que está pasando. Vamos a empezar por un dato positivo para el gobierno. Milei dice que la gente lo está pasando mal, hay que entender el malestar de la sociedad, pero sin embargo tiene una aprobación del 40% que está muy bien respecto de esa mala situación objetiva. Es como que mucha gente lo está pasando mal, como vamos a ver después, pero esto no se ha trasladado a la política.
Hay un 51% que desaprueba y un 40% que aprueba. ¿Por qué este 40% que aprueba es positivo para el gobierno? Porque está en la franja de aprobación que ha tenido el gobierno desde que llegó. Este no es un gobierno que encandiló a la gente, fascinó a la gente desde el primer momento, como ha pasado con otros gobiernos. Se mantiene más o menos en una aceptación pasable. El saldo, por supuesto, es negativo de 11%.
Ahora vamos a meternos en la cabeza del público respecto de cómo está viviendo. Y fíjense estos números. En comparación con años anteriores, ¿le costó más o menos llegar a fin de mes en los últimos meses? Menos, 25%. Más, mucho más o algo más, 75%. Es decir, tres de cada cuatro personas dicen que les cuesta llegar a fin de mes más que antes.
La siguiente medición indaga respecto a si las personas han tenido que endeudarse para pagar algún gasto en los últimos meses. El lunes pasado comentábamos que hay una novedad, que tiene que ver con todo este clima de enrarecimiento de la vida cotidiana en relación con la economía, que es que mucha gente se empieza a endeudar con la tarjeta de crédito para pagar el supermercado. Eso es realmente inédito. La consultora Aresco detecta que el 67% de los consultados dicen que se están endeudando para pagar algún gasto en los últimos meses. El 30% solamente dice que no.
Este estudio nos habla de las expectativas positivas respecto de la situación económica del país. El punto de partida de Milei en relación a la expectativa positiva era el 19%. Estamos hablando del fin de la presidencia de Alberto Fernández, estamos comparando la presidencia de Milei con un piso prácticamente en términos absolutos. Marzo de este año: 34% cree que la situación del país es positiva respecto de las expectativas que se van formando. Es decir, si bien las expectativas de la situación económica del país empeoraron desde el mes de febrero, son más favorables que a fines de la gestión de Alberto Fernández. No hay mucha razón para ser optimista con ese término de comparación.
Esta encuesta repite lo que vemos prácticamente en todas las encuestas de los últimos tiempos. 39% problemas de trabajo o de actividad económica. 21% la inflación. Esto es novedoso. Aparece la inflación como segundo problema cuando en los últimos meses, a fin del año pasado y en algunas encuestas de este año, la inflación aparece en séptimo lugar. Vuelve a ser un problema la inflación. Hay que detenerse en este dato. En parte porque hubo un pequeño rebrote inflacionario, en parte porque la inflación sigue siendo alta: en el mejor de los casos estamos con una inflación similar a la que Cristina Kirchner le dejó a Mauricio Macri, 25% anual. Y hay una razón adicional, que es que la inflación que la gente está viviendo hoy, la inflación que está evaluando si es alta o baja, la está comparando con una inflación más baja, que es la de 2025. Mientras que en 2025 comparaba con una inflación más alta, que era la de 2024. Y uno tiene la percepción de que las cosas andan bien o mal según con qué compare. Por eso decíamos que era un término muy ventajoso comparar las expectativas que genera el gobierno de Milei con las que generaba el gobierno de Alberto Fernández al final de su mandato. Y esta es la obsesión del gobierno. Si Milei ve esta encuesta, esto lo va a preocupar especialmente porque el objetivo principal del Gobierno, número uno, número dos y número tres, es la inflación. El delito y la inseguridad, 19%. La corrupción, 13%. Y acá hay algo muy interesante: la despreocupación que hay respecto de temas realmente importantes como la salud y la educación: 7%.
El último cuadro de Federico Aurelio: según los consultados, el principal responsable sigue siendo el kirchnerismo, 43%. Milei debe decir: “Por Dios, que no se caiga”. Por eso todo el discurso oficial es plantear el temor a un regreso del kirchnerismo. Ese discurso oficial lo paga “Toto” Caputo en el Ministerio de Economía cuando los inversores dicen: “Si ustedes nos dicen que puede volver el kirchnerismo, no pongo un dólar hasta ver qué pasa en 2027″. Pero ya el 35% le empieza a echar la culpa a Milei. Y esto es relevante. A medida que pasa el tiempo, el gobierno se va haciendo responsable de lo que está pasando, de la percepción de bienestar o de malestar que tiene la gente, y ya no puede hablar tanto de herencia recibida.
Aurelio tiene mediciones del trabajo de él y de su padre desde 1983 hasta acá. Y según su consultora, no hay ningún gobierno, salvo el de Néstor Kirchner, que en los segundos dos años de mandato haya estado mejor que en los dos primeros. Es decir, es una condena para todos los gobiernos: en los segundos dos años siempre la situación es percibida en términos negativos.
Otro cuadro, que no es ya de Aurelio, muestra el Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) durante todo el período de Macri. ¿Por qué es importante? Porque se parecen mucho, sobre todo en el tramo final. Empieza a haber una caída y la gran incógnita, aquello que seguramente tiene preocupado a Milei, es si esta curva naranja va a seguir imitando, parcialmente, la curva celeste de Macri.
Milei, en esa entrevista que da en la TV Pública, dice: “Ya hay índices que nos dicen que esto se revierte, ahora va a empezar a recuperarse la actividad económica y vamos a bajar la inflación y hacer crecer la economía al mismo tiempo”. Este es el gran desafío. Esta es la pregunta de este momento: ¿esta declinación se revierte? Esta declinación que pone al Gobierno en una zona parecida a la de antes de la derrota en la provincia de Buenos Aires, que se revierte después con el triunfo electoral de octubre. ¿Se repite esa dinámica? La incógnita es si Milei va a ser capaz de remontar la cuesta nuevamente o ya va hacia la campaña electoral con un clima negativo. La respuesta hay que buscarla en el terreno de la economía. Es ahí donde se está jugando el partido. Y, por supuesto, todo lo demás que puede pasar de desagradable, sobre todo los casos de corrupción, contrasta con ese clima general que tiene que ver con la vida material.
Una lección dolorosa para el Gobierno, sobre todo porque Milei fue a hacer campaña a Budapest, es la derrota del domingo de Viktor Orbán contra Peter Magyar: 54% sacó la oposición en Hungría, después de 16 años de control total del poder por parte de Orbán. Y un mensaje: ahí también fue la economía, la inflación, el deterioro del nivel de actividad; un cuadro bastante parecido al argentino. Pero sacar conclusiones lineales y asimilar la situación húngara a la argentina es bastante riesgoso. Como también es riesgoso asociarse a experiencias tan distintas en términos electorales como hizo Milei, que fue a hacer campaña a favor de Orbán. Un problema que obliga a hacer malabares a Pablo Quirno, que este lunes felicitó a los dos a través de un mensaje de la Cancillería. Le deseó buena suerte a Magyar como primer ministro y a Orbán como opositor. Dos deseos contradictorios. Si le va bien a uno, no le va a ir bien al otro.
Volvemos a destacar este punto: a pesar de ese cuadro negativo, de la percepción pública respecto de la economía y de las expectativas que se van volviendo más pesimistas, a Milei no le va mal políticamente. Alguien podrá decir que no le va mal políticamente porque todavía no hay una alternativa. Y en alguna medida no hay una alternativa no solamente porque colapsó la clase política, sino también porque no hay campaña electoral este año. Pero el año que viene, cuando haya elecciones, esa alternativa va a ser obligatoria. Algo va a tener que haber. Habrá que ver la calidad de eso para ver si este malestar se politiza, es decir, empieza a movilizar a la opinión pública y, sobre todo, al voto.
En este panorama se produce lo que el Gobierno entiende como un ataque mediático que va sobre todo contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que está atravesando un calvario, en gran medida por su culpa, interminable, porque todas las semanas van apareciendo nuevos datos sobre la situación patrimonial de Adorni. Parecen haber tenido él y su familia consumos postergados y de golpe, cuando llegaron al poder, decidieron comprar departamentos, casas, ponerse pelo, hacerse la dentadura, etcétera.
Una prueba de esto es que aparece, además, en toda la arqueología de la familia Adorni que realiza el periodismo, que en el año 2008 Bettina Angeletti, la esposa de Adorni, pidió un crédito al Estado, al Instituto de Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires. No a jubilados. En aquel momento, los Adorni estaban más ligados al Estado que al mercado. El crédito fue de US$104.000 para comprar un departamento de 52 metros cuadrados en 360 cuotas. Deuda que cancelaron cuando llegaron al Poder. Quiere decir que la diferencia en sus aspiraciones patrimoniales, en su nivel de vida, es muy notoria y esto es lo que hace más sospechosos todos esos movimientos que el Gobierno entiende que son perdonables. Y hay algo que dijo Patricia Bullrich con un realismo total, que es que es alguien que Adorni está muy mal porque nunca hizo política, no tiene el cuero grueso y, en alguna medida, estuvo al borde de decir: no sabe cómo se hacen estas cosas, no sabe que no hay que pedir plata prestada y comprar cosas cuando se está en el poder.
En la Casa Rosada sostienen a Adorni. Hasta donde uno ve, más allá de que hay muchos ministros que quieren reemplazarlo, probablemente Sturzenegger, Quirno, Pettovello, ¿Luis Petri, que fue al Congreso, quiere volver al gabinete como jefe de Gabinete? Esa especie de danza de nombres choca contra la pared que se llama Karina Milei, que piensa: “Yo lo sostengo. Y lo sostengo porque creo que es inocente y porque creo que hay una conspiración en contra de Adorni, que es una conspiración en contra del Gobierno”.
Este criterio se sostiene salvo ante la posibilidad de un Adorni candidato en la Capital Federal. Eso está descartado. Pero también, dicen al lado de Karina Milei, que eso nunca se consideró, que siempre la candidata fue, y sigue siendo, Bullrich. Entre otras cosas porque Adorni es fóbico a las candidaturas, la pasó muy mal durante la campaña. Entonces sostienen a Adorni, piensan en Patricia Bullrich como candidata a jefa de Gobierno, lo cual sería una especie de fin del sueño de Jorge Macri, que se va derechizando en su discurso para ver si Milei, carente de otro candidato, lo elige a él y se sella una alianza con Pro.
También empiezan a pensar en una extorsión del juez Lijo, que es el que tiene la causa Adorni, pensando en que Lijo tiene un conflicto con el Gobierno porque él pretende ser procurador general de la Nación, jefe de los fiscales, en contra de Juan Bautista Mahiques, que es el ministro de Justicia, que seguramente tiene más respaldo del oficialismo, para esa candidatura a procurador. Probablemente todo muy fantasioso porque se requieren dos tercios del Senado y en el Gobierno no están pensando en juntar dos tercios del Senado para resolver esa incógnita en este momento. Tal vez prefieran dejarlo a Eduardo Casal, que es el procurador interino.
Lijo forma parte de un bloque que está integrado también por el tenebroso Antonio Stiuso y por Sergio Massa. Es un sector que recibió el respaldo del “Mago del Kremlin” Santiago Caputo, para designar como ministro de Justicia a Guillermo Montenegro, el exintendente de Mar del Plata. Perdieron y esto parece haber exacerbado la interna. La pelea eterna entre Karina Milei y Santiago Caputo. Perdieron frente a la hermana del Presidente, que respaldó a Mahiques, sobre todo por consejo de Santiago Viola, que es el segundo del Ministerio de Justicia, muy ligado a Karina.
En este panorama interno de pelea tan ácida entre Karina Milei y Santiago Caputo, llama la atención el error de alguien tan experimentado en el mundo de la justicia como Mariano Borinsky. Es uno de los integrantes del dúo que llaman simpáticamente en Comodoro Py “bed and breakfast”. El otro miembro del dúo es el juez Diego Barroetaveña. Borinsky se fue a reunir en la Casa de Gobierno con Caputo. Ya entró en la lista negra de Karina Milei, posiblemente, porque la que hoy maneja la justicia es la secretaria de Presidencia. ¿Cuál es la aspiración de Borinsky? Ser juez de la Corte Suprema. Retrocede en la carrera, como en el juego de la oca. Por supuesto que nadie va a reconocer que esa reunión tiene que ver con esa aspiración.
Llama la atención otro dato. Cuando Borinsky iba a la casa de Macri, en la época del gobierno del expresidente, la oposición le saltaba a la yugular. Hoy nadie de la oposición dijo nada. Es como si el kirchnerismo estuviera muerto, o adormecido, lo cual colabora muy poco con esa idea de que vuelven los K, de que el riesgo es “riesgo kuka”, etcétera, que trata de agitar Milei.
Hay un error en toda esta visión. Es muy probable que Lijo quiera que a Mahiques le vaya mal. Pero es difícil pensar que en la causa de Adorni lo que está operando es la extorsión de Lijo. Probablemente sea la mala situación penal del jefe de Gabinete. Porque el que lleva la causa es el fiscal, que la está llevando hasta ahora de manera impecable. Se llama Gerardo Pollicita, que es un amigo, o debería serlo posiblemente, de los Mahiques. ¿Por qué? Porque si uno recuerda la causa de la obra pública de Santa Cruz, por la cual sale condenada Cristina Kirchner, era una causa en la que investigan Pollicita e Ignacio Mahiques, hermano de Juan Bautista. Uno debería pensar que no habría mala intención sino solamente un trabajo profesional de Pollicita, al poner en la picota como está siendo puesto Adorni.
Es interesante lo de Lijo porque ya nos habla de jueces que operan como si fueran políticos. No que tienen vinculación con la política, sino que se han transformado en políticos. Hay un caso similar, el de Guillermo Marijuan, fiscal, que acaba de formular una denuncia salvaje, hablando de coimas, de recaudación, involucrando a gente de Massa en la provincia de Buenos Aires. Entre otros, al ministro de Transporte de la provincia de Buenos Aires, Martín Marinucci, que es un hombre de Massa. ¿Por qué es raro esto? Porque el mismo Marijuan es un hombre de Massa. Y acusa, en su denuncia, de cobrar coimas por vía del cobro de multas a dos personas: Leandro Camani, que es el dueño de la empresa de foto multas, y Diego Lepera, alguien muy ligado al mundo de Massa, que es el encargado de administrar el restaurante Roldán, que es el restaurante de Daniel Vila y José Luis Manzano, también ellos muy ligados a Massa. Dicho sea de paso, ¿Se está rompiendo la dupla eterna Manzano-Vila?
Lo cierto es que no se entiende muy bien cuál es la intención de Marijuan de hacer una denuncia tan salvaje contra una empresa que se llama SecurTrans, que es de Camani. Pero la pregunta es: ¿en esa empresa hay algún interés de Santiago Viola, del viceministro de Justicia ligado a Mahiques? ¿Su mamá, Claudia Balbín, tiene relación con esa empresa? Esas son preguntas, sospechas que empiezan a circular por Comodoro Py.
Y una advertencia que escuché hoy a la tarde de alguien que conoce bien el mundo de la noche, el mundo de Manzano, Vila, Massa, Stiuso, Mahiques: cuidado con ponerlo nervioso a Lepera, porque el día que recupere la memoria respecto de las cosas que vio en Roldán en los últimos cinco años, sobre todo los jueves a la noche, ese día sí, me explicaba esa persona de Comodoro Py, se termina con la casta en serio, no como está terminando Milei.
Detrás de todo esto, ¿qué hay? El problema de la calidad de la Justicia. Es el problema que está mirando la Corte cuando dice que hay que mejorar muchísimo la forma de selección de jueces. Hay que reglamentar de otra manera el funcionamiento de los concursos. Esto se trató el jueves en el Consejo de la Magistratura, donde el Consejo le dijo a Rosenkrantz y a Lorenzetti: “No se metan acá porque la reglamentación de los concursos y la elaboración de los concursos es algo que es competencia nuestra”. Lo dijo con muchísima solvencia, elegancia, casi cinismo, el juez Diego “Breakfast” Barroetaveña. En esa sesión aparece una figura increíble que es el juez Alberto Lugones, que se hizo famoso hace poco porque es el que determinó que la causa de investigación de la AFA sobre Pablo Toviggino, sobre Claudio Tapia, debía ir al juzgado de Campana, probablemente para favorecerlos.
¿A qué se debe la pérdida de calidad de los concursos? A muchas cosas, pero sobre todo a una. Todos los antecedentes que se evalúan, los exámenes que se toman, terminan siendo después compensados con entrevistas personales, por las cuales alguien que estaba décimo en el orden de mérito puede pasar a primero, a segundo, a tercero e incorporarse a la terna. Algo de esto pasó con la exmujer de Mahiques en el concurso 400. Ahora esa terna hay que evaluarla y mandar el candidato al Senado, candidata jueza de familia.
Esto dijo el juez, camarista de la Cámara Federal de San Martín, Alberto Lugones, respecto de la calidad de los concursos: «Tampoco es lógico que, como ocurre cuando ves que un diario dice: no, porque fue dado a noveno, lo pusieron primero. Por favor, no me vengan con cosas como si no supieran cómo es el juego en todas las instituciones del país. Y voy a agregar la palabra, quizás lamentablemente: tampoco creo en la meritocracia absoluta. Yo creo que acá tenemos un padrón de meritocracia que nos da la respuesta».
Es extraordinario. Dice: “No me vengan con el problema de que al que estaba noveno lo pusimos primero, porque eso pasa en todos lados, en todas las instituciones“. Y dice algo que no puede ser de otra manera: “No soy fanático de la meritocracia”. Por supuesto, si hubiera meritocracia probablemente él no estaría ahí ni sería juez. No habría ni que aclararlo eso. Pero cuando la Corte le dice que debería haber un criterio totalmente meritocrático para mejorar la calidad de la Justicia, un juez federal, camarista federal de San Martín, le contesta desde el Consejo de la Magistratura: acá en esta casa los jueces se eligen así y no somos fanáticos de la meritocracia. Alguien que lo ayude a defender mejor su tarea. Por ejemplo, el juez Barroetaveña, que fue muy lúcido en la defensa de lo que viene haciendo el Consejo de la Magistratura durante todos estos años.
Todo esto tiene que ver con algo que está ocurriendo, muy importante, y es la cobertura del Poder Judicial por parte del actual elenco del Ministerio de Justicia, que probablemente va a designa de acá a fin de año casi todas las vacantes que hay en la justicia. Y esto supone un gran avance del sector de Karina Milei sobre el sector de Santiago Caputo, que venía negociando esas ternas, que ahora son elegidas con otro criterio. También la cobertura de la Corte, de las dos vacantes de la Corte, que Caputo, a través de Sebastián Amerio, venía negociando con el kirchnerismo, pasará para el mandato que viene de Milei si hay reelección.
La guerra es feroz y, desde el lado de Karina Milei, desde el lado de los Menem, de Sebastián Pareja, de Viola, de Mahiques, miran la vereda de Santiago Caputo y se preguntan por un personaje extraordinariamente ligado a Caputo: el empresario Leonardo Scatturice, que se hizo famoso por ese avión que llegó con una sola pasajera, Laura Belén Arrieta, que pasó 16 bultos sin que la Aduana la revise. Todavía no se sabe con quién habló para poder despejar la incógnita de quién dio la orden para esa excepción. El juez Pablo Yadarola, del fuero penal económico, todavía no pudo detectar cómo se hizo esa llamada. Rarísimo.
Lo cierto es que Scatturice se convirtió en una figura estelar de este Gobierno porque estableció relaciones con la derecha republicana identificada con Trump en Estados Unidos. Scatturice es un hombre muy ligado al poder de Trump en Estados Unidos, es un hombre poderoso en la Argentina por ese vínculo, su consultora tiene un contrato con la SIDE para hacer tareas de lobbying, pero lo importante es que hizo dos operaciones empresariales muy relevantes, dos inversiones. Compró Flybondi y ahora no puede pagar los sueldos. No sabemos quién inspecciona las empresas de aeronavegación, debería ser la ANAC, la Agencia Nacional de Aviación Civil, al frente de la cual está Oscar Villabona, que dicen que lo puso Scatturice.
Y la otra operación es la compra de OCA, la empresa de correo privado, que está concursada. El viernes aparecieron dos personas de Trenque Lauquen que le alquilan un local a OCA y le piden la quiebra a la OCA de Scatturice, porque dicen que no les pagan los alquileres y que ya se acumuló una deuda de $51 millones. Dos inversiones de alguien muy ligado a Santiago Caputo, OCA y Flybondi, que hacen agua. Algo que le interesa especialmente a Karina Milei y a su círculo.
La interna, el enfrentamiento entre estas dos facciones, también se explica dentro del Gobierno con teorías conspirativas. Ambos bandos creen que hay un complot de unos sobre otros. Y esa teoría, esa preocupación, es el principal programa del Gobierno. Tal vez por eso las cosas no andan tan bien como deberían andar, según el criterio de Milei.
TV Pública,derrota del domingo,En la Casa Rosada sostienen a Adorni,formular una denuncia salvaje,,calidad de los concursos,Carlos Pagni,Javier Milei,LN+,Manuel Adorni,,Conforme a,Javier Milei,,Minuto a minuto. Javier Milei y sus medidas, en vivo: se conoce la inflación de marzo y Adorni se prepara para asistir al Congreso,,En redes sociales. Patricia Bullrich enalteció al empleo privado y aseguró que “ahora es el momento de invertir”,,»Servidor de la paz». La Iglesia argentina reafirma su alineamiento con León XIV tras las duras críticas de Trump
POLITICA
Javier Milei se reunió con sus ministros en Casa Rosada para fijar el rumbo de la gestión durante el segundo semestre

Javier Milei se reunió con sus ministros en la Casa Rosada después de participar del Tedeum por el 9 de Julio en la Catedral Metropolitana. Fue la primera reunión de este calibre con Diego Santilli como jefe de Gabinete y tuvo como eje la definición de objetivos de gestión para el segundo semestre.
En el Gobierno sostienen que el encuentro sirvió para ordenar prioridades después del recambio en la Jefatura de Gabinete, la salida de Manuel Adorni y el relanzamiento de la mesa política. En Balcarce 50 quieren que Santilli funcione como articulador entre ministros, gobernadores y bloques aliados para destrabar la agenda parlamentaria.
El encuentro se dio horas después de la vigilia que Milei encabezó en Tucumán por el Día de la Independencia, donde compartió una foto con gobernadores dialoguistas. En la Casa Rosada leyeron esa postal como una señal de apertura política en medio de las negociaciones por reforma electoral, Zona Fría, Inocencia Fiscal y Presupuesto 2027.
El Presidente llegó hoy a la Catedral acompañado por integrantes del Gabinete y caminó desde la Casa Rosada, en una imagen similar a la del 25 de Mayo. En el Ejecutivo buscaron mostrar continuidad institucional después del acto en Tucumán y antes de la reunión de ministros.
El Tedeum fue encabezado por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, que volvió a enviar mensajes a la dirigencia política. Frente a Milei, pidió dejar atrás “la intolerancia”, “los enfrentamientos constantes” y “la crueldad hacia los más débiles”, y también habló de las “cuevas de corrupción”.
El mensaje religioso se metió en la agenda política del día. García Cuerva defendió además la necesidad de invertir en los sectores vulnerables, con una referencia a los centros que atienden a personas con discapacidad, y pidió construir puentes en medio de la discusión por el gasto público y las reformas que impulsa el Gobierno.
En la Casa Rosada buscaron concentrar la reunión de Gabinete en la hoja de ruta oficial para los próximos meses. Uno de los puntos centrales fue el avance de las reformas económicas e institucionales que Milei quiere enviar al Congreso durante el segundo semestre.
Entre los temas en carpeta aparecen los cambios a la Ley de Inocencia Fiscal, la reforma electoral, el régimen de Zona Fría, la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central y la reforma presupuestaria con una regla fiscal más estricta. El Gobierno también trabaja en un paquete de desregulación y en cambios sobre seguridad, universidades y discapacidad dentro del Presupuesto 2027.
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Santilli tendrá un rol central en esa etapa. El nuevo jefe de Gabinete ya encabezó junto a Karina Milei la mesa política del oficialismo y quedó al frente de la negociación con gobernadores. Su tarea será convertir las señales de diálogo en votos concretos para las leyes que el Ejecutivo quiere aprobar antes de marzo.
El Gobierno también busca ordenar la comunicación. Adrián Ravier activó una ronda de reuniones con ministros para coordinar anuncios y centralizar parte de la información en las conferencias de prensa de los martes. En Balcarce 50 quieren que la vocería funcione como una herramienta para mostrar gestión y reformas.
La reunión de Gabinete también se da después de la presentación del programa financiero 2026-2027, que el Ejecutivo busca instalar como señal de previsibilidad para el año electoral. En Nación sostienen que el objetivo es mostrar que los vencimientos están cubiertos, que el riesgo país sigue en baja y que el acuerdo con el FMI avanza sin sobresaltos.
Javier Milei, Gabinete
POLITICA
El mensaje de García Cuerva: un llamado urgente a reconstruir la patria con la lección de Messi

Tirar todos para el mismo lado. Ese es el mensaje que transmitió el arzobispo de Buenos Aires, monseñor Jorge Ignacio García Cuerva, en el tedeum del 9 de Julio, en el que pidió encarar la reconstrucción de la patria. La novedad y el énfasis estuvieron puestos en la frase de Lionel Messi citada sobre el final de la homilía, cuando llamó a demostrar “una vez más que los argentinos, cuando luchamos juntos y unidos, somos capaces de conseguir lo que nos propongamos”.
Las palabras, pronunciadas en el aniversario de la declaración de la Independencia frente al presidente Javier Milei, llegaron después de advertir sobre la necesidad de que los argentinos se independicen “de la indiferencia y la insensibilidad frente a los que sufren”. Así, García Cuerva describió a “los heridos del camino de la vida”: los enfermos, los jubilados, los adolescentes y jóvenes víctimas del negocio de los narcotraficantes, los desocupados y las personas con discapacidad, un sector visiblemente castigado por las políticas del gobierno libertario.
El arzobispo porteño eligió para el tedeum la lectura de la parábola del buen samaritano, que pone al prójimo en el centro de la escena. De ahí surge la necesidad de que el país se libre “del individualismo, de la competencia feroz por el protagonismo, del internismo y la mezquindad política de querer llevarnos los aplausos cuando hacemos algo por los demás”.
El mensaje de García Cuerva estuvo destinado, además, a echar luz sobre la sombra de las divisiones. El arzobispo alertó sobre “el camino de la intolerancia, el de los enfrentamientos constantes, el de la descalificación del otro por pensar o ser distinto, el camino de la crueldad hacia los más débiles y el sendero de la discriminación”.
Y profundizó en los peligros de esos “caminos en los que algunos aprovechan para dividirnos, para enfrentarnos, robándonos las esperanzas de salir juntos adelante, escondidos, en todas las épocas, en cuevas de corrupción, haciendo que los pobres sean cada vez más pobres, y ellos, escandalosamente, cada vez más ricos”. En medio de una realidad dura que “duele hace años”, reclamó que no se pidan antecedentes de pobre”.
La atención de los más débiles es un reclamo muy presente en los pronunciamientos de la Iglesia. En Tucumán, cuna de la Independencia, el arzobispo Carlos Sánchez presidió también esta mañana un tedeum al que asistió la vicepresidenta Victoria Villarruel. Y fue enérgico, al recordar un mensaje de los obispos en ocasión del Bicentenario de la Independencia, en 2016, en el que afirmaron: “No hay plena democracia sin inclusión e integración; es una responsabilidad de todos, en especial de los dirigentes”. Allí, el Episcopado insistía en que “construir una vida democrática de inclusión e integración requiere el compromiso de todos”. Desde aquel documento episcopal pasaron dos gobiernos y medio de distintos signos políticos.
Frente a los caminos que dividen, García Cuerva reclamó definiciones categóricas: “Esto no es cuestión de ser de tal o cual partido político o gobierno de turno; es cuestión de ser o no honesto y transparente. Ser y parecer, ahora y siempre”.
También describió la brecha que sigue separando a los gobernantes de la gente común, al hacer referencia a “las esperanzas y los esfuerzos de un pueblo que, a pesar de todo, quiere vivir mejor, y por eso está ajeno a las discusiones eternas y alejadas de la realidad, que en su nombre tienen los dirigentes”. Una receta para ello es profundizar la paciente actitud de la escucha.
Un gran examen de conciencia colectivo pidió el arzobispo de Buenos Aires, quien citó varias veces en su mensaje al papa León XIV, cuya visita a la Argentina se espera y aún no está confirmada. Llamó a no mirar al costado “buscando culpables eternos” y preguntarse si los argentinos actúan como los que pasan de largo o están dispuestos a recibir a los que sufren situaciones de vulnerabilidad. “Las heridas sociales necesitan la templanza del diálogo, la justicia social y la honestidad innegociable”, dijo, al marcar un desafío impostergable.
Como en los últimos partidos de la selección nacional en el Mundial, García Cuerva dejó para el final la sorpresa del mensaje que Meissi publicó en las redes sociales acerca de los objetivos que se logran cuando se trabaja en equipo. Allí, al celebrar una conquista, destacó que “el grupo está por encima de las individualidades”. El Mundial termina dentro de diez días y, especialmente en nuestro país, se corre el riesgo de que, cuando concluya, a las palabras se las lleve el viento.
Mariano De Vedia,Iglesia,Javier Milei,Conforme a,Iglesia,,“No queremos la crueldad y el individualismo”. García Cuerva pidió un mayor compromiso ante la falta de trabajo y la pobreza,,Reacción. Sorpresa en la Iglesia por unas viejas declaraciones de Jorge Macri sobre la ayuda a personas en situación de calle,,Preocupación. La Iglesia recibió a la conducción de la CGT y las dos CTA para abordar la crisis y tratar la agenda social
POLITICA
Lo que no se vio del acto de Milei en el Tedeum y los sutiles movimientos entre los funcionarios del Gabinete

El presidente Javier Milei volvió a participar de un Tedeum este jueves por la mañana, esta vez en ocasión por el 210° aniversario del Día de la Independencia. Al igual que lo hizo el 25 de mayo, el mandatario dio la orden de hacer una caravana desde la Casa Rosada hasta los 200 metros que lo separan de la entrada de la Catedral Metropolitana. Esta vez eligió estar solo y unos metros por delante del resto de sus funcionarios.
Todo ocurrió en derredor de una Plaza de Mayo con gente que se agolpó sobre las vallas, pero no colmó las calles de los alrededores. A diferencia de lo que sucedió casi dos meses atrás, los rostros de los funcionarios que caminaban por la avenida Rivadavia era de menor impostura. En ese entonces, quien estaba caminando entre ellos era el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quien ya había perdido casi todos los apoyos que tenía al interior del Gobierno; sólo lo sostenían los Milei.
Esta vez fue diferente. En la primera fila, detrás del Presidente, se ubicaron el flamante jefe de Gabinete, Diego Santilli; el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y el canciller Pablo Quirno. Esta fila de cuatro corresponde a una cuestión protocolar. Aun así, cabe destacar que Menem se ubicó al lado de Karina casi como para dar la gestualidad de que son un dúo inseparable.
En la segunda y tercera fila de funcionarios estuvieron la totalidad de los ministros, algunos secretarios de Estado, el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; y la jefa del bloque de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich. La exministra estuvo con el convoy del Gabinete tanto a la ida como a la vuelta. Decisión tanto de los Milei como de ella para ahorrarse cualquier tipo de versión vinculada a algún desencuentro: es que en el Tedeum del 25 de mayo, Bullrich llegó por separado del resto de los funcionarios y, posteriormente, le impidieron ingresar al Cabildo por decisión de protocolo.

La última fila significativa fue la cuarta, que tenía entre sus integrantes al asesor presidencial Santiago Caputo. Esta vez, con un sobretodo negro y gafas, sin una boina “a lo peaky blinder” que pudiera dar que hablar. A su lado izquierdo estaba el flamante vocero presidencial Adrián Ravier, a quien Las Fuerzas del Cielo lo guían en términos comunicacionales y, si bien responde al Presidente, no desmienten la cercanía en términos ideológicos que tienen entre ellos. Para completar el tándem estaban la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzábal (la pluma legal que responde al caputismo) y el nuevo secretario de Comunicación y Medios, Fabián Fernández.
Luego de saludar a varios de los integrantes de los Granaderos a Caballo, Milei llegó a la Catedral, donde lo esperaba el moderador de la Curia del Arzobispado de Buenos Aires, el presbítero Alejandro Russo. Luego entraron, aunque hubo algunos rezagados: el presidente de La Libertad Avanza, Sebastián Pareja, que ya estaba en la zona pero terminó entrando unos minutos más tarde. Se lo divisó tocando la puerta de la Catedral para que le abrieran la puerta.
El Presidente volvió a mantener un saludo más que ameno con el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, quien estaba acompañado por su esposa María Belén Ludueña y su hijo Vito, nacido a fines de abril. El mandatario se acercó a la familia al ingresar al templo y, antes de comenzar la ceremonia religiosa, les dijo: “Felicitaciones”.
También se saludó con el arzobispo Jorge García Cuerva, quien en su homilía volvió a llamar a superar divisiones y construir puentes en la sociedad, con consignas que distan del vocabulario anarcolibertario. “En este 9 de Julio pidamos también a Dios que nos independice del individualismo, de la competencia feroz por el protagonismo, del internismo y la mezquindad política de querer llevarnos los aplausos cuando hacemos algo por los demás”. Defendió la inversión en discapacidad al afirmar que “lo que gastes de más no siempre es sinónimo de derroche o de despilfarro; a veces es invertir en los más débiles”, y pidió que los recursos lleguen a quienes más lo necesitan.
En un llamado a la unidad, citó el espíritu de equipo de la selección argentina y a Lionel Messi: “Demostramos una vez más que los argentinos cuando luchamos juntos y unidos somos capaces de conseguir lo que nos propongamos. El mérito es de este grupo, que está por encima de las individualidades, es la fuerza de todos peleando por un mismo sueño que también es el de todos los argentinos… ¡Lo logramos!”. Cerró su homilía afirmando: “Argentina necesita de todos, porque nadie es descartable, todos somos importantes”.
“Fue un discurso acorde a lo que esperábamos. Incluso creo que fue más terminante en esta ocasión que en el 25 de mayo. Está perfecto, lo respetamos”, indicó en off un funcionario que caminó cerca del Presidente y que luego se aprestaba a estar en la reunión de Gabinete que Milei convocó para este mediodía.
Así fue que lo anunciaron voceros oficiales del Gobierno a la prensa acreditada. “Va a reunir a los ministros. El temario principal es conocer los primeros puntos del ante proyecto de ley de reforma del BCRA que está trabajando el ejecutivo”, afirmaron. Esa cuestión parece haber tomado una predominancia particular en las prioridades del Presidente, al punto que podría colarse en las negociaciones políticas que el círculo de operadores del Gobierno está impulsando para las sesiones de las próximas semanas. Es algo que, a las claras, llevará más tiempo debido a que es algo que ni siquiera fue sondeado entre gobernadores y bloques aliados.
Al salir de la Catedral, Milei se fue con todo su Gabinete, aunque hubo algunos de ellos que se quedaron atrás. Menem y Santilli fueron de los últimos en incorporarse al grupo. El presidente de Diputados lo esperó mientras el flamante ministro coordinador se quedó saludando a algunos de los curiosos que estaban sobre las vallas. Ambos configuran dos de las cuatro patas de la mesa de operadores que tiene Karina Milei para impulsar sus intereses a nivel parlamentario y electoral.

La tercera pata de la misma es Eduardo “Lule” Menem, que llegó solo al acto y casi media hora antes de que Milei se apersonara en la Catedral. A la salida, el armador nacional se acercó a Pareja -su equivalente de la Provincia de Buenos Aires– y se fue junto a él. El cuarto en ese cuadrante karinista es el vicejefe de Gabinete, Ignacio Devitt, quien se quedó conversando con legisladores nacionales y funcionarios que no fueron a la Casa Rosada. A su ritmo, volvió a Balcarce 50 acompañado por el secretario ejecutivo Ian Vignale, otro funcionario que ingresó con Adorni, pero sigue en su cargo bajo la órbita de Devitt.
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