ECONOMIA
Los costos del primer alquiler: precios, ingresos y el nuevo dilema entre amenities y expensas

Acceder al primer alquiler en Argentina dejó de ser un paso natural para convertirse en un verdadero desafío económico. Irse a vivir solo, en un mercado que muestra mayor oferta, pero valores todavía elevados, la ecuación entre precios e ingresos sigue sin cerrar.
A esto se suma un nuevo factor que gana protagonismo: el costo total de vivir en una propiedad, donde las expensas y los servicios pesan tanto como el alquiler.
Hoy, en la Ciudad de Buenos Aires, los valores de entrada ya marcan una barrera importante. Un monoambiente en barrios como Palermo, Belgrano o Núñez se ubica entre $700.000 y $900.000 mensuales, mientras que en zonas intermedias como Caballito o Almagro los precios rondan entre $470.000 y $570.000. En barrios más accesibles como Flores o Mataderos, las opciones arrancan cerca de los $360.000, aunque con menor demanda y oferta más limitada.
Sin embargo, esos números no reflejan el costo real. Al sumar expensas —que pueden ir desde $40.000 en edificios simples hasta más de $150.000 en complejos con amenities— el gasto total mensual se incrementa entre un 20% y un 40%. Así, incluso en zonas consideradas económicas, el costo difícilmente baje de los $400.000, mientras que en áreas premium puede superar con facilidad el millón de pesos.
El problema de fondo no es solo el nivel de precios, sino su relación con los ingresos. En promedio, alquilar hoy implica destinar entre el 40% y el 60% del salario, muy por encima del 30% recomendado. Esta brecha deja a muchos potenciales inquilinos fuera del mercado formal o los obliga a tomar decisiones como compartir vivienda, mudarse a zonas más alejadas o postergar la independencia.
Desde inmobiliarias coinciden en el diagnóstico: la demanda existe, pero cada vez cuesta más concretar operaciones. «Tenemos muchas consultas, pero menos cierres. El principal problema es que los ingresos no acompañan«, explican desde el sector. La dificultad para cumplir con requisitos como garantías o comprobantes de ingresos suficientes se convirtió en un filtro determinante.
Un cambio en las preferencias
En este contexto, también cambió el comportamiento del inquilino. Si durante años los amenities fueron un factor clave de decisión, hoy el foco está puesto en el costo total. Pileta, gimnasio o seguridad 24 horas pierden atractivo frente al aumento de las expensas. «Muchos clientes prefieren resignar servicios y pagar menos todos los meses», señalan operadores inmobiliarios.
La diferencia es significativa. Un departamento en un edificio con amenities puede tener expensas que superan los $180.000 mensuales, mientras que en construcciones más antiguas o sin servicios comunes ese costo puede reducirse a la mitad o menos. En términos anuales, el ahorro puede ser equivalente a varios meses de alquiler.
Además, aparece un factor de incertidumbre: las expensas son uno de los rubros más volátiles. Ajustes en tarifas, mantenimiento o sueldos del personal pueden generar aumentos inesperados, lo que lleva a muchos inquilinos a priorizar opciones más previsibles y que si no se toman los recaudos a tiempo pueden terminar de la peor manera.
El mercado, así, empieza a mostrar una polarización. Por un lado, edificios premium que mantienen su propuesta de valor basada en servicios y confort. Por otro, una demanda creciente por unidades más funcionales, con menores costos fijos.
Las inmobiliarias también advierten un cambio social de fondo. «Cada vez más jóvenes postergan mudarse solos o eligen compartir alquiler. El primer departamento ya no es una transición automática, sino una decisión que requiere planificación financiera«, explican.
Del lado de los propietarios, la lógica tampoco es sencilla. Buscan mantener la rentabilidad frente a la inflación, pero saben que hay un límite: si el precio se aleja demasiado de los ingresos reales, la propiedad puede quedar vacía. Ese delicado equilibrio define gran parte de la dinámica actual.
En este escenario, el concepto de «costo real» se impone como la variable clave. Ya no alcanza con mirar el valor publicado del alquiler: lo que importa es el gasto total mensual y su peso sobre el ingreso.
El resultado es un mercado en transición, donde la oferta crece y se reacomoda, pero el acceso sigue siendo el gran problema. Para quienes buscan su primer alquiler, la pregunta ya no es solo dónde vivir, sino cuánto pueden pagar sin comprometer su economía mes a mes.
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ECONOMIA
Clima de Negocios: las deudas crecientes de las familias argentinas, un drama que se metió en la guerra entre bancos y fintech

Hay una guerra en curso entre bancos y fintech, las empresas que mezclan finanzas y tecnología. Lo nuevo y lo viejo, lo regulado y lo no tanto. Incumbentes contra startups, gigantes que suelen moverse como tales que buscan competir con estructuras con reflejos y cintura.
Unos aseguran que la cancha está desnivelada en su contra y exigen que las nuevas empresas que saltaron a ofrecer servicios financieros tengan los mismos controles férreos a las que los somete el Banco Central. Otros exigen que se les deje ofrecer más servicios para simplificar la vida de los clientes y ampliar derechos. En medio de esa tensión, los bancos ganaron la última gran batalla que disputó el sector: las billeteras virtuales se quedaron con las ganas de pagar sueldos en sus plataformas digitales por culpa de un cambio a último momento en el Congreso en la etapa final del debate por la ley de Reforma Laboral. Quedó claro, al menos por el momento, que a la hora del lobby legislativo y la rosca política, pesó más la experiencia.
En el medio, la mora. Los problemas de las familias y empresas argentinas para pagar sus deudas es una cuestión que miran con mucha atención en el gobierno de Javier Milei. No es para menos: se trata del bolsillo de la gente. Las trabas para invertir, comprar y hasta subsistir en un país que mejoró muchas de sus variables, pero que tiene un cartel de ‘deuda’ en otras. Quizás junto con el empleo –y por momentos la seguridad–, sean los factores que más mueven el termómetro del humor social. Eso, extrapolado rápidamente, es igual a votos a favor… o en contra.

La morosidad en el sistema crediticio argentino alcanzó niveles que no se veían en más de dos décadas. Pero lo que el número agregado no muestra –y es lo que aumenta la tensión en despachos de bancos, consultoras y algunos legisladores– es la brecha que se abrió entre lo que le pasa a la banca tradicional y lo que ocurre en el ecosistema no bancario: fintechs, billeteras virtuales, financieras y proveedoras de crédito al consumo.
La diferencia no es menor. Es estructural. Y hay quienes señalan que es el capítulo más revelador de toda la discusión sobre la inclusión financiera en Argentina. Un contexto en el que también resaltan los niveles de crédito, las siempre polémicas tasas y un debate nuevo sobre si las familias están o no sobreendeudadas que llegó al Congreso.
Esta semana, desde la gestión de Milei intentaron bajar un poco la temperatura del tema. El presidente del Banco Central, Federico Bausili, aseguró que el pico de mora ya se alcanzó –algo con lo que coinciden las empresas, aunque prima la cautela– y se tomó un tiempo para pegarles un palito a sus regulados. “Los bancos tuvieron que reconstruir sus sistemas de scoring y hubo una primera ola de créditos que se otorgó a ciegas, sin saber a quién se le estaba prestando el dinero”, dijo en ExpoEfi.
También repitió un mantra oficial para explicar los incumplimientos: “si no hay crédito, no hay mora; cuando volvió el crédito, apareció la mora”. “Algo así como dolores de crecimiento”.
¿Alcanzará? Ejemplos cercanos muestran un grado de involucramiento oficial mucho mayor. En las últimas horas, en Brasil, Lula da Silva acaba de anunciar un paquete de medidas para aliviar las deudas de las familias brasileñas. El programa “Novo Desenrola Brasil”, cuyos detalles se conocieron el Día de los Trabajadores, establece límites de tasa de interés del 1,99%, descuentos de entre el 30 y el 90%, y autoriza el uso de hasta el 20% del Fondo de Indemnización por Despido para el pago de deudas.
Según el Informe de Bancos del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en febrero de 2026 la proporción de créditos en situación irregular para el segmento de familias llegó al 11,2 por ciento. Un año antes era del 2,94%. Casi se cuadruplicó en doce meses.
En el mundo no bancario, el escenario es otro. Según estimaciones privadas relevadas por la consultora Empiria y el departamento de Estudios Económicos del Banco Provincia, la mora en fintechs, billeteras virtuales y financieras de consumo supera el 25% en promedio y, en algunos casos, supera el 30 por ciento.
“En las fintech el escenario es un poco más complejo, y supera al 25% de la cartera total: hace un año no llegaba al 10%”, señaló el informe del Banco Provincia.
Entre ambos canales, el 14,3% de los préstamos a hogares ya está en situación irregular, con un crecimiento de diez puntos porcentuales en un año.
En ese contexto se destaca lo que pasa en Mercado Pago, la pata fintech de Mercado Libre, la empresa que fundó Marcos Galperin, el empresario más rico del país, la misma que vale según su market cap en Wall Street unos USD 94.000 millones. La fintech más grande del país registró un salto considerable en su ratio de irregularidad, que subió del 5,5% en enero de 2025 al 14,7% en enero de 2026, según datos públicos de la Central de Deudores (Cendeu) que confirmó la compañía.
La diferencia entre bancos y fintechs, que hace doce meses era de casi el doble, pasó a ser casi el triple. Las planillas del BCRA son claras. El ratio promedio de irregularidad total para el sector privado fue en febrero de 6,7 por ciento. En el mencionado rubro “familias”, cuando se miran los créditos personales la cifra marca 13,8% y en tarjetas de crédito es 12,6%, según datos de febrero. Los préstamos personales UVA tienen una irregularidad del 11,5 por ciento. Son todos números que, mes a mes, no pararon de crecer en el último año. ¿Aflojará en marzo? Los bancos confían que sí, al menos para las familias.
Hay un apartado revelador: el consumo. Según un informe muy reciente del Centro de Estudios para la Recuperación de la Argentina (Centro RA) de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, la morosidad en el crédito al consumo se incrementó 9,6 puntos porcentuales, pasando del 2,5% a 12,1%, es decir, cerca de 5 veces. “Actualmente, los niveles de morosidad de los hogares se ubican por encima de los registrados desde 2009, incluyendo el período de pandemia”, destacó el trabajo.
Hoy, “se observa que cerca del 42% del ingreso se orienta ahora al pago de servicios, lo que implica un aumento de 4 puntos porcentuales respecto del inicio de la gestión [de Milei]. Esto sugiere que, aun cuando los salarios reales se incrementaron, una mayor proporción de ese aumento se destinó al consumo de servicios”. En ese contexto, el informe remarcó datos del Indec que indican que el uso de tarjetas de crédito para financiar el consumo en supermercados “incrementó su participación en las compras pasando de manera significativa del 39% al 43% de las compras totales”.
Antes de hablar de mora, conviene hablar de tasas. Porque ahí está la causa de fondo. Un mismo monto de crédito, con el mismo plazo, cuesta el doble en una fintech que en un banco. La comparación, que circula en el sector con datos propios y con información pública del BCRA, es contundente: para un préstamo de $1 millón a 12 cuotas, la cuota mensual en una entidad no bancaria de las más conocidas puede ser hasta un 80% más alta que en un banco tradicional.

No es un caso aislado. En algunos proveedores no financieros de crédito la Tasa Nominal Anual (TNA) supera el 820 por ciento. Se ve en las calculadoras virtuales de las propias empresas.
La lógica es directa: tasas desproporcionadas generan problemas para pagar (mora) y exceso de deuda (sobreendeudamiento). “La morosidad está vinculada con el nivel de las tasas de interés de los créditos, que son más altas en el caso de los préstamos a familias y especialmente altas en el caso de las entidades no financieras”, sostienen fuentes del sector financiero.
Históricamente, los bancos son quienes ofrecen las mejores tasas. Lo que cambió en el último año es que más gente llegó a las fintechs porque las entidades tradicionales fueron endureciendo sus criterios de otorgamiento. Es decir, los que no calificaron en el sistema formal terminaron pagando tasas leoninas en la vereda de enfrente. Y eso, con salarios que no acompañaron, derivó en mora.

“El problema de las fintech es la tasa que tienen para sus préstamos. En definitiva es como pagar el mínimo de la tarjeta, donde se termina sin saber cuánto se paga. En parte es un tema de educación financiera de la gente, pero no tienen la culpa. Hay necesidad y nos se les explica bien. Al final, se resiente todo: cuando la gente no puede pagar, no le paga a nadie. Están en mora con los dos sistemas”, dicen los bancos.
El señalamiento es directo: “la fintech dan créditos haciendo un par de clicks en una app, cobran mucho sin aclarar tanto y la mora que se genera impacta en todo el sector financiero”.
“No hay sobreendeudamiento, solo casos de gente que la está pasando mal en un mundo de poco crédito. Y está el tema de la cuota, más que del crédito sobre el ingreso. La cuota, con esas tasas, quedan altísimas. Las fintech van a sectores que son mucho más difíciles de cobrar. Trasladan la mora a los que sí pagan y en un momento se hace imposible. La cuenta no da. Los bancos terminan prestando un poco a pérdida, prestan menos –algunos aumentan el scoring–, cosas que las fintech no pueden hacer”, agregaron desde un banco.
Con respecto a los dichos de Bausili, en los bancos juran que no revolearon créditos “a ciegas”, aunque reconocen que pudo haber barreras de entrada más laxas en medio del boom que pasó. Sí concuerdan, en general, con que el pico de la mora frenó, al menos en las deudas que tienen que ver con las familias. No en las pymes.
“La situación general desmejora y la gente va a otros sistemas. Muchos se quedaron sin trabajo y los ingresos no alcanzan. Hubo un año y medio de créditos volando y seguro se otorgaron malos y buenos. La mora aparece cuando la cosa se frena, pero esta vez apareció antes de que el crédito deje de subir”, aclaran desde uno de los bancos privados grandes.

“Lo que hacen muchas fintech es casi usura. Nosotros ayudamos a las pymes a que salgan, no a que se hundan”, resumieron desde otra entidad.
Lo que los banqueros no dicen en público, pero sí en off, es que “la presión de la mora ya alteró los planes de rentabilidad para 2026. Va a ser un año de transición. De rentabilidades en un dígito alto, no de dos, por los niveles de mora y la demanda de crédito en cero en términos reales”, como reconoció un alto ejecutivo de una de las principales entidades privadas del país.
Del otro lado del mostrador, Infobae habló con Juan Salviolo, de Wainymóvil, y con Ezequiel Weisstaub, de Credicuotas, ambos también miembros de la Cámara Fintech.
“Los bancos tienen mucho menos apetito de riesgo que nosotros. El tema es que los públicos tienen más flujos porque pagan sueldos y pueden debitar cuotas sin problemas. Y en la mayoría de los grandes privados pasó lo mismo”, aseguró Weisstaub.
“Hay una idea de que las fintech endeudan a la gente. No es real. Pasa que el salario no acompaña. Los cambios que estaban propuestos en la reforma laboral hubieran arbitrado todo de manera distinta, más equitativa. Pero en ese punto no quieren competencia, no quieren que paguemos sueldos». Hablan de nivelar la cancha pero no nos dan fondeo, no podemos tomar salarios”, agregó Salviolo.
Lo que cambió en el último año es que más gente llegó a las fintechs porque las entidades tradicionales fueron endureciendo sus criterios de otorgamiento
En la Cámara Fintech trabajan en un informe que saldrá en los próximos días. Datos preliminares destacan que 8,1 millones de personas tiene un crédito fintech vigente: el doble que dos años atrás y el 40% de los tomadores de crédito del país (20,5 millones). De ese total de 8,1 millones, 5,8 millones también tienen vigente un crédito con una entidad financiera, mientras que 2,3 millones son deudores exclusivos.
La Cámara hace foco en que en los últimos dos años, 2 millones de personas tomaron su primer crédito en el sistema financiero con una fintech y remarca:
- Argentina necesita más crédito, no menos. A pesar de haber crecido con fuerza durante 2024/205, el país guarda unos de los niveles de deuda/PBI más bajos del mundo, muy por debajo de países de la misma región.
- Las Fintech no solo prestan, sino que crean mercado donde antes había informalidad. El uso de la tecnología permitió dar acceso a perfiles (trabajadores independientes, monotributistas o personas vinculadas a la economía informal) que muchas veces no eran atendidos por los bancos.
- El crédito no bancario se desarrolla en un entorno altamente competitivo, con 542 proveedores no financieros de crédito registrados ante el BCRA, incluyendo fintechs, mutuales, tarjetas no bancarias y otras entidades. En este contexto, las fintechs no son empresas formadoras de precio.
- La carga impositiva puede representar hasta el 50% del costo del crédito.
Además, remarcan: “No hay sobreendeudamiento, hay una suba circunstancial de la mora en un sistema financiero todavía chico, que ya se está revirtiendo”.
“Los cambios de la reforma laboral hubieran arbitrado todo de manera más equitativa. Pero en ese punto no quieren competencia, no quieren que paguemos sueldos” (Salviolo)
Nadie en el sector quiere hablar mal del “jefe”, el Banco Central, pero no pocos creen que hay una tensión no resuelta y mal arbitrada entre fintech y bancos. Las fintech, claro, dicen que el regulador suele tomar más partido por los bancos que por la innovación. “Es raro, pero es así. No entiendo al regulador. Los bancos nunca tuvieron apetito de riesgo. llegamos, invertimos en tecnología, innovamos y esto debería ser un win-win. No pasa. Tomamos riesgo y generamos historial crediticio. Cuando hay mora siempre aparecen los chivos expiatorios, pero los bancos saben que hacemos el trabajo sucio y tenemos gimnasia para dar créditos 7/24. Ahí van a buscar clientes nuevos los bancos”, aseguraron desde una fintech grande y, claro, pidieron estricto off the record.
El jueves pasado, en Central emitió una norma que busca regular a los Proveedores de Servicios de Pago (PSP), el nombre técnico de las billeteras virtuales. En resumen, les exigen mayor información y transparencia en el registro, establece reglas específicas para la apertura de cuentas a través de terceros y suma herramientas más robustas para la supervisión y gestión del registro.
Las voces del sector financiero que se mueven cerca del debate legislativo tienen una posición más matizada que los titulares. Los datos, dicen, muestran que el sobreendeudamiento no es todavía un fenómeno estructural. El crédito a las familias es aún muy reducido: 12% del PBI frente a ratios que en países vecinos al menos se triplican.
“El problema central no es la existencia del crédito. Es la fragmentación de la información y las fallas en la evaluación del riesgo”, señaló una fuente del sector financiero, que dijo que lo urgente es que todos los actores del sistema reporten en tiempo real las obligaciones de sus clientes, para evitar la superposición de créditos y reducir el riesgo de sobreapalancamiento.
En febrero de 2026 la proporción de créditos en situación irregular para el segmento de familias llegó al 11,2 por ciento
Banco Provincia puso en perspectiva el impacto humano: “el 18,1% de la población adulta argentina, es decir, unos 6,3 millones de personas, sufre atrasos en el pago de sus préstamos”. De los 20,5 millones de argentinos con un crédito abierto, casi uno de cada tres tiene dificultades para pagarlo.
El mapa de la mora llegó al Congreso. Y eso suma otra capa al conflicto bancos-fintech. Hay al menos 29 proyectos de ley en tratamiento que, en mayor o menor medida, abordan el problema del endeudamiento de los hogares, pero la mayoría parte de los síntomas, no de las causas, creen los bancos. Eso genera una alarma específica entre los especialistas del sector: si avanzan esas iniciativas, el resultado más probable es una restricción de la oferta de crédito formal.
“Los proyectos que buscan resolver problemas individuales con reglas generales podrían generar una afectación del crédito futuro y debilitarían los incentivos a pagar, lo que a la larga redunda en mayores costos para los cumplidores”, advirtieron fuentes.
El argumento de fondo es que legislar sobre consecuencias sin tocar las causas es contraproducente. Si se limitan las tasas sin mejorar los sistemas de información crediticia, los bancos y las fintechs van a prestar menos y a segmentos más selectivos. Los más vulnerables quedarán fuera del circuito formal y terminarán pagando tasas aún más altas en canales informales o grises.
La brecha entre bancos y fintechs en materia de mora tiene también una lectura regulatoria que trasciende a la coyuntura. Si el sector no bancario opera con tasas tres o cuatro veces más altas que el sistema formal, y si eso explica una parte significativa de la irregularidad, la discusión de fondo no es solo quién gana la guerra del crédito digital. Es si el Estado va a dejar que esa guerra se siga librando con reglas asimétricas. Y si los que pierden, como casi siempre, van a ser los mismos.
alquiler – deudas
ECONOMIA
El Gobierno tiene el desafío de revertir rápido el malhumor social: la apuesta es a la desinflación y el repunte del consumo

REUTERS/Mariana Nedelcu
Nadie pone bajo sospecha los índices de confianza del consumidor y en el Gobierno. Ambos son elaborados por la Universidad Di Tella y Poliarquía. En abril arrojaron una caída de 5% y 12% respectivamente, reflejando con claridad un incremento del malhumor social y desaprobación a la gestión. El dato impactó entre los inversores, porque perciben una señal de alerta para el futuro de Javier Milei.
Aunque estas encuestas no dan detalles sobre los motivos específicos de subas o bajas, no resulta tan difícil explicarlos. En este caso posiblemente haya tomado preponderancia el pico de inflación de 3,4% en marzo, junto a la caída del poder adquisitivo de los salarios del sector privado en los últimos meses. A ello se sumaron el crecimiento de escándalos como el caso Libra y la ofensiva contra Manuel Adorni.
Para la mirada de los mercados es irrelevante si el jefe de Gabinete se pagó o no un pasaje de avión a Aruba o Punta del Este para viajar en familia. Pero pasa a ser un tema muy importante si la consecuencia del escándalo es una caída de la imagen presidencial.
Lo que al final del día se analiza es si Milei tiene realmente altas chances de conseguir la reelección el año que viene. Y nadie hoy está en condiciones de poner las manos en el fuego. El tema empieza a mencionarse en los informes de bancos, Alycs y consultoras económicas.
“Con la imagen negativa del gobierno subiendo en todas las encuestas de opinión y barajándose un ballotage con Kicillof como un evento posible en 2027, no puede descartarse ruidos cambiarios y financieros incluso con abundancia de dólares”, describieron desde la consultora LCG.

“Esta incertidumbre -agregaron- parece estar pesando más que las garantías conseguidas de organismos internacionales para cerrar el programa financiero en dólares”.
Con la imagen negativa del gobierno subiendo en todas las encuestas y barajándose un ballotage con Kicillof como un evento posible en 2027, no pueden descartarse ruidos cambiarios y financieros
Desde la Alyc IEB también alertaron que “los niveles de confianza en el Gobierno volvieron a niveles de septiembre de 2025. Este análisis resulta particularmente útil como indicador de aumento del riesgo político de cara a las elecciones presidenciales de 2027”.
La última colocación de bonos de corto plazo en dólares por parte del Tesoro así lo reflejó. El Bonar 2027 se colocó esta semana a un tasa del 5,16% anual en dólares. Pero por el Bonar 2028 hubo que pagar un rendimiento mucho mayor de 8,77%. La diferencia abrupta entre ambos es exclusivamente la prima de riesgo político, o sea la incertidumbre respecto a quién estará gobernando luego de las elecciones.
El riesgo país no hizo más que reflejar estas dudas. Mientras que los principales índices de Wall Street tuvieron su mejor mes desde la salida de la pandemia (subieron 10% en promedio y volvieron a niveles récord), el riesgo país tuvo una caída muy leve desde 612 puntos a 580 a fin de abril.
De todas maneras, desde IEB consideran que en la medida que se siga aclarando el panorama respecto al pago de deuda hasta fin de 2027 el riesgo país debería comprimir a niveles de entre 450 puntos y 500 puntos básicos.
Fernando Marull apuntó en la misma dirección en relación a los interrogantes que empiezan a pesar en las decisiones de inversión. “En los próximos meses debería ayudar a mejorar el apoyo con un rebote de la actividad y de los salarios. Hoy la gran pregunta es si a Milei le alcanza para reelegir en 2027”.

(AP Foto/Seth Wenig)
Algo que le juega a favor al Gobierno es que el escenario de una crisis de tercer año como la que sufrió Mauricio Macri está prácticamente descartado. Las filas de camiones en el puerto de Rosario son la mejor prueba gráfica de la gran cosecha gruesa y la próxima liquidación de divisas.
En ese escenario y en medio de un estricto control de agregados monetarios por parte del Gobierno parece difícil que se produzca una corrida cambiaria como la que sepultó al Mauricio Macri en 2018.
El escenario de una crisis de tercer año como la que sufrió Mauricio Macri está prácticamente descartado
Sin embargo, “evitar” una crisis que nunca se produjo no alcanza para seducir a los votantes. Tampoco la reflexión de Luis “Toto” Caputo durante la ExpoEFI 2026: “Logramos sortear dos crisis, una interna en las elecciones legislativas y otra internacional por la guerra”. De vuelta, evitar lo que no sucedió es una idea abstracta para la mayoría de los que votarán en 2027.
El argumento de las crisis evitadas sí tuvo buen resultado en las legislativas de 2025. Pero en aquel momento se había logrado apagar el incendio de una inflación que llegó a correr al 300% anual, que el Gobierno consiguió reducir al 30% en solo un año y medio.
Ya en más de una oportunidad Milei pidió “paciencia” y reconoció que hay sectores muy afectados por los cambios en las reglas de juego. Por eso, ahora el objetivo es que el crecimiento empiece a sentirse en “la calle”.
Desde el punto de vista del funcionamiento del mercado cambiario, el primer cuatrimestre fue óptimo. El Central compró cerca de USD 7.000 millones, muy por encima de las previsiones. Y es muy probable que incluso acelere las compras diarias en mayo y junio, a partir de la liquidación de la cosecha gruesa. El jueves antes del feriado, por ejemplo, adquirió USD 207 millones y es posible que estas cifras se repitan casi a diario en las próximas semanas.
Los malos datos de inflación y actividad ya quedaron atrás. A partir de ahora se verán mejores cifras en ambas variables. Luego del pico de 3,4% en marzo se espera que el índice de abril arroje un nivel apenas superior al 2,5%. Y la expectativa es que en mayo baje otro escalón para acercarse al 2% ó incluso algo menos.

(Imagen Ilustrativa Infobae)
La caída de más de 2% de la economía en febrero habría sido revertida en buena medida en marzo y en abril. La gradual mejora de los ingresos y la baja de la tasa de interés volverían a darle algo de impulso al consumo. La cuestión hacia adelante es a qué velocidad podría darse esta mejora y si será sostenible en el tiempo.
Algunos de los primeros datos conocidos de abril no son contundentes. Cayó la venta de autos un 13% interanual, pero voló 51% la de motos, en parte por la baja de las tasas y algún incremento en líneas de financiación.
Al Gobierno probablemente ya no le alcanzará con seguir hablando contra la casta o asustando con la vuelta del kirchnerismo. Precisará mostrar en lo que resta del mandato que el esfuerzo de bajar el gasto, mantener el superávit fiscal y una política monetaria ordenada genera sus frutos, además de la estabilidad cambiaria.
Si esos “brotes verdes” no aparecen con cierta firmeza, entonces las turbulencias preelectorales llegarían mucho antes de lo esperado. Y el mercado ya lo empezó a descontar con precios de activos, especialmente bonos, que no reflejan los esfuerzos que el Gobierno viene haciendo dar previsibilidad y asegurar los futuros pagos de la deuda.
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ECONOMIA
Autos de lujo: el curioso fenómeno que resurge en Argentina

Los autos de gama alta han regresado de forma notoria al mercado argentino durante la gestión de Javier Milei por la apertura y baja de impuestos
01/05/2026 – 18:51hs
Sentarse durante un fin de semana otoñal en algún bar de Puerto Madero puede ser más entretenido que ver a Franco Colapinto haciendo piruetas con un Fórmula 1 en avenida del Libertador. Porque si el sábado esta despejado no hay dudas que se podrán ver autos de mega lujo como las Ferrari Spider; poderosos BMW; Porsche y un par de Lamborghini que son únicos en el país.
Los dueños de autos deportivos de colección que poseen rodados que van desde los u$s35.000 de Lynk and CO. hasta el u$s1.100.000 de un Lamborghini Aventador, están volviendo a las calles porteñas o, al menos, a la de las exclusivas calles del barrio más joven de la Ciudad de Buenos Aires, Puerto Madero.
Boom de autos de lujo en Argentina
Es la oportunidad de observar alguna Ferrari 458 Spider, que es una de las favoritas de los argentinos. Se vieron algunas unidades en la provincia de Santa Fe y de Buenos Aires. La Ferrari 458 Spider en Argentina es un superdeportivo exótico, con ejemplares importados valorados, según la unidad y su estado, en aproximadamente u$s250.000 a u$s300.000. Estos vehículos suelen ser propiedad de empresarios o coleccionistas privados, y recientemente uno de ellos se hizo viral al ser conducido por un service oficial de la marca.
Características: Es un convertible de techo rígido que se abre en 14 segundos, con motor V8 de 4.5 litros Estos vehículos destacan por ser de los últimos con motor V8 aspirado.
También se observan autos de lujo como un BMW M2 G87 que fue introducido en el país a mediados de 2025. El BMW M2 (G87) fue introducido oficialmente en Argentina por BMW Group Argentina. El vehículo es importado, con producción en la planta de San Luis Potosí, México
- Unidad de exhibición: Una de las primeras unidades, de color Azul Zandvoort, fue exhibida en la galería de arte MAMAN en Buenos Aires durante la muestra «Icónicos».
- Comercialización: La unidad lanzada en el país tiene un valor de u$s139.900 y está dirigida a entusiastas de la conducción deportiva.
Este retorno de los auto deportivos de lujo se vio favorecida por algunas de las medidas adoptadas por la administración libertaria. Desde la apertura comercial y de importaciones, pasando por medidas impositivas importantes para la actividad.
Panorama de Autos de Lujo
- Regreso de Exóticos: Se ha registrado la importación de modelos como la Ferrari Purosangue, Ferrari 296, y Bentley Continental, marcando una vuelta de marcas que competían por el segmento más alto.
- Rebajas de Impuestos: El gobierno eliminó el impuesto interno (anteriormente conocido como «impuesto al lujo») que afectaba a los autos de alta gama, reduciendo las alícuotas del 35% al 18% y eliminando escalas. Esto generó una fuerte baja en dólares de los precios, reportándose rebajas de hasta US$ 38.000 en ciertos modelos.
- Nuevos Modelos en 2026: Para 2026 se espera la llegada de nuevas marcas premium como Lynk & Co, con modelos SUV que arrancan en aproximadamente u$s32.800 para el Lynk & Co 01 y hasta US$ 63.000 para el más sofisticado, el Lynk & Co 08. Además, la eliminación de aranceles para híbridos y eléctricos facilita la entrada de marcas chinas como BYD.
- Acuerdo con EE.UU.: Se ha habilitado la importación de hasta 10.000 vehículos anuales fabricados en EE.UU. sin pagar el arancel del 35%, lo que abre la puerta a modelos como Tesla (Model 3, Y, S, X) y versiones de Jeep y Ford F-150.
- Patentes de Papel: Debido a problemas en la Casa de Moneda, muchos de estos vehículos nuevos están circulando con patentes de papel, una curiosidad del mercado actual.
Mientras se preveen nuevos ingresos, también se registran en las calles porteñas el andar sigiloso del único Lamborghini Aventador SV que registró la cuenta en Instagram Gurkeph que se especializa en el conocimiento de estas unidades.
Basado en datos de mercado actuales:
- Precio de mercado (usados): Una unidad de Lamborghini Aventador modelo 2017 se ha llegado a publicar por u$s1.250.000 en plataformas comoMercado Libre
- Rango estimado: Para versiones especiales como el SVJ, los especialistas estiman valores que oscilan entre u$s1.1 y US$ 1.4 millones, dependiendo del kilometraje y el equipamiento.
- Costo de importación: Traer un vehículo de estas características de forma privada puede duplicar o incluso triplicar su valor de origen. Por ejemplo, se estima que nacionalizar un Lamborghini Urus cuesta unos u$s704.000, lo que da una pauta del impacto impositivo para el Aventador.
Como referencia, en Europa o Estados Unidos, un Aventador usado puede encontrarse desde los 400.000 a 500.000 euros/dólares, pero en Argentina su estatus de «unicornio» automotriz eleva su cotización por encima del millón de dólares.
Detalles sobre el costo y mercado
- Precio de importación: Traer una unidad nueva a Argentina cuesta aproximadamente u$s704.000, debido a que el valor base (cercano a los USD 311.000) se duplica por el flete y una carga impositiva del 125%.
- Valor de reventa: En portales como Mercado Libre se han publicado unidades usadas (modelo 2024) por u$s800.000.
- Unidades en el país: Se estima que hay unas 5 unidades de la generación actual en Argentina. Según varios reportes el importador principal de estos vehículos es el empresario Malek Fara.
Dueños conocidos de Lamborghini Urus en Argentina. Los que siguen con admiración la deriva de estos autos deportivos exclusivos anotan entre los que los condujeron a:
- Eugenio Daniel Basilio: Dueño de una Urus amarilla (configurada en color Giallo Auge o Giallo Orion). Es un empresario bonaerense con negocios en Mendoza.
- Empresario de la construcción (anónimo): Propietario de la primera Urus que se viralizó en Pinamar a principios de 2024.
- Wanda Nara: Se la ha vinculado con una unidad de este modelo, aunque algunas fuentes indican que el vehículo podría estar a nombre de su importador, Malek Fara.
- Tino Mossu: El joven emprendedor también ha sido visto conduciendo una Urus en Puerto Madero.
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