Connect with us

CHIMENTOS

Parálisis cerebral y un 70% de discapacidad física: quién es Lucho Miranda, el humorista que desafía prejuicios

Published

on


El humorista Lucho Miranda y su interacción con el público durante el show

Advertisement

Hay historias que no solo se cuentan: se sienten. Historias que avanzan entre obstáculos, prejuicios y silencios incómodos hasta encontrar una voz propia. La de Lucho Miranda es una de ellas. Y no porque esté atravesada por la adversidad —que lo está—, sino porque eligió transformarla en materia prima para algo mucho más poderoso: un humor que interpela, incomoda y, al mismo tiempo, libera.

El próximo 30 de abril, esa historia tendrá un nuevo capítulo en el Teatro Gran Rex, donde el comediante chileno se presentará con una única función que ya genera expectativa y confirma un fenómeno que no deja de crecer y de cruzar fronteras. No es solo un show. Es el encuentro entre un artista que se animó a decir lo que muchos callan y un público que encontró en él una forma distinta de verse reflejado.

Luis Alberto Miranda Espinosa nació el 30 de enero de 1995 en Vicuña, tierra también de Gabriela Mistral. Su llegada al mundo estuvo marcada por una asfixia neonatal de ocho minutos que derivó en una parálisis cerebral —tetraparesia—, con un 70% de discapacidad física. Sus cuatro extremidades resultaron comprometidas: rigidez en las manos, dificultades para caminar, un cuerpo que desde el inicio le impuso límites concretos. Pero su historia nunca se construyó desde la resignación.

Advertisement

Cierre del show de stand up del humorista Lucho Miranda

El humor siempre ha sido parte de mi vida”, explicó en un diálogo exclusivo con Teleshow. Y en esa frase, breve pero contundente, se condensa una forma de atravesar la realidad. Porque mientras su infancia transcurría entre cuidados, restricciones y sobreprotección —“a veces me sentía como en una burbuja. No me dejaban jugar a la pelota o salir y compartir con mis amigos”—, Lucho empezó a desarrollar un universo propio. Uno donde la imaginación reemplazaba lo que el cuerpo no podía hacer.

De una u otra forma, eso me ayudó mucho a trabajar la imaginación, ya que me hice experto en crear historias con mis juguetes”, rememoró. Y en ese terreno, casi sin darse cuenta, apareció la comedia. Primero en forma de “payas”, esos versos improvisados típicos de la cultura chilena que repetía frente a sus amigos. Juegos de palabras simples, casi ingenuos, pero que ya anticipaban una pulsión: provocar risa, generar conexión.

Advertisement

Eran payas simples… ‘un diablo se cayó al agua, otro diablo lo levantó, mientras el otro diablo le decía: ¿cómo diablos se cayó?’”, recordó con esa mezcla de ironía y ternura que hoy define su estilo.

Lucho Miranda, el aclamado humorista chileno, comparte su perspectiva única sobre la vida y la discapacidad durante una de sus presentaciones.

Su paso por la Teletón Chile – institución sin fines de lucro, fundada en 1978, dedicada a la rehabilitación integral de niños, niñas y jóvenes con discapacidad motora- fue clave en su desarrollo, tanto físico como emocional. Y también lo fue su familia, un sostén constante en los momentos más complejos. “Mis primeros años los recuerdo con mucho cariño. Hubo momentos difíciles, pero siempre se pudo salir adelante gracias a mi familia”, aseguró.

En ese recorrido, hay recuerdos que todavía laten con fuerza, escenas que explican mucho más que cualquier definición. “Yo creo que gran parte de lo que soy ahora es gracias a mi mamá y gracias a la Teletón. Ayudó a que mi mamá pudiera formar el hijo que ella quería”. También habla de las marcas invisibles de la infancia: “Hay muchos niños que son curiosos y otros que ya son malos… son malos”, dice sobre el bullying. Y de los tiempos propios, esos que no siempre coinciden con los de los demás: “Caminé tarde, como a los seis o siete años”.

Advertisement

En medio de ese proceso, también hubo sueños más íntimos, casi universales, como el de conocer el amor: “Yo quizá fui comediante para tener ese beso… tenía muchos prejuicios de mi propia discapacidad, decía ‘no me van a querer porque soy así’”. Hoy, desde otro lugar, reconoce el cambio: “Ya no sufro mi discapacidad”. Y también el impacto inesperado de su exposición: “Vi en TikTok, en Instagram, que me hablaba mucha gente de otros países… fue un éxito. Ahí entendí que la rutina se entendía en otros lugares. Estoy recién empezando a conocer el mundo”.

El humorista Lucho Miranda, con su pareja Franshesca Toledo, se miran y abrazan tiernamente frente a una pared gris y una puerta blanca
El humorista chileno Lucho Miranda abraza a su pareja, Franshesca Toledo, en un gesto de amor y complicidad.

Como muchos jóvenes, siguió inicialmente un camino tradicional. Estudió contabilidad, alentado por sus padres, y llegó a trabajar en la municipalidad de Vicuña. Tenía estabilidad, un ingreso fijo, una estructura. Pero no era suficiente.

No me sentía feliz… aunque era un trabajo remunerado y tenía solvencia económica, no quería eso”, confesó. Esa incomodidad —silenciosa, pero persistente— fue el motor de una decisión que cambiaría todo.

En 2020, en plena pandemia de COVID-19, renunció. Sin certezas, sin garantías. Solo con una convicción: hacer reír.

Advertisement
Lucho Miranda, un hombre calvo con micrófono de diadema, sonríe ampliamente. Viste una camiseta blanca con letras y patrones dorados, manos en bolsillos, sobre fondo oscuro
El humorista chileno Lucho Miranda irradia alegría en el escenario durante una presentación, conectando con el público a través de su carisma y su mensaje de superación.

Con un celular como única herramienta y la casa de sus padres como escenario improvisado, empezó a subir contenido a TikTok e Instagram. Al principio, números modestos: “Tenía 40 likes en una publicación, pero cuando empecé a crear contenido, tenía 150 likes y para mí ya era un viral y pronto iba a llegar la prensa a buscarme”, aseguró, entre risas. Pero lo que parecía un juego empezó a transformarse en fenómeno.

Porque Lucho no hablaba de la discapacidad desde el lugar esperado. No había solemnidad ni victimización. Había humor negro, ironía, incomodidad. Una mirada frontal que rompía con los discursos tradicionales.

Al momento de escribir comedia, me fue muy fácil hablar de cosas que me pasan en el día a día, y dentro de esas cosas está obviamente la discapacidad. Incluir esta parte de mi vida en mi show se hizo de manera muy orgánica”, explicó.

Lucho Miranda, de cabello corto, camiseta rosa y pantalón negro, sonríe ligeramente con las manos en los bolsillos. Al fondo, montañas y tráfico en una carretera
El carismático humorista chileno Lucho Miranda posa sonriente al aire libre, con imponentes montañas de fondo y vehículos transitando por una carretera.

Esa organicidad fue, quizás, la clave. Sus videos comenzaron a viralizarse, a generar miles de comentarios, a instalar una conversación distinta. No solo hacía reír: obligaba a repensar.

Mi contenido creo que llega a quitarle este pensamiento de que la discapacidad es lo peor que te puede pasar en la vida y a normalizarlo. No somos personas tan diferentes a la persona que se cree normal”, sostuvo.

Advertisement

El salto a los escenarios llegó casi como una consecuencia natural, aunque no exenta de vértigo. “Sudaba, temblaba, me tiritaba la voz”, recordó sobre sus primeras presentaciones. Pero el público respondió. Y lo hizo con una intensidad que no dejó dudas.

Un hombre en el escenario, de espaldas, vistiendo una camiseta con el número 9, frente a un auditorio lleno de personas aplaudiendo y luces brillantes
El humorista chileno Lucho Miranda, reconocido por su capacidad de superar la discapacidad con humor, se presenta ante una multitud que lo ovaciona en un espectáculo lleno de risas.

En 2021, su participación en Got Talent Chile lo llevó a la final y lo posicionó a nivel masivo. Pero el momento bisagra llegaría poco después, cuando enfrentó al temido “monstruo” del Festival de Viña del Mar.

“Antes de salir estaba nervioso”, admitió. Pero apenas pisó el escenario, algo se alineó. Su rutina —incómoda, honesta, sin concesiones— encontró su lugar. Y el público, también. La consagración fue inmediata.

Desde entonces, su carrera no se detuvo. Giras por todo Chile, presentaciones internacionales, salas llenas. Y un detalle no menor: cada vez más personas con discapacidad forman parte de su público, generando un ida y vuelta que el propio Miranda incorporó a su show.

Advertisement

Se anima, incluso, a interactuar con ellas desde el humor más crudo. Sin filtros. Sin condescendencia. En igualdad.

Lucho Miranda, un hombre calvo con polera amarilla, sentado en el borde de un escenario. Luces azules iluminan el fondo. Se ven butacas en primer plano
Lucho Miranda, el comediante chileno, se sienta en el escenario con luces azules de fondo, reflejando su inspiradora trayectoria y su carisma único.

Argentina, en ese mapa, ocupa un lugar especial. Cada presentación se convierte en un sold out. Cada visita, en una celebración.

Me sorprende el cariño que tengo del pueblo argentino. Me da mucha felicidad que mi humor sea bien recibido y genere esas ganas de ir a verme. Muy feliz”, reconoció.

Lo que Lucho Miranda propone va más allá del stand up. Es, en esencia, una forma de desarmar prejuicios desde adentro. De apropiarse de lo que históricamente fue señalado como diferencia y convertirlo en identidad.

Advertisement

El 30 de abril, en el Gran Rex, no solo habrá risas. Habrá algo más difícil de lograr: una incomodidad necesaria. De esas que, cuando pasan, dejan una marca.

Y quizás ahí radique su verdadero impacto. En demostrar que el humor, cuando es honesto, no solo entretiene. También transforma.



Lucho Miranda,humorista,comediante,Chile,discapacidad,humor,stand up,comedia,escenario,entretenimiento

Advertisement

CHIMENTOS

Son la pareja sensación, pero apareció una famosa de 24 años como tercera en discordia y confirmó la infidelidad: «Le metió los cuernos conmigo»

Published

on


Hay relaciones que se formaron a lo largo de este último tiempo y que están atravesando un gran presente. Sin embargo, como ocurre en el mundo de la farándula, las polémicas no tardan en aparecer, ubicando hoy en la mira a Brian Sarmiento y Danelik.

Advertisement

La pareja sensación del momento que se formó en Gran Hermano y que hoy sigue de la casa, incluso con convivencia incluida, hoy quedó nuevamente en la mira por las revelaciones que hizo Cata Gorostidi, ex participante de la casa.

Resulta que Gorostidi admitió y confirmó nuevamente que Sarmiento le fue infiel a Danelik con ella. Detallando cómo fueron esos encuentros, admitiendo que fueron más de uno, se lo contó todo a Charlotte Caniggia, quien no lo podía creer.

“Brian le metió los cuernos conmigo. Sí, en serio, porque cuando Brian salió de la casa, me dijo que era todo mentira lo de Danelik”, sostuvo Cata en el canal de streaming de DGO, y el fragmento se hizo viral por la reacción de Charlotte.

Advertisement

CATA GOROSTIDI NUEAMENTE ENVUELTA ENTRE SARMIENTO Y DANELIK

Sin poder creerlo, primero le si era de verdad lo que le estaba diciendo, y al chequearlo fehacientemente, sumó: “¿Y estuviste con Brian nena? ¡Qué estómago tenés!… por favor, ¡Qué espanto, nena! Qué te pasa, sos mi amiga y te pego”.

“Te digo, qué te pasa nena. ¿Fue una noche? ¿Estabas borracha?”, indagó Caniggia. Al revelarle Gorostidi que “no fue una noche, fueron varias”, Charlotte no pudo evitar ser tan sincera a la hora de responder: “Ay… peor, sos una pelotuda”.

Entre las risas que generó ese momento, cuando todo era carcajadas se escuchó otro comentario pero muy íntimo relacionado a Brian. “Garch… bien”, lanzaron, y una vez más Cata sostuvo que el ex futbolista de Banfield le fue infiel a Danelik.

Advertisement

 

TEMAS


 

Cata Gorostidi, Brian Sarmiento, Danelik

Advertisement
Continue Reading

CHIMENTOS

Mey Scápola, entre la dirección y la actuación: “Tengo un pie en cada lugar”

Published

on


Backstage de la obra A cielo abierto, dirigida por Mey Scápola

Advertisement

Mey Scápola llega al estreno de A cielo abierto con la sensibilidad de quien conoce el teatro desde la infancia y la perspectiva de quien hoy también conduce una obra desde afuera de la escena. La pieza del dramaturgo inglés David Hare se estrenó en el Teatro Regio como parte del Festival Internacional de Buenos Aires (FIBA) y continuará en cartel hasta noviembre.

A cielo abierto, con un elenco integrado por el español Luis Bermejo, Paula Reca y Felipe Saade, retrata el reencuentro entre Luis, un empresario, y Ana, una maestra, unidos por un pasado amoroso y separados por profundas diferencias ideológicas. La obra indaga en la tensión entre el deseo, las convicciones y la posibilidad de amar a quien piensa distinto En diálogo con Teleshow, Scápola habló de los límites que plantean los vínculos, su presente como actriz y directora, sus maestros y la importancia de construir equipos de trabajo.

Para Scápola, construir un equipo con talento, generosidad y buen clima de trabajo es parte esencial de dirigir

—En “A cielo abierto” no hay villanos definidos. ¿Qué te resulta más desafiante de llevar esa ambigüedad a escena?

Advertisement

—Lo más interesante es que ninguno de los personajes baja línea. Los escuchás a los dos y cada uno tiene sus razones, su dolor y su manera de contar lo que vivió. Hay más víctimas que asesinos. Esa complejidad hace que la obra no se resuelva desde un lugar moral, sino desde los vínculos y las heridas que dejan.

—¿Y para vos, cuáles son los límites que no se pueden negociar en un vículo?

—Hay temas que me resultan infranqueables, como la política, la justicia social o la empatía hacia quienes son distintos a nosotros. Se puede tener una diferencia sobre cuestiones más livianas, pero hay una forma de mirar el mundo que para mí es fundamental. Me interesa pensar hasta dónde uno puede estar cerca de alguien que tiene valores muy diferentes.

Advertisement
Mercedes Scapola
La directora propone una lectura de A cielo abierto centrada en los afectos, las convicciones y los límites dentro de una relación

—¿Qué te permite la dirección que quizá no encontrás cuando estás solamente arriba del escenario?

—Me encanta armar equipos y pensar la obra desde todos esos lugares. Es una parte del proceso que disfruto muchísimo.

—¿Qué detalle cotidiano te sirven para comprender a un personaje antes de interpretarlo o dirgirlo?

—Me gusta pensar en todo, qué lleva en la cartera, cómo se viste, qué comió, cómo se peina. Son datos que pueden parecer pequeños, pero ayudan a construir una vida. No puedo abrir una cartera en escena y que no haya nada: necesito que esos objetos cuenten algo de esa persona.

Advertisement
Mercedes Scapola
Con Luis Bermejo, Paula Reca y Felipe Saade en escena, A cielo abierto se presenta en el Teatro Regio

—¿Cuál fue el elogio que más te conmovió que te hayan dicho como directora?

—Que el equipo quiera ir a ensayar. Llegar al teatro y sentir que las personas la están pasando bien, que hay generosidad y ganas de trabajar juntas. El talento es indispensable, pero para mí también importa mucho que haya buenas personas y buenos compañeros. Esa es una de las cosas que más valoro.

—En un momento de menor producción de ficción, ¿cómo sostenés tu impulso como actriz?

—Hay menos trabajo como actriz, y eso se siente. Dirigir me permite seguir creando y no quedarme esperando a que suene el teléfono. Pero no siento que haya dejado de ser actriz: tengo un pie en cada lugar. La dirección me da otra posibilidad de trabajo, aunque actuar sigue siendo algo que amo profundamente.

Advertisement
Mercedes Scapola
“Tengo un pie en cada lugar”, afirma Mey Scápola sobre su presente entre la actuación y la dirección

—¿Cuándo entendiste que el teatro podía ser más que un juego de infancia?

—De chica yo vivía en el teatro por mi mamá, que además nos llevaba a ver muchas obras. También tengo recuerdos de jugar con mi hermana y amigos, de mirar las representaciones de las obras de Hugo Midón y volverme loca. En ese momento era disfrute; después se transformó en una elección y en una carrera. Mis maestros, como Agustín Alezzo y Julio Chávez, fueron muy importantes en ese camino.

—¿Qué recordás de esos años de formación con Agustín Alezzo y Julio Chávez?

—Agustín (Alezzo) fue mi primer maestro y me dio mucho amor por el teatro y curiosidad. Con Julio (Chávez) también aprendí muchísimo. Creo que esa formación alimentó una mirada de dirección que yo ya tenía incluso cuando actuaba: siempre estaba pendiente de cómo funcionaba el conjunto, de los detalles y de todo lo que acompañaba al personaje.

Advertisement
Mercedes Morán y Mey Scápola quien dirige A cielo abierto, la obra de David Hare que explora los vínculos atravesados por diferencias ideológicas
Mercedes Morán y Mey Scápola quien dirige A cielo abierto, la obra de David Hare que explora los vínculos atravesados por diferencias ideológicas

—¿Podés decir que no a determinados proyectos?

—Claro, no todos podemos hacer todo. Hay trabajos que no tienen que ver con una, con lo que puede dar o con la energía que puede poner ahí. Me ofrecieron varios unipersonales, por ejemplo, y no siempre sentí que fueran para mí. A veces no conecta el texto, a veces no se puede poner el alma o la creatividad en ese proyecto, y otras veces las condiciones no acompañan. A veces una se equivoca, por supuesto, pero también hay momentos en los que intuís que algo no es para vos. Poder reconocerlo es parte del trabajo.

—Además de dirigir, mencionaste proyectos recientes como actriz…

—Hice una obra con muchos actores que disfruté mucho, una película y un proyecto para Disney. También terminé de filmar una película para una plataforma, aunque todavía no puedo contar de qué se trata. Me entusiasma seguir actuando, aun cuando hoy haya menos ficción y las oportunidades sean más acotadas.

Advertisement
Mercedes Scapola
A cielo abierto, elenco integrado por el español Luis Bermejo, Paula Reca y Felipe Saade

—La obra parte de una relación clandestina, pero elegiste leerla desde las diferencias profundas entre dos maneras de entender la vida. ¿Por qué?

—El autor contó que escribió la obra a partir de su interés por el mundo de los negocios y del dinero. A mí me interesó más pensarla desde los vínculos: si se puede amar o estar cerca de una persona que mira el mundo de un modo muy distinto al propio. Me parece una lectura más cercana a nuestro contexto y a las preguntas que hoy nos hacemos.

—¿Cómo te acercás a una elección que, en lo personal, no compartirías, como una relación paralela?

—Ella, el personaje de la obra, pudo hacerlo y lo cuenta con mucha naturalidad. A mí me resultaría imposible, me aburriría y no me interesa. Pero el personaje tiene su lógica y su historia. La obra no juzga a nadie: permite escuchar qué vivió cada uno y entender desde qué lugar tomó sus decisiones.

Advertisement
Mercedes Scapola
Mercedes Scapola: «La obra propone escuchar a sus personajes sin respuestas morales ni villanos definidos»

—Cuando forma un equipo para dirigir, ¿qué busca antes que nada?

—Busco talento, desde ya, pero también generosidad y buena convivencia. En esta obra pude proponer a Matías Sendón y Gonzalo Córdoba, con quienes ya había trabajado, y a Diego Steiner en la música. Me interesa rodearme de personas que tengan una mirada propia y que, a la vez, disfruten del trabajo con los demás.

—En los ensayos hay una costumbre tuya que suele llamar la atención…

—Soy muy de cuidar a mis equipos. Llevo facturas, budín o cualquier cosa para compartir porque me gusta que el ensayo sea un espacio agradable. Hay días mejores y peores, como en todos los trabajos, pero si existe un buen clima y las personas se sienten parte, eso también aparece después en el escenario.

Advertisement
Mercedes Scapola
La puesta reúne a Luis Bermejo, Paula Reca y Felipe Saade bajo la dirección de Mey Scápola

—Con la obra ya en marcha, ¿qué esperás que le quede al público al salir del Teatro Regio?

—Me gustaría que se vaya con preguntas. Que pueda escuchar a los personajes sin buscar enseguida quién tiene razón, y que piense qué diferencias está dispuesto a aceptar en un vínculo y cuáles no. Para mí, esa conversación es el centro de “A cielo abierto”.

Advertisement
Continue Reading

CHIMENTOS

Moria Casán apuntó contra Susana Giménez, habló de ‘envidia’ y lanzó una frase demoledora: «No tiene éxito, yo soy…»

Published

on


Moria Casán volvió a encender la polémica con Susana Giménez y dejó en claro que las diferencias entre ambas están lejos de quedar atrás. En un móvil con Primicias Ya, la conductora respondió a las declaraciones de la diva y lanzó varias frases filosas sobre su presente, su carrera y hasta el nuevo proyecto que prepara.

Advertisement

Uno de los puntos que más llamó la atención fue cuando le preguntaron si detrás de las diferencias podía existir algo de envidia. Lejos de descartarlo de plano, Moria respondió: “No sé, puede haber algo”. Y enseguida explicó cómo interpreta la mirada de Susana: “Para mí es la mirada de una doña que se retiró, como una mirada de señora que vive en otro lado, un retiro”.

La actriz también rechazó de manera contundente la idea de que Susana se hubiera referido a ella de manera positiva al definirla como una mujer “tranquila”. “Me vio tranquila como que estoy en retiro igual que ella. No, mi amor, tranquila nada, estoy trabajando”, disparó.

En ese sentido, Moria reivindicó su actualidad profesional y marcó una diferencia con la situación que, según su mirada, atraviesa Giménez. “Me permito trabajar a esta edad y seguir hace un año y medio haciendo cosas, porque soy la mujer de mayor convocatoria teatral”, afirmó.

Advertisement

MORIA CASÁN DURÍSIMA CON SUSANA GIMÉNEZ

Pero el dardo más directo llegó cuando Casán habló de cómo interpreta el éxito de cada una. “No recogí el guante porque dijo ahora que es exitosa. Me parece que es una mirada vulgar hacia el éxito. No debe poder creer mi éxito masificado”, sostuvo. Y remató, entre risas: “No soy exitosa, soy exitosísima”.

La conversación también derivó en el nuevo proyecto de Susana, quien se encuentra trabajando en su propia serie. Cuando le mencionaron que la diva estaría muy entusiasmada con la producción, Moria no dejó pasar la oportunidad para lanzar otra de sus frases características: “Segundas partes nunca fueron buenas”.

A pesar de la contundencia de sus declaraciones, Casán intentó cerrar la polémica bajándole el tono al enfrentamiento. “Está todo bien. Está todo bien”, aseguró después de sus distintas críticas.

Advertisement

Así, Moria volvió a dejar varias frases que reavivan su histórica rivalidad con Susana. Entre cuestionamientos al éxito, referencias al retiro y un dardo directo a la serie que prepara la diva, la pelea entre dos de las figuras más importantes del espectáculo argentino sumó un nuevo capítulo.

 

TEMAS


 

Advertisement
Continue Reading

Tendencias