POLITICA
Una lista infinita de enemigos, traidores y golpistas

El jueves por la noche, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, contó que se sentía traicionado por “una persona” que conduce un noticiero porque vio cómo se indignaba ante uno de sus viajes, cuando originalmente había planeado compartir ese viaje con él. Horas después, la periodista Cristina Pérez se dio por aludida. “Mucha gente te votó y también se sintió traicionada”, le respondió. “Yo avisé y el que avisa no es traidor”. Unos días antes, la diputada oficialista Lilia Lemoine estaba enojada por un comentario editorial de Esteban Trebucq, también, respecto del futuro de Adorni. Entonces, sugirió que el periodista era golpista. “¿Qué sigue, Esteban? ¿Javier, bajate?”, le escribió en la red social X.
Los dos episodios contribuyen a explicar algunas de las cosas que le pasan al Gobierno en estos días. Pérez y Trebucq son dos colegas que muchas veces pusieron en riesgo su reputación por defender políticas oficiales, algo que siempre es difícil para cualquier periodista. Sus posturas respecto del caso Adorni reflejan hasta qué punto el escándalo genera una opinión casi unánime. No se trata de la oposición o del periodismo más crítico. Incluso quienes han sostenido una postura comprensiva hacia el Gobierno en otros momentos difíciles, consideran que las evidencias son categóricas. En el caso Adorni, el Gobierno está aislado como nunca; ese es el primer dato.
El segundo elemento es la reacción oficial: no tolera la disidencia ni siquiera entre aquellos más cercanos. Tarde o temprano, por hache o por be, toda cabeza rodará. La única alternativa para ser “un argentino de bien” consiste en obedecer todo, ser ciego, hincarse. Lo otro es traición o golpismo. Progresivamente, eso va aislando al Presidente incluso de los más cercanos, que muchas veces prefieren callar críticas muy elementales, por temor a una reacción destemplada.

En el caso Adorni se ha producido una disociación muy profunda entre la percepción de la sociedad y la del círculo más cerrado del poder político. Más allá de lo que defina la Justicia en su momento, hay evidencias contundentes de que incrementó su calidad de vida de manera sensible luego de llegar al poder, al punto de acceder a bienes y servicios -como un viaje en avión privado por motivos particulares- que son exclusivos de la elite más privilegiada de la sociedad. Nuevas propiedades, pasajes en primera clase, estadías en hoteles carísimos: la exposición pública de todos estos detalles derrumbó la imagen social de la mano derecha del Presidente. En ese contexto, durante sesenta días, Milei y Adorni tenían dos opciones: explicar lo que pasaba o que el jefe de Gabinete renunciara. No hicieron ninguna de las dos cosas.
Es impresionante la cantidad de miembros del oficialismo que, en este caso, desautorizaron la mirada presidencial sobre el asunto. Nicolás Márquez, el biografo presidencial que era hasta hace poco un incondicional, ahora también engrosa la larguísima lista de traidores. La senadora Patricia Bullrich, la principal aliada del Gobierno, se diferenció por segunda vez: la primera había sido con el escándalo Espert. Las relaciones con ella empiezan a derrapar hacia una ruptura paulatina pero inevitable. El ex jefe de Gabinete Guillermo Francos sumó su propio señalamiento y ahora amenazan con eyectarlo del directorio YPF. Es que para la inmensa mayoría de los argentinos, Adorni ha incurrido en conductas muy cuestionables. Pero un ínfimo puñado de ellos cree que no: el líder de ese grupito cerrado es el Presidente. El choque de percepciones es monumental.

Esa disociación, en la que existe consenso casi unánime en un sentido pero el Presidente va en otro, también se produce en el área económica. En las últimas semanas los tres medios económicos más importantes del mundo –The Wall Street Journal, Financial Times, The Economist- publicaron notas donde detallan los problemas de la gestión Milei. Hasta hace poco, en esas páginas elogiaban al Presidente. Ahora explican que la persistencia de la inflación crónica, la recesión y los escándalos de corrupción amenazan el futuro de la gestión libertaria. La coincidencia entre los editores de esos medios puede decir dos cosas: que realmente el programa de Caputo está en problemas, o que hay una conspiración internacional en contra de la Argentina. Para la inmensa mayoría de los economistas profesionales, sucede lo primero. Para el círculo áulico de Milei, se trata una conspiración.
Algo de esto se puede percibir en la ácida polémica que enfrentó esta semana a Milei y Caputo con el ex ministro de Economía, Domingo Cavallo. Todo empezó hace casi dos años cuando, en su blog, Cavallo insinuó, en términos muy respetuosos, algunas críticas laterales al plan económico. A Milei le resultó intolerable, a tal punto que despidió del Gobierno a Sonia Cavallo, la hija del ex ministro, que no había hecho nada. Se ve que algo le molestó mucho al ex ministro porque el enfrentamiento tuvo, esta vez, una franqueza inédita. Cavallo sostuvo que a Milei no le interesa el funcionamiento de la macroeconomía porque prefiere dedicarse “a la filosofía económica, esas cosas de Keynes, Hayek o Rothbard” y que Caputo es un “trader”, no un buen economista. “Enfoca para un lado, y si no le sale cambia de rumbo y va para otro lado. No tiene un esquema definido de cómo funciona la economía”, dijo. Además, contó que el presidente lo bloqueó en Whatsapp y en la red social X. La reacción, otra vez, fue violentísima. Cavallo pasó de ser el mejor de la historia a un expropiador y un resentido que generó la crisis del 2001, cuando era fácil de evitar.
En medio del intercambio, intervino Joaquín Cottani, el ex secretario de política económica de Caputo y amigo personal de Cavallo.

“Durante mis ocho años en Wall Street tuve lo que se podía llamar ‘complejo de economista’. Muchas veces los traders nos menospreciaban –medio en joda, medio en serio- por nuestro exceso de teoría y falta de gimnasia y conocimiento del mercado en el día a día. Yo nunca me ofendía por eso porque, por un lado, tenían bastante razón y, por el otro, yo trabajaba de economista, no de trader, y ambos hacíamos falta en la organización. A diferencia de lo que me pasaba a mí en Wall Street, a Toto no le gusta que le digan que ‘como economista es un buen trader’. La diferencia es que él es ministro de Economía, y para eso no hace falta un buen trader sino un buen economista. Lo mismo ocurre con el presidente Milei. Como presidente es un buen filósofo del anarcocapitalismo”.
Todas estas personas, como los medios internacionales mencionados, comparten la filosofía pro mercado de Milei y participan de su marco conceptual. A todos ellos, tanto en lo que se refiere a los escándalos de corrupción como a los desmanejos de la economía, les ocurre lo mismo: se preocupan por los errores, nadie les presta atención, disienten en público, son agredidos brutalmente y entonces todo termina como termina. Una y otra vez, cientos de veces.
La disociación presidencial llega, por momentos, a dimensiones preocupantes. Esta semana hubo un episodio estremecedor cuando un frigorífico anunció en Moreno que se abrían sesenta puestos de trabajo. Se presentaron más de 4000 personas. Una cola interminable de doce cuadras, por momentos bajo la lluvia. Jóvenes que habían dormido allí para ser los primeros en ser atendidos, argentinos desperados por un trabajo fijo, que sobreviven como pueden, con menos de 500 mil pesos al mes, al mando de familias con cuatro o más integrantes. Los dueños de la empresa se sorprendieron porque había postulantes mayores de 70 años y otros que no sabían leer y escribir. Los testimonios recogidos por los medios durante todo el día eran estremecedores, entre otras razones, porque todos contaban que sus casos eran de lo más comunes, o sea, que todo el mundo en su entorno está así.

Esa noche, el Presidente habló por televisión, a los gritos, para defender a Adorni. Eso ya marcaba una disociación obvia con la mayoría de la población. Pero había otra: no hizo ninguna referencia a lo que había sucedido en Moreno. Si alguna de las personas que había hecho cola bajo la lluvia durante horas escuchó la nota, habrá deducido que Milei no le hablaba a él o a ella. No le importaba. Estaba en otra cosa. ¿Llegarán la imágenes de Moreno a los despachos oficiales o solo miran las que postea el Presidente, de las colas cuando frente a los bazares con chucherías importadas? ¿Alguien recuerda algún discurso donde el Presidente se refiriera a los haberes de los jubilados, por ejemplo, o a los trabajadoresque tienen tres trabajos y aun les cuesta llegar a fin de mes, o a los millones de sobreendeudados? “El consumo récord, la exportación récord, la producción récord”, dijo el Presidente, el jueves, en su enésimo viaje a los Estados Unidos.
La disociación compromete en estos días también al ministro Caputo. “Muchos argentinos tomaron crédito porque creían que la inflación les iba a licuar la deuda. Pero como no hubo inflación ahora no la pueden pagar”, dijo esta semana. Nadie se endeudó por necesidad, o para financiar consumos básicos, o con la tarjeta. Él no tuvo responsabilidad alguna en la desregulación del mércado de crédito, que gatilló una campaña agresiva para convencer a quien lo necesitaba de endeudarse a altas tasas de interés.

Tal vez a todo esto se refería la revista The Economist, cuando editó su última nota sobre la Argentina. El título decía: “Javier Milei está en serios problemas”. Luego, se leía: “El presidente sostiene que es la verdadera víctima de una economía en crisis”. Es que unos días antes, en uno de sus últimos discursos, el Presidente se golpeó el pecho y gritó: “El que más perdí fui yo, que no actualicé mi salario”.
Por momentos, pareciera que hay un mundo real -el de las colas interminables de personas que desesperan por un puesto de trabajo, el de los escándalos de corrupción, el de la opinión pública- y otro mundo, muy distante, en el que vive el Presidente. Para conocer este segundo universo, basta mirar un poco sus redes sociales. Su nuevo berretín son los videítos de inteligencia artificial. En uno de los últimos aparece como arquero de un equipo argentino donde juegan también Lionel Messi Guillermo Francella, Susana Gimenez y Agustín Laje, tamaña ensalada. El equipo contrario es un seleccionado comunista integrado por Lenin, Fidel Castro, Nicolás Maduro, Mao Zedong y Hugo Chávez. Cuando aparecen las imágenes de estos últimos, se escucha una música de fondo.
“Tirapiedras, Kuka, tirapiedras”.
Mesa Política
POLITICA
“Para la percepción del público, la economía está en recesión”, aseguró el director de la consultora Synopsis

El desempleo se ubica como la principal preocupación en la Argentina, con 33,2%, y a la corrupción en segundo lugar, con 28,3%. La inflación quedó tercera con 11,2%. Los datos surgen de una encuesta de la consultora Synopsis.
Lucas Romero, politólogo y director de Synopsis, dialogó con Infobae en Vivo A las Nueve y planteó una distancia entre indicadores macro y la experiencia cotidiana. “Uno ve una economía argentina que ofrece buenos resultados. Pero una economía de los argentinos que ofrece malos resultados”, indicó.
Romero explicó que Synopsis realiza un seguimiento de manera mensual desde hace más de 10 años. Según precisó, tomaron una decisión metodológica: sostener un listado fijo de preocupaciones para poder comparar series en el tiempo.
“Si yo cambio el listado, ya pierdo la perspectiva evolutiva”, sostuvo. Agregó que existe una “restricción metodológica” porque modificar opciones impide comparar los resultados de un mes con otros períodos.
La percepción económica y el dato
Romero definió la percepción social como un insumo político. “La percepción del público también es un dato en sí mismo”, afirmó. Y cuestionó el encuadre del debate entre datos oficiales y percepción. “El mejor observador para determinar cuál es la situación de sus ingresos es el propio individuo”, dijo, al hablar sobre cómo se construye la evaluación del rumbo económico.
En ese marco, Romero describió el resultado que destacó del estudio. “El 60% nos dijo que está cayendo leve o cayendo fuerte”, afirmó. “Por eso digo, para la percepción del público, la economía está en recesión”, agregó.
La diferencia entre “la economía argentina” y “la economía de los argentinos”
Romero sostuvo que la percepción se apoya en dos variables. “Seguramente uno va a identificar dos indicadores muy relevantes y muy por encima del resto: cuál es la situación del empleo y cuál es la situación del ingreso”, dijo.
Al mismo tiempo, el politólogo describió la disociación que observa en el contexto actual. “Uno ve una Argentina que en términos de ingresos está muy bien. Tanto en pesos con superávit fiscal como en dólares con superávit comercial, pero uno ve que los ingresos de los argentinos están muy mal”, afirmó.

Sobre el programa económico, fue directo. “En esas dos variables este programa económico no le está ofreciendo resultados a la gente”, dijo. Sánchez planteó la discusión sobre un “punto de equilibrio” entre crecimiento y efectos sociales. Romero lo conectó con la sostenibilidad política del rumbo: “En democracia se vuelve sustentable si hay legitimidad popular”.
Por qué el desempleo aparece arriba y qué papel tienen los ingresos
Entre otras cosas, el especialista dijo que el primer lugar del desempleo llamó la atención al compararlo con indicadores laborales. “Uno mira los indicadores de desempleo y si bien este es un proceso que está destruyendo más que creando empleo, no estamos en crisis de empleo”, afirmó.
Para entender ese contraste, explicó que abrieron un relevamiento específico de preocupaciones económicas. “Hagamos un listado más exhaustivo, pero solo de preocupaciones económicas. Y eso lo venimos haciendo desde comienzos de año”, dijo.
En esa ampliación, señaló un hallazgo. “Muchos de los que dicen desempleo en ese listado de opciones nos dicen ingresos, ingresos bajos”, sostuvo.
Gastos fijos, tarifas y consumo: cómo se forma el malestar
Romero vinculó la presión sobre los ingresos con cambios en la estructura de gastos. Dijo que el proceso de “ordenamiento de precios relativos” impactó en el bolsillo. En detalle, el especialista contó que “la gente gasta más en costos fijos, más en servicios y más en transporte”, afirmó. Planteó que ese aumento recorta el margen para consumo de bienes y actividades de esparcimiento.
Al mismo tiempo, el especialista explicó que la encuesta se traduce en un clima social de “malestar, está el enojo, está la indignación y está el rechazo”, afirmó. Luego ubicó el momento actual: “Estamos en escala entre malestar y enojo”.
El politólogo vinculó la desmovilización con la representación política y con experiencias recientes. “Cuando la gente sale a la calle, la gente no es zonza y sabe que su malestar o su indignación expresada en la calle puede ser aprovechada por alguien”, dijo.
En ese punto, citó un dato de otro relevamiento de imagen. “Nos apareció un 32% de los consultados que no tenían imagen positiva ni de los Milei, ni de Cristina Kirchner ni de Axel Kicillof”, afirmó.
Agregó otra cifra dentro de ese grupo. “Y de ese 32%, 15, casi la mitad, no tenía imagen positiva de ninguno de los dirigentes que evaluamos”, sostuvo.
—
Infobae te acompaña cada día en YouTube con entrevistas, análisis y la información más destacada, en un formato cercano y dinámico.
• De 7 a 9: Infobae al Amanecer: Nacho Giron, Luciana Rubinska y Belén Escobar.
• De 9 a 12: Infobae a las Nueve: Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet.
• De 12 a 15: Infobae al Mediodia: Maru Duffard, Andrei Serbin Pont, Jimena Grandinetti, Fede Mayol y Facundo Kablan.
• De 15 a 18: Infobae a la Tarde: Manu Jove, Maia Jastreblansky y Paula Guardia Bourdin; rotan en la semana Marcos Shaw, Lara López Calvo y Tomás Trapé
• De 18 a 21: Infobae al Regreso: Gonzalo Aziz, Diego Iglesias, Malena de los Ríos y Matías Barbería; rotan en la semana Gustavo Lazzari, Martín Tetaz y Mica Mendelevich
Seguinos en nuestro canal de YouTube @infobae.
desempleo
POLITICA
Momento clave para Adorni: cómo pasa los días antes de presentar su declaración jurada y qué espera el Gobierno

Quienes hablan con Javier Milei todos los días repiten prácticamente lo mismo. “No razona como un político tradicional, a esta altura cualquiera le hubiera pedido la renuncia al jefe de Gabinete. Pero lo va a sostener sin ningún tipo de dudas”, afirman en Casa Rosada, descartando las versiones de que Manuel Adorni podría irse mientras se dispute el Mundial 2026.
En el Gobierno esperan que en un lapso menor a una semana se presente la tan ansiada declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción (OA). Ese será el primer elemento para conocer cómo se produjo el incremento patrimonial reciente del funcionario, quien está siendo investigado por presunto enriquecimiento ilícito en Comodoro Py.
El Presidente ya hizo su análisis del caso y enfatizó que cree en la inocencia de su ministro coordinador. Ya han pasado más de dos meses desde la controversia que comenzó en los albores del Argentina Week, cuando el caso solamente se limitaba a la presencia de su esposa, Bettina Angeletti, en la comitiva presidencial. Los que rodean al Presidente creen que ya se pagó el costo mayor de ese hecho. Además consideran que ahora se arribó a una relativa tranquilidad porque el tema cansó en la agenda pública debido a que no surgieron mayores novedades.

“Gracias Rufus”, era una de las frases que se escuchaba la semana pasada entre quienes festejaban que la masividad del caso Adorni había bajado. La referencia es a la cuenta @RufusPeriodista, disparadora del nuevo episodio de la interna entre Santiago Caputo y Martín Menem, que hace unos días fue la comidilla de todos los programas políticos.
“Estas dos semanas tuvimos una tranquilidad como no sucedió desde marzo”, confirman quienes hablan con el jefe de Gabinete. Esto podría ser momentáneo, admiten. El asunto es que la presentación de la declaración jurada configurará un hecho que será noticia en la previa, durante el mismo día e incluso en las jornadas sucesivas. “Creo que estamos viviendo una tensa calma, muchos están tomando impulso para volver a arrancar. Si me preguntás a mí, yo no soy optimista de que eso se mantenga. Van a querer hacer de esto una carnicería mediática”, vaticina un colaborador oficial del Gobierno en diálogo con Infobae.
Una persona que estuvo con Adorni en la reunión de mesa política de ayer lo vio con ánimos, pero confiesa que hay días en los que el desgaste de estos meses “se le nota”.
“No entiendo por qué se habla sobre mis estados de ánimo. No niego que al principio haya podido pegar, pero estoy bien. Es una pelotudez que se hable de esos temas”, le ha dicho el ministro coordinador a un interlocutor recientemente. Los fines de semana busca relajarse con su nueva afición al tenis, mientras espera los próximos pasos de su estrategia.

Adorni podría haber presentado su declaración jurada hace tiempo, pero su equipo judicial marcó que los tiempos debían ser otros. “Depende de la marcha de la Justicia, no es tan lineal”, explicaba sobre la demora una fuente inobjetable para un artículo publicado por Infobae una semana atrás. Horas después de haber salido la nota, la senadora nacional por La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, presentaba su declaración jurada como una forma de presión implícita. “No le vamos a dar el gusto de presentarlo cuando ella quiere”, marcaban en el Gobierno durante esas horas.
Ante la inminencia de que Adorni haga públicos sus números patrimoniales, en los últimos días surgieron versiones periodísticas de que el juez que lleva la causa, Ariel Lijo, podría llamarlo a indagatoria.
Esto no es lo que creen en las entrañas del oficialismo: la lectura libertaria es que habrá un revival mediático del caso a partir de la declaración jurada, pero estiman que a nivel judicial no se producirá ningún llamado en el corto plazo; y mucho menos antes del Mundial.
“Realmente no creo que eso ocurra. Me parece que no tiene ningún sustento jurídico pensar que lo van a citar por estas semanas”, afirma una fuente libertaria con amplio conocimiento del desarrollo de la investigación. Lo mismo opinaban dos funcionarios que dialogaron con este medio previamente. Esto, claro está, no implica que eso se vaya a sostener en la realidad.
En lo que refiere a la causa por presunto enriquecimiento ilícito, consideran que “para hacer una imputación debería tener período por período cuál habría sido el delito, los montos, entre otras cosas; tiene que existir algún peritaje contable previo”. “Creo que lo que estuvimos viendo en los medios por estos días tiene más que ver con el periodismo metiendo presión para que ocurra más que los propios actores del proceso alentando eso. Es el fiscal quien tiene delegada la investigación, con lo cual él trabaja independiente del juez para pedir o no la indagatoria”, fundamentan.
La declaración patrimonial será revisada por peritos de la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero en las Investigaciones (DATIF), quienes cotejarán los datos presentados con la evidencia reunida en la causa judicial. En la fiscalía de Gerardo Pollicita -quien lleva la investigación de la causa- es que la prioridad de Adorni es que los números cierren desde el punto de vista legal, independientemente de la percepción pública sobre el volumen y destino de sus gastos.
Entre las especulaciones está que Lijo pueda llamarlo a indagatoria en la causa por el vuelo a Punta del Este, en la cual se lo acusa de presuntas negociaciones incompatibles con la función pública. El juez espera una última medida de prueba: el entrecruzamiento de llamados entre Adorni, Marcelo Grandio y un directivo de la empresa vinculada a la productora que obtuvo contratos con la TV Pública. En la causa por enriquecimiento ilícito, la Justicia inició la semana pasada la extracción del contenido del teléfono de Matías Tabar, el contratista que fue elegido por Adorni para demoler y reconstruir la casa del country Indio Cua. Según publicó el periodista Nicolás Wiñazki en Clarín, los peritos informáticos habrían sido capaces de recuperar el contenido de los audios temporales enviados por el funcionario.
Domestic,Politics,South America / Central America,Government / Politics
POLITICA
Milei se esfuerza por mostrar un Gobierno activo: releección en la mira y alivio por el freno en la caída de su imagen

En una jornada inusualmente hiperquinética en la Casa Rosada, Javier Milei protagonizó este viernes una seguidilla de encuentros oficiales y dos de sus funcionarios anunciaron medidas. El rally de encuentros y llamados estuvo motivado, en parte, por los deseos de evitar todo lo posible asistir a la sede del gobierno nacional, una actividad que al Presidente no le gusta. Pero al mismo tiempo, por la intención de mostrar gestión en medio de los cuestionamientos por una virtual paralización de la administración nacional.
A Milei no le agrada ir a la Casa Rosada y prefiere trabajar desde Olivos, dicen, porque no quiere perder tiempo en viajar y se concentra mejor (aunque esa dinámica le permite, también, evitar que se haga público a quiénes recibe, al menos de manera inmediata). Justamente, el motivo del amontonamiento de encuentros de distintos tipos en un solo día fue evitar pasar tiempo en Balcarce 50. “Viene a Rosada y mata todo de un tiro”, resumió -y se sinceró- un funcionario de su entorno.
La agenda de la jornada no había sido anunciada previamente. El jefe de Estado gestiona de manera personal muchos encuentros, en general, sin avisarle a su equipo sobre sus planes. Por lo que es habitual que sus voceros no tengan registro sobre los encuentros que estaba gestionando o los motivos. “Agenda suya”, responden ante las consultas periodísticas. En otras ocasiones prefieren mantener los planes ocultos por si hay alguna modificación. Las actividades se produjeron a puertas cerradas, sin cobertura de la prensa y en general, sin ahondar en información posteriormente.
Con un poco de aire después del freno en la caída de su imagen según las encuestas, el Presidente había dicho esta semana, en una entrevista con radio Mitre después del feriado del 25 de Mayo, que su permanencia depende de él y de una buena administración. “Si hacemos un buen gobierno, vamos a lograr la reelección», fueron sus palabras exactas. Y, según cuentan en su entorno, está decidido a mostrar que el Gobierno no está paralizado, a pesar de que la oposición y varias voces en la propia administración diagnostican lo contrario.

Sólo uno de los encuentros del viernes representó un anuncio concreto: la inversión de 8000 millones de dólares para investigación médica, que se reveló a partir de una reunión del primer mandatario junto al ministro de Salud, Mario Lugones, con una delegación de empresarios farmacéuticos de la Cámara Argentina de Especialidades Medicinales.
Las actividades en el rally fueron disímiles e incluyeron una llamada telefónica con el canciller de Alemania, Friedrich Merz, que lo había cuestionado con dureza antes de asumir. Un encuentro presencial, junto al ministro de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, con Embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, y una delegación de diputados de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. La recepción del rabino Yehuda Kaploun, de Jacob Daniel Ashendof y de Haydee Rojas. Y una charla presencial con el empresario gemólogo Maurice Ostro, que posee el topacio azul más grande del mundo y estaría interesado en invertir en el país.
Después, Manuel Adorni tuiteó que el Ejecutivo enviará al Congreso un proyecto para reformar la ley General de Sociedades (el viernes pasado había hecho lo propio con el giro de otros cuatro). Y el asesor Santiago Caputo desde la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) lanzó, en fase preliminar, la “Comunidad Informativa Nacional (CIFN)”, según dijo en X, para permitir que los distintos organismos del Estado compartan información de forma rápida, segura y ordenada “para anticipar y enfrentar riesgos, amenazas e identificar oportunidades”.
Por último, siempre atenta a mostrarse activa, a pesar de que no integra el Gabinete, Patricia Bullrich tuiteó un dato vinculado a su gestión el año pasado al frente del Ministerio de Seguridad antes de asumir su banca como senadora: “Mejor que decir, es hacer”, dijo antes de asegurar que bajó la cifra de femicidios en 2025.
Para la semana que viene la agenda del Presidente y sus ministros es un misterio.
horizontal
SOCIEDAD2 días agoDetuvieron a un sospechoso por la desaparición de Agostina Vega en Córdoba
POLITICA1 día agoMauricio Macri insistió en “apoyar el cambio”, pero pidió prepararse para competir en 2027
ECONOMIA3 días agoFamilias en la pobreza: viven del fiado, destinan cada peso a deudas y resignan medicamentos














