ECONOMIA
Clima de Negocios: Cómo piensa Peter Thiel, el magnate libertario que se enamoró del experimento argentino y se instaló en Buenos Aires

Al final, la pregunta parece ser la misma, acá y allá.
Se contó en el Clima de Negocios del domingo pasado que el concepto de moda entre muchos empresarios locales e inversores que miran al país, incluso entre quienes bancan fervientemente a Javier Milei, su gestión y sus ideas, es “experimento”. Casi a coro se preguntan ahora si el experimento libertario va a funcionar. Seguramente con una mirada un poco más de largo plazo y no tan atada a las urgencias de la inflación de los próximos meses, si conviene no “enterrar” dólares en el país o el resultado de la elección de 2027, es lo mismo que le preguntó el jueves pasado en Casa Rosada el mega magnate tech Peter Thiel al Presidente. Literalmente.
Lo contó el propio mandatario en una entrevista en Neura. “¿Cómo se sostiene esto en el tiempo?”, consultó este inversor, fundador de gigantes como PayPal y Palantir, que tiene una fortuna personal de unos USD 30.000 millones y se define como libertario y anarcocapitalista.
Milei dijo que hubo elogios a sus logros y contó su respuesta ante la pregunta del millón. “Le dije que lo que garantizaba el resultado a largo plazo es la batalla cultural”, destacó y contó, sin dar detalles, que también hablaron de lo “aberrante” que es el impuesto a la riqueza y de los límites del anarcocapitalismo y del Estado.
A Thiel le deben haber brillado los ojos con la idea de “batalla cultural”. Más allá de sus negocios y su fortuna, sus ideas y formación filosófica lo hacen pensar en esos términos. Allí asoma el Thiel más polémico: el que habla del anticristo –y hasta asocia con esa idea a la activista climática sueca Greta Thunberg–, de que la democracia es incompatible con la libertad y que los monopolios son útiles. El mismo que está obsesionado con la inmortalidad y al que se lo apunta por espionaje digital.

Como se sabe, Thiel está en Argentina. Llegó hace unas semanas con su esposo Matt Danzeisen, un exvicepresidente del mega fondo financiero BlackRock, y sus tres hijos. Planea quedarse unos dos meses para ver en vivo y en directo lo mismo que le preguntó a Milei: cómo funciona el único país del mundo con un presidente libertario.
Como se contó en la semana, compró una mansión en Barrio Parque por unos USD 12 millones, analiza algunos negocios —adquirir más propiedades y ganado— y además de Milei se reunió con su asesor Santiago Caputo y cenó en la casa del ministro Federico Sturzenegger, una velada familiar de la que también participó el canciller Pablo Quirno. Comieron pollo al curry y flan con dulce de leche. Estuvieron presentes, además, empresarios como Marcelo Mindlin, presidente de Pampa Energía.
En otros encuentros con representantes del círculo rojo, también se habría reunido, según pudo saber este medio, con Marcos Galperin, presidente de Mercado Libre y el hombre más rico del país; Eduardo Elsztain, presidente de IRSA; y Nicolás Szekasy, del fondo Kaszek, entre otros. Elsztain lo invitó al Foro Llao Llao, que se hará desde el miércoles en Bariloche, pero el inversor se excusó diciendo que gran parte de esta semana estará fuera del país. Thiel también estuvo en el superclásico de la semana pasada en el Monumental.
Los integrantes del ecosistema emprendedor vernáculo están esperando algunas reuniones y hasta un evento un poco más grande, quizás un asado, con Thiel como protagonista. Nada confirmado por el momento. A pesar de todo el movimiento que se genera a su alrededor —y que viaja con equipos de asistentes y personal de seguridad—, el empresario asegura que vino en plan familiar.
Thiel es hoy el inversor más influyente de Silicon Valley. No solo eso, es el mecenas de J.D. Vance, el vicepresidente de Donald Trump, que fue su empleado y al que muchos ven como un futuro candidato a la Casa Blanca.

Controvertido y poderoso, suele acorralar a sus futuros socios o empleados con una pregunta demoledora: “¿Cuál es una verdad en la que vos crees mucho, pero con la que casi nadie está de acuerdo?”.
Según tres fuentes locales que lo conocen hace tiempo, Thiel vino al país, sobre todo, porque disfruta de estar en lugares gobernados por dirigentes políticamente afines a sus ideas. En rigor, sería la primera vez que ve un experimento libertario en vivo y en directo porque es la primera vez que eso sucede.
Ese, básicamente, es su principal atractivo de pasar dos meses en Argentina. “Le resulta muy interesante el fenómeno Milei y Argentina puede ser un lugar de refugio ante la eventualidad de un mundo en crisis”, coincidió una fuente oficial ante la pregunta de Infobae.
El empresario argentino Martín Varsavsky, agregó: “Su interés por Argentina es parecido al mío, por un lado un país curioso, diferente, contradictorio pero ahora muy bien encaminado con Javier Milei y además un refugio para la tercera guerra mundial nuclear que esperemos que no sea necesaria pero que es siempre una posibilidad».
Como contó este medio meses atrás, el propio Varsavsky invirtió en un campo en Mendoza al que define como un refugio en caso de guerra nuclear.
Esa idea de seguridad ante un evento de escala global y pagar menos impuestos podría decirse que son dos grandes tópicos, hoy por hoy, de los grandes tecno-ricos del mundo.
“Mountainhead” es una película del año pasado de Jesse Armstrong, también creador de la exitosa Succession. Ácida y satírica, relata el encuentro de cuatro multimillonarios estadounidenses en una mega mansión en una montaña nevada. Amigos y competidores, son los reyes del mundo tech que discurren mientras el mundo se viene abajo por lo que generó el lanzamiento de una app de uno de ellos que facilita la creación de fake news.
El film se estrenó y, muy rápido, se empezó a especular sobre en quiénes se había inspirado Armstrong para crear a sus personajes. La respuesta resultó obvia: Elon Musk (X y SpaceX), Mark Zuckerberg (Meta), Marc Andreessen (Andreessen Horowitz), Sam Altman (OpenAI), Jack Dorsey (fundador de Twitter) y, claro, Peter Thiel. Alguno más también, seguramente. El propio Armstrong confesó que aunque había parecidos muy claros, los personajes era mezclas de varios de ellos.
Randall, protagonizado por Steve Carell, es el más grande del grupo y parece una mezcla de los inversores Thiel y Andreessen. Con pensamientos más profundos y filosóficos que sus amigos, está obsesionado con la inmortalidad y la búsqueda de tratamientos médicos que lo eternicen. Pasivo-agresivo, cuestiona a las democracias y al “exceso de regulación del Estado ingrato”. “Si nos volviésemos malos qué capacidad militar tendría EEUU?, se pregunta Venis, el más rico de los cuatro, el más parecido a Musk.
La película es tan divertida como aterradoramente verosímil. Un detalle no menor: Argentina tiene su lugar destacado en la película. En medio de la crisis global, el país queda envuelto en un caos. Los cuatro millonarios, desde sus smartphones, deciden tomar el control para gestionarlo como una empresa. Uno de ellos hace una videoconferencia y es nombrado presidente. Randall cree que tiene una mansión en Buenos Aires; pero duda, no está seguro: quizás ya la vendió.

En el mundo real, en los márgenes del poder tech y político global, Thiel se convirtió en un personaje que desafía las convenciones de Silicon Valley.
Cofundador de PayPal, primer inversor externo en Facebook, al frente de brazos inversores potentes como Founders Fund y Clarium Capital y fan del Señor de los Anillos, la saga de Tolkien, su influencia trasciende el capital de riesgo tradicional y se proyecta sobre debates éticos, filosóficos y geopolíticos. Su nombre aparece asociado a polémicas empresas, a una visión rupturista sobre la competencia y a una serie de intervenciones públicas que acompañan, y a veces anticipan, las tensiones de la era digital.
Nació en Alemania, al año se radicó con su familia en EEUU y poco tiempo después se mudaron se mudó a Sudáfrica donde su padre fue a trabajar a una mina de uranio. Regresó a EEUU y estudió en la Universidad de Stanford, donde fundó la revista Stanford Review. Ya desde entonces era un crítico del consenso progresista y la corrección política. Su trayectoria empresarial lo llevaría a codirigir el auge de las fintech con PayPal y más tarde a impulsar iniciativas que van desde la IA hasta la longevidad, pasando por la energía nuclear. Su famoso libro “Zero to One” (De cero a uno) condensa una de sus tesis centrales: “la competencia es para perdedores y los monopolios genuinos no son siempre malos”. Milei opina parecido.
El nuevo vecino de Susana Giménez en Barrio Parque cree que el verdadero valor surge de crear productos o servicios únicos, capaces de dominar mercados enteros. Para Thiel, los mejores negocios no compiten: los construyen fundadores capaces de encontrar respuestas a preguntas que nadie se atreve a formular.

Una de sus inspiraciones intelectuales es el filósofo René Girard, cuya teoría sobre el “deseo mimético” sostiene que el deseo humano no es autónomo, sino imitativo y que esta dinámica termina en conflicto. Por eso rechaza la copia y busca oportunidades donde otros solo ven riesgos o limitaciones. Además, postula que Occidente atraviesa una fase de estancamiento tecnológico desde los ‘70 –con excepción del boom informático– y vincula este fenómeno a una falta de visión definida sobre el futuro. Promueve la idea de que el progreso requiere individuos capaces de planificar y ejecutar saltos disruptivos y está convencido de que democracia y libertad resultan difíciles de conciliar.
La empresa más emblemática de Thiel es Palantir Technologies, algo así como la reina global del big data. La fundó en 2003, junto a su actual CEO, Alex Karp, en medio del impulso de control y análisis de datos de inteligencia después del 9/11. Desde el vamos tuvo el respaldo del fondo de inversión de la CIA (In-Q-Tel) y esta conexión explica muchas de las controversias que acompañaron su crecimiento. Se llama así por las “esferas videntes” élficas de Tolkien, la tecnología para ver más allá.
Palantir se convirtió en contratista del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en 2011, y más recientemente obtuvo un contrato de 30 millones de dólares para desarrollar ImmigrationOS, una plataforma que utiliza IA para rastrear y deportar inmigrantes. Este acuerdo ubicó a la compañía en el centro del debate sobre las políticas migratorias de Donald Trump y el uso de tecnologías de vigilancia. Otra polémica reciente involucra el uso de plataformas de Palantir en el conflicto de Gaza.
La semana pasada hubo un episodio que colocó a Palantir y a Thiel otra vez en el centro de la discusión pública global. La empresa publicó en su cuenta de X un resumen de “The technological republic: hard power, soft belief, and the future of the west”, un libro de Karp y Nicholas Zamiska. Ya era bestseller número 1 del New York Times, pero se viralizó mucho más y desató una oleada de comentarios que oscilaron entre la acusación de “tecnofascismo” y la caracterización de su autor como un “supervillano”.
El texto, intencionalmente político, delinea una visión de futuro que busca redefinir el papel de la tecnología en la seguridad nacional de EEUU y el desarrollo económico.
Algunos puntos resuenan como declaraciones de principios de una nueva derecha tech, como marcaron medios internacionales, como Time y The Guardian. Uno de esos puntos tilda a Silicon Valley directamente de “blando” y le exige participar en la defensa de EEUU. No como opción: como un deber moral. Pide decirle chau al soft power —”La capacidad de las sociedades libres y democráticas para prevalecer requiere algo más que un atractivo moral”— y asegura que el nuevo el hard power se construirá con software como basamento.

Luego va más lejos: “La pregunta no es si se construirán armas de IA, sino quiénes las construirán y con qué propósito. Nuestros adversarios no harán una pausa para debates teatrales”. El mensaje es claro: la neutralidad tecnológica solo beneficiará a rivales de EEUU. China, básicamente. Además pide servicio militar obligatorio y pertrechar a las fuerzas armadas de la mejor manera.
El punto 12 es quizás el más inquietante de todos: “La era atómica está terminando. Una nueva era de disuasión construida sobre la IA está por comenzar”. La declaración promueve la inversión masiva en innovación atómica para garantizar autonomía estratégica y alimentar la carrera de la IA.
El texto subraya la necesidad de reducir la influencia extranjera en sectores estratégicos y de fortalecer las capacidades de defensa a través de la colaboración entre el sector privado y el Estado. No pocos destacaron que la retórica del manifiesto remite a la era del Proyecto Manhattan, el mismo que dio origen a la bomba atómica.
Hay otras dos compañías en el centro de la estrategia de Thiel, que responden al marco conceptual del manifiesto: General Matter y Anduril. La primera es una startup que busca desarrollar tecnología para enriquecer uranio a niveles inéditos y proveer combustible a una nueva generación de reactores nucleares. Anduril —otro término de El Señor de los Anillos, que remite al nombre de la espada del rey Aragorn— fabrica armas autónomas.
Como quedó claro, una de las obsesiones más recientes de Thiel se articula en torno a la recuperación del liderazgo estadounidense en tecnología atómica. En abril, su fondo de capital de riesgo Founders Fund, lideró una inversión de 50 millones de dólares en General Matter, en cuyo equipo hay ex ingenieros de SpaceX, y fue seleccionada por el gobierno de Trump como parte de un consorcio para desarrollar HALEU (High-Assay Low-Enriched Uranium, o uranio de bajo enriquecimiento para reactores modulares pequeños).
La proyección pública de Thiel ha estado acompañada de episodios que avivaron el debate sobre el poder de los magnates tecnológicos. Uno de los más notorios fue su rol en la demanda del luchador Hulk Hogan (Terry Gene Bollea) contra el sitio web Gawker, por la difusión de un video sexual, al que financió en secreto después de que el medio filtró detalles sobre su orientación sexual. El caso, de 2013, derivó en una condena de USD 140 millones contra Gawker, aunque el monto se redujo en instancias de apelación. Thiel reivindicó su intervención como una forma de filantropía.

En el terreno político, Thiel se distinguió como el primer referente de Silicon Valley en apoyar abiertamente a Donald Trump durante la campaña de 2016. Su respaldo incluyó financiamiento a figuras del ala más nacionalista del Partido Republicano, como Vance, quien fue su empleado y luego llegó a la vicepresidencia de EEUU.
La influencia de Thiel y de ejecutivos vinculados a sus empresas en la administración Trump evidenció la convergencia entre capital de riesgo, tecnología y estrategia nacionalista. A lo largo de su carrera, transitó un camino marcado por el pensamiento contracorriente, la búsqueda de monopolios creativos y la intervención directa en áreas donde la tecnología y la política se mezclan.
Su defensa del riesgo, la audacia y los fundadores de empresas como agentes casi míticos lo distingue de otros inversores de Silicon Valley. Su influencia se extiende desde la IA hasta la energía nuclear, pasando por polémicas judiciales y una redefinición del papel de las grandes empresas en temas de seguridad global.
Tiene fondos de sobra e ideas controvertidas que defiende en cuanto ring se pare. Sus próximos pasos podrían tener influjos porteños y haber sido inspirados con vistas al Río de la Plata, desde alguna de las ventanas de su nueva mega mansión de Barrio Parque.
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ECONOMIA
Hong Kong mantiene su dominio en OPV, aunque aumentan los vientos regulatorios en contra Por Investing.com

Investing.com – Los mercados de capitales de Hong Kong han tenido un comienzo arrollador en 2026, consolidando el estatus de la ciudad como el principal destino mundial para ofertas públicas iniciales (OPV).
El secretario de Finanzas, Paul Chan, informó el domingo que las OPV ya han recaudado más de 140.000 millones de dólares de Hong Kong (17.900 millones de dólares) este año.
El aumento de la actividad ha revitalizado , con un volumen promedio de negociación diaria que ahora supera los 280.000 millones de dólares de Hong Kong desde el mes pasado.
Una narrativa dual: crecimiento frente a escrutinio
El auge de las OPV está proporcionando ganancias lucrativas para los bancos de inversión globales, intensificando la batalla por el talento de primera línea en operaciones. Sin embargo, la rápida expansión también ha invitado a una mirada más cercana por parte de las autoridades.
Pekín supuestamente está tomando medidas para restringir que ciertas empresas chinas constituidas en el extranjero busquen cotizar en Hong Kong, mientras que la Comisión de Valores y Futuros (SFC) de la ciudad ha comenzado a advertir a los bancos sobre prácticas de presentación de documentos deficientes.
Los obstáculos regulatorios ponen de relieve el delicado acto de equilibrio del gobierno: mantener el atractivo del mercado mientras se asegura una cartera de emisores de alta calidad y conformes.
Impulso de la Semana Dorada en el horizonte
Más allá de los mercados de acciones, Hong Kong se prepara para un importante viento de cola económico. El secretario de Finanzas Chan señaló que el próximo festivo de la «Semana Dorada», que comienza el viernes, se espera que traiga casi un millón de visitantes de China continental, un aumento proyectado del 7% interanual.
La afluencia está prevista para proporcionar un impulso muy necesario a los sectores minorista, hotelero y gastronómico de la ciudad, que han estado buscando señales de recuperación sostenida del consumo.
Para los inversores, la combinación de una actividad robusta en el mercado de capitales y unas perspectivas turísticas fortalecidas sugiere que Hong Kong sigue siendo un centro crítico, aunque cada vez más complejo, para el crecimiento en Asia-Pacífico.
Este artículo ha sido generado y traducido con el apoyo de AI y revisado por un editor. Para más información, consulte nuestros T&C.
ECONOMIA
Fuerte caída del empleo privado en las provincias y poco derrame de los sectores que crecen: ¿puede revertirlo la reforma laboral?

“El actual escenario económico es el de un proceso de ajuste con oportunidades muy focalizadas. El desempeño laboral no responde a una expansión generalizada, sino a dinámicas sectoriales específicas, en general vinculadas a actividades exportadoras o con ventajas comparativas claras, cuyo ‘efecto derrame’ por ahora es limitado, condicionado por la estructura productiva de cada provincia”, dice un estudio del Ieral de Fundación Mediterránea sobre la situación del empleo en las provincias argentinas.
En base a datos de la Secretaría de Trabajo desagregados por provincia y por rubro, el informe precisa que del tercer trimestre de 2023 al tercero de 2025, el empleo privado formal cayó en promedio 2,7 por ciento.
Pero esa cifra agregada, subraya Jorge Day, autor del trabajo, “oculta diferencias significativas entre provincias, con un grupo reducido que logra expandir el empleo y una mayoría que presenta contracciones de distinta magnitud”. Entre las jurisdicciones de mejor desempeño destaca claramente Neuquén, con crecimiento del empleo impulsado por la actividad petrolera, seguido a distancia por Tucumán y Río Negro.
Las zonas de mejor desempeño se vinculan a tres grandes motores: Vaca Muerta, la minería y el complejo agropampeano (Day)
“En contraste, varias provincias muestran caídas pronunciadas, especialmente aquellas más dependientes de la obra pública o de transferencias nacionales, donde el ajuste fiscal impactó de manera directa sobre el nivel de actividad y el empleo”, dice un pasaje.
Las zonas de mejor desempeño se vinculan a tres grandes motores: Vaca Muerta (Neuquén), la minería (San Juan, Salta y Jujuy) y el complejo agropampeano.
En cambio, “presentan un desempeño más débil provincias petroleras tradicionales (como Santa Cruz y Chubut) y aquellas con mayor dependencia de fondos nacionales, especialmente en el Norte del país”, puntualiza Day.

De acuerdo al trabajo, “cabría esperar que las regiones con sectores dinámicos generen un ‘efecto derrame’ no solo en las actividades líderes, sino también en el resto, pero el análisis del empleo privado registrado muestra que, si bien hay algunos casos, como Neuquén, donde eso se verifica a nivel agregado, predomina la caída del empleo y una gran heterogeneidad entre provincias y sectores».
Por lejos, la Construcción es el sector más castigado. “Su comportamiento responde fuertemente al ciclo económico y, en particular, a la disponibilidad de obra pública (…) las provincias más afectadas son las de mayor dependencia de fondos nacionales”, escribió Day.
La situación de la Construcción funciona como un termómetro adelantado del ciclo económico. Su contracción actual refleja el ajuste en curso, pero al mismo tiempo, ante un cambio en las condiciones macroeconómicas o fiscales, podría ser uno de los primeros en recuperarse. En este sentido, dice el trabajo, “combina riesgo elevado en el corto plazo con potencial de rebote en una fase expansiva”. En Santa Cruz, por caso, los datos -dado el inicio y principio del período considerado- reflejan la alta incidencia de la interrupción de la obra de represas sobre el río Santa Cruz, cuyo reinicio el gobierno anunció el mes pasado.
La contracción de la construcción refleja el ajuste en curso, pero al mismo tiempo anticipa que, ante un cambio en las condiciones macroeconómicas o fiscales, podría ser uno de los primeros en recuperarse (Day)
La caída del empleo privado formal alcanza tanto a rubros productores de bienes como a prestadores de servicios.
En el primer caso, las excepciones se asocian a ventajas comparativas específicas. “Neuquén y San Juan muestran incrementos vinculados a la actividad minera, Tucumán al sector agropecuario y Río Negro a la industria. También se destacan los casos de Jujuy y Formosa, con crecimiento del empleo agropecuario. Con signo negativo se observa la pérdida del impulso petrolero en provincias donde domina la extracción “convencional”, como Chubut y Santa Cruz), precisa el Ieral.

En servicios también prevalece la contracción, pero con matices importantes. Un dato destacado es que en cerca de la mitad de las provincias el empleo en el comercio crece y en la otra mitad disminuye. En otros sectores de servicios predomina la caída, con excepciones como Neuquén, donde el empleo crece en la mayoría de los rubros, y algunas provincias donde se observan mejoras en servicios profesionales.
El escenario, dice Jorge Day, combina contracción agregada con oportunidades selectivas, pero su rasgo distintivo es que los cambios en el empleo “responden principalmente a factores económicos estructurales más que a fluctuaciones coyunturales” y hay creciente divergencia entre sectores transables y exportadores y no transables, dependientes del mercado interno y del gasto público.
En cualquier caso, el potencial “efecto derrame” no es automático, sino condicionado. Para que los sectores dinámicos generen empleo en el resto de la economía se requiere un entorno favorable a los encadenamientos productivos. “En su ausencia, el crecimiento tiende a concentrarse en actividades específicas, con impactos acotados sobre el empleo total”, dice el estudio.
La dinámica descripta calza con recientes advertencias. Ricardo Arriazu, economista y consultor que simpatiza con la orientación oficial, advirtió que el principal problema político del gobierno es el conurbano bonaerense, donde la la falta de empleo privado formal es aguda. Y Roberto Frenkel, economista profesional más heterodoxo, dijo que aun si las cuentas externas permiten sostener el actual nivel del tipo de cambio, este seguirá siendo un problema pues, en un contexto de apertura, no habrá creación de empleo en sectores transables vinculados al mercado interno.
El Gobierno, sin embargo, difundió estadísticas positivas sobre el salario y el empleo, que pivotea sobre un aumento récord del número de monotributistas. Según el secretario de Trabajo, Julio Cordero, en 2025 aumentó la participación de los trabajadores en el ingreso nacional, en un contexto de expansión del empleo y recuperación del salario real.
En 2025 aumentó la participación de los trabajadores en el ingreso nacional, en un contexto de expansión del empleo y recuperación del salario real (Cordero)
”Vamos a una Argentina donde trabajar tiene que ser mucho más negocio que litigar y contratar a un trabajador tiene que ser mucho más rentable que no contratarlo. Esta es la realidad de lo que buscamos”, dijo el funcionario al comentar nuevas estadísticas oficiales.
Según datos elaborados por la Dirección Nacional de Estudios y Estadísticas Laborales sobre la base de las Cuentas Nacionales del Indec, la participación de los trabajadores en el ingreso total pasó del 45,1% en 2023 al 45,5% en 2025, alcanzando su nivel más alto desde 2020”, afirmó el Ministerio de Capital Humano, que encabeza Sandra Pettovello y del que depende Trabajo.
Cordero afirmó que esa evolución “se da en un escenario de crecimiento del empleo y de las horas trabajadas, junto con una mejora en el salario efectivamente percibido por los trabajadores”.
Aunque el estudio del Ieral y el documento oficial no abarcan los mismos lapsos, la discrepancia de datos es significativa y convoca al debate sobre la mejora que puede ofrecer (o no) la ley de modernización laboral, que superó esta semana un escollo judicial clave.
Según Juan Luis Bour, economista jefe y director de FIEL y experto en economía laboral, una primera cuestión es cuándo la nueva ley “pisará sobre firme”. Hasta que eso no ocurra, dijo a Infobae, “habrá que esperar para ver que efectivamente la ley rige y en qué parte es limitada”.
Para Bour, lo importante en términos de indemnización es si, conforme a la ley, se aplica también a los trabajadores actuales. Pero aclara que la ley no solo agiliza definiciones sobre la indemnización, sino que habilita a negociar convenios colectivos directamente con los trabajadores. Algo inviable en compañías con conflictos gremiales o convenios preexistentes. La ley, subraya, favorece principalmente a firmas de nueva radicación.
Bour plantea la posibilidad de que nuevos emprendimientos firmen convenios que no dependan de los acuerdos generales, facilitando la transición y la adecuación tecnológica en un proceso de apertura económica. Resalta la necesidad de reestructuración y anticipa el cierre de empresas incapaces de competir, junto al surgimiento de otras que negocian condiciones laborales por fuera de sindicatos o cámaras con sede en Buenos Aires, aunque se encuentren en otras provincias, como La Rioja.
Cuando los convenios colectivos se hagan por empresa, los sindicatos de cúpula y las cámaras empresarias tendrán que poner las barbas en remojo (Bour)
Al consultarle si se trata de una nueva etapa en las relaciones laborales, Bour responde: “Sí, porque es un cambio respecto de un modelo que se estableció hace muchas décadas. En Argentina tenemos sindicatos de cúpulas. Es un cambio que se tiene que producir. Cuando los convenios colectivos se hagan por empresa, los sindicatos de cúpula y las cámaras empresarias tendrán que poner las barbas en remojo”.
El especialista explicó que el pesimismo actual en torno al empleo está relacionado a que en los últimos 15 años solo creció el informal, de baja calidad.
“En los momentos de recuperación el empleo formal creció un poco y en la recesión siguiente se cayó. Si seguís igual, vas a tener lo mismo. Este cambio de la ley y otros que vendrán pueden permitir el despegue del empleo si la actividad económica también repunta. El pesimismo de hoy surge porque estás en una meseta de actividad económica, con algunos sectores en crecimiento y otros en caída, que no arrastran empleo, y aumento de la competencia externa. No habrá crecimiento del empleo en el corto plazo. Este año no creo que crezca más de 0,2% o 0,3 por ciento. Para que esto se revierta se necesita no solamente estas reformas sino también que la economía se mueva», concluyó.
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ECONOMIA
Qué claves mira Wall Street del programa económico de Milei: entusiasmo y una duda para 2027

El reciente viaje del ministro de Economía, Luis Caputo, y su equipo a Washington para participar de las reuniones de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) generó un debate intenso entre los grandes fondos e instituciones globales sobre el presente y futuro del programa económico argentino. Los encuentros dejaron sensaciones contrapuestas: entusiasmo por la disciplina fiscal y la acumulación de reservas, pero también dudas sobre la capacidad de sostener ese sendero hasta 2027, año marcado por elevados vencimientos de deuda y contexto electoral.
El análisis de los principales bancos de inversión, fondos y bancos internacionales mostró que el consenso sobre la coyuntura argentina se apoya en los logros recientes, aunque asoma una preocupación estructural por la transición hacia el próximo ciclo político. El equipo económico defendió sus avances ante las contrapartes en Washington.
Según un reporte de UBS, el equipo argentino se presentó “sumamente optimista” y describió al país bajo un “presupuesto equilibrado, moneda estable y una transformación estructural en energía y minería”. Para la entidad, el mensaje oficial enfatizó el “equilibrio fiscal y la mejora en la acumulación de reservas”, aunque reconoció la “frustración” porque “los spreads (N. de la R.: la sobretasa que paga Argentina, medida a través del índice de riesgo país) siguen demasiado amplios como para que las emisiones externas resulten atractivas”.
El equipo argentino se presentó sumamente optimista, con un presupuesto equilibrado, moneda estable y una transformación estructural en energía y minería (USB)
La visión de UBS también sumó el diagnóstico del FMI, que calificó la relación con el país como “constructiva, pero más moderada”. Según el banco, “el jefe de misión anunció el acuerdo técnico por la segunda revisión y calificó como bastante impresionante el impulso reformista posterior a las elecciones legislativas”. Sin embargo, el informe remarcó que persisten “una inflación pegajosa y un crecimiento desigual”.
El análisis de las agencias de riesgo soberano, según el reporte, “debate activamente una mejora de la nota soberana argentina desde la categoría CCC hacia B”, centrando su atención en “la sostenibilidad de la balanza de pagos, la acumulación de reservas y la flexibilidad financiera”. UBS aclaró que “ninguna parece exigir una emisión internacional como condición previa”, lo que implica una ventana de oportunidad si la macroeconomía se mantiene estable.
Un informe de JP Morgan recogió el mensaje oficial con claridad. En su análisis, la entidad afirmó que “las necesidades financieras de 2026 están cubiertas sin depender del mercado internacional” y subrayó que el equipo económico pone el foco en “mantener credibilidad, transparencia y reformas”. La entidad consideró que los principales riesgos hacia adelante “son más políticos que económicos”, en línea con la preocupación extendida sobre la transición a 2027.

Bank of America (BofA Securities) también intervino en el debate sobre la viabilidad del programa argentino. Según su reporte, el país alcanzó un “acuerdo con el FMI que destraba financiamiento” y destacó los “USD 2.000 millones anunciados con apoyo del Banco Mundial para aliviar vencimientos externos”. BofA proyectó que “la desaceleración de la actividad sería transitoria” y sostuvo que “el fin de la incertidumbre electoral y el avance de las reformas estructurales podrían crear un círculo virtuoso”. El banco estadounidense estimó un “crecimiento de 3,5% este año, con minería, energía, bancos y tecnología liderando la recuperación”.
Eurasia Group también trazó una visión dual. En su informe resaltó el “gran interés por la postura del FMI hacia Argentina y por las garantías multilaterales para operaciones de deuda”. La consultora resumió que “los clientes tuvieron opiniones divididas sobre si este acontecimiento representaba un avance significativo para la inversión”, y que “las garantías tenían sentido en el contexto de una respuesta proactiva de los responsables políticos ante el impacto de la guerra”.
La consultora internacional advirtió que el alivio financiero de este año no despeja el calendario de vencimientos de los próximos años.
Los principales riesgos hacia adelante son más políticos que económicos (JP Morgan)
En el plano de los números, un análisis de Morgan Stanley estimó que las necesidades en moneda extranjera del Tesoro ascienden a “USD 19.900 millones en 2026, pero subirán a USD 23.400 millones en 2027, impulsadas por mayores pagos al FMI y por vencimientos más concentrados en pleno año electoral”. Además, el Banco Central de la República Argentina debe afrontar “compromisos por al menos USD 11.000 millones el año que viene entre Bopreal y repos”, un desafío que se acumula en los primeros meses del año electoral.
Los informes de bancos internacionales también analizaron los sectores que impulsan y los que limitan la recuperación económica. Barclays advirtió que el desempeño económico en sectores intensivos en empleo “fue débil y que eso introduce riesgos para la popularidad de Milei”. Según el banco británico, “mientras agro, minería y servicios financieros crecieron con fuerza, manufactura, comercio, hoteles, restaurantes y construcción mostraron caídas”.
Banco Galicia recogió las inquietudes dominantes de los inversores internacionales, quienes enfocaron sus preguntas en “los buffers –amortiguadores-) que tendrá Argentina para suavizar un aumento potencial de la volatilidad en 2027” y en los tiempos de una eventual vuelta al mercado internacional de deuda. Según el banco argentino, el Gobierno transmitió que no existe una negativa ideológica a emitir deuda, sino que prioriza el acceso a tasas de interés más bajas en el futuro, en la medida en que los spreads acompañen la mejora de los indicadores.
Desde Nueva York, Banco Comafi elaboró un informe donde describió que el “sentimiento hacia la deuda argentina se mantiene positivo”, aunque “muchos fondos sobreponderan los activos argentinos, pero prefieren mantener posiciones antes que incrementarlas hasta contar con definiciones más estructurales”.
Muchos fondos sobreponderan los activos argentinos, pero prefieren mantener posiciones antes que incrementarlas hasta contar con definiciones más estructurales (Comafi)
Comafi detalló cinco elementos centrales destacados por los inversores en sus reuniones:
- los riesgos asociados al potencial incremento de la irregularidad del crédito,
- la actividad en sectores intensivos en empleo,
- los compromisos de deuda hacia 2027,
- la capacidad real de ejecutar un liability management exitoso, y
- el escenario político.
En cuanto al aspecto político, la entidad puntualizó que “entre inversores internacionales aparece como escenario base la continuidad de Milei, aunque persiste escepticismo respecto de cuánto y cuándo podría reflejarse eso en los precios de los activos locales”. El informe remarcó el peso de la agenda electoral y la gestión de pasivos para el próximo año, factores claves para determinar la evolución de la percepción de riesgo soberano.
GRIT Capital aportó un panorama del clima en Washington durante las reuniones del FMI-Banco Mundial. Describió una ciudad “repleta de portfolio managers concentrados en una misma discusión: cómo navegará la Argentina el muro de vencimientos de 2026 y 2027”.
Según GRIT, buena parte de las conversaciones se enfocó en el “Plan B” oficial: un esquema con garantías de organismos multilaterales para conseguir financiamiento bancario más barato y evitar una emisión inmediata a tasas elevadas. “Entre administradores de cartera también se discute si ese puente financiero alcanzará por sí solo o si, más adelante, el Gobierno deberá avanzar además en algún manejo de pasivos que permita despejar los vencimientos más pesados”, destacó la entidad.
El proceso desinflacionario avanza lento y se sostiene por la credibilidad fiscal, aunque la inflación estructural y shocks externos dificultan un descenso más rápido (Santander)
El proceso de desinflación y la dinámica inflacionaria recibieron atención especial en los reportes recientes. Santander observó que “el proceso desinflacionario avanza lento y se sostiene por la credibilidad fiscal, aunque la inflación estructural y shocks externos dificultan un descenso más rápido”. El banco estimó que “el superávit primario refuerza la narrativa de ajuste, pero la inflación cerraría en torno al 30% este año”, mientras que la recuperación del consumo sigue limitada por “pérdida de salario real y tasas reales negativas”.
El respaldo de los organismos multilaterales y la interacción con el FMI fueron temas recurrentes en los análisis. Eurasia Group y Bank of America resaltaron la importancia de las garantías y el apoyo de instituciones como el Banco Mundial. BofA subrayó que “la acumulación de reservas y el compromiso con el ajuste fiscal son factores centrales para sostener la confianza”, una percepción compartida por varias entidades.
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