ECONOMIA
El optimismo de los inversores se desvaneció el fin de semana y los mercados abrieron en rojo

Los inversores internacionales se acostumbraron a no descansar los fines de semana, por lo menos en los conflictos que involucran a Estados Unidos. El viernes habían celebrado y los principales indicadores de las Bolsas de Nueva York alcanzaron máximos históricos.
Pero, como sucede habitualmente, lo que parecían ser conversaciones de paz, se transformaron en hostilidades. Donald Trump anunció que la Marina detuvo a un buque iraní que atravesaba el estrecho de Ormu, que parecía abrirse al comercio internacional y por donde pasan 400 millones de barriles diarios, el 20% de lo que consume el mundo y que ahora está de nuevo cerrado y a la espera de que las dos partes se sienten a conversar.
Llamó la atención que Irán terminara con la tranquilidad con declaraciones de último momento. Las consultoras petroleras notan que atrás de estos avances y retrocesos, en el mercado de futuros del petróleo cinco minutos antes del cierre, aparecen posturas importantes en contra de la tendencia del mercado, como si supieran que se avecinaba un cambio en las estrategias de los dos países. Por supuesto, ellos son los grandes ganadores de la rueda. Hay sospechas de inside information.
Lo cierto es que, como viene sucediendo habitualmente, los informes de las consultoras locales cerraron destacando la calma, sin saber que, tras el cierre del viernes, el clima iba a desmejorar notablemente. Pero la situación no cambia lo que las consultoras opinan sobre la economía. Hay sorpresas y dudas por el cambio de estrategia del Gobierno. Estos son los principales informes.
Según EconViews, que dirige Miguel Kiguel, “el programa económico de Milei está atravesando un momento crítico. La inflación ha subido, se nota un estancamiento o una caída en la producción industrial, en la construcción, en consumo masivo y en el empleo y los salarios vienen perdiendo sistemáticamente contra la inflación. La consecuencia que se observa en los últimos meses es una caída en el índice de confianza en el Gobierno mientras las encuestas muestran que la imagen negativa de Milei ya supera el 50%. Lo sorprendente es que esto está ocurriendo a menos de seis meses de que el Gobierno obtuviera una victoria muy clara en las elecciones de medio término y luego de lograr un triunfo legislativo muy importante como la aprobación de la Ley de Modernización Laboral”.

Según la consultora, “también hay que tener en cuenta que sólo un año atrás, la actividad económica venía creciendo a un buen ritmo, la inflación caía fuertemente y se festejó que en mayo tocó un piso del 1,5%. La gran pregunta es qué pasó. ¿El problema fue la amenaza política de que vuelva el populismo o hubo errores de política económica? No hay duda de que en la campaña electoral del año pasado la política metió la cola amenazando con aumentos en el gasto público y que la victoria del peronismo en la provincia de Buenos Aires afectó. Pero también es cierto que había algunas fragilidades en el programa económico que ante la perspectiva de una débil performance electoral en las elecciones de medio término, desequilibraron rápidamente la macroeconomía”.
De todos modos, EconViews destaca que el Banco Central», en un giro importante, por fin empezó a acumular reservas comprando dólares y el Tesoro emitió deuda en el mercado local; dos decisiones importantes pero que aún no logran cambiar expectativas. También, a partir de marzo se nota un cambio en la política monetaria que pasó de contractiva a expansiva, como lo muestra la fuerte baja en las tasas de interés de corto plazo. Hasta aquí, un relato que describe una visión económica de la coyuntura ¿Puede haber afectado la política?
Posiblemente el Adornigate y la vuelta de un Milei mediáticamente agresivo, o la pelea de Santiago Caputo con Karina Milei pueden haber influido, pero difícilmente puedan explicar la coyuntura, cuyo origen se remonta a casi un año. En definitiva, más que un problema político, lo que se puso en evidencia son las limitaciones de un programa económico que, en su versión inicial, priorizó velocidad y bajar la inflación por sobre consistencia. La buena noticia es que hay margen para corregir. La incógnita es si los cambios se van a hacer y si llegan a tiempo para que la economía vuelva a arrancar antes de que el desgaste político haga más difícil el camino”.
FMyA, que dirige Fernando Marull indica por su parte que los datos de la semana fueron “mixtos”. Por un lado, observa, “la inflación de marzo dio 3,4% (más de lo esperado); creemos que este salto es transitorio (por recomposición de márgenes, carne, tarifas, y naftas) y estos factores no estarán presentes en abril (proyectamos 2,5%); igual no deja de ser un muy mal dato”. Del lado positivo apunta que el plano financiero “sigue trayendo buenas noticias (el dólar continúa estable, el Central compra reservas y bajan los dólares paralelos), y a esto se suma la recuperación de la actividad a partir de marzo, que continuaría durante abril, de la mano de una recuperación de los salarios (por paritarias y menos inflación). Además, a pesar de la baja de la recaudación en los últimos meses, el Gobierno sigue arreglándoselas para mantener el superávit fiscal. Se empieza a ver un sesgo un poco más marcado de la política económica: neutral en la parte fiscal, pero expansivo en la política monetaria, por la baja de las tasas de interés; eso explica en parte el rebote de la actividad, y debería ayudar a sostenerlo. Salieron datos de empleos al cuarto trimestre, sigue la migración de empleo formal privado a monotributo e informales”.

La consultora señala que “la parte más relevante” del comunicado del FMI aprobando una nueva revisión y anunciando que desembolsará USD 1.000 millones, que se usarían para repagar al propio FMI en mayo, es la meta de reservas. “l BCRA deberá acumular USD 8.000 millones en 2026; como ya lleva comprados USD 3.500 millones, faltaría acumular otros USD 4.500 millones. Sin embargo, hay que recordar que, en lo que queda de 2026, se deberán afrontar vencimientos por USD 11.000 millones, entre pagos de bonos soberanos y servicios al FMI; por lo que se requieren USD 15.500 millones adicionales en total. La meta es cumplible y seguimos asumiendo que buscarán volver al mercado global más temprano que tarde”.
Por último, indica que “de los riesgos que monitoreamos, el contexto global viene mejorando en los últimos días; la calle debería comenzar a calmarse si suben los salarios y baja la inflación; y la política continúa sin ruidos”.
La consultora 1816 opina que “en un contexto en el que el canje dólar contado con liquidación (CCL)/MEP venía subiendo (reflejo de que el segmento corporativo no solo tiene pesos atrapados sino también dólar MEP atrapados), el Gobierno endureció los controles cambiarios hace unos días (dificultando un poco más que los individuos arbitren), lo que permitió que el BCRA acelere las compras de reservas, y que achiquen los rendimientos de lo que se emite localmente contra MEP”.
El informe señala que “sobre compras del BCRA: nuestra medición de reservas netas a valor de mercado (que resta todos los pasivos del BCRA con menos de 1 año de plazo remanente) volvió a prácticamente cero. Con la metodología FMI subieron USD 2.500 mil millones versus nueva meta de USD 8.000 millones para 2026. Sobre emisiones MEP: en la primera vuelta de esta semana volvió a verse mucho apetito por los Bonar 2027 (Bonar 28 salió con premio)”.
Sobre la inflación, el señalamiento es que en marzo “fue superior a la esperada, algo que se volvió habitual hace varios meses (en diciembre el REM esperaba que la inflación 2026 sea 20,1% y ya acumula 9,4% en el primer trimestre). El indicador que propone el Gobierno, de núcleo sin carne, muestra una inflación subyacente más baja que el IPC (2,5% vs 3,4%), pero incluso esa medida reafirma la idea de una inercia difícil de perforar”.
Sailing Inversiones en un informe de Auxtin Maquieyra opinó que “esta semana los bonos soberanos mostraron una mejora consistente y la fuerte baja del riesgo país confirma que el mercado está empezando a exigir una prima menor para volver a tomar exposición argentina. Detrás del movimiento vemos una combinación de factores: cierre de negociación con el FMI por el desembolso de USD 1.000 millones, menor percepción de estrés financiero de corto plazo y una expectativa de mayor capacidad oficial para sostener el frente cambiario y de reservas. Más que un cambio estructural ya resuelto, lo que estamos viendo es una compresión de spreads apoyada en una mejora de expectativas”.
El informe agrega que “hacia adelante, creemos que la dinámica puede seguir siendo favorable, pero difícilmente con la misma velocidad. Cuando el riesgo país cae fuerte en poco tiempo, el mercado empieza a pedir nuevas validaciones: acumulación de reservas, continuidad del orden fiscal, menor incertidumbre política interna y externa y señales de que la Argentina podrá sostener esta mejora más allá del corto plazo. Por eso, el escenario más probable no es una suba lineal de los bonos, sino una etapa de compresión más gradual, con ruedas de toma de ganancias en el medio. Nuestra lectura es que el sesgo sigue siendo positivo, pero ahora el mercado será bastante más selectivo y sensible a cualquier ruido, porque una parte importante de la mejora inicial ya fue incorporada en precios”.

EFE/Chema Moya
La consultora F2 que dirige Andrés Reschini indicó que “el BCRA continuó de compras y se anotó en la semana un saldo de USD 595 millones acumulando en lo que va del mes USD 1.634 millones. A su vez la entidad monetaria volvió a instaurar el corredor de tasas en torno a 20% (pasivas) – 25% (activas), al tiempo que redujo los encajes del 75% al 65% y eliminó las restricciones de plazo para los títulos integrables, lo que puede facilitar el estiramiento de la duration para el Tesoro. Con esto se intenta mitigar la volatilidad en las tasas y dar impulso al crédito en pesos que muestra un nuevo descenso en términos reales en lo que va de abril. Mientras tanto los préstamos en dólares netos de Tarjeta continúan con su tendencia al alza y constituyen uno de los factores que ayudan a BCRA a mantener sus compras. Además de impulsar el crédito es clave que el Gobierno logre torcerle el brazo a la inflación. Para abril el impulso de Educación ya no será significativo por cuestiones estacionales, pero habrá arrastre estadístico de Combustibles. Aun así, el mercado espera que la inflación vuelva a encaminarse en un sendero de retroceso”.
El informe observa que “la Argentina sigue cosechando respaldos en el exterior como el del Banco Mundial y el BID, recientemente anunciados y mejorando las condiciones financieras locales con lo que sería el nuevo corredor de tasas que apunta a reducir volatilidad en tasas e impulsar el crédito. El desafío del Gobierno ahora es lograr consolidar el apoyo social y para esto será clave que la inflación vuelva a descender y la actividad no sienta ahogo en los sectores que son más demandantes de mano de obra, para conseguir despejar dudas sobre la continuidad y que eso impacte en una baja en el Riesgo País tal que permita al país acceder a financiamiento a más largo plazo a tasas razonables y atraer inversión”.
Econométrica se centra en que “el aumento del precio del crudo se traslada a los combustibles, con un impacto particularmente intenso en el diésel, que registra subas de dos dígitos a nivel global. La Argentina no constituye una excepción. El diésel tiende a encarecerse. Al ser un insumo clave para el transporte de carga y la logística, el encarecimiento del diésel se transmite de forma inmediata a la estructura de costos a lo largo de toda la cadena de bienes”.
La consultora destaca el informe del FMI que muestra como la crisis afectará al crecimiento mundial, pero “la Argentina se mantiene al margen con un crecimiento proyectado de 3,5% para 2026. Este desempeño, superior al promedio global y de sus pares regionales. (México, 1,9% y como Brasil, 1,6%, se explica por la continuidad de la disciplina fiscal y un surplus como el energético que implica un crecimiento en las exportaciones de USD 10 mil millones elevándolas a USD 100 mil millones este año. El superávit comercial podría llegar a USD17.000 millones. El BCRA podría comprar todo el saldo comercial este año, según la meta de máxima que se impuso la autoridad monetaria a principios de año. La realidad es que la Argentina con este tipo de cambio, tiene superávits gemelos. El BCRA comprando dólares disipa los temores sobre cómo afrontar los pagos de la deuda, lo que permitió un descenso del riesgo país a 518 puntos básicos”.
Si en la madrugada o en las primeras horas de la mañana todo sigue igual que al inicio del overnite, puede ser una mala rueda para la Argentina, en particular para los bonos de la deuda
Anoche, en el overnite, los precios reflejaban la situación. Los tres principales indicadores de las Bolsas de Nueva York estaban en rojo decidido con caídas cercanas a 1%. El oro era el que más padecía y retrocedía 2,30%, mientras el petróleo subía más de 7 por ciento. El Brent estaba a USD 3 de volver a superar los USD 100 por barril. El dólar se fortalecía 0,40% frente a las principales divisas del mundo, lo que no es una buena noticia para las reservas argentinas.
Si en la madrugada o en las primeras horas de la mañana todo sigue igual, puede ser una mala rueda para la Argentina, en particular para los bonos de la deuda. Pero la volatilidad, que siempre fue un acontecimiento esporádico en los mercados, ahora se convirtió en una monotonía, por lo tanto, hasta que abran, no se sabrá si las posturas nocturnas fueron acertadas.
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ECONOMIA
Preocupación por la relación entre las reservas internacionales y las elecciones presidenciales de 2027

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El conflicto entre Estados Unidos e Irán sigue en la mesa de negociación y avanza dos pasos y retrocede tres, mientras continúan los enfrentamientos entre Israel y Hezbolá. Los negociadores estaban empantanados y los mediadores buscaban un alto en el fuego en el sur del Líbano. EEUU e Irán se entrecruzaron acusaciones y amenazas y el Estrecho de Ormuz, objetivo central del acuerdo, seguía cerrado, lo que muestra que más allá de los gestos nada se ha avanzado y que pasó el viernes y no se firmó el acuerdo.
Las noticias cambiaban anoche hora tras hora y los inversores reflejaban su desorientación en los mercados de futuros. Imaginaban una semana que iba a comenzar con avances en la paz y ahora no pueden imaginar cómo serán las próximas 24 horas. En el recuerdo quedó la convicción de la semana pasada de 60 días continuos de paz hasta tener un acuerdo pleno con el memorándum de entendimiento de 14 puntos.
En tanto, en la Argentina, que el viernes operó sin referencias por el feriado de EEUU, las consultoras dedicaron una parte de sus informes a analizar el conflicto, el cambio de estilo de la Reserva Federal tras la asunción de Kevin Warsh y como incidirá en el mercado cambiario argentino.
EconViews, la consultora que dirige Miguel Kiguel, al margen de los sucesos de anoche en Suiza que fue calificado como el primer hecho relevante, señaló que “el segundo hecho relevante fue el primer encuentro del Comité de Política Monetaria de la Fed en la era Kevin Warsh. No hubo cambios en la tasa, que se mantuvo en el rango 3,50-3,75%. Lo más interesante vino por el lado de las proyecciones: 9 de los 18 miembros del directorio ven al menos una suba este año, mientras que la otra mitad cree que se mantendrá en el nivel actual o incluso bajará. Una Fed con un tono algo más hawkish (agresivo), en definitiva. A esto se sumó otro factor que inquietó a los inversores. Warsh anunció cambios en la comunicación de la política monetaria, con menos información disponible e incluso la posibilidad de eliminar el forward guidance (orientación futura de la policía monetaria) algo que podría agregar incertidumbre. Los mercados reaccionaron negativamente y el dólar se fortaleció a nivel global. Estas noticias internacionales llegaron en un contexto en el que el peso argentino empezó a estar algo más presionado desde fines de mayo. El tipo de cambio comenzó a subir tras varios meses de estabilidad y llegó a la zona de $1.460, acumulando una suba de 3.6% en lo que va de junio. No es una suba que preocupe, todo lo contrario: vemos positivo que el peso no se siga atrasando y recupere algo de terreno. Por el momento, tampoco se lo ve al Gobierno demasiado preocupado por este movimiento, y estimamos que no hubo intervención considerable del Banco Central ni en futuros ni en dollar linked. Tampoco es una suba que sorprenda. Era esperable que, llegando al tercer trimestre, aumentara la presión cambiaria, en línea con un mercado que suele anticiparse al fin de la cosecha gruesa y la consecuente caída en los flujos de dólares que suele darse en esta época del año. Esto ya se refleja en el desempeño del Banco Central en el mercado cambiario, donde las compras de dólares pasaron de un promedio de USD 138 millones diarios en abril y mayo a US$ 79 millones en junio”.
REUTERS/Eric Lee
El informe agrega que “nuestro escenario base es que la presión cambiaria no cederá en el corto plazo. Por un lado, porque todavía no se sintió por completo el efecto de la desaceleración en la liquidación del agro, que sigue en niveles elevados. Y por otro, porque un mundo con tasas más altas y petróleo más bajo seguramente le agregará algo de presión al peso, revirtiendo parte del viento de cola que tuvimos en los últimos meses. De cara a las próximas semanas, será clave ir monitoreando cómo siguen las compras diarias del Banco Central y si hay algún movimiento en las tasas de interés. Es razonable esperar que el tipo de cambio continúe convalidando subas graduales, en un proceso de normalización más que de estrés. Por ahora, nuestro escenario sigue siendo el de una suba ordenada del dólar, sin sobresaltos”.
Se va aclarando el programa financiero
La consultora 1816 hace centro en el pago de la deuda. El informe indica que “con los dólares que juntó el Tesoro vía Bonares (tiene USD 3.082 millones depositados en el BCRA), con la confirmación de las garantías del Banco Mundial y BID (que permitirían conseguir financiamiento por USD 4.000 millones) y con el quizás inminente anuncio de que renuevan los repos del BCRA por USD 6.000 millones (dado que el Tesoro le dio al BCRA nuevos AL35 y AE38, posiblemente para usar como garantías), se va aclarando el programa financiero 2026-2027. Restan pagar unos USD 30.700 millones en moneda extranjera a privados, FMI y Club de París (tomando deuda del Tesoro y BCRA y asumiendo rollover de otros organismos) y con los 3 factores que mencionamos sumarían financiamiento por USD 13.100 millones. Lo que resta, unos USD 17.600 millones, podría cubrirse con una combinación de nuevos Bonares, alguna emisión internacional, rollover del Fondo Monetario Internacional (dado que los pagos netos al FMI son de USD 7.900 millones, buena parte del residuo por cubrir; atención: para rollover del Fondo se necesitaría un nuevo programa), y/o directamente reservas. Si hay rollover de los repos, las reservas netas se irán a la zona de USD 10.000 millones una vez que se concrete la operación garantizada por organismos (y el Tesoro cuenta con depósitos en Pesos en el BCRA por el equivalente a USD 8.800 millones)”.
Según la consultora, “más allá de cómo se consiga el dinero, no parece haber ningún riesgo de impago en 2027, una muy buena noticia para encarar el año electoral. Lo que sí está en juego es con cuántos recursos contará el Gobierno para defender la estabilidad cambiaria si los inversores se asustan y por eso vemos probable una emisión offshore (preparándose para 2027 el BCRA también canceló casi toda la deuda con BIS). La Argentina volvió a tener en mayo superávit primario (el número 27 en 29 meses de Milei) y superávit comercial (USD 3.504 millones, el más alto de la historia)”.
La consultora indica que “tras casi 8 meses en que el Global 35 estuvo operando a entre 9% y 10,5% en el exterior, fue finalmente la suba de calificación de S&P que llevó la deuda a un nuevo nivel. El riesgo país bajó a mínimos de la era Milei y suponemos que alrededor de estos valores el Gobierno estaría dispuesto a emitir bonos. Es cierto que, a juzgar por lo que rinden otros países B-, la Argentina todavía podría comprimir un poco más (es decir, el equipo económico podría continuar pensando que habrá mejores oportunidades), pero está lejos de ser obvio que vaya a ocurrir, considerando la elección 2027 (y que en este momento el escenario más probable es otra elección binaria)”.
Por su parte, F2 la consultora que dirige Andrés Reschini, señala que “la mayoría de los bancos centrales no realizó suba de tasas, pero siguen el tema de cerca e incrementaron las chances de hacerlo o han suspendido los ciclos de bajas. La firma no concretada del Memorándum de entendimiento entre Estados Unidos e Irán puede aliviar las expectativas de inflación global pero las chances de tasas más altas alentaron a un dólar más fuerte y la mayoría de las monedas de la región se debilitó con el peso argentino a la cabeza”.
REUTERS/Agustín Marcarian
El informe indica que “va pasando el pico estacional de la liquidación del agro y se acercan los vencimientos de deuda en moneda extranjera para el Tesoro. El mercado comienza a mirar 2027 y la demanda de divisas parece no ceder. Aunque con una rueda menos por el feriado local y otra a media máquina por el feriado en EE. UU., BCRA cerró con el segundo menor saldo semanal de compras desde enero. Hubo buenas noticias desde la Balanza Comercial y garantías de Organismos Internacionales para la obtención de USD 4.000 millones en créditos, pero eso despeja 2026. Es cierto que para 2027 hay cintura para conseguir las divisas que faltan, pero el poder de fuego con el que cuenta concretamente el gobierno es de USD 11.830 millones de los cuales USD 8.150 millones equivalentes están depositados en pesos y probablemente la demanda de moneda local no sea lo suficientemente robusta como para que el Tesoro incremente las compras sin generar un salto cambiario. Por ello, queda más a merced de la financiación y refinanciación que logre obtener, al menos de momento”.
Otro dato que observa F2 es que “la cartera irregular volvió a crecer en abril, tal como se esperaba, alcanzando un 7,3% para el sector privado, mientras que el ratio para Personales se elevó al 14,8%. El Banco Nación lanzó una línea de refinanciación especial para ayudar a que una mayor porción del disminuido ingreso disponible quede libre y de esa manera se canalice al consumo para dinamizar la actividad”.
Sobre el tipo de cambio señala que “hasta el jueves el desempeño del tipo de cambio guardaba relación con el real brasileño, pero en la última rueda de la semana, sin Estados Unidos como referencia y un volumen de operaciones en el Mercado Libre de Cambios (MLC) de USD 407 millones, que es un 30% inferior al promedio diario de lo que iba de junio hasta el jueves, la demanda se mantuvo firme y el tipo de cambio mayorista anotó otro avance”.
Por último, F2 advierte que “además de comenzar a mirar los vencimientos de deuda de 2027 el mercado se pregunta sobre la capacidad de respuesta del BCRA ante un salto en la demanda por dolarización pre electoral y eso es algo difícil de cuantificar dado que la dimensión de esta dependerá de la propuesta a la que se enfrente el oficialismo y las chances de ganar”.
En el overnite, había tensión y un total descreimiento sobre el tratado de paz. Los tres principales indicadores de las Bolsas de Nueva York bajaban hasta 0,50%. El oro subía 0,48% al tiempo que el petróleo aumentaba 2,50%. También bajaba el Bitcoin y rompía el piso de USD 64 mil, mientras se fortalecía el dólar frente a las demás monedas del mundo. La Argentina va a vivir con tensión la rueda de hoy porque es probable que también suba la tasa de retorno de los bonos del Tesoro de Estados Unidos.
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ECONOMIA
Más allá del fútbol: cómo es el intercambio comercial de la Argentina con Austria, Argelia y Jordania

El Mundial de fútbol no solo enfrenta selecciones en la cancha. También pone en primer plano vínculos que, en el comercio internacional, funcionan con lógica propia: la de los granos, los lácteos, las carnes y las materias primas que Argentina envía al mundo. Los rivales de la Albiceleste en la fase de grupos —Jordania, Argelia y Austria— son mercados con dinámicas muy distintas, pero con un denominador común: el sector agroindustrial argentino ocupa en todos ellos un lugar central.
Así lo analiza la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en un informe elaborado por Guido D’Angelo y Emilce Terré, que repasa los principales números del intercambio bilateral con estos tres países y con las naciones anfitrionas del torneo.
El maíz, la soja, los lácteos y la carne son los productos que aparecen con mayor frecuencia en ese mapa exportador. Y aunque las cifras varían según el destino, el patrón se repite: Argentina exporta commodities y productos agroindustriales, e importa desde esos mercados insumos o bienes industriales. La cancha del comercio exterior, en ese sentido, tiene reglas distintas a las del fútbol.
El último de los rivales de Argentina en la fase de grupos es, al mismo tiempo, el que presenta el mayor potencial de crecimiento en la relación comercial. Jordania compra a la Argentina maíz en grano y harina de soja para alimentación animal, además de cebada, queso mozzarella y merluza.
El país árabe integra la región de Medio Oriente, que según la BCR representa “el segundo superávit comercial más importante del comercio exterior argentino”. Eso ubica a toda la región —y a Jordania como parte de ella— como un destino estratégico para las exportaciones nacionales.

De acuerdo a los datos publicados por la BCR, elaborado en base a informes de Indec, en 2025 la Argentina logró exportaciones por USD 728 millones a Jordania, con una fuerte participación de la soja y el maíz.
El informe señala que, con mejores condiciones de acceso, Argentina tiene mucho potencial para ampliar sus ventas a este destino, especialmente en carne y cueros bovinos. Se trata de dos de los sectores donde el país tiene mayor competitividad relativa, y donde las barreras arancelarias o sanitarias pueden representar la diferencia entre participar o no del mercado.
En ese sentido, la relación con Jordania no es la de un socio consolidado, sino la de uno en construcción: hay un piso firme de intercambio en granos y derivados de la soja, pero el techo está más alto de lo que el comercio actual refleja.
Con Argelia, la relación comercial tiene historia. Argentina sostiene relaciones diplomáticas con ese país desde su independencia, en 1962. En términos económicos, Argelia es la cuarta economía de África, detrás de Nigeria, Sudáfrica y Egipto, y representa el 7% del PBI del continente. Con esos tres países, concentra cerca de la mitad de toda la economía africana.
En 2025, argelia compró productos argentinos por un total de USD 1.143 millones. El vínculo comercial bilateral tiene un producto dominante: el maíz. En 2025, Argentina exportó a ese destino 3,2 millones de toneladas de maíz por un valor de 575 millones de dólares. Ese volumen representó el 10% de las exportaciones totales de maíz del año pasado y explicó la mitad de todas las exportaciones argentinas hacia ese destino. El récord histórico de envíos maiceros a Argelia se registró en 2019, cuando se superaron las 4 millones de toneladas. En la última campaña, Argelia fue el tercer destino más relevante del complejo maíz, detrás de Vietnam y Egipto.

Detrás del maíz aparece la leche entera en polvo, que concentra prácticamente la totalidad de las exportaciones del complejo lácteo a ese mercado. Con más de 290 millones de dólares exportados en 2025, Argelia se posicionó como el segundo destino más importante para los lácteos argentinos, solo superado por Brasil. La BCR destaca que Argelia es uno de los principales consumidores de lácteos del mundo: según la FAO, el consumo promedio de leche allí alcanza los 145 litros por habitante por año, muy por encima de los 90 litros del promedio mundial.
El complejo soja también tiene presencia: en 2025, las exportaciones a Argelia superaron los 220 millones de dólares, con un 80% explicado por harina de soja y el resto por aceite. El volumen total exportado fue próximo a 1 millón de toneladas, lejos aún del récord de 2018, cuando los despachos superaron 1,8 millones de toneladas.
En lo que va de 2026, el trigo y los tubos de acero sin costura emergieron como nuevos productos que ganan peso en el comercio bilateral. Del otro lado de la balanza, Argelia es un proveedor relevante de urea para Argentina, siendo el tercer origen del fertilizante nitrogenado en 2025. La BCR remarca que Argelia “espera ser cada vez más protagonista de la demanda de productos agro de África”, lo que proyecta al país como un destino de creciente interés para el agro argentino.
El vínculo con Austria es el más modesto de los tres en términos de volumen exportador, pero no por eso irrelevante.
Los cueros bovinos, los vinos y los huevos son los principales productos agroindustriales que Argentina vende al país europeo. El intercambio bilateral superó los 100 millones de dólares el año pasado, un máximo desde 2015 según la oficina nacional de estadísticas de Austria.

Más allá del comercio directo, Austria tiene inversiones radicadas en Argentina en sectores como el maderero, el automotriz y los servicios informáticos. El informe advierte que los números bilaterales no capturan todo el intercambio real: más del 70% del comercio exterior austríaco es comercio intra-Unión Europea, y el puerto de Rotterdam actúa como el principal hub de recepción de exportaciones argentinas en el bloque. Desde allí, esos productos se distribuyen por Europa, y muchos terminan siendo consumidos en Austria a través de cadenas comerciales que no quedan registradas como exportaciones directas entre ambos países.
La BCR sostiene que “con el acuerdo Mercosur–UE vigente, emergen grandes oportunidades para ampliar aún más el comercio argentino–austríaco”. El acuerdo, que estuvo décadas en negociación, puede ser el disparador de un intercambio bilateral más profundo con uno de los jugadores de la fase de grupos.
El informe de la BCR también repasa la relación de Argentina con los tres países organizadores del torneo: Estados Unidos, México y Canadá, que integran el bloque comercial T-MEC —antes conocido como Nafta—. El dato curioso que rescata el texto: ese acuerdo trilateral fue firmado en Buenos Aires en 2018, como evento paralelo al G20 que tuvo lugar ese año en Argentina.

En 2025, el comercio con el T-MEC rompió récords históricos y marcó su máxima participación en las exportaciones argentinas en 20 años (más de USD 10.000 millones exportados). El motor fue Estados Unidos, que explica más del 80% de las exportaciones argentinas al bloque, con un récord histórico impulsado principalmente por la energía. Esa misma potencia es además el principal aportante de inversión extranjera directa al país.
Canadá, por su parte, alcanzó en 2025 niveles históricos de inversión en Argentina y es el segundo inversor más importante en la minería nacional. A finales de mayo de este año se llevó a cabo la décima ronda de negociaciones entre el Mercosur y Canadá para avanzar hacia un acuerdo de libre comercio. Y México, rival histórico en canchas de todo el mundo, es un socio clave del sector automotriz argentino y un aliado creciente de los complejos oleaginosos.
ECONOMIA
Seis datos destacados del comercio exterior en mayo, que marcó un récord exportador de la Argentina

Mayo cerró con números históricos para el comercio exterior argentino. Las exportaciones superaron por primera vez los USD 9.500 millones en un solo mes y el superávit comercial alcanzó su valor más alto desde que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) lleva registros, según el informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA). El resultado favorable se extendió por trigésimo mes consecutivo.
En detalle, las exportaciones de bienes alcanzaron USD 9.537 millones, un incremento interanual del 34,4% explicado por un alza de 18,1% en las cantidades exportadas y de 13,9% en los precios. Todos los grandes rubros registraron subas respecto al mismo mes del año anterior. Esta performance se enmarca en proyecciones favorables: según la consultora Abeceb, Argentina podría alcanzar exportaciones por USD 94.400 millones en 2026, lo que superaría el récord previo de USD 88.446 millones de 2022.
Las exportaciones de mayo rompieron el techo de todos los meses previos de la serie histórica del INDEC, que arranca en 1986. El incremento de USD 2.442 millones respecto a mayo de 2025 se explicó por una suba simultánea de cantidades (18,1%) y precios (13,9%), lo que indica que el salto no fue solo una cuestión de cotizaciones internacionales más altas, sino también de mayor volumen físico despachado. En los primeros cinco meses del año, las exportaciones acumularon USD 40.359 millones, un 24,3% por encima del mismo período de 2025.
Por primera vez en la historia reciente, los aceites crudos de petróleo se posicionaron como el producto más exportado de la Argentina en un mes, con una participación del 12,3% del total y ventas por encima de los USD 1.170 millones. El maíz en grano quedó segundo, con el 9%, y la harina y pellets de extracción del aceite de soja, tercero, con el 8,8%. El dato refleja el peso creciente de Vaca Muerta en la canasta exportadora: según el INDEC, los 10 principales productos del mes concentraron el 59,1% del total exportado.

La balanza comercial de mayo arrojó un superávit de USD 3.504 millones, el más elevado de toda la serie histórica, con un incremento de USD 2.897 millones respecto al mismo mes de 2025. Fue, además, el trigésimo mes consecutivo con resultado positivo. El índice de términos del intercambio —que mide la relación entre los precios de exportación y los de importación— subió 5,8% interanual, lo que generó una ganancia adicional de USD 487 millones para el país respecto a lo que hubiera obtenido con los precios del año anterior.
El rubro que más creció fue el de combustibles y energía, con una variación interanual del 167,1%. Las exportaciones del sector alcanzaron un valor histórico de USD 1.745 millones, frente a los USD 654 millones de mayo de 2025. La balanza comercial del capítulo de combustibles minerales pasó de un superávit de USD 254 millones a uno de USD 1.395 millones en 12 meses, impulsada por una suba de USD 894 millones en las ventas de petróleo crudo. Las cantidades exportadas del sector crecieron 78,5% y los precios, 49,9 por ciento.
El resultado récord del mes se construyó sobre dos movimientos simultáneos y opuestos. Mientras las exportaciones batieron su techo histórico, las importaciones cayeron 7% interanual y totalizaron USD 6.033 millones, la baja más pronunciada del año. La caída se explicó principalmente por un descenso del 13,6% en las cantidades compradas. Los rubros que más retrocedieron fueron combustibles y lubricantes (-32,9%), piezas y accesorios para bienes de capital (-26,6%) y vehículos automotores de pasajeros (-21,3%). En el acumulado enero-mayo, las importaciones sumaron USD 28.575 millones, un 6,6% menos que en el mismo período de 2025.

6. China, Brasil y Estados Unidos, los tres grandes destinos
China se posicionó en mayo como el principal destino de las ventas argentinas, con exportaciones por USD 1.497 millones y una suba interanual del 78,9%. El 75,1% de los despachos se concentró en porotos de soja, aceites crudos de petróleo, carbonatos de litio y carne bovina congelada. El intercambio bilateral dejó un superávit de USD 347 millones, algo que no se repetía desde mayo y junio de 2024, cuando los saldos positivos habían sido de USD 213 y USD 387 millones respectivamente, en plena recesión y con importaciones en caída libre.
El fenómeno de este mes tiene una naturaleza diferente: responde al salto exportador del 78,9% interanual, traccionado por carne, carbonato de litio y porotos de soja, combinado con una baja del 7,5% en las compras desde ese origen. Aun así, en el acumulado enero-mayo el intercambio con China sigue arrojando el mayor déficit bilateral de la Argentina, de USD 2.543 millones, aunque lejos de los niveles de años anteriores, cuando el rojo anual superaba los USD 9.000 millones y el acumulado desde 2008 ya supera los USD 100.000 millones.
Brasil fue el segundo destino, con exportaciones por USD 1.188 millones y una participación del 12,5% del total. Las importaciones desde ese origen cayeron USD 466 millones, principalmente por menores compras de vehículos y bienes de capital, lo que redujo el déficit histórico con el socio del Mercosur.
Estados Unidos ocupó el tercer lugar, con ventas por USD 878 millones, un 76% más que en mayo de 2025, impulsadas principalmente por exportaciones de combustibles y energía, lo que refleja el peso creciente de Vaca Muerta en la reconfiguración de los destinos de exportación argentinos.
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